 Hoy es hoy y «esto» no, «esto» es ayer, por lo que no me exijo coherencia ni precisión; y recordar a todos que los hechos pierden su categoría "real" en el preciso instante de pasar al archivo del pasado... Sí, el archivo que todo lo contiene, todo subsumido en una solución de los tres o cuatro elementos fundamentales y colocado al azar en compartimentos intercambiables y donde nadie se ocupa del registro y, de existir tal cargo, el de archivador diplomado, de existir no quepa duda a nadie que el proceso de selección ha sido presidido por algún psicópata de los muchos que están afiliados a un selecto club, al mío, al club de la humanidad extinta. Ayer, miércoles en reserva de mendis, montes, muelas, lomas y naturalezas inhóspitas, las actividades inscritas en el rango físico las dejamos en segundo plano, como esas aplicaciones misteriosas que se usan poco pero siempre están activas, atentas a cualquier oportunidad interesante; ayer las actividades que se hicieron predominantes tuvieron como eje central la concentración, la improvisación y la determinación. Sí, me dieron las siete de la tarde, cuando ya el sol había abandonado nuestra vega ribereña y sus destellos iluminaban las nubes del Oeste con unas tonalidades amarillentas hipnóticas -alguna instantánea tiré, con resultados mediocres, y más tarde eliminé-, cuando levanté la vista de la pantalla de cristal y relajé ambas manos mi perspicacia dio por finalizada la magna obra que en estilo «Detallismo Singular» llevaba construyendo desde un acumulado de horas cercano a la media centena. El esfuerzo había merecido la pena; pero... El «pero» era que un detalle central de la obra deshacía como azucarillo en leche caliente la sensación de triunfo y transformaba el placer en satisfacción fútil, y todo por un momento en los inicios titubeantes, cuando al personaje central le coloqué en la mano izquierda algo que quería ser
6 La agonía del Eros - Notas lunes, 26 de enero de 2026  {Finalizada una primera, quizás última, lectura el 29 de enero de 2026 a las 6:38 PM.}
La sociedad del rendimiento está dominada en su totalidad por el verbo modal poder, en contraposición a la sociedad de la disciplina, que formula prohibiciones y utiliza el verbo deber.
La proclamación neoliberal de la libertad se manifiesta, en realidad, como un imperativo paradójico: sé libre.
El tú puedes incluso ejerce más coacción que el tú debes. La coacción propia es más fatal que la coacción ajena, ya que no es posible ninguna resistencia contra sí mismo.
Estas crisis ponen de manifiesto que el capitalismo, frente a la suposición ampliamente difundida (por ejemplo, por Walter Benjamin), no es ninguna religión, pues toda religión maneja las categorías de deuda (culpa) y desendeudamiento (perdón). El capitalismo es solamente endeudador.
El no poder poder es su verbo modal negativo. La negatividad de la alteridad, a saber, la atopía del otro, que se sustrae a todo poder, es constitutiva para la experiencia erótica: «La esencia del otro es la alteridad. Por ello, hemos buscado esta alteridad en la relación absolutamente original del Eros, una relación que no es posible traducir en términos de poder».
El amor se positiva hoy como sexualidad, que está sometida, a su vez, al dictado del rendimiento. El sexo es rendimiento. Y la sensualidad es un capital que hay que aumentar.
El amor se positiva hoy para convertirse en una fórmula de disfrute. De ahí que deba engen-drar ante todo sentimientos agradables. No es una acción, ni una narración, ni ningún drama, sino una emoción y una excitación sin consecuencias.
Y así, en Cincuenta sombras de Grey se habla incluso de una «dulce tortura». En este mundo de la positividad solo se admiten cosas que pueden consumirse. Incluso el dolor ha de poder disfrutarse. Allí ya no existe la negatividad que en Hegel se manifiesta como dolor.
La memoria no es un órgano de mera reposición... leer más | #Byung-Chul_Han - #notas - #electrolibro - #leido
7 Legumbres, algunas recomendacionesdomingo, 18 de enero de 2026  - Consumirlas en conserva.
- Ponerlas 24 horas en remojo cambiando el agua un par de veces, también se les puede añadir una pizca de bicarbonato.
- Cocerlas y tirar el agua de la primera cocción donde sueltan la espuma.
- Machacarlas o pasarlas por el chino en caso de tener digestiones muy difíciles.
- Añadir especias carminativas como anís, hinojo, comino para reducir la producción de gases.
- Masticarlas muy bien.
- Consumirlas junto a una fuente de vitamina C como una ensalada con limón, pimiento rojo, tomate, cebolla morada o con una fruta como kiwi, naranja, mandarina ya que la vitamina C mejora la absorción del hierro vegetal.
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8 Del inconveniente de haber nacido, Cioran Notas Del inconveniente de haber nacido ¡Que no sea posible remontarse sobre el concepto, escribir a ras del sentir, registrar las variaciones ínfimas de lo que se toca, hacer lo que haría un reptil si se pusiera a escribir! Digo que quizás sea eso, escribir, lo único que nos separa del mundo natural, lo que nos define. Expresarse en un soporte externo. Lo que sé a los sesenta años, ya lo sabía a los veinte. Cuarenta años de un largo, superfluo trabajo de comprobación.
Si la muerte sólo tuviera facetas negativas, morir sería un acto impracticable.
En la costa normanda, a hora tan temprana, no necesitaba a nadie. La presencia de las gaviotas me molestaba y las hice huir a pedradas. En sus chillidos de estridencias sobrenaturales comprendí que era eso precisamente lo que necesitaba, que sólo lo siniestro podía apaciguarme, y que para hallarlo me había levantado tan de mañana.
Cada vez que estoy mal y me apiado de mi cerebro, me siento llevado por un irresistible deseo de proclamar. Entonces adivino de qué pedestres abismos surgen reformadores, profetas y salvadores.
Hace falta una visión de repuesto, pues la del Juicio Final ya no convence a nadie.
Días milagrosamente cuajados de esterilidad. Y yo, en vez de alegrarme, de cantar victoria, de convertir esa sequedad en fiesta, de ver un ejemplo de mi realización y madurez, de mi desapego, me dejo invadir por el despecho y el mal humor: así de tenaz es en nosotros el hombre viejo, la chusma turbulenta incapaz de hacerse a un lado. * * * Me atrae la filosofía hindú cuyo propósito esencial es el de superar el yo: todo lo que hago y todo lo que pienso es únicamente yo y desgracias del yo.
Cuando se rechaza el lirismo, emborronar una página se convierte en un infortunio: ¿qué sentido tiene escribir para decir exactamente lo que se tenía que decir?
El paraíso no era un lugar soportable, de lo contrario el primer hombre se hubi...leer más | #filosofia - #notas - #leyendo - #pendiente
9 Deseo y destino: Lo woke, el ocaso de la cultura y la victoria de lo kitsch David Rieff: «Hay que entender lo ‘woke’ dentro de la victoria absoluta del capitalismo» El intelectual estadounidense acaba de publicar un libro esencial para entender la decadencia de Occidente
David Rieff es uno de los intelectuales más importantes del mundo. Hijo de Susan Sontag —a cuya agonía y muerte dedicó un libro inolvidable, Un mar de muerte: recuerdos de un hijo— y de Philip Rieff, destacado sociólogo y crítico cultural norteamericano, Rieff reúne armónicamente en su obra la mirada crítica, casi despiadada, de Sontag con la capacidad de comprender estructuras complejas heredada de su padre. Pensador a contracorriente, ha escrito a favor del olvido y contra la obligación de una memoria colectiva (como en Contra la memoria), y ha explicado el daño que hacen las ONG a las posibilidades de desarrollo en el Tercer Mundo (El sueño humanitario). Referente mundial en la lucha contra los crímenes de guerra —como demuestra su implicación en la defensa de Bosnia ante la invasión serbia, o de Ucrania frente a la invasión rusa—, Rieff es también un referente en la defensa de los exiliados. Cosmopolita, conoce a fondo la realidad francesa e iberoamericana, y por ello esta conversación ha sido posible realizarla en español. David Rieff acaba de publicar en Debate un libro esencial para entender el universo woke y la decadencia de Occidente, que ha titulado provocadoramente Deseo y destino.
P.- Dices en tu libro que el universo woke tiene cuatro antecedentes: uno, el comunismo en su faceta de búsqueda del Hombre Nuevo; otro, la abolición del pasado durante la Revolución Cultural china. Un tercer elemento es la idealización, un poco a la manera de Rousseau, del primitivo, del buen salvaje, del espíritu de la tribu idealizado. Y, por último —que quizá se desprende de Freud—, lo que tiene que ver con el triunfo del yo y lo subjetivo. ¿Cómo se combina algo colectivo, como sería el Hombre Nuevo o la Revolución Cultural en su vertiente c...leer más | #woke - #wokismo - #kitsch - #libro - #paraleer - #entrevista - #davidrieff - #pendiente
10 Entrevista: La Era de Hitler entrevista a alec ryrie
"Estamos dejando atrás la era de Hitler y nos adentramos en un nuevo territorio moral"
Un historiador del Cristianismo probablemente sea la persona más preparada para explicar cómo se está transformando nuestro marco de referencia moral y anticipar hacia dónde nos estamos dirigiendo Se ha puesto de moda bucear en los años treinta del siglo pasado para tratar de entender el presente y lo que se nos viene encima. Alec Ryrie (Londres, 1971) propone darle la vuelta a esa idea. Dice que La era de Hitler -así se titula su ensayo- es precisamente la que estamos dejando atrás. Su discurso suena distinto porque no parte de un análisis puramente geopolítico.
Lo entrevistamos buscando una voz autorizada que pueda hablar de cómo las coordenadas morales están transformándose a una velocidad pasmosa. Regresan y se popularizan imágenes e ideas proscritas durante décadas. Ryrie, catedrático de Historia del Cristianismo en la Universidad de Durham y miembro de la Academia Británica, tiene una teoría para explicarlo y un pronóstico abierto sobre lo que nos espera. Hablamos por videoconferencia durante algo más de una hora.
PREGUNTA. ¿Por qué dice que estamos dejando atrás la era de Hitler?
RESPUESTA. Cuando me refiero a la "era de Hitler" o "edad de Hitler", me refiero a nuestras vidas, al periodo que empieza en la década de 1940, y especialmente desde los años 60. Durante esta época, Hitler y los nazis han ocupado un lugar muy importante en nuestra imaginación y han dominado nuestro pensamiento sobre la política, los valores, la moral y la ética. Se estableció el consenso político de que todos odiamos a los nazis y, por lo tanto, es intolerable cualquier cosa que nos recuerde al fascismo. El genocidio nazi se convirtió en el punto de referencia del mal en los tiempos modernos y esa convicción ha vertebrado nuestro mundo desde entonces.
P. No fue un mito perfecto, ningún mito lo es. ¿Pero cómo ha ...leer más | #entrevista - #laeradehitler - #libro - #paraleer - #cristianismo - #islamismo - #wokismo - #judaismo - #segundaguerramundial
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