D04- Sol alpujarreño
lunes, 26 de mayo de 2025

Me baño a primera hora, al poco de comer una tostada con aguacate y una taza de café -y de pasar por el baño dos o tres veces, tres-. La temperatura del agua impresiona al entrar, pero tras unas cuantas brazadas la temperatura se suaviza y tras otras pocas más adquiere el tono perfecto para el nadador que atraviesa la piscina una y otra vez.
Raquel ha preparado su oficina en la mesa de la sala, como otros años. Yo me demoro con un poco de esto y otro poco de aquello, pero no son las diez cuando me visto y me subo al coche para ir al pueblo a comprar comida y suministros. Raquel ha confeccionado una lista, que nunca viene mal.
En el Consum. El aparcamiento este año sí funciona con ticket, que hay que presentar en caja cuando se abona la compra -te dan un recibo con un código de barras que abre la barrera-, esto desanima a los que aparcaban allá por lo cómodo y seguro. El super está como el año pasado, tal cual. Y compro...
Papel higiénico y rollos de cocina; insecticida contra las avispas; jamón asado, pechuga de pollo; tomates; calabacinos blancos; especias como jengibre, pimienta negra, sal del himalaya, tabasco; sopa miso; jabón para lavadora; yogures de cabra, almendrucos -10€ el kilo-;arroz basmati; puede que algo más; en el carrito que he cogido en el aparcamiento me he encontrado una botellita de vinagre de Jerez que debió olvidar el anterior usuario -pena por él, poca-. En el camino de regreso he hecho un intento de aparcar cerca del bazar del marroquí de la plaza del pueblo, pero ha sido en vano; el objetivo era comprar pinzas -mañana será otro día-.
Sobre las once y pico estoy de vuelta en casa. Con el bote de veneno contra avispas he flasheado a una que Raquel había dejado atrapada entre la ventana y el mosquitero de la cocina, por dentro, por lo que esa ventana pasaba a estar inservible y había que tomar cartas en el asunto. Desde fuera he usado el spray mortífero y han bastado un par de chorros para dejarla fuera de combate; con un trozo de papel de cocina he recogido el cuerpo inerte y retorcido y lo he depositado con emoción contenida en la papelera de color azul y bolsa fosforescente en rosa chillón. Seguidamente me he vuelto a bañar, esta vez con la sensación de eliminar suciedad inmaterial; jopé.
¿Quién se ha encargado de colgar la colada y de cocinar unas vainas con patatas y de condimentar unos filetes de pechuga de pollo para que los planchar la chavala? ¿quién? Yo, quién va a ser. Perfecto todo. Después... Raquel lectura en su hamaca -que hemos tenido que ajustar en altura-, y yo escritura -todo esto y algo más de los días pasados-.
Ya no me es posible seguir relatando el acontecer diario, pues ahora estoy ubicado en el presente de indicativo y no tengo acceso al futuro, quizás al futuro de subjuntivo o al potencial, pero a éste no me gusta recurrir, no acierta casi nunca, y si acierta es por cosa del azar y ésa no es la cuestión.{nos vemos el martes 27...}

#2025orgiva - #consum

© Zalberto | enero - 2026