Tiene casi 33 m. de longitud total. Se compone de un corredor, orientado hacia la salida del Sol en el solsticio de Invierno, y una galería principal que conduce hasta la Cámara, situada al Oeste. El túmulo que lo cubre tiene unos 6 m. de altura, por lo que se deduce que los techos en el interior del dolmen serán de unos 3 o 4 m. (muy parecido al dolmen de Menga en Antequera, Málaga). Se construyó en el Neolítico/ Edad del Cobre, hace unos 4.600 años, para servir de enterramiento y seguramente se siguió utilizando para este fin hasta la edad del Hierro, s. V a. C. También se utilizaba como observatorio celeste, pues los dólmenes están perfectamente orientados astronómicamente. La proximidad del yacimiento calcolítico de la Loma del Lomo de Cogolludo (con cerámicas de unos 3.800 años de antigüedad) y el haberse encontrado un hacha de piedra (fibrolita) pulimentada del neolítico en Arbancón, apuntan hacia la fecha mencionada. La plataforma ovalada del túmulo, es totalmente plana y tendrá unos 27 m. x 20 m., aproximados. Su orientación, su tamaño, su forma, las piedras que asoman y las que le acompañan alineadas, el hacha de fibrolita pulimentada y un trozo de falcata ibérica de bronce/hierro encontrado en las inmediaciones, son demasiadas pruebas y se puede ir deduciendo la envergadura de lo que espera bajo el túmulo. Las grandes losas verticales (ortostatos) que componen el dolmen, seguramente fueron cortadas y traídas desde lo que actualmente se llama "La piedra Lisa", en el acceso al monte de el Sotillo en Arbancón, donde se pueden apreciar grandes placas de piedra caliza con un metro de espesor por 5 m. a 8 m. de largo, un tamaño muy adecuado para este tipo de construcciones megalíticas. Bajo la Cámara del dolmen de Arbancón, seguramente existe un pozo donde se juntan en cruz dos corrientes de agua, una somera a unos 5 u 8 m. y otra mas profunda. El dolmen no se ve, pero se deduce, bajo el túmulo o la plataforma neolítica, por acumulación de las pruebas citadas. Sería necesario un estudio geo-magnético (radar) o directamente una cata arqueológica, para ponerlo en valor de una manera definitiva. Otro gran atractivo turístico para la villa. |