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91 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinas
miércoles, 23 de octubre de 2024

Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza).
Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto.
Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,...

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#coupland - #paraleer

92 No sé, algo está pasando
martes, 22 de octubre de 2024

Sí, algo está pasando y no sé qué es.
Es la sensación que me acompaña desde que el miedo y la desilusión hicieron acto de presencia en mi vida; todas las ideas caminaban de la mano hacia un lugar a la vez oscuro y luminoso, hacia una tierra de promesas sin cumplir, al lugar donde las palabras son el reflejo del pensamiento y donde éste no concede acta de deseo imposible a cualquier sueño... imposible.
No he salido de casa en todo el día; no he sentido la necesidad; tengo cosas de las que ocuparme: lecturas, escrituras, ediciones y colores, lienzos en blanco que me murmuran utópicos momentos.
Hoy me he centrado en dar salida poco a poco al exceso de vegetales que ocupan la nevera desde el sábado pasado, cuando Ima nos hizo la compra como para toda la semana e incluso más. Tenemos sobreabundancia de vainas, puerros, calabaza, piparras, puerros y tomates; además de pimientos asados, medio queso de Idiazabal, chorizo de Zamora, membrillo casero y nueces. El desafío no es cualquier cosa, este mediodía he cocinado la mitad de los puerros y una buena porción de calabaza, con la aportación de mi cosecha de una patata mediana y un par de dientes de ajo he preparado una especia de purrusalda, como primer plato; de segundo he albardado unos restos de pechuga de pollo que congelé hace unos días con el objetivo de usarlos en un arroz a nuestra manera, pero que han terminado en la sartén bien doraditos y bien rebozaditos. Una comida de menú de calidad, como siempre últimamente. Un chef en ciernes.
Para la tarde he reservado unas horas de desfogue creativo. De tres a cinco un apalanque en la butaca dejándome llevar por el zapin; durante unos minutos me he detenido en una película ambientada en los años de la guerra de liberación de Argelia, en la que actuaban Alain Delon y Antony Quinn; original sin duda, parece suceder en un universo paralelo, como en un mundo irreal del que nos somos responsables.
A eso de las cinco sale Raquel de casa con destino a su mundo yogui;...

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93 Lunes casero en casa
lunes, 21 de octubre de 2024

La salida del día se produce a primera hora y me lleva por la cuesta de Zabalbide, la Ribera y el Campo Volantín, hasta donde florecían los tilos de la Cervecera de Deusto; sólo hasta allí por mor de un atisbo de ampolla en mi talón izquierdo, a consecuencia de la ausencia de calcetines (gilipollas que es uno). En Deusto reculo al metro y regreso a casa, no sin hacer antes una parada en la tienda de mascotas del Carmelo y comprar sobres ricos para satisfacer el sibaritismo de mi gatito precioso (que luego me dio una tarde... ufff).
En casa me distraigo a duras penas, con ese esfuerzo contenido que a nadie perturba, pero que en mi pensamiento es una algarabía de difícil control. Preparo un puñado de las vainas que nos regaló la Ima el sábado, nadie sabe porqué, y que para más inri están bastante secas y leñosas; en fin. De segundo he descongelado los lirios que compré hace unos días (aquel día que compré merluza, bonito y mejillones); los preparo albardados y me quedan notable alto.
Con la barriga llena todos descansamos: Raquel se acuesta a ver tele, Indi se apalanca en su palmerita, y yo me cubro con mantita fina en la butaca a ver tranquilamente una película de cuando el mundo era analógico y en colores pastel: «Pelham 1 2 3», muy entretenida, y con un disfrute especial saboreando diálogos ingeniosos tipo «Aterriza como puedas» o «La jungla de cristal».
Las horas hasta la cena... atenciones sin fin para Indi y conversaciones conmigo mismo, palabras para animar la desolación de la vida humana, el sinsentido del dolor y los deseos absurdos.

#dibujo - #pintura - #zalberto

95 Retorno al cuerpo
domingo, 20 de octubre de 2024

Siempre siento un cierto temor cuando inicio un «Retorno al cuerpo», un temor a perderme en el camino, jajaja.
Comemos un arroz con tomate y huevos fritos, y lo comemos antes del mediodía, para enderezar el cuerpo. Raquel está fatal y pasa la mañana encamada. Yo logro una cierta recuperación después del arroz y me pongo a tope con el orden y limpieza de la casa. Organizo la nevera y todo el tema de las cosas que nos trajo la rubia; puerros, calabaza, coliflor, vainas, piparras, nueces, y pingos en la nevera que se van mayoritariamente a la basura. Paso la aspiradora grande y friego todo. Sin pausa me doy una ducha y me quedo como mucho mejor; iba a decir «como nuevo», pero me ha parecido innecesario exagerar.
El resto del día descasando en modo intensivo. A última hora Raquel prepara una tortilla de patatas que nos triscamos con ganas, para dejar bien asentado el cuerpo tras el largo viaje de... «Retorno al cuerpo».

Nota Mendizaleak.-
Arantxa y Marian están desde hace unos días en Japón.

#resaca - #arqantxa - #marian - #japon

96 Una camarilla en la terraza, un chinchón y un pedo familiar en Iturribide
sábado, 19 de octubre de 2024

Un sábado de lo más intenso y completito.
Lectura antes del gran evento, mientras Raquel hace yoga y se hace una de tiendas antes de regresar a casa a eso de la una.
La camarilla aparece poco después cargando dos cajas de frutería repletas de verduras y comidas variadas.
La cosa arranca fuerte en la terraza. Mucho beber: Monopol y cervezas, y cava. No tanto comer: alitas de pollo y costillas en la Air Fryer, piparras y pimientos.
La cosa continúa con la timba de chinchón en la mesa de la cocina. Vence con rapidez la Ima y se lleva los 3€ acumulados, jajaja.
Cuando marcha la camarilla de regreso a su casa, nosotros quedamos con la Tata y nos vamos de farra por el Casco Viejo: jamón en la Plaza Nueva, cañas en el Bar Arantza, cañas en Melilla y Fez, desfase total en dos garitos de heavys en Iturribide (de esta parte prefiero no hablar mucho, por lo lamentable de nuestro estado).

#camarilla - #terraza - #chinchon - #fieston - #esther - #iturribide - #foto

97 David Szauder
viernes, 18 de octubre de 2024

Acerca de
El artista multimedia David Szauder (nacido en 1976 en Hungría) estudió Historia del Arte en la Universidad Eötvös Loránd e Intermedia en la Universidad Húngara de Bellas Artes en Budapest, y completó una beca de maestría en la Escuela de Artes, Diseño y Arquitectura de la Universidad Aalto en Helsinki.

De 2009 a 2014 trabajó como comisario de exposiciones en el Instituto Cultural Húngaro de Berlín (CHB). David Szauder fue profesor invitado en la Academia de Cine de Potsdam y, desde 2010, impartió talleres sobre medios interactivos en Berlín y Budapest.

Desde 2023, imparte cursos de IA en la Universidad de Arte y Diseño Moholy-Nagy.

#meta - #artista - #pintura - #grafismo - #dibujo - #hungria - #multimedia

98 Bivacunación instantánea 2024
martes, 15 de octubre de 2024

No sé si agrupar esta entrada en la sección habitual, en ésta en la que desgrano cosas que me pasan y algunas que por suerte no me pasan, y sí quizás en una sección más apropiada al suceso en sí: las cosas del funcionamiento interno del cuerpo; pero algo me dice que encajonar x horas en una sección que se define por su capacidad sintética o empírica es un lujo asiático (¿?) que no me debiera conceder sin antes hacer una profunda reflexión y un análisis de pros y contras. Y eso que estoy eludiendo la circunstancia cronológica, ésa en la que las fechas bailan a su antojo o, como me decían las muchachas vestidas de azul, en la que las jugarretas telemáticas planean y ejecutan retorcidos planes de suplantación y simulación para despejar el camino y generar grandes dosis de confusión.. lo que lleva, inevitablemente, al abandono de los fines y los medios... Un poco aquello que nos cuentan rostros digitales «vivimos en un Matrix onírico» que sabemos que no es real (una de sus cualidades ineludibles, ¿o no?) y que de serlo no notaríamos diferencias importantes; no mintamos «perseguir un sueño no descompone el barniz real de nuestro mundo». Hay personas a las que hemos llamado científicos que como lo son no tiene empacho en trasladar hasta el fondo de nuestras mentes ideas peregrinas que, de entrada, pueden parecer simpáticas e inofensivas; nada es inofensivo, no existe y de serlo no es algo, es nada.
Raquel ha preparado pechugas de pollo y flores de brócoli en la novata freidora de aire (un nombre, una vez más, confuso, deliberadamente confuso; un horno canijo con ventilación interior), muy rico todo ello. Yo he viajado bajo tierra hasta llegar al punto designado para la vacunación, doble ración, gripe y covid, doble gripe, virus hermanos, la familia haciendo por sobrevivir en una realidad compleja; y hace un calor interesante, inesperado, rozando las sensaciones de un verano cálido; bermudas y camiseta, auriculares en el macuto y un dispositivo de léctura digital. «Duran...

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#vacuna - #cuarta - #covid - #quinta - #gripe

99 Cogiendo aire
lunes, 14 de octubre de 2024

Hoy el momento diferencial se produce cuando Raquel sale a primera primera hora hacia la central al encuentro de sus muchachos. Hay quedada para desayunar y se supone que irán todos o casi todos los de la panda (más tarde, de regreso, me hizo la relación de participantes; la pondré, o no, por ahí). No he ido, ¿motivo? falta de interés y además creo que es una ocasión de ésas en las que Raquel merece y, seguramente, prefiere estar a sus anchas y comportarse sin cortapisas albertinas (ya sabes...). Virgi, más tarde, me mensajeó palabras de cariño, jeje.
Al poco de salir Raquel me he preparado a conciencia, con su ducha y su afeitado, todo ello sumido en una atmósfera de paz y silencio. Y a la calle a mandados habituales.
Unas compras en el BM a primera hora; vainas, zanahorias, calabacines, morcilla, cervezas, leche, ajo en polvo, etcétera. En el estanco un paquete de OMÉ. En la farmacia Frenadol Descongestivo, Dormidina y Gaviscón tamaño Maxi.
¿Menú de mediodía? Lentejas; las verduras en mallas para un posterior triturado, un trozo de chorizo para la nena y media morcilla de Burgos para mí. Me salen bastante bien; menos mal.
Raquel llega a las tres; comemos viendo el programa de Arguiñano; Raquel se echa un rato para coger fuerzas antes de ir a su clase de baile moderno, con Irene; yo me apalanco y veo la mitad de una peli de 3 horas y media, Éxodo, de 1960, protagonizada por Paul Newman, una película que me gusta mucho, ofrece una visión de la creación del Israel moderno, una visión.
Raquel aparece a las 9 más o menos; he preparado vainas; cenamos y nos acostamos; seguimos inmersos en el universo de Breaking Bad, estamos en el final de la 5ª temporada, a tope de guión, a tope de emoción.
Mi cabeza no encuentra el camino de vuelta, se ha perdido, pero no pierde la esperanza. La luz que busco es la que enciende y apaga Raquel; aborrezco las intermitencias, necesito seguridad y una agenda de pendientes vitales con todas las hojas arrancadas, vacía. Per...

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#raquel - #presencia - #pelicula - #exodo - #andamios - #patioB

100 Tras la tempestad viene lasaña
domingo, 13 de octubre de 2024

No llega la calma tan rápido.
Cita con Terín y tomando algo en la Zona, en el Bar El Pinchito. Rabas, aceitunas y almendras.
Después un blanco donde Karim y botella de Monopol para acompañar durante el cocineo.
Raquel en la Air Fryer prepara una lasaña de carne picada y verduras. La carne picada la compro yo a primera hora en el Covirán de al lado de la casa de la Tata.
La tarde es para recuperar lo irrecuperable. Me hago siesta hasta las siete, me levanto, le preparo una tortilla a Raquel (yo nada) y me vuelvo a acostar a ver un poco al Sr. White y a intentar dormir luchando contra el acoso inmisericorde de mis demonios.

#coviran - #terin - #monopol - #lasaña - #angustia

© Zalberto | marzo - 2026