3
21 Pasarelas al Cielo
onskyline
jueves, 18 de diciembre de 2025

Raquel sigue malita, con un trancazo de aúpa. La mimo y la remimo. Hoy se ha saltado la sesión de abdominales con Maite; yo he cumplido como un campeón, incluso me ha felicitado Maite, señalando que cada día pongo más carne en el asador.
Por cierto, hablando de Maite, hoy su Jon cumple años, 64, que Maite cumple en enero. Van a ir a nadar y después a comer por ahí. En las últimas conexiones se ha escuchado la voz masculina de fondo, por lo que es fácil intuir que la cosa va en serio, o con interés. Maite me ha contado que le ha regalado un neopreno de 4 milímetros, de segunda mano pero en perfecto estado.
Ha sido terminar de hacer el oso y vestirme para salir a caminar. Hoy me he planteado subir las pasarelas desde Sani, como la vez última. El cielo se ve despejado y aunque anuncian viento sur con ráfagas intensas a mí eso no me amilana, a mí no.
Pantalones azul añil de Lefties, zapatillas azules de Decathlon, camiseta con estampado y color butano de Primark, sudadera azul exdeRaquel, gorra azul, guantes, cantimplora flexible llena de agua fresca y el macutito de AliExpress. Un equipamiento perfecto. Y, por supuesto, los auriculares, el móvil y las gafas, y la cartera y sus tarjetas.
Salgo del mundo subterráneo en San Ignacio. En un pispas estoy pisando las primeras rampas, son las 9:22. Al salir de la boca del metro he puesto a grabar el Wikiloc, para controlar distancias y tiempos. La temperatura es bastante fresca, incluso fría cuando ruge el vendaval; me da igual, a mí eso NO. Voy tirando fotos y buscando inspiración; voy gozando. El viento quiere hacer volar mi gorra, pero la encajo con fuerza en mi cráneo apretando al máximo el sistema velcro. Cuando el sol inunda mi cuerpo el calorcillo me reconforta, cuando se oculta tras el monte Banderas... me quedo tieso. En menos de una hora estoy arriba, donde me encuentro un vehículo de mantenimiento del ayuntamiento organizando sus trastos para atender alguna emergencia relacionada con el vendaval. Paso jun...

leer más

#abdominales - #pasarelas - #arangoiti - #terin - #53,53€ - #lentejas - #carnerosalvaje

22 El soñador siente el calor paterno y la dulzura del Sol Naciente
miércoles, 17 de diciembre de 2025

Esta agitada noche he abrazado intensamente a mi padre, cuando maniobraba un coche marcha atrás y casi rozo a un automóvil azul aparcado detrás y en cuyo asiento del copiloto estaba sentado mi padre, Manuel. El rostro de mi aita ocupaba la escena, en un plano medio, mirándome fijamente. La impresión me ha dejado paralizado durante unos segundos, pero he reaccionado y he ido a su encuentro. Al acercarme al vehículo azul he observado, levemente sorprendido, que mi progenitor estaba, en realidad, en la realidad onírica, en pie junto a la puerta del conductor. Me he apresurado a ir hacia él y le he estrujado entre mis brazos, dejando un reguero de lágrimas sobre el hombro de su americana azul, también azul. El bigote frondoso y bien recortado, la corbata ajustada al cuello de una camisa del color de los sueños, todo en él era... Él.
Un retazo de intensidad absoluta. Seguramente los sueños no significan nada, no hay mensajes ocultos, ni misterios que desvelar; seguramente son las cosas de la arquitectura cerebral, que aprovecha "sus momentos" para poner un poco de orden en el caos de la memoria - la mía muy alterada por consumos reiterados-.



El tiempo: frío y despejado, propicio para caminar hasta el Guggen.
Guggenheim: María Helena Vieira da Silva.
Cafetería del museo: tortilla, caña, retoques y electrolibro Murakami.
BM: champiñones y lechuga.
Menú: arroz con pollo, caldo de pollo, champiñones y sofrito; notable.
Tarde: lectura hasta terminar "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo"; maravilloso.
Raquel: el trancazo está en su esplendor; ella lo combate con Frenadol Descongestivo y Couldina, mientras yo le cubro de mimos y atenciones.

#sueño - #aita - #guggenheim - #vieiradasilva - #raquel - #trancazo - #pajarodacuerda

23 Sin penitencia no hay perdón
1 comentario martes, 16 de diciembre de 2025

Raquel está mejor, pero sin fuerzas para salir al yoga. Yo he amanecido derramando lágrimas por mí y por todos mis compañeros. Pueden ser las lágrimas riego fecundo en las raíces del tiempo, lo han de ser: Esther hace sonar el carillón de su hermana pequeña y deja sobre el buzón de nuestros deseos una invitación sabatina para hacerle homenaje en el escenario de sus años más húmedos; también comparecerán Nerea y Juan Luis, precedidos y pregonados por sus cuerpos toreros... antídotos del desamor. Añado que soy inocente, así me declaro, y juro.

Ahora, 4:47 p.m., todo está mejor, mar en calma chicha.

Francisco ha presentado su trabajo de fin de año, su tesis anual, al nutrido jurado punto multipunto, con unas conclusiones perfiladas monetariamente muy ajustadas: salimos a 160€ por cabeza mayor; el ganado novicio abonará 10€ menos, por lo que sea.

A media mañana me mensajea María Jesús, la del 3°B, para solicitar mi ayuda con algún problema en el volador. Después de las compras en el LIDL me paso por su casa: ha desaparecido un tornillo de los que sujeta una pieza de la estructura. Busco en mi trastos y encuentro alguno semejante. Armado de mi caja de arandelas y de un par de tornillos me presento en su casa. En un pispas soluciono el desbarajuste y me esfumo, no sin antes recibir entre mis brazos un botella de cava Brut Rosé. Ay señor, qué mujer ésta.

Un rato de lectura y a cocinar: coles de Bruselas, cherris y lomo ibérico adobado; las coles terminan en el basurerito rojo: están fuertes, huelen sulfurosas, y acojona la posibilidad de leve intoxicación o algo -que se tiran, vamos-. El resto del día en modo "lectura y escritura". En la butaca a las dos; al rato dejo el electrolibro, me duermo, y me concentro en la música, para terminar sumergido en el mundo onírico de los dulces sueños. Cuando sale Raquel del dormitorio yo también reacciono y recupero la compostura. Nos instalamos en el salón con las dos butacas; yo he colocado la butaca rosa j...

leer más

#lágrimas - #esther - #perdon - #murakami - #pajarodacuerda

24 El 66 y las teorías delirantes
jueves, 11 de diciembre de 2025

Cumplo los 66 en un momento de mi vida bastante tormentoso, todo desordenado el panorama como consecuencia de las desavenencias entre Esther y yo, que vienen desde el origen de los tiempos, desde que me hacía sufrir sin contemplaciones cuando en las reuniones festivas se regodeaba sacando a colación anécdotas su pasado en el que "qué bien lo pasamos aquella vez con Rober y Raquel", un mensaje sencillo y muy elocuente, un dardo que me lanzaba cada dos por tres sin una pizca de misericordia y que, en algunas ocasiones, conseguían darme en donde ya no podía controlar mi cabreo y montaba el cirio -recuerdo unas cuantas movidas con este guion: Uncastillo, Santelices, y más.
Este año no hay contacto entre Esther y yo, y por ende tampoco con Raquel si estoy yo de por medio. Este año hemos reservado mesa en el Kate Zaharra; mesa para dos a las dos y media.
Hago tiempo saliendo a caminar por donde voy casi siempre. Me llego hasta el puente de Euskalduna y regreso por entre calles, para subir por los ascensores de Solokoetxe, tras hacer un amago de coger el metro en San Nicolás y tener que recular de regreso a las calles al no tener la Barik en la cartera (debí dejarla en el bolsillo trasero del pantalón que usé algún día anterior). En el BM de Garamendi compro lechuga, rúcula, helados, y algo más; cosas para la comida con el peque, el viernes.
A lo que vamos, al Kate Zaharra. Subimos en taxi. El día es espléndido, como merezco, por supuesto. El plan es el clásico: pase por la bodega a comer jamón y lomo con unos tragos de un Piérolas de medio litro; y arriba nos instalan en una mesa en la zona central, casi en el mismo sitio que la anterior vez que estuvimos la nena y yo.
El menú, como se puede ver en la factura: menestra cojonuda, sopa de pescado perfecta y medio Rey al horno, insuperable. De postre Un coulant. Bebemos el cava de siempre y yo me pido un solo con una copita de Baileys. Una comida inolvidable.
Bajamos caminando y pasamos el resto del día en plan...

leer más

#cumpleaños - #sesentayseis - #katezaharra

25 El Fontanar
jueves, 04 de diciembre de 2025

El encuentro sexual de un héroe solar y la diosa de la fecundidad arroja luz sobre la misteriosa mitología íbera


El hallazgo del monumento pétreo de El Fontanar, en Jaén, profundiza el conocimiento de la civilización de la Antigüedad



La mitología íbera vinculada a la arqueología del sol y de otros astros ha recibido un importante espaldarazo tras el hallazgo de un hito gigantesco en El Fontanar, en Jódar (Jaén), un monumento pétreo con la representación de una unión sexual entre divinidades, único en la cultura íbera. Se trata de un ritual que tenía lugar durante el solsticio de invierno y que recrea físicamente la metáfora de una hierogamia, un encuentro sexual, mítico y mágico, de un héroe solar y una diosa de la fecundidad, frecuente en el mundo antiguo mediterráneo.

El Fontanar es un monumento pétreo, pseudonatural y de grandes proporciones de época íbera, que, en el orto, al amanecer, del solsticio de invierno, verifica un efecto extraordinario asociable a un rito sacro. El monumento está compuesto por dos unidades, una es una gran piedra vertical de 5,3 metros que tiene forma apuntada en su parte superior y que delante, en la pendiente donde se levantó el monumento, se apoya en dos piedras cilíndricas de tamaño más reducido. “El conjunto expresa la forma del órgano genital masculino, con un gran pene y los testículos delante, mirando hacia la salida del sol en el solsticio de invierno”, explica el arqueólogo Arturo Ruiz, profesor emérito y referente internacional en el estudio de la cultura íbera, que ha participado en la investigación en El Fontanar.

El otro elemento descubierto es un abrigo de 6,8 metros de altura de puerta, que representa la forma del órgano genital femenino, con la forma triangula del útero, al que, al disponerle una gran piedra en la parte superior que cierra la entrada de la cueva, le han creado formalmente las trompas de Falopio. Y, al mismo tiempo, una aproximación de las piedras laterales en la...

leer más

#iberico - #iberia - #andalucia - #jaen - #sierramagina - #calcolitico - #neolitico - #santuario - #paravisitar

26 James Carville: Fuera la conciencia. Dentro la rabia.
domingo, 30 de noviembre de 2025

{Por James Carville
El Sr. Carville es un veterano de las campañas presidenciales demócratas, incluida la de Bill Clinton en 1992, y consultor de American Bridge, un súper PAC demócrata.}
A menos de dos semanas del cierre del gobierno, el debate público sobre el asunto ha desaparecido. Esto demuestra que, independientemente de lo que se crea, hay una verdad simple: el cierre no tendrá consecuencias duraderas para las elecciones intermedias del próximo año. Lo único que persistirá es el sufrimiento económico. Y es precisamente por eso que los demócratas ganaron el 4 de noviembre.
Zohran Mamdani, Abigail Spanberger, Mikie Sherrill —incluso demócratas de Georgia en puestos más bajos— ganaron con amplios márgenes porque la gente está enojada. Y la gente siempre dirige su ira hacia el partido gobernante. Los alquileres están fuera de control. Los jóvenes no pueden permitirse comprar una casa ni pagar la deuda estudiantil. Vivimos la mayor desigualdad económica desde los locos años veinte.
El presidente Trump no ha hecho nada para reducir el costo de lo que se necesita para siquiera respirar en Estados Unidos hoy, la promesa central de su campaña de 2024. La gente se está rebelando, y lo ha estado haciendo desde hace tiempo.
Esto ofrece a los demócratas el mayor regalo que se puede tener en la política estadounidense: una segunda oportunidad. Tengo 81 años y sé que, para muchos, llevo la antorcha de una supuesta era política centrista. Sin embargo, incluso para mí está clarísimo que el Partido Demócrata debe ahora presentar la plataforma económica más populista desde la Gran Depresión.
Es hora de que los demócratas adopten una plataforma radical, agresiva, sin tapujos, sin complejos y totalmente inconfundible de pura furia económica. Esta es nuestra única salida del abismo.
Al igual que en 2018 e incluso en 2022 , es prácticamente seguro que los demócratas conseguirán el voto de los votantes urbanos y suburbanos en las elecciones intermedias, especialm...

leer más

#eeuu - #democrata

27 O sí es jueves, ayer no
jueves, 27 de noviembre de 2025

Al terminar la clase con Maite, y tras la ducha y el rato largo en el PC, salgo a caminar por el recorrido de estos tiempos. Escaleras de Solokoetxe -sí, escaleras, porque me apetecía caminar-, Casco Viejo, Puente del Ayuntamiento y... al FNAC. El objetivo era comprar un libro de regalo de cumpleaños para Tachón; este año aún no le había comprado nada y me daba noséqué. El caso es que mirando mirando... he comprado dos libros para él y uno para mí, a saber.
Indoeuropeos. La revolución científica que está reescribiendo la historia. - J.P. Mallory
Ortodoxia - Chesterton
Marx para gatos. Un bestiario radical - Leight Claire La Berge
Con la bolsa colgando de una mano bajo al submundo por la boca de Berastegui. Aprovecho que estoy en la salida de Karmelo para acercarme a donde mi china a comprar una caja metálica para que Raquel guarde su nueva afición: la Lecitina de Soja; 3€. Antes de subir me paso a saludar a Eguskiñe y a comprar cuatro cosas en la frutería; manzanas para la cena , 3 de Pink Lady que no han convencido, así que nunca más; vainas, huevos y castañas. Eguskiñe me comenta que ha estado en Bélgica y que en el puente de Diciembre tiene plan para ir a Toledo; me parece muy bien, ya es hora de que levante cabeza y se centre, no como yo.
La comida. Menú de sencilla aplicación: ensalada de lechuga y cebolleta, filetes de pechuga de pollo a la plancha y guarnición de coles de Bruselas; muy rico todo y muy saciante.
Raquel marcha a yoga tras su par de horitas tirada en la cama viendo "sus cosas"; yo me apalanco en la butaca con todos mis trastos, dispuesto a descansar y a leer. Estoy inmerso en las páginas de «Crónica del pájaro que da cuerda al mundo» de Murakami; me tiene enganchado el estilo de Murakami, es un fenómeno. Después, tras un largo rato dormitando con Indi sobre mis piernas, más frito que yo, preparo la cena de manzana, tofu y queso fresco. Un rato viendo a Javi Sierra conduciendo su último proyecto televisivo, p...

leer más

#fnac - #regalos - #tachon - #lectura - #murakami - #pajarodacuerda

28 El triunfo del narcisismo-leninismo
jueves, 27 de noviembre de 2025

Hacia el final de su Manual de resistencia, Pedro Sánchez dedica un capítulo a la celebración de las primarias.

«Fueron meses muy intensos —cuenta—, en los que comenzaba ya la transformación del partido». El PSOE estaba «muy vivo» y prueba de ello fue el acto que se organizó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Sánchez bajaba conduciendo su propio coche por la Gran Vía y, al llegar a la confluencia con Alcalá, vio «una cola enorme», que llegaba «casi a la Puerta del Sol. […] Y me dije: ‘¿Qué pasará aquí? ¿Qué habrá, será un concierto?’». Se quedó «perplejo». Llamó a su equipo para comentárselo «y me lo dijeron: ‘Es gente que viene por ti, Pedro. Vienen a verte’».

¿Quién sino un cumplido narcisista incluiría una observación semejante en sus memorias?

Máximo Huerta, el efímero ministro de Cultura, no se quedaría menos perplejo un año después, cuando acudió a la Moncloa a presentar su dimisión. «Lo paradójico —recordaría en El hormiguero— fue que [Pedro Sánchez] empezó a hablar de él, de cómo lo vería la historia en el futuro. […] Empezó a hablar de [que] todos acaban mal en política, mira cómo acabó Zapatero, mira cómo acabó Aznar, mira cómo acabó González».

Y a continuación le preguntó sinceramente preocupado: «De mí, ¿qué dirán?».

«¿Qué tal me queda?»

En el cine los personajes narcisistas son habituales por su potencial cómico. Me viene a la mente el egocéntrico director de orquesta Max Beissart, que encarna Alexander Godunov en Esta casa es una ruina. En un momento de la película, Beissart acude a un concesionario de coches, se monta en un lujoso modelo y, tras colocarse la melena de un golpe de cabeza, pregunta poniéndose de perfil: «¿Qué tal me queda?».

También inspiran más ternura que animadversión las exhibiciones de vanidad de Isaac Asimov. En su autobiografía, el genio de la ciencia ficción cuenta machaconamente que tiene un cociente intelectual de 160; que el hermano de su novia se entretenía humilla...

leer más

#españa - #psoe - #sanchez - #narcisismo - #socialismo

29 filesFTP.asp - 2º
domingo, 23 de noviembre de 2025

Esta página está en permanente mejora. Durante la tarde me he dedicado en cuerpo y alma a pulir el código, a eliminar líneas innecesarias, fundamentalmente las marcadas "en verde", a salir del embrollo que suelo montar cuando manejo variables de sesión y variables sencillas, a causa del propio desarrollo del código para seguir el ritmo a las innovaciones que lentamente voy insertando en el manejo y en lo visual. En estos momentos la maquinaria interior funciona con suavidad, perfección y ausencia de bugs.
Las últimas prestaciones añadidas giran entorno al formulario general. He incorporado la opción «copiar», el borrado, la lista desplegable en la que aparecen las carpetas que aglutino en una matriz; en fin, y a la par tocando y retocando los colores, los tamaños, etc, lo visual, lo usual.

#andFTP - #repositorio

30 Buen domingo casero
domingo, 23 de noviembre de 2025

Tranquilidad y buenos alimentos. La nena tiene metida en la cabeza la ida de cocinar guiso de carne de toda la vida, con su zancarrón, etc; pero todo eso es sólo una ensoñación, un recuerdo de algo que nunca sucedió, una utopía culinaria. Me da igual; todo me da igual -o casi todo- si veo a mi novia feliz, cocinando feliz, bebiendo feliz mientras cocina y también después; esto es lo importante: la esquiva felicidad cotidiana.
A media mañana hemos salido tirando del carrito de la compra, que portaba en su interior el relleno nórdico recién lavado en casa, para llegarnos a la lavandería de la calle Santutxu, en el cruce donde me suele dejar Jon cuando regresamos del monte. Mientras yo iba a la lavandería, Raquel se ha acercado al estanco sito en el cruce Prim Iturribide a comprar sus paquetitos de Terea; quedamos en el bar de junto al Piérolas a echar un pincho de tortilla con café con leche -muy excelente todo ello-. Seguido recogemos el relleno ya seco y regresamos a casa; hacemos una parada en Telenécora para que la nena se compre una botella de blanco «Tierra de Lobo» y una ración de caracolillos -caracolillos que a mí me tiene dicho que no le lleve, que Antonio los pone flojos y fríos, aunque se ve que si los compra ella todo eso desaparece o mejora ostensiblemente-. Y a casa.
Así que Raquel se encarga de preparar la comida del mediodía, la importante. Guisa ella la carne de vacuno -carne comprada en el Mercadona, ful en sí misma- con cuatro patatas de tamaño hermoso; las patatas le quedan exquisitas, la carne no tanto: está dura como el cuero duro. Da igual, como he dicho antes; da igual si todo son sonrisas y buenas sentimientos. Al terminar de comer y de recoger la cocina nos aposentamos en nuestros respectivos lugares habituales, Raquel en el dormitorio y yo en la butaca de la sala. Raquel me sorprende en los postres: me comunica que aún le queda un poco de perejil, lo último, y a mí me saca una sonrisa de oreja a oreja -estoy hecho un porreta sin rem...

leer más

© Zalberto | marzo - 2026