La Hernia y las Uñas
martes, 07 de enero de 2025

Hoy es un día pelín especial por la visita, por fin, al médico para pedir "soporte" con mi tema inguinal, lo del bulto que llevo desde hace semanas empujando para dentro; lo del bulto era algo que no me encajaba lo más mínimo, y aquello del psoas que surgió de la mente poco empática de Maite cada vez me parecía más alejado de la realidad, ella siempre tiende a valorar lo ajeno en base a sus experiencias y no duda en opinar que lo tuyo ella yo lo ha tenido y que esto y que aquello, y desde los inicios esta situación nos ha llevado en varias ocasiones a chocar porque me exaspera que sea tan simple y tan ignorante (lo siento, pero lo es). Bueno, el caso es que hace unos días tomé la decisión de poner el asunto en manos de profesionales y pedí cita para visitar a Leticia y sus compinches, y hoy es el día.
El día ha comenzado oficialmente a las ocho menos cuarto, cuando he preparado los trastos para la sesión de brazos con Maite. Lo cierto es que sienta bien poner en marcha los músculos y hacer que la sangre circule fluida por todos los rincones del cuerpo. Tras recoger los chismes gimnásticos he puesto mi atención en mejorar mis prestaciones visual sociales con una ducha, un afeitado y un corte de las uñas de los pies; precisamente de las uñas también quiero hablar con Leticia. Y, nada, como soy bastante intenso y nervioso en cuanto he finalizado los trabajos de adecentamiento, me he vestido con ropa cómoda y me he ido a coger el metro con destino Sani.
Creo que no sorprenderé a nadie que me conozca si le digo que me he presentado en la sala de espera del Ambulatorio con más de media hora de antelación, tres cuartos para ser más exactos. Es lo que hay.
Piso 2º. Consultas de la zona Sur. El que me sobre tiempo me agrada. He comenzado a leer hace pocas páginas el libro que regalé por su cumple a Tachón, «Teffi. Memorias. De moscú al mar Negro», y lo llevo en mi macutito chino naranja negro, además de las gafas de leer, el paquete de Omé, el paraguas plegable y la cartera. La sala de espera está casi vacía, cuando llego sólo hay una mujer de mediana edad que evita el contacto visual, y al cabo de un ratito llegan por allí una pareja de desbaratados viejillos que hablan bobadas a buen volumen pero que no molestan, al contrario, generan ternura (lástima que no los pueda mostrar, jeje).
11:30. Una voz me llama por mi nombre de pila; me levanto y voy para allá. No conozco a la médico. Se me presenta «Hola, soy Maitane», la residente de Leticia. Le explico la película de mi ingle. Me dice que me tumbe y que me destape la zona. Me palpa y me interroga; yo le cuento mis avatares y mis sensaciones. Aquello dura apenas un par de minutos.
- Tiene toda la pinta de ser una hernia.
- Sí, es la posibilidad que más me convencía, por eso me he decidido a venir, ya que lo del psoas...
- No, parece claramente una hernia. Vamos a pedir cita con Cirugía y que te decidan lo mejor.
Inspección inguinal: todo indica que estamos hablando de una hernia, «habrá que pedir diagnóstico y tratamiento a Cirugía, te voy a pedir cita». Así es, por ahí van los tiros.
Inspección ungular: Maitane observa mis uñas y conviene conmigo en que son hongos y que lo adecuado es que vea un dermatólogo. Hace una foto a mi uña del dedo gordo del pie derecho y dice que se la pasará a un especialista y que ya me informará. Veremos esto.
Salgo de la consulta y me pongo a la cola en el mostrador de la recepción par solicitar la cita con Cirugía. Al cabo de unos minutos de lectura me toca el turno. Me dan cita el 25 de Febrero a las 11:30 en el Ambulatorio de Deusto. Bien, veremos también.
Ya en la calle me siento más ligero, más tranquilo, como si me hubiera quitado un peso de encima. Bien también. Regreso al barrio en metro. El día lo protagonizan unos vendavales ininterrumpidos que azotan nuestra península de un modo claramente invernal; muy bilbaino el día meteorológico.
En Santutxu me paso por el BM y la frutería a comprar básicos y subo a casa a preparar la comida y a ocuparme de mis amores.
El resto del día lo paso plácidamente en casa, a mis cosas, más bien.
Para cenar sopa con el caldo de las vainas que he preparado para comer, y unos huevos escalfados.
Son las nueve cuando nos acostamos a ver en la tele la serie que toca, que ahora no recuerdo jajaja.
Hernia eh, ya ves.

#medico - #leticia - #hernia - #cita - #cirugia - #lectura - #teffi

© Zalberto | enero - 2026