D19- Llueve y las flores revolotean en la cintura de Raquel
1 comentario martes, 10 de junio de 2025

Hoy bien pudiera ser un día cargado de palabras y mundos imaginarios, bien pudiera traer colores sobre un papel y papeles al viento, y en cierto modo ha sido hoy, un día diferente, un día calmado, gobernado por las pequeñas cosas y carente de sobresaltos e innecesarios momentos de ansiedad de futuro. Qué lejos quedan ahora aquellos años del no-future, y al mismo tiempo qué cerca, su aroma aún flota en el aire si se hace un pequeño esfuerzo -pero no lo recomiendo-. No morir y ver pasar los días sólo merece la pena si a cada paso el camino se siente más y más despejado, de horizonte diáfano, de amaneceres húmedos y anocheceres mecidos por la brisa -la marea que se levanta desde más allá de la costa, desde la profundidad del mar-, si hacemos el aprendizaje de las pequeñas cosas, del detalle, de las palabras maternales, del cariño, de la tranquilidad y el sosiego; envejeceré para llegar a lo más hondo del pozo de mi voz interior. Siempre un poco más, siempre un poco mejor, más calmado, más consciente.
[...]
Raquel tenía cita a las nueve con la fisioterapeuta Judith, en su coqueta clínica del centro de Orgiva. Para allá que se ha ido bien desayunada y bien aseada, caminando con su riñonera y su podcast de humor argentino -supongo-. Yo me he entregado a las tareas de casa: mi tiempo más feliz.
He arreglado la mampara de la ducha que abría a trompicones; tan sencillo como apretar el tornillito con energía.
He dado un apretón al chisme que sujeta la alcachofa de la ducha; un auténtico incordio pues tendía a curvarse hacia abajo, y siempre en el peor momento; tan sencillo como apretar el tornillo con energía.
He ordenado la nevera. He cortado medio kilo de vainas en tiritas listas para cocer, con su patata y sus zanahorias, todo ello en sus dos dedos de agua con sal, aceite y pimentón, en la olla, listo para encender el fuego cuando se acercara el momento de la comida. He troceado media sandía y la he dejado en un bol en la nevera, lista para comer. He marinado el medio solomillo que sobró del otro día, en mostaza, orégano, ajo, aceite, vinagre y sal; para meter al horno con calabacín en rodajas y tres o cuatro tomatitos cortados por la mitad.
He barrido toda la casa. He barrido el porche. He barrido los aledaños de la casa. He barrido todo el frente de la casa y la piscina, y he rematado con la manguera.
He hecho jardinería en el parterre de junto a la entrada, donde un vetusto olivo hace lo que puede por hacerse ver. He podado a diestro y siniestro y he dejado aquello que parece otro lugar; lástima que no hiciera foto de un antes para luego hacer la del después, pero me la sopla en verdad.
He nadado y me he duchado y afeitado.
Y antes de que llegara Raquel me he sentado a escuchar los pájaros y sentir la brisa mañanera.
Sobre las dos hemos comido las vainas y el solomillo con calabacín y tomates al horno; todo bastante bien, quizás el solomillo un poco más seco de lo deseable. He mandado un mensaje a José Antonio, en modo humor, pidiéndole que me trajera elementos para jardinería: carretilla, tijera de podar y rastrillo; y que se pasara a limpiar el fondo de la piscina, jeje. Y siesta variada.
En el sofá me he tendido a disfrutar del último set del partido de Alcaraz y Sinner, un placer visual; lo tenía pendiente de ver y ya no, je. Raquel ha preferido tumbarse en la cama a sus placeres personales.
Sobre las cinco a venido José Antonio con todo el material y muy bien. Charlamos de las cosas del jardín y del cuerpo humano, tomamos café que ha comprado Raquel y limpiamos la piscina. Cuando se ha ido no he perdido el tiempo y me he bañado: 40 largos en piscina recién limpia, más a gusto casi imposible.
Cenamos tortilla francesa, y ensaladas de tomates, pepinos y aguacates de José Antonio. Un buen día.
{ nota meteorológica }
Durante la noche he estado lloviendo si bien no muy intensamente sí de un modo constante. Al despertar he salido a ver el estado de la piscina y me la he encontrado con el fondo salpicado de grandes aglomeraciones de insectos y flora silvestre y la superficie otro tanto; me ha tocado dedicar un tiempo y un esfuerzo para limpiarla y dejarla lista para el baño; si me empeño lo consigo, como así ha sido.

#2025orgiva - #raquel - #fisioterapia - #judith - #jardineria - #lamarea - #lluvia

comentarios
1alberto 
10/06/2025 19:51:23

Raquel habla con el famulio:

  • La Tata pasa de venir
  • de Jorge no se sabe
  • Rebeca y Txetxu llegarán el sábado y harán noche en nuestro cortijo, pues su casa no la tienen hasta el domingo; vendrán a comer

© Zalberto | enero - 2026