 Día sin Indi. Toda la mañana haciendo las maletas y las mochilas. Un buen cristo, llevado a buen término. A media mañana llevo sábanas a secar a la lavandería; en el lapso del secado me acerco al BM a comprar la comida: guisantes finos y lomo ibérico adobado. Comemos lo comprado y tras una pausa raqueliana bajamos todo al portal. Saco el coche y lo cargamos hasta las cartolas. Por fin tenemos todo controlado, y mañana sólo me quedará ir a la consulta de los cirujanos de la hernia y esperar luego en casa que Raquel dé por terminada su actividad laboral para salir de viaje con destino Aranjuez, nuestra etapa a medio camino. La cena es la habitual: tortillas francesas. El acostarse también es el habitual: serie nueva -Vigilante- y dormir sin gatito... He soñado que adoptábamos un gatito al que le faltaba la pierna delantera izquierda, el pobrecito; en fin. |