¡¡¡Quieto parao!!!
domingo, 14 de septiembre de 2025

Eso es, hay que detenerse, tomar aire y continuar a ritmo sostenido, para ir dejando atrás la vida y buscar en el horizonte la luz cegadora y el resumen de todo esto, el principio y el final, como ha de ser.
Se terminó el chocolate de Virgilio: hito que marca el día en el calendario para dejar recuerdo del comienzo de un nuevo período de saludable existencia. Me cobijo en las cosas del día a día y encuentro el confort y la charla distendida; Indalecio bebe agua y siempre lleva una media sonrisa en el morro, como ha de ser.
No he salido de casa, para qué, lo tengo todo controlado; cuando digo todo me refiero a los ingredientes para cocinar las dos comidas importantes del día. En la comida he dispuesto sobre la mesa redonda unos manjares exquisitos: lechuga de caserío con cebolleta vasca, y merluza rebozada -un lomo lo comimos ayer, hoy el que quedaba-. Para la cena hay variedad de opciones, pero aún está por decidir, son las 19:11 y suelo mover el culo en la cocina a eso de las siete y media más. De momento me pongo al día, como ha de ser.
[12:08 2025-09-15] Se cena tortilla francesa y cherris haciendo la función guarnicionera. En la cama se comienza a ver una serie polaca, en la que una rubia esposa rica ataca con un cuchillo de postre a su marido por haberle pedido éste el divorcio y por informarla que no le iba a dejar ni un duro ni derecho a seguir habitando en el lujoso chalet en el que viven. La mujer deja su casa con unas maletas y comienza una nueva vida. Parece que la historia va de esto, pero intuyo que se producirán giros inesperados de guion.


Creo que durante una temporada voy a sacar del alcance de mi radar al famulio; y no sólo del radar sino también de los discursos internos, es necesario dejar de alimentar el fuego del dolor y del rechazo. Suele decirse que el pasado siempre vuelve, y creo que se suele referir a las partes del pasado donde se ejerció dolor sobre uno y que mantenemos semiocultas en el fondo del recuerdo para no sufrir. En ciertas situaciones reconozco haber dejado salir unas dosis de rencor como para recompensarme por lo padecido, y no hay que olvidar que un escueto reconocimiento de lo vivido y compartido se podría convertir en el primer paso de un camino que nos puede llevar al entendimiento y la tregua indefinida; pero no se sabe cómo dar los pasos y no se sabe si las partes participan de esta visión -lo más probable es que "no"-.

#chocolate - #costo - #serie - #an!ela

© Zalberto | enero - 2026