 Estamos (en presente) viviendo un jueves (un jueves más) de lo más emocionante, y no lo digo porque esta tarde ha llegado, vía ascensor, nuestra nueva Air Fryer, la de Xiaomi de 6,5 litros, si no porque hoy, esta mañana, Puigdemont ha regresado a su país, a España, arropado por un par de miles de seguidores entusiastas, para, según parece, estar presente en el Parlamento de Cataluña el día de la investidura del socialista Salvador Illa. ¡¡¡Qué momentazo!!!. Unos minutos antes de las nueve de la mañana Puigdemont ha hecho acto de presencia en el arco del triunfo del Parque de la Ciudadela rodeado de los suyos, protegido por el gentío, y ha soltado una soflama de las suyas en un "improvisado" escenario; tras seis minutos para el olvido ha desaparecido por la trastienda del escenario y no hemos vuelto a saber de él. Son las siete de la tarde, en el Parlamento los políticos están entregados a sus discursos, sus réplicas y contrarréplicas, y nadie sabe ni dónde está Puigdemont ni cuáles son sus intenciones; es un circo de tres pistas, o cinco o siete, y tengo la intuición de que los españoles no nos merecemos este espectáculo tan lamentable. Para más información recúrranse a los media.
Compras en el BM; una merluza para congelar, una pieza de carne de vacuno para el guiso de hoy, tres botellas de Guachilifú, dos botellas de Otoñal Crianza y tres paquetes de avena para la nena. Compras en la frutería; zanahorias, tomates y champiñones. Descansito en el Extremeño; pincho de tortilla y zurito tostado. Comida. El guiso de carne me ha quedado muy justo, un aprobado raspado, vamos que se ha dejado comer, pero poco más bueno que decir. Yoga. Raquel tiene sesión a las seis; va con toda su ansiedad cargada a sus espaldas, con la esperanza de encontrar descanso y consuelo. |