 Este día me he sentido muy restringido de movimientos, entre la infección del dedo gordo de la mano izquierda, que llevo con ello desde hace tres o cuatro días, y el dolor del pie izquierdo, la fascitis o lo que sea, pues todo eso me ha quitado todas las ganas de hacer planes fuera de casa y me he limitado a hacer una visita a la farmacia para comprar las medicinas que me recetó ayer el dermatólogo, a preparar la comida y a hacer una colada de color. Raquel se frustra cuando me ve así, pero no puedo hacer nada para evitarlo, tendrá que aprender a superar esa ansiedad. Esta tarde ha salido a su clase de yoga, como empujada por una necesidad interior de cumplir con algún tipo de objetivo personal; no me apetece entrar más en ese paisaje; es lo que hay. |