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321 Coles de Bruselas y Black Bird
jueves, 02 de enero de 2025

Tras tantos excesos se impone recuperar el cuerpo y el alma. Mientras Raquel acude a una de sus clases de yoga, yo me acerco carrito en mano al BM a reponer materiales alimentarios: un pollo desguazado en sus partes básicas, ya sabes, carcasa para caldo, pechugas para plancha, patas deshuesadas para alegrar un arroz; y verduras variadas y embutidos para felicidad de Indalecio.
Ya en casa los tres nos esforzamos con gran determinación en las artes del descanso y la comida sana; Raquel le ha cogido el gusto a las coles de Bruselas y hoy nos ha preparado unas coles de guarnición de una pechuga a la plancha que han dado mucha satisfacción a la digestión comunitaria o algo.
Y mucha tele. Estamos dando caña a una serie de las de asesinos en serie, se llama «Encerrado con el diablo», aunque el título original sea «Black bird»; no se entiende esto, jajaja. Va de un tipo rarito con patillas que se carga a unas muchachas jovencitas y luego las entierra y todo el tema; no daré pistas.

#serie - #encerradoconeldiablo - #blackbird

322 Año Nuevo en el Palomar
miércoles, 01 de enero de 2025

En vista de que Esther está cada día más en plan «sus manías y sus caprichos» este arranque de año, con su comida festejo correspondiente, se realiza en el Palomar y se encargan de la preparación de los manjares los habitantes de la casa. Yo me he puesto flamenco y he guisado unas vainas con patatas, para que Tachón esté más cómodo (sí, a comer el día de año nuevo sí ha venido el peque); también he hecho puré de patatas para acompañar al solomillo a la plancha que posteriormente quema la Tata, con gran maestría eso sí.
Además de los platos fuertes también se extienden sobre la mesa los restos de la cena y Raquel fríe de nuevo unas exquisitas croquetas de boletus, que le salen fetén. A los comensales no les hemos dado mucha cuerda y a eso de las cuatro y media todos han salido por la puerta llevando grandes y pesadas bolsas con los restos que no se van a consumir en casa; muchos dulce, muchos bebercios, pan, bollos suizos (que la Tata trajo 6 para comer con el jamón, una extravagancia familiar que hace bien en mantener para que no se pierda, y eso). Ya solitos los tres (Indi se ha portado fenomenal) nos hemos puesto manos a la obra dando forma al delicado arte de la ociosidad.

#jamada

323 Víspera cena de Nochevieja 2024
lunes, 30 de diciembre de 2024

Compras y preparativos.
En el BM material diverso para diversas cosas. Boletus para que Raquel haga croquetas. Mayonesa, pimientos y pan de molde para hacer mi pastel de bonito. Gambas para la plancha. Cervezas, Monopol, leche, picoteos.
En la frutería las uvas y cosas para guisar.
Dejo todo en casa y salgo a dar una vuelta hasta el Corte Inglés, con la vana ilusión de encontrar el Sheba de pollo que le gusta a Indi; pero aún no han repuesto. De camino al centro me como un pincho de tortilla en el Maite.
Antes de ponerme cómodo para comer unas coles de bruselas y unos muslitos de pollo al Air Fryer, he salido a secar una colada de sábanas y mantitas a mi lavandería de referencia, pero me he encontrado que estaba con una avería en la persiana y he tenido que buscar otra en la zona, en la calle Mazustegui; prueba superada.

#airfryer - #lavanderia - #mazustegui

324 Retorno al cuerpo
domingo, 29 de diciembre de 2024

Enésimo retorno al cuerpo, más abrupto para Raquel, con el suyo cuerpo en modo deshabilitado, disabled; llevadero en mi caso. Así que me he implicado a tope en la casa, en la comida y en los mimos, a ambos dos, porque Indi siempre quiere su parte de todo lo bueno, comida y cariños.
He preparado el mítico arroz con tomate (usando la Pulpa rica) y huevos fritos; hemos devorado el plato, para sanar las heridas.
Y mucha cama la nena y mucho PC y algo de tele yo.
He estado viendo un documental de historia que me ha encantado, en el que se dramatiza el encuentro de Metternich y Napoleón , cuando éste comenzada su declive tras el desastre ruso. Muy muy interesante.

#napoleon - #metternich

325 Turbulencias sabatinas
sábado, 28 de diciembre de 2024

El título no alcanza a rememorar aunque sea levemente el espléndido y turbulento (turbulento) sábado que nos vivimos Raquel, Indi y yo. "Un poco de todo" se suele decir, y es bastante correcto, pero no descriptivo, lo sé.
Voy a dejar aquí un esquema de cosas para posteriormente, cuando me dé la gana, desarrollar en detalle.
El viernes remojé garbanzos para comerlos el sábado.
Compras en BM para festejar sábado y domingo.
BM: un par de botellas de Barbadillo, queso de Burgos y membrillo, patatas de luxe, almendras, frutas y verduras variadas (brócoli, coles de Bruselas, tomates cherris, peras de tres tipos, patatas, cebollas, etc).
Colada de la ropa que usamos en Can Ferrán.
Cocinar un caldo de pollo para usar en el guiso de garbanzos.
Echar una cervecita en la terraza, bajo el toldo y con Indi retozando en el banco junto a mí, mientras esperamos a Raquel; más bien...
Raquel ha ido a primera hora a clase de yoga; su regreso se demora hasta eso de las tres: se enreda con su Tata y su tía Terín (que no responde a las llamadas y todo apunta a ataque de mimos). Cuando por fin vuelve a casa nos triscamos hasta el agua de los floreros y la cosa termina como el rosario de la aurora; en fin.
A una hora incierta decido dar por finalizada mi participación en la juerga y me acuesto; la nena aún se queda un rato, con sus Silvio y tirando sopa por el suelo de ¿? (me lo ha confesado ella al despertar); por la mañana ha madrugado para limpiar el estropicio y dejar la casa, sobre todo la cocina, habitable y visible, con éxito he de reconocer.
Un sábado de los nuestros.

#terraza - #fieston

326 Barbacoa, reciclaje de canelones y variadas vainas
jueves, 26 de diciembre de 2024

14 enero 2025.
Han pasado demasiados días desde que dejé esta entrada en modo «pendiente», y los recuerdos y las sensaciones ya se han amalgamado de tal manera que para darles viva de nuevo se hace más fácil que ser conciso, ser literario en lo posible.
El 26 de diciembre ya se sabe que en Cataluña es el día fuerte de celebración navideña, por lo que sea, y en serio: no espere nadie que ahora me dé por investigar detalles de algo potrosamente nacionalista. San Esteban se celebra, pufff.
Pero bueno, lo anterior no nos afecta, no a mí al menos. El día tiene ya su agenda bien organizada. Los Ros Gómez no dejan cabos sin atar.
El despertar es agradable. Tachón desayuna libro en mano en modo reflexivo (me enorgullece que sea así, mucho además). Raquel y yo nos hacemos un cabecito y picamos algo que ya no recuerdo y que tampoco importa lo más mínimo. El punto fuerte de la mañana es el almuerzo en el jardín, con su barbacoa y su movida guay. Mientras los Franciscos se disponen a encender el fuego, el resto del personal se distrae cada uno a su rollo; Tachón y Charo van con los peques a los columpios; yo salgo a caminar un poco...
La mañana está envuelta en una espesa niebla que pinta con los tonos del misterio los campos de Puigdàlber; es todo propicio para tirar fotos artísticas y disfrutar de las sensaciones físicas. Cuando regreso a la casa ya está el fuego ardiendo y las viandas dispuestas en bandejas, condimentadas y organizadas. El menú parece variado, pero no lo es: hay algo de verdura, un pimiento, una seta y una berenjena; y hay bien de chistorra, bien de chuletillas y bien de carnes en general. Lo cierto es que lo pasamos de puta madre; el ambiente mola mucho, es así.
Sin mucha pausa, la comida ya nos espera en la mesa. Hay dos cosas a elegir: lomo relleno de algo y canelones rellenos de algo también; yo he pedido canelones, y están buenos; fijo que el lomo también estaba bueno. Una sobremesa tranquila; la foto con las mantas, un acto de obligado...

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#2024puigdalber - #barbacoa - #chistorra - #canelones - #vainas

328 25 de Diciembre en Can Ferrán
miércoles, 25 de diciembre de 2024

Un par de peques presas del nerviosismo lógico de la fecha irrumpen en nuestra habitación, la del año anterior, poco después de las siete; tocaba levantarse y bajar al salón para asistir a la apertura de regalos de Irati y Rubén. Tachón ya ha dado comienzo al día tomando café, huevos revueltos, y leyendo en la mesa del comedor; la rutina del peque me parece de diez.
Tras el gran momento de los regalos toda la familia va desfilando poco a poco por la cocina, buscando algo para llevarse al estómago; nosotros hacemos lo propio.
Con la barriga llena y el cuerpo recién duchado salimos Raquel y yo a dar un paseo por Puigdàlber; la niebla adorna los campos de viñas y pone una nota misteriosa en el paisaje. De regreso a la masía nos encontramos con la juventud afanada en el jardín mezclando ingredientes al modo alquímico para fabricar algo parecido a la sangría; Raquel me hizo el gesto de «no bebas esa pócima, que luego te sienta como un tiro y éste no es el lugar» , y menos mal que le hice caso, porque el potingue estaba subidito de alcohol. En fin.
Luego tocaba el turno a la chavalería y su ritual de baño navideño en la piscina, y lo cumplen como auténticos campeones. Entretanto yo me instalo en la cocina a preparar tortillas de patatas, tres, para añadir al ágape del mediodía; esto ha surgido por aclamación pública, quorum inapelable. Y a comer.
Después de la comida nos vamos a descansar un rato, hasta el momento «amigo invisible»; madre mía. Lo cierto es que hicimos unas risas, mientras Francisco iba sacando de una bolsa enorme los regalos invisibles, uno a uno y entregando cada paquete a su destinatario. Muy divertido. A mí me cayó en gracia una botella de PX, marca Cedro, y un chisme para taponar botella y extraer el aire hasta hacer el vacío y tal y cual; no sé porqué será que me tocó algo de alcohol (en fin). A Raquel (ostras, ahora mismo no me acuerdo). Mi turno de amigo le correspondió a Angels, y la gorra animal print que compré hace...

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#2024puigdalber - #sangría - #piscina - #amigoinvisible

329 Viajando al Este por Navidad
martes, 24 de diciembre de 2024

Tras una larga y agitada noche, malos sueños y pensamientos agridulces, tras un mundo irreal de pasiones mundanas y recuerdos irreales, tras casi rozar ese momento en el que paso de la indiferencia al rencor y al odio, tras poco más de tres horas de agitadas peripecias, mis ojos se han convertido en platos de cerámica futurista para ver en la tenue luz que alumbra las masas cubistas de Miribilla cómo florece la planta informe de una vigilia nunca bienvenida. Que, vamos, a eso de las tres y media me he rendido y me he levantado a continuar con el padecer en el salón, café en ristre y congoja en el corazón.
Raquel no tiene la culpa de nada; soy yo y los mis fantasmas de otros días, algunos lejanos y algunos no tanto. El peso de las responsabilidades, la necesidad de control total, la pericia adquirida a fuerza de prueba y error, todo ello bien revuelto y jugando en mi contra me han llevado al punto en el que pienso que ya ha llegado el momento de comportarme como un hombre sensato, uno entregado a sus congéneres; quizás ese día aún está muy lejano.
En fin.
Así es cómo hemos empezado el día señalado como "viaje al Este".
Primera etapa: dejar a Indalecio en las buenas manos rubias de Esther. Se ha resistido a entrar en su caja de teletransporte, pero ha entrado. Una vez en Prim... los pesares se han disuelto tal que azucarillo en café caliente.
Segunda etapa: pincho y caldo donde Karim. Sin novedad.
Tercera: recoger a Tachón en Sani. Tampoco novedad.

El viaje.
Tachón conduce; conduce a su manera; Raquel medio calla, apenas protesta.
Tachón hace paradas cada pocos kilómetros; el destino parece alejarse; jeje.
Hemos hecho reserva en una restaurante en un pueblo cercano a Lérida, en Soses. El restaurante se llama «El Trull». Nos apuntamos al menú del día y, bueno, pues no está mal, aunque el servicio ha sido muy lento, en fin. Raquel y yo hemos empezado con una coliflor con besamel gratinada, muy decente; Alberto ha optado por la ensalada, ...

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#2024puigdalber - #tachon - #restaurante - #el_trull - #soses

330 Preparando viaje a Can Ferrán
lunes, 23 de diciembre de 2024

Día que gira entorno a dar los últimos toques al equipaje, los suministros y los etcéteras diversos, para salir el 24, mañana, a primera hora de viaje hacia el este, hacia Cataluña.
El tiempo está muy revuelto en Bilbao, lo mismo llueve y hace frío y viento, que luce un tímido sol y las calles invitan a caminar y hacer planes.
A primera hora me he visto sorprendido por la clase de brazos con Maite; no me la esperaba y ha disgustado bastante, tanto que al cabo de unos cuantos ejercicios he pasado del tema y me he ido a la ducha y a prepararme para salir a mis propios planes.
Mi objetivo principal del día es ocuparme del coche, comprobar si todo funciona como debe, y aprovechar para darle un lavado y un llenado del depósito de combustible. Y eso es lo que he hecho. Un mini viaje hasta la gasolinera de MegaPark: lavado y combustible. El día amenazaba lluvia y ya se sabe lo que pasa cuando uno lava el coche: pues que inmediatamente llueve, y todo apuntaba en esa dirección. Lo cierto es que ha sido aparcar el coche en el garaje, salir a la calle y comenzar a llover... ¡¡¡por los pelos!!!, pero he librado.
Y con los deberes cumplidos paso el resto del día organizando el equipaje: maletas, comidas, juguetes, etc. En el BM compro bebidas. En mi Chino compro etiquetas adhesivas para colocar debidamente en cada paquete regalo. Y ya en casa me pongo a elegir la ropa, los chismes y todo eso. Para comer: hamburguesas con cebolla caramelizada y un resto de pulpa de tomate; suficiente y de sobra, jeje.
Habíamos previsto llevar a Indi a casa de Esther al terminar la comida, pero todo se ha torcido por culpa del ascensor de la Tata, que estaba averiado, y hemos tenido que posponer esa operación para el propio día 24 a primera hora, antes de pasar a recoger a Tachón a Sani. Un inconveniente, pero sin más. Raquel ha seguido con sus planes de irse de tiendas y acudir a su clase de baile; yo me paso la tarde en casa tan ricamente, con Indi en mi regazo viendo una peli diri...

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#2024puigdalber - #serie - #separacion - #severance

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