Un hombre que es dueño de sí mismo puede poner fin a un placer, con la misma facilidad que a un dolor.
Oscar WildeAhí va otro haiku 5-7-5 >>
El negro gato Ha dormido un buen rato: Llueve a las nueve
Trump da la orden de ataque y comienza el bombardeo de Irán
De hoy...
Las líneas de "lo pendiente" conducen al infinito, desde trayectorias paralelas al olvido y a la necesidad de olvido. Puedo pasar hoja tras hoja y no terminar nunca, nunca hasta sentir el supinador hirviendo en el desgaste de un pozo sin fondo. Por todo esto no me negado el acceso a las calles de primera hora, poco después de que Raquel saliera bien abrigada al encuentro de su mundo yóguico. Sin embargo yo, una sudadera negra excesivamente ajustada al talle de mi tronco y unas zapatillas con suela ortopédica han sido el soporte esencial sobre el que he construido mi audacia de buena mañana.
Por la margen derecha hasta el polideportivo de Deusto, hasta su calle que perpendicular me lleva al acceso al Mercadona, donde reponer grisinis, tofu, maíz y poco más de escaso interés. Con la mochila a tope cojo el metro para salir por la boca de Zabalbide: he de ir a donde mi china a recuperar el recogedor rojo que olvidé ayer -gris ha tenido que ser, el rojo voló -. Y a casa, que hay mucho que hacer.
A Raquel me la encuentro en la calle, frente al Vaquero; coincidencias que pasan. Regresa sin ánimo de tareas que se puso a sí misma pocas horas antes. Ya no tiene ganas de cambiar la tierra a las plantas del salón. Ya no le apetece bajar al LIDL a comprar movidas. Ya me toca hacer el bufón para recuperar las ganas y regenerar la voluntad perdida. Para ello bajo al LIDL a por tierra, leche, agua carbonatada, manzanas, y movidas. Con todo el surtido preparado con delicadeza Raquel sonríe y se pone a la tarea: en la terraza hace trasplante de maceta y relleno de sustrato. Q...
Comparados con la guerra, los demás aspectos de la conducta humana son triviales. Patton [de la película homónima]La verdadera soledad es cagar con la puerta abierta. Lazslo Kovacs [artista instagramero]Puede que los estadounidenses tengan relojes caros, pero Irán tiene el tiempo. Anónimo [comentario en prensa yanqui]Bibi es quien dará el cetro al Messiah. El Rebbe [un rabino]
Amanezco antes que el Sol y atiendo a mi gato.
Compras en BM de básicos hombre solo.
Como tortilla de patatas.
Montaje del 2° zapatero en el pasillo.
Escucho musica y juego al bricoarte con cartón y no me ha desagradado el resultado, ni el proceso.
Raquel y su pandilla visitan bodega y comen en un restaurante en el que también comen, en la mesa contigua, la Tocino, su Javi, Marian, la madre de Greta y la Tocino hermana, y acompañantes.
El tiempo transcurre y el futuro siempre es el futuro, no hay manera de echarle el guante.
Tras el habitual madrugón y el consecuente tiempo de calidad ocupado en revisar mi universo "histórico", preparo todo lo necesario para hacer una hora de ejercicios de "Brazos". Y llueve sin parar. El resto del día, sí, digo "el resto del día", sigue el guión más previsible: una salida por el barrio a comprar comida y un estar en casa ocupando el tiempo en cocinar y descansar el cuerpo pero no la mente. En este plan... Voy a la tienda de Ibéricos con la idea de comprar lomo adobado, como plato proteínico del mediodía, para acompañar a unas acelgas con patatas; pero la idea se va al trastero cuando me encuentro la tienda cerrada por vacaciones hasta justo ese mismo día 17. En ese momento reflexiono y rehago mentalmente el menú: crema de calabacín para aprovechar las verduras que hay en la nevera y tortilla de champiñones, que también están en la nevera y ya sé les ve un poco pasados de fecha. Como estoy muy cerca de la tienda de Mascotas no lo dudo y entro a comprar latitas para Indi, cuatro latitas variadas. Y regreso a casa arrimando mi cuerpo a las fachadas de los edificios. Y llueve. Nada más llegar a casa me pongo a preparar los platos del día, para no estar más adelante apurado de tiempo. Raquel ha salido pronto, a clase de yoga, a las diez y media. Del yoga marcha a Deusto a una cita con Susana, a la una y media, para revisión. Mientras espero a la nena me dedico a retoques en mi web, en aspectos estéticos y de usabilidad; apartados como "alarmas", y cosas por el estilo (hay entrada en sección "webmasters"). Al mediodía llegan dos paquetes con compras online de IKEA, que no abro para que lo haga Raquel, que sé que le mola; sin los focos para el pasillo, dos tazas de cristal color whisky y accesorios para la colocación de la barra de la cortina en el despachito. Con la barriga llena me pido cama; Raquel butaca. Veo un rato uno de los últimos episodios de Andor y no logro conciliar el sueño; por lo que me levanto y m...
He retocado en archivo uid_sobrecabecera.asp para no mostrar el Uboud cuando sección= bitácora, ya que no tiene sentido un número que siempre se corresponde con el limit seleccionado en el código.
He colocado sobre el calendario una línea con hiperenlace para tener siempre presente la próxima alarma.
En uid_tabla_cabecera_defualt_nueva.asp, también en la seccion=alarmas he modificado el orden para que se muestren por inminencia. Asimismo he añadido un DateDiff en intervalo "día" para saber cuánto tiempo falta para que se cumplan.
El objeto de esta movida es el de tener la opción de colocar en el escritorio del PC unas breves notas tipo "post-it" donde escribir recordatorios y ese tipo de movidas. A los archivos se les puede llamar desde un icono que he colocado en uid_sobrecabecera.asp que sólo se muestra en uid.asp?t=u&id=XXXXX. Al pulsar se lanza una ventana en la esquina superior derecha que se autoajusta en el body de los archivos nuevos, en el onload con un window.resizeTo(). Funciona perfectamente. Desde uid_nota.asp se puede "llamar" al uid_notanueva.asp, que lo parido con la idea de dejar una nota a la vista, que, de momento, he pensado que no merece la pena registrar en alguna tabla (aunque esto lo decidiré sobre la marcha, cuando el uso me sugiera la mejor opción). También he aprovechado para colocar un reloj escrito en javascript, también en uid_sobrecabecera.asp, porque sí, sin más. El icono y el reloj están ubicados en la zona superior izquierda.
A primera hora me he levantado muy pronto y me he dedicado a mis tareas de webmaster, en concreto he estado escribiendo código para generar una ventana pequeñita a modo de nota adhesiva. El archivo se llama "uid_nota.asp". Está bastante pulido, pero siempre es mejorable. A las ocho hemos hecho abdominales. Nada más terminar los abdominales me he subido a la elíptica y he estado 35 minutos pedaleando, incluso un rato con resistencia de 20. Me he preparado nada más terminar de sudar, me duchado, y he bajado al Lidl a hacer compras. Leche y verduras en abundancia. 51€ y de regalo un Panettone de limón enorme, que vamos a sacar el sábado en la comida familiar, en los postres. Tras ubicar los víveres he ocupado un rato en despejar el horizonte de los asuntos pendientes: he pedido cita con el Dr. Barbier para la primera consulta, previa a la cirugía maxilar que a su vez precederá a la colocación del implante pendiente, o implantes, que no lo tengo claro. También he escrito a mi asesora financiera para concertar una cita, con doble misión, recoger tarjeta nueva -la mía personal - y estudiar las opciones para mover el dinero del plan de pensiones -en esto estoy a la espera -. Antes de ocuparme de mis cosas íntimas he recordado que tenía pendiente comprar Lamisil, por lo que he bajado a la farmacia; no tenían en ese momento, pero me lo traen para la tarde -me pasaré mañana -. Hasta la hora de comer he estado leyendo en el libro de "Matadero cinco", que Alberto por cierto me recomienda "Cuna de Gato" -he comprobado que lo tengo en electrolibro, y otros cuatro más del Vonnegut-. Estoy disfrutando mucho, y arrepintiéndome de haber tomado la mala decisión de no guardar notas n su entrada de Notas; error imperdonable. Para la comida de hoy he preparado unas lentejas que más bien parecían una sopa de lentejas. Con mucha maña de buen cocinero he conseguido que las lentejas estuvieran comibles, con el restante he preparado una crema muy ligera que la usaremos en ...
Ante la pregunta «¿qué es ... ?», los maestros zen reaccionan no pocas veces con golpes de bastón. Donde son impotentes las palabras, se usan también fuertes gritos.
Religión sin Dios
Hegel equipara el concepto central del budismo, la nada, simplemente con Dios
[ ... ] la nada y el no ser es lo último y supremo. Solo la nada tiene verdadera subsistencia, toda otra realidad, todo lo particular no tiene ninguna. Todo ha salido de la nada y todo vuelve a la nada.
Dios, él es lo infinito; yeso significa: Dios es la negación de todo lo particular.
«Un monje preguntó a Dongshan: ¿qué es Buda? Dongshan respondió: tres libras de cáñamo».
Ayer, hoy, es como es. En el cielo sale el sol y se pone la luna. Ante la ventana se alza la montaña en la lejanía y fluye el profundo río.
Lluvia de invierno un ratón corre sobre las cuerdas de la mandolina. BUSON
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Con esta ausencia de Dios el mundo se queda sin el fondo que le sirva de fundamento. El fundamento es el suelo para echar raíces y estar. La edad del mundo que se queda sin fundamento está suspendida en el abismo.
Todo lo que en el cielo y así bajo el cielo y con ello en la tierra brilla y florece, suena y emite aroma, sube y viene, pero también se va y cae, se queja y calla, y además palidece y oscurece. En esto familiar al hombre [ ... ] se aviene el desconocido, para permanecer allí protegido como el desconocido. Así el Dios desconocido aparece como el desconocido por la patencia del cielo. Este aparecer es la medida en la que se mide el hombre
Heidegger piensa la cosa igualmente desde el mundo. Según este filósofo, la esencia de la cosa consiste en hacer manifiesto el mundo. La cosa congrega, en ella se reflejan la tierra y el cielo, lo divino y lo mortal. La cosa «es» el mundo. Pero en Heidegger no cada cosa es capaz de hacer que aparezca el mundo. La coacción...
Hoy es hoy y «esto» no, «esto» es ayer, por lo que no me exijo coherencia ni precisión; y recordar a todos que los hechos pierden su categoría "real" en el preciso instante de pasar al archivo del pasado... Sí, el archivo que todo lo contiene, todo subsumido en una solución de los tres o cuatro elementos fundamentales y colocado al azar en compartimentos intercambiables y donde nadie se ocupa del registro y, de existir tal cargo, el de archivador diplomado, de existir no quepa duda a nadie que el proceso de selección ha sido presidido por algún psicópata de los muchos que están afiliados a un selecto club, al mío, al club de la humanidad extinta. Ayer, miércoles en reserva de mendis, montes, muelas, lomas y naturalezas inhóspitas, las actividades inscritas en el rango físico las dejamos en segundo plano, como esas aplicaciones misteriosas que se usan poco pero siempre están activas, atentas a cualquier oportunidad interesante; ayer las actividades que se hicieron predominantes tuvieron como eje central la concentración, la improvisación y la determinación. Sí, me dieron las siete de la tarde, cuando ya el sol había abandonado nuestra vega ribereña y sus destellos iluminaban las nubes del Oeste con unas tonalidades amarillentas hipnóticas -alguna instantánea tiré, con resultados mediocres, y más tarde eliminé-, cuando levanté la vista de la pantalla de cristal y relajé ambas manos mi perspicacia dio por finalizada la magna obra que en estilo «Detallismo Singular» llevaba construyendo desde un acumulado de horas cercano a la media centena. El esfuerzo había merecido la pena; pero... El «pero» era que un detalle central de la obra deshacía como azucarillo en leche caliente la sensación de triunfo y transformaba el placer en satisfacción fútil, y todo por un momento en los inicios titubeantes, cuando al personaje central le coloqué en la mano izquierda algo que quería ser 9Atrapado en la Lavandería
martes, 27 de enero de 2026
Son las seis y media. He retirado las sábanas pocos minutos pasados las cinco, cansado de estar despierto y molesto por un insistente dolor de cabeza, uno del tipo "sinusítico". Indi duerme entre Raquel y yo, calentito y arropado por el abrazo dulce de mi nena preciosa; una estampa cargada de amor. Llevo toda la noche con la sensación de que tengo que espabilar para continuar con el dibujo que dejé anoche sin terminar, ése que estoy decorando a base de puntitos y trazos delicados -una auténtica obra de orfebrería contemporánea-, pero soy consciente de que esa labor tiene que esperar a dar cumplimiento de las actividades de la primera hora diaria, cuando leo e inspecciono el pasado -una labor que diferentes estamentos han considerado no sólo poco útil sino incluso perniciosa o al menos innecesario; esto lo sugieren los estamentos que no han alcanzado la paz con su pasado, por la incapacidad de asumir errores y fracasos; lo típico- y, más prioritario aún, cuando preparo café, cago, cepillo al gatito y le doy besos y abrazos a pesar de su escabullirse sin éxito. Así que he cagado, dos veces de momento, he tomado un café de Sumatra, Raquel me ha preparado una poción de Fluimucil más por vicio que por efectividad manifiesta -ella, aunque no lo quiera reconocer, aún cree en la magia-, he repasado las entradas de la bitácora correspondientes a los 28 de enero que están registradas en la base de datos -algunas muy interesantes- y, por último, estoy escribiendo lo pendiente de ayer martes, donde poco o mucho algo tuvo que suceder que pueda ser expuesto con palabras y silencios. Ayer, martes 27. Un día de invierno invierno, con su frío intenso, su lluvia persistente, su viento desagradable, con todo lo necesario para cumplir a rajatabla el esquema que le toca cumplir. Martes, y como es martes hoy hay conexión a las ocho con Castro, para que Maite nos ponga las pilas y no nos deje desamparados en manos de nuestra pereza congénita. Brazos, hoy brazos. Siendo sincero he de ...
{Finalizada una primera, quizás última, lectura el 29 de enero de 2026 a las 6:38 PM.}
La sociedad del rendimiento está dominada en su totalidad por el verbo modal poder, en contraposición a la sociedad de la disciplina, que formula prohibiciones y utiliza el verbo deber.
La proclamación neoliberal de la libertad se manifiesta, en realidad, como un imperativo paradójico: sé libre.
El tú puedes incluso ejerce más coacción que el tú debes. La coacción propia es más fatal que la coacción ajena, ya que no es posible ninguna resistencia contra sí mismo.
Estas crisis ponen de manifiesto que el capitalismo, frente a la suposición ampliamente difundida (por ejemplo, por Walter Benjamin), no es ninguna religión, pues toda religión maneja las categorías de deuda (culpa) y desendeudamiento (perdón). El capitalismo es solamente endeudador.
El no poder poder es su verbo modal negativo. La negatividad de la alteridad, a saber, la atopía del otro, que se sustrae a todo poder, es constitutiva para la experiencia erótica: «La esencia del otro es la alteridad. Por ello, hemos buscado esta alteridad en la relación absolutamente original del Eros, una relación que no es posible traducir en términos de poder».
El amor se positiva hoy como sexualidad, que está sometida, a su vez, al dictado del rendimiento. El sexo es rendimiento. Y la sensualidad es un capital que hay que aumentar.
El amor se positiva hoy para convertirse en una fórmula de disfrute. De ahí que deba engen-drar ante todo sentimientos agradables. No es una acción, ni una narración, ni ningún drama, sino una emoción y una excitación sin consecuencias.
Y así, en Cincuenta sombras de Grey se habla incluso de una «dulce tortura». En este mundo de la positividad solo se admiten cosas que pueden consumirse. Incluso el dolor ha de poder disfrutarse. Allí ya no existe la negatividad que en Hegel se manifiesta como dolor.