.png) Domingo soleado y luminoso. Nos tomamos con calma la cosa del desalojo. Raquel sale muy pronto a recorrer las calles, baja hasta el Puente Romano y regresa fresca como lechuga portando una barra de pan bajo el brazo; prepara dos tortillas francesas y yo las embalo convenientemente para disfrutar de un par de bocatas a mitad de camino, en una zona de parada muy guay poco después de pasar Palencia. Coche 15€ de parking y a circular. El tiempo es perfecto para conducir; el sol acaricia el lado del copiloto. Llegamos a casa a eso de las tres y poco. Subimos el equipaje y sin demora nos vamos a cas de la Tata a por el chaval. Indi está solito, los alegres divorciados han ido con Amaia a pasear perretes por la playa de Pobeña. El muchacho nos hace un quiebro y se oculta bajo la cama de la Tata cuando comprende que le toca paseo en transportín; pero no opone casi resistencia y se deja meter en el chisme. De camino a casa echa la pota en el transportín, pero sin más. Esa tarde todo son cariñitos, besos y abrazos; Indi es cada día más nuestro y nosotros de él; yo le quiero un montón, es que es tan listo... :D Cenamos unas vainas que compramos en el Covirán de Prim y descansamos por fin. Han sido unas vacaciones tranquilas, etílicas sin abusar y físicas en la medida justa. El siguiente periplo tendrá como destino Órgiva, allá por el 23 de Mayo; la etapa a mitad de camino ya está reservada: Aranjuez otra vez, jajaja. En fin, ahora lo que toca es prepararme para la operación del próximo miércoles 9 y hacer una recuperación en condiciones que me ponga en órbita para disfrutar de un ben verano. |