 Pues sí, se han cumplido las predicciones, que no suelen estar muy atinadas. El día arranca sin grandes efusiones veraniegas, un día en apariencia normal, pero las informaciones iban en otra onda, así que nos ha parecido inteligente aprovechar las primeras horas de la mañana para salir a airearnos y estirar las piernas; es la idea. Son las ocho y media cuando salimos al mundo, recién duchados y con ropitas frescas. Bajamos por Iturribide, cruzamos por la calle Sombrerería y nos presentamos en el Ensanche atravesando el puente del Arenal. Nuestro destino es la plaza del Sagrado Corazón; destino propuesto por Raquel, para otear el escaparate de una tienda de sofás que hay por allá, haciendo esquina con la Gran Vía. ¿La tienda? Dos cristales por todo escaparate y un par de escenarios sin mucho interés. ¿Regresamos al barrio?, por supuesto; ahora yo propongo recorrer la calle Rodríguez Arias, de cabo a rabo, o hasta que el calor nos susurre «coger el metro ya», jajaja. Pues nada, calle Rodríguez Arias palante hasta Moyua, al metro. Boca del Karmelo y a casa, sin pausas técnicas ni ná. Y exceptuando una salida que hago a media mañana para comprar hielo, y en la que a poco me derrito, el resto del día lo pasamos en casa cobijados bajo nuestros ventiladores de techo y acariciados por la frescura que mana del aparato de aire; por cierto que a media tarde Raquel ha observado goteo de agua en la zona delicada de tras la puerta de nuestro dormitorio, por donde transitan los cables y tubos del aire, y todo parece indicar que es debido a la condensación; en fin, esa zona está maldita de siempre, y en algún momento habrá que contactar con expertos para que nos saneen la zona de un modo profesional; en fin otra vez. La comida de hoy ha tenido espíritu mejicano, la especialidad de la casa, los tacos con cosas ricas dentro. Además Raquel está ansiosa de darle uso a la Air Fryer, jajaja. Guacamole, tomate en daditos, cebolla y pimiento confitados, carne de vaca guisada para desmigar, y media docena de tortillas de maíz. Para beber un par de botellas de Guachilifú con hierbabuena y hielo en abundancia. Así de bien, después a descansar a la fresca, o a algo. Yo me he visto la peli de «La Isla», fantasiosa pero vistosa, entretenida sin más. Raquel en el dormitorio a sus películas rollo; y no entiende porque le carcome el aburrimiento... En fin otra vez. Indalecio todo el día como sin ganas; pero con la manía de salir a la terraza, a pesar de la calorina que no hay quien la aguante. El famulio está repartido entre Santelices, los alegres divorciados, y la Peña, la parejita feliz con perro, bueno, las parejitas con perrete jajaja. El famulio está organizando la jamada festiva para celebrar el cumple de la Rebe, que es en breve, el viernes que viene creo; se han hecho votaciones telemáticas y ha salido que sí, que en nuestra casa y a base de marisco y carnes a la plancha, fieles a nuestros estilos habituales. |