 El dormitorio ya está disponible para dormir de nuevo en él. Mientras el famulio turistea por Florencia, en plan turista jajaja, yo me pongo manos a la obra con la puesta a punto de nuestro dormitorio; coloco el cabecero con esmero y reubico la cama a su posición; también vuelvo a poner el colchón en su sitio y adecento toda la habitación. Al rato me pongo con la instalación de la nueva mesilla para la zona Raquel; queda bien firme y bien sencilla. Pendiente la colocación de la mía mesilla; pendiente de definir el modo y las maneras; pendiente porque es mejor dejar reposar las ideas y que las cosas fluyan con suavidad. El resto del día lo dedico a descansar con Indalecio y la tele, y el móvil. ¿Lo siguiente? Ocuparme de la pared de las humedades y del bajo de la ventana, el que siempre sufre cuando llueve con intensidad (la enésima reparación...). |