D12- Paseo matinal al pueblo
1 comentario martes, 03 de junio de 2025

Piernas con Maite; aún me aprieta poco y yo creo que es una táctica acertada, apretar no asegura nada y no previene todo. Terminada la sesión me ducho y me pongo las bermudas nuevas vaqueras, las que compré en el LIDL de casa en dos tallas posibles -las grandes en este caso-, una camiseta azulona talla S y las deportivas azules del Decathlon; mochila verde y auriculares E1.
Esta mañana me acompaña Morcheeba en el paseo por la Alpujarra; llevo diferentes destinos inscritos en las neuronas RAM, las que se reescriben a medida que se llena el buffer de la memoria reciente. Tengo que comprar Ajo en Polvo. Tengo que buscar y comprar un biberón para regar el AOVE de un modo conveniente y razonable. En algún momento -me inclino a preferir en el momento del retorno- tengo que acudir al punto de recogida de Amazon -un box de ésos- a retirar un par de cosas que ha encargado la nena; una cinta de escucha de podcats y una camiseta de tirantes para mí, un básico Amazon -ahora la llevo puesta y me gusta y me resulta cómoda, un acierto total de Raquel-. Y, tengo, tengo que cumplir la misión de conseguir una cita en la Fisioterapia de Judith para que la nena acuda la semana que viene a que le espabilen la cintura y el culo, que los tiene atascados.
A buen ritmo he ido cumplimentando las órdenes de servicio, cada una de ellas sin incidencias pendientes. Judith espera a Raquel el próximo martes 10 de Junio a las 9 de la mañana. En el Covirán de junto al mercado he comprado Ajo en Polvo y Ajonjolí en Polvo también. En el bazar del marroquí soso he encontrado un biberón tal cual lo había imaginado, sencillo y barato; y un rollo de cinta adhesiva transparente de doble cara; todo por 3€. En el camino de regreso ha hecho un ligero desvío para acceder a los boxes de Amazon a retirar el pedido; he colocado el código de barras que me había enviado la nena y lo ha leído el chisme sin dificultad. Con la mochila a reventar de éxitos y deberes cumplidos he desandado el sendero de la Venta Benizalte, he visto correr a lo loco al gato naranja y blanco del vecino y he charlado un rato con el otro José Antonio, el que a los 14 años emigró a Cataluña a trabajar durante 20 años, tierra donde residen y prosperan familiares, hijos y nietos, y que esta mañana se afanaba desbrozando el murete de hormigón de su parcela, el que ya estaba invadiendo más de la cuenta el camino que lleva a nuestro cortijo -las estaba pasando un poco canutas, pues la vegetación se le ha enseñoreado y amenaza -según me ha dicho él- la integridad misma del muro. Cosas cotidianas, calidad de vida de nuestro antiguo pueblo.
No son ni las once cuando estoy cerrando el portón del cortijo con la sana intención de no abandonarlo en lo que resta de día, excepción hecha de un plan mejor que de momento nada ni nadie ha sugerido ni ha hecho mención de estar pensando en ello.
Lo prioritario es usar el cinta de doble cara y la cinta americana que compré ayer en el LIDL para arreglar el roto del nuevo mosquitero magnético. Me jode tener que quitarlo y abrir uno nuevo por no ser capaz de apañar una solución usando elementos dispares. Así que me he concentrado y me he puesto a ello: creo que ha quedado bien, incluso mejor de lo que mis elucubraciones nocturnas habían previsto, vistas las dificultades y los inconvenientes, jeje. Si es que soy la rehostia, no me beso porque no me llego.
Tras el exitazo en el escenario del mosquitero me he ganado a pulso un rato largo de ocio creativo y lectura intensiva sentado en el porche ante la mesa plegable y mi PC portátil; dabuti total. Sobre las doce y pico me he cansado y he limpiado a fondo la piscina; por cierto que la he tenido con la manguera chorreando agua de acequia durante un buen rato para recuperar el nivel adecuado que la fuerza del sol hace bajar insensible a la bondad acuática. Con la piscina casi perfecta ha llegado el momento de incrustar en mi cabeza el gorro de gel rosa y de cubrir mis ojos con las gafas del Decathlon, unas que ya tienen su edad. 30 largos, que podían haber sido más, pero que me han parecido suficientes; además me ha apetecido mucho tumbarme un rato picha arriba sobre la colchoneta verde, la que tiene el fondo de malla y que resulta muy cómoda para tomar el sol en remojo; nada, tres o cuatro minutos, no más. De esta manera viene siendo mi día hasta este instante. Raquel está haciendo ruiditos en la casa -cocinando o similar-; hoy ha decidido meter brócoli al horno, con unos tomatitos y todo ello aliñado con ajo en polvo, o con ajonjolí, no sé; y de proteína animal unas filetes ibéricos de lomo adobado; en mi opinión, modesta, es un menú inmejorable. El resultado ha sido de sobresaliente: una comida agradable y digestiva; puta madre.
El resto del día en modo ocio total: mucho móvil, mucho portátil, mucho relax. A media tarde ha aparecido José Antonio a reponer las pastillas desinfectantes de la piscina y hemos charlado un ratillo. Después preparo lo típico para cenar, las tortillas francesas acompañadas de las sobras del mediodía, de un bol con pepino y cebolleta, y otro bol con los restos de brócoli; de puta madre. Y a descansar viendo otro episodio de "Matabot".
Un buenísimo día.

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comentarios
1alberto 
04/06/2025 10:44:53
Megascolia maculata, avispa puñal o avispa parásita de 4 puntos es la especie de himenóptero más grande de Europa, pudiendo alcanzar más de 4 cm. Pertenece al género Megascolia cuyas especies en ocasiones son referidas como avispas mamut.
Es una especie tranquila y poco agresiva. Los adultos se alimentan de néctar y no se acercan a las personas. En caso de verse amenazadas las hembras pueden picar con su aguijón, si bien su picadura no es más grave que la de una avispa convencional. Debido a su gran tamaño tienen unas mandíbulas potentes que pueden causar heridas.

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