Guggenheim, Esther y un par de cañas
martes, 15 de julio de 2025

En modo Compendio.
Madrugamos un montón: el chaval tiene unos horarios...
A las ocho y poco clase de piernas con Maite; todo va poco a poco, pero va.
Sin pausa, me pongo ropa cómoda y salgo a caminar por la fresca de Bilbao.
Recorro las márgenes de la ría tirando fotos. Cambio de margen por el puente de los jesuitas y entro al Guggenheim apenas pasados unos minutos de la apertura. Mi objetivo es la exposición de Bárbara Kruger en la planta 2. Y lo gozo. Y tiro una montaña de fotos. En esta entrada he hecho una selección de la abundante cosecha; creo que cuando termine de escribir aquí me pasaré por el móvil a hacer una limpieza de material para el olvido. La cosa la enredo un poco yo solo: en la ventana panorámica del bar del museo me pongo cómodo para el momento retoque de las fotos, mientras me plimplo una caña muy sabrosa (3,5€ los muy cabrones). Y también lo gozo.
De regreso a Santutxu me doy otra alegría al cuerpo y me meto otra caña en el Beetle. Cuando asomo el morro en la calle para iniciar regreso al barrio, veo a Esther que se aproxima sandunguera hacia donde yo estoy. «Hola, qué tal» «Echamos una caña». Dos, una en el de al lado del Baste y otra a mitad de cuesta de Iturribide. El caso es que a casa llego un pelín tocado, pero sólo un pelín. Aún tengo capacidad para cocinar la comida: guisantes con jamón y tajada de lomo ibérico a la plancha. Por cierto, el lomo (y un sobre de chorizo del guay) lo compré de camino en la calle Tendería, como nota ilustrativa.
En fin, que un poco de golfeo pero muy bien. Después apalanque con el señorito y una cena sencilla a base de lomo, que sobraba del mediodía, y pepinos minis con cebolleta y yo un tomate en modo ensalada picoteo; muy bien también. Ya en el sobre comenzamos a ver una serie americana «High Desert», protagonizada por Patricia Arquette; el primer episodio bastante bien, va de zumbadas y drogotas, en ese plan.

#guggenheim - #kruger - #cañas - #esther

© Zalberto | enero - 2026