Pisto a la bilbaina
miércoles, 16 de julio de 2025

No toca Maite, así que aprovechando que la temperatura en la calle es fresca me las piro a caminar a eso de las siete y media. Un plan perfecto, con mi música y mis pensamientos. El recorrido habitual hasta Deusto, donde he tomado dirección el colegio, he subido por las campas del Atajo y he dado la vuelta, de regreso a Santutxu, en la calle Benidorm. Deusto por la avenida y acceso al Campo Volantín por donde el Instituto del ICE. Como últimamente remato el ascenso en metro, desde San Nicolás hasta Zabalbide, para comprar cositas en el BM; jamón york, queso fresco, huevos, leche, cebollas, y más cosas que ahora no me vienen y que da lo mismo.
Inciso antes de todo lo anterior: Indi a primera hora ha desayunado con ansias y acto seguido ha echado la pota. Nada grave, pasa de cuando en cuando y siempre soy el culpable, por darle de todo lo que se me ocurre sin tener en cuenta que no le viene bien, él no se controla y yo tampoco pero debiera.
Comida. Hago tomate del mío, para añadirlo después, cuando cocine mi afamado y ensalzado pisto bilbaino. Para el pisto he usado: 2 cebollas hermosas y dulces, un pimiento verde, dos tomates pequeños y pelados a mano, un calabacín blanco mediano; sal, pimienta y un buen chorro de aceite de José Antonio. Los elementos iban troceados en medida de unos 2 cm de lado, trozos tirando a grandes. Al cabo de un buen rato de poche he añadido tres cucharones del tomate frito ya pasado por el pasapuré y he dejado tapado para que se enfriara despacio. Mientras, en una sartén he frito seis piezas de bacalao desalado (del congelado que compramos en el LIDL) pasadas por harina y huevo batido; albardadas, vamos. Tras pasar unos segundos en un plato sobre papel absorbente he colocado con cariño las tajaditas de bacalao sobre el pisto, para que todo se impregnara del resto. ¿El resultado? Magnífico, no hemos dejado ni un pedacito de cebolla; Raquel, eso sí, ha opinado que «quizás los trozos de cebolla demasiado grandes...». Soy preciso y conciso, cualidades que me delatan como un perfeccionista enfermizo, un perfe que diría K.Dick.
El resto de la tarde. Un buen rato a la fresca en la cama, mientras la nena se dedicaba a aporrear la guitarra en su despachito. Sobre las cuatro y algo Raquel sale a sus cosas de yogui y sus compras de urbanita. Yo me he puesto en marcha antes de las cinco; un rato largo subiendo las fotos de estos dos últimos días, sobre todo me ha dado trabajo el kit del Guggen; y el resto de la tarde leyendo, hasta las siete y media que ha llegado la nena, leyendo Los clanes de la Luna Alfana -está emocionante y enrevesada-. Cenamos huevos revueltos sobre cama de mi tomate.

#caminata - #deusto - #pisto - #philipKDick

© Zalberto | enero - 2026