Otra barbacoa en Arrankudiaga
viernes, 25 de julio de 2025

Mirado en perspectiva real, la jornada y sus generalidades no es otra cosa que una redundancia de carácter múltiple, en la que todo parece ser un dejá vu de lo más corriente y repetitivo, al que quizás sea mejor buscar un significante más ajustado a su significado. A lo que vamos...
Para llegar a una hora prudencial a Arrankudiaga, sobre la una o la una y media, nos lo tomamos con calma y caminamos tranquilamente hasta la estación de Abando, atravesando Iturribide, donde compramos pan, las siete calles, comprando dos raciones de tarta de queso en la calle Bidebarrieta, y cruzando la ría sobre el puente del Arenal. En la estación hacemos tiempo echando un par de zuritos y una pulga de jamón hasta la salida del convoy de la una y cuatro. Así que llegamos a Arrankudiaga media hora después. Ima nos viene al encuentro en el parque de Iberlanda. De allá salimos sobre las siete y pico, medio cocidos y con ganas de ir a casa, no sin antes pasar un ratillo por los primeros compases del festival de Blues -un asomar el morro y un largarnos sin más-. Ya en casa continuamos nuestra fiesta en clave íntima, con nuestras movidas musicales y nuestros mosqueos infantiles; pero en fin, mejor no comentar más de esos últimos actos de la tragicomedia de la castaña habitual.
La camarilla. Barbacoa profesional: chistorra, morcilla, lagarto y patatas. Yo de la morcilla no hice ni prueba, de la chistorra un bocado, del lagarto cuatro o cinco bocados, y patata... una con mojo rojo. Al centro de la mesa hubo chorizo y jamón, champiñones de botón, entrantes donde sí metí el tenedor con interés. Terminado todo eso, Raquel sacó las dos porciones de tarta de queso y nos la triscamos, pero ya todos sin mucha apetencia. Cerveza, sidra y vino; yo intenté no pasarme de la raya y en buena medida lo logré; quizás se nos fue la mano horas después, en nuestra terraza, quizás.
Y no voy a dar más detalles porque no me da la gana.

#camarilla - #arrankudiaga - #barbacoa - #bilbaoblues - #fieston

© Zalberto | enero - 2026