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381 Retorno al cuerpo
sábado, 26 de octubre de 2024

En ello estamos, de nuevo.
Hemos aprovechado el corcho mental para meterle mano a nuestros problemas en las conexiones del wifi de casa.
Raquel pidió ayuda a Fernando que nos contestó con un mail completísimo, repleto de información, en el que se ponía claramente de manifiesto que nuestras conexiones estaban sufriendo los efectos de algún problema de tipo desconocido. Así que optamos por tomar cartas en el asunto y entrar al router a probar suerte.
Tras revisar las configuraciones del router, entrando a saco en el 192.168.1.1 (CTHdy4NC), hemos observado que había un elemento de origen desconocido que no era ningún chisme de los nuestros y que era el tercer elemento de más consumo de datos de la red. Nos hemos venido arriba y hemos bloqueado esa MAC en la zona de Seguridad de la Configuración. De momento parece que los problemas han desaparecido.
De paso he desmontado el extensor de red que habíamos colocado detrás de la tele del dormitorio, ya que desde que cambiamos el router vimos que no era necesario y que quizás lo único que hacía era incordiar y consumir recursos innecesariamente.
Con la satisfacción en el cuerpo nos hemos auto regalado salir a comer por ahí; Raquel ha elegido restaurante italiano, y tras consultas familiares nos hemos dirigido a primera hora hasta la zona de la Iglesia de San Vicente, a una pizzería auténtica junto al bar «A Vôtre Santé». La pizzería se llama «Demaio». Y se come de cine; Raquel una pizza napolitana a base de tomate y mozzarella, yo unos espaguetis carbonara exquisitos. Para repetir.

#router - #wifi - #fernando - #bilbao - #restaurante - #italiano - #demaio

382 Unos comen filetes rusos y otros sushi y curri
jueves, 24 de octubre de 2024

Un día con varias caras; quizás mejor decir que ha sido un día que se ha movido en escenarios un poco dispares.
A primera hora hemos tenido sesión de piernas con Maite; a tope con el cuerpo. Seguido me calzo zapatillas deportivas, bermudas recortadas y me lanzo a la calle a caminar por la orilla de siempre hasta llegar a Sani, en donde hago el regreso en metro. Me he bajado en el BM para comprar cosas que comer; cosas como carne picada y muslos de pollo, cosas como aceite y cerveza, cosas como tortillas de maíz y queso fresco. Y a casa a ocuparme de las cosas de casa.
Para comer he preparado una coliflor y unos filetes rusos; todo muy rico.
Y tras un breve apalanque televisivo y telemático, Raquel y yo nos hemos puesto en modo detectivesco a investigar las posibles causas de los problemas que tenemos últimamente en el wifi de casa. Su colega Fernando le ha hecho una análisis muy exhaustivo y se observan muchos problemas extraños; quizás lo más notorio es que uno de los dispositivos que está conectado, y que consume mucho tráfico, no aparece identificado y no sabemos qué es, pues el resto de los dispositivos están perfectamente localizados e identificados. Barajamos la posibilidad de estar siendo chuleados por algún vecino, más que nada porque no se nos ocurre ninguna otra opción.
La medida que vamos a tomar en las próximas horas es la lógica: inhabilitar esa conexión y ver qué pasa.
Toda esta historia comenzó a dar guerra cuando compramos la tele de nuestro dormitorio y hacía desconexiones de la wifi dada dos por tres.
En fin, seguiremos informando.

Nota viajeros.-
Patxi en el Taj Mahal
La Tocino y la Marian siguen en Japón
Jon comiendo con su hijo Aiur en Piqueras

#caminata - #wifi - #fernando - #tajmahal

383 Elíptica y la muela de Raquel
miércoles, 23 de octubre de 2024

Elíptica desde hacía meses: 40 minutos y casi 7 kilómetros.
Un paseo a continuación hasta Deusto.
Una comida a base de pepino, tomate y bonito sobre cebolla caramelizada.
Una tarde descansando como un marajá.
Raquel ha visitado a Susana, por su muela dolorida. La pobre está en un brete, pues cabe la posibilidad de que haya que extraer. De momento sale de la consulta con su receta de antibióticos.

#eliptica - #raquel - #susana - #dentista

384 No sé, algo está pasando
martes, 22 de octubre de 2024

Sí, algo está pasando y no sé qué es.
Es la sensación que me acompaña desde que el miedo y la desilusión hicieron acto de presencia en mi vida; todas las ideas caminaban de la mano hacia un lugar a la vez oscuro y luminoso, hacia una tierra de promesas sin cumplir, al lugar donde las palabras son el reflejo del pensamiento y donde éste no concede acta de deseo imposible a cualquier sueño... imposible.
No he salido de casa en todo el día; no he sentido la necesidad; tengo cosas de las que ocuparme: lecturas, escrituras, ediciones y colores, lienzos en blanco que me murmuran utópicos momentos.
Hoy me he centrado en dar salida poco a poco al exceso de vegetales que ocupan la nevera desde el sábado pasado, cuando Ima nos hizo la compra como para toda la semana e incluso más. Tenemos sobreabundancia de vainas, puerros, calabaza, piparras, puerros y tomates; además de pimientos asados, medio queso de Idiazabal, chorizo de Zamora, membrillo casero y nueces. El desafío no es cualquier cosa, este mediodía he cocinado la mitad de los puerros y una buena porción de calabaza, con la aportación de mi cosecha de una patata mediana y un par de dientes de ajo he preparado una especia de purrusalda, como primer plato; de segundo he albardado unos restos de pechuga de pollo que congelé hace unos días con el objetivo de usarlos en un arroz a nuestra manera, pero que han terminado en la sartén bien doraditos y bien rebozaditos. Una comida de menú de calidad, como siempre últimamente. Un chef en ciernes.
Para la tarde he reservado unas horas de desfogue creativo. De tres a cinco un apalanque en la butaca dejándome llevar por el zapin; durante unos minutos me he detenido en una película ambientada en los años de la guerra de liberación de Argelia, en la que actuaban Alain Delon y Antony Quinn; original sin duda, parece suceder en un universo paralelo, como en un mundo irreal del que nos somos responsables.
A eso de las cinco sale Raquel de casa con destino a su mundo yogui;...

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385 Lunes casero en casa
lunes, 21 de octubre de 2024

La salida del día se produce a primera hora y me lleva por la cuesta de Zabalbide, la Ribera y el Campo Volantín, hasta donde florecían los tilos de la Cervecera de Deusto; sólo hasta allí por mor de un atisbo de ampolla en mi talón izquierdo, a consecuencia de la ausencia de calcetines (gilipollas que es uno). En Deusto reculo al metro y regreso a casa, no sin hacer antes una parada en la tienda de mascotas del Carmelo y comprar sobres ricos para satisfacer el sibaritismo de mi gatito precioso (que luego me dio una tarde... ufff).
En casa me distraigo a duras penas, con ese esfuerzo contenido que a nadie perturba, pero que en mi pensamiento es una algarabía de difícil control. Preparo un puñado de las vainas que nos regaló la Ima el sábado, nadie sabe porqué, y que para más inri están bastante secas y leñosas; en fin. De segundo he descongelado los lirios que compré hace unos días (aquel día que compré merluza, bonito y mejillones); los preparo albardados y me quedan notable alto.
Con la barriga llena todos descansamos: Raquel se acuesta a ver tele, Indi se apalanca en su palmerita, y yo me cubro con mantita fina en la butaca a ver tranquilamente una película de cuando el mundo era analógico y en colores pastel: «Pelham 1 2 3», muy entretenida, y con un disfrute especial saboreando diálogos ingeniosos tipo «Aterriza como puedas» o «La jungla de cristal».
Las horas hasta la cena... atenciones sin fin para Indi y conversaciones conmigo mismo, palabras para animar la desolación de la vida humana, el sinsentido del dolor y los deseos absurdos.

#dibujo - #pintura - #zalberto

386 Retorno al cuerpo
domingo, 20 de octubre de 2024

Siempre siento un cierto temor cuando inicio un «Retorno al cuerpo», un temor a perderme en el camino, jajaja.
Comemos un arroz con tomate y huevos fritos, y lo comemos antes del mediodía, para enderezar el cuerpo. Raquel está fatal y pasa la mañana encamada. Yo logro una cierta recuperación después del arroz y me pongo a tope con el orden y limpieza de la casa. Organizo la nevera y todo el tema de las cosas que nos trajo la rubia; puerros, calabaza, coliflor, vainas, piparras, nueces, y pingos en la nevera que se van mayoritariamente a la basura. Paso la aspiradora grande y friego todo. Sin pausa me doy una ducha y me quedo como mucho mejor; iba a decir «como nuevo», pero me ha parecido innecesario exagerar.
El resto del día descasando en modo intensivo. A última hora Raquel prepara una tortilla de patatas que nos triscamos con ganas, para dejar bien asentado el cuerpo tras el largo viaje de... «Retorno al cuerpo».

Nota Mendizaleak.-
Arantxa y Marian están desde hace unos días en Japón.

#resaca - #arqantxa - #marian - #japon

387 Una camarilla en la terraza, un chinchón y un pedo familiar en Iturribide
sábado, 19 de octubre de 2024

Un sábado de lo más intenso y completito.
Lectura antes del gran evento, mientras Raquel hace yoga y se hace una de tiendas antes de regresar a casa a eso de la una.
La camarilla aparece poco después cargando dos cajas de frutería repletas de verduras y comidas variadas.
La cosa arranca fuerte en la terraza. Mucho beber: Monopol y cervezas, y cava. No tanto comer: alitas de pollo y costillas en la Air Fryer, piparras y pimientos.
La cosa continúa con la timba de chinchón en la mesa de la cocina. Vence con rapidez la Ima y se lleva los 3€ acumulados, jajaja.
Cuando marcha la camarilla de regreso a su casa, nosotros quedamos con la Tata y nos vamos de farra por el Casco Viejo: jamón en la Plaza Nueva, cañas en el Bar Arantza, cañas en Melilla y Fez, desfase total en dos garitos de heavys en Iturribide (de esta parte prefiero no hablar mucho, por lo lamentable de nuestro estado).

#camarilla - #terraza - #chinchon - #fieston - #esther - #iturribide - #foto

388 Jornada de reflexión pre camarilla
viernes, 18 de octubre de 2024

Este viernes es víspera de mañana sábado y, como tal singular circunstancia, hay que ufanarse en la preparación de substancias materiales e inmateriales; subordinar el día a día a las angustias económicas y pasar una noche confusa y angustiosa... así es mi ansiedad vital de toda la vida, claro, qué se le va a hacer.
En el BM hago acopio de cervezas y Monopoles, además de otros elementos menos interesantes.
De regreso al hogar me relajo un rato antes de poner manos a la obra con el cocineo de mediodía. Hoy toca comer coliflor de primer plato y merluza rebozada de plato fuerte; todo ello queda perfecto y damos cuenta de ello con premura e intensidad deliberada. Después Raquel se acuesta un rato antes de no salir al yoga y yo me apalanco en la butaca con Indi en el regazo.
Estos son los viernes que preceden a un fiestón con la camarilla; en esta ocasión el lugar elegido para el pedo es en nuestro palomar del alma. Los detalles en otra entrada contemporánea a los hechos.

389 En la Casilla con Héctor, Irene y Marisa
miércoles, 16 de octubre de 2024

La parte fuerte del día: la quedada en la Casilla con Héctor & cia al terminar las clases de baile de Raquel e Irene. Muy diver todo y un día de lluvia y granizo.
La parte débil del día: los efectos de la vacuna se manifiestan en malestar general, pero los disimulo lo que puedo.

#flamenquis - #lacasilla

390 Bivacunación instantánea 2024
martes, 15 de octubre de 2024

No sé si agrupar esta entrada en la sección habitual, en ésta en la que desgrano cosas que me pasan y algunas que por suerte no me pasan, y sí quizás en una sección más apropiada al suceso en sí: las cosas del funcionamiento interno del cuerpo; pero algo me dice que encajonar x horas en una sección que se define por su capacidad sintética o empírica es un lujo asiático (¿?) que no me debiera conceder sin antes hacer una profunda reflexión y un análisis de pros y contras. Y eso que estoy eludiendo la circunstancia cronológica, ésa en la que las fechas bailan a su antojo o, como me decían las muchachas vestidas de azul, en la que las jugarretas telemáticas planean y ejecutan retorcidos planes de suplantación y simulación para despejar el camino y generar grandes dosis de confusión.. lo que lleva, inevitablemente, al abandono de los fines y los medios... Un poco aquello que nos cuentan rostros digitales «vivimos en un Matrix onírico» que sabemos que no es real (una de sus cualidades ineludibles, ¿o no?) y que de serlo no notaríamos diferencias importantes; no mintamos «perseguir un sueño no descompone el barniz real de nuestro mundo». Hay personas a las que hemos llamado científicos que como lo son no tiene empacho en trasladar hasta el fondo de nuestras mentes ideas peregrinas que, de entrada, pueden parecer simpáticas e inofensivas; nada es inofensivo, no existe y de serlo no es algo, es nada.
Raquel ha preparado pechugas de pollo y flores de brócoli en la novata freidora de aire (un nombre, una vez más, confuso, deliberadamente confuso; un horno canijo con ventilación interior), muy rico todo ello. Yo he viajado bajo tierra hasta llegar al punto designado para la vacunación, doble ración, gripe y covid, doble gripe, virus hermanos, la familia haciendo por sobrevivir en una realidad compleja; y hace un calor interesante, inesperado, rozando las sensaciones de un verano cálido; bermudas y camiseta, auriculares en el macuto y un dispositivo de léctura digital. «Duran...

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#vacuna - #cuarta - #covid - #quinta - #gripe

© Zalberto | enero - 2026