Turbulencias sabatinas
sábado, 28 de diciembre de 2024

El título no alcanza a rememorar aunque sea levemente el espléndido y turbulento (turbulento) sábado que nos vivimos Raquel, Indi y yo. "Un poco de todo" se suele decir, y es bastante correcto, pero no descriptivo, lo sé.
Voy a dejar aquí un esquema de cosas para posteriormente, cuando me dé la gana, desarrollar en detalle.
El viernes remojé garbanzos para comerlos el sábado.
Compras en BM para festejar sábado y domingo.
BM: un par de botellas de Barbadillo, queso de Burgos y membrillo, patatas de luxe, almendras, frutas y verduras variadas (brócoli, coles de Bruselas, tomates cherris, peras de tres tipos, patatas, cebollas, etc).
Colada de la ropa que usamos en Can Ferrán.
Cocinar un caldo de pollo para usar en el guiso de garbanzos.
Echar una cervecita en la terraza, bajo el toldo y con Indi retozando en el banco junto a mí, mientras esperamos a Raquel; más bien...
Raquel ha ido a primera hora a clase de yoga; su regreso se demora hasta eso de las tres: se enreda con su Tata y su tía Terín (que no responde a las llamadas y todo apunta a ataque de mimos). Cuando por fin vuelve a casa nos triscamos hasta el agua de los floreros y la cosa termina como el rosario de la aurora; en fin.
A una hora incierta decido dar por finalizada mi participación en la juerga y me acuesto; la nena aún se queda un rato, con sus Silvio y tirando sopa por el suelo de ¿? (me lo ha confesado ella al despertar); por la mañana ha madrugado para limpiar el estropicio y dejar la casa, sobre todo la cocina, habitable y visible, con éxito he de reconocer.
Un sábado de los nuestros.

#terraza - #fieston

© Zalberto | enero - 2026