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21 Matadero cinco- Notas
jueves, 29 de enero de 2026

Kurt Vonnegut Jr. (Indianápolis, Indiana, 11 de noviembre de 1922-Nueva York, 11 de abril de 2007) fue un escritor estadounidense, cuyas obras, generalmente adscritas al género de la ciencia ficción, participan también de la sátira y la comedia negra.​ Es autor de catorce novelas, entre las que destacan Las sirenas de Titán (1959), Matadero cinco (1969) y El desayuno de los campeones (1973). Como ciudadano, toda su vida fue seguidor de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles. Era conocido por sus ideas humanistas y fue presidente honorario de la Asociación Humanista Estadounidense.

Kurt Vonnegut pertenecía a la cuarta generación de una familia de inmigrantes alemanes en Indianápolis. Durante su época de estudiante en la Shortridge High School de su localidad natal,[4]​ trabajó en el primer diario publicado por una escuela secundaria, The Daily Echo. Durante un tiempo estudió en la Universidad Butler de Indianápolis, pero abandonó los estudios cuando uno de sus profesores le dijo que sus relatos no eran lo bastante buenos. Entre 1941 y 1942 asistió a clases en la Universidad de Cornell, donde trabajó como ayudante de director editorial y editor asociado para el periódico de los estudiantes, el Cornell Daily Sun. Allí estudió bioquímica. Durante su estancia en Cornell fue miembro de la hermandad Delta Upsilon, tal como lo había sido su padre. Sin embargo, a menudo habló de su trabajo en The Sun como lo único verdaderamente grato de su estancia en Cornell. Ingresó en el Instituto de Tecnología Carnegie (hoy Universidad Carnegie Mellon) en 1943. Sólo permaneció allí un breve período, ya que poco después se alistó en el ejército, para tomar parte en la Segunda Guerra Mundial. El 14 de mayo de 1944, Día de la Madre, se suicidó su madre, Edith Lieber Vonnegut.

La Segunda Guerra Mundial y el bombardeo de Dresde
La experiencia de Vonnegut como soldado, y luego como prisionero de guerra, durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo una...

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#mataderocinco - #vonnegut - #notas - #leido

22 El trabajo bien hecho y el esfuerzo con recompensa
miércoles, 28 de enero de 2026

Hoy es hoy y «esto» no, «esto» es ayer, por lo que no me exijo coherencia ni precisión; y recordar a todos que los hechos pierden su categoría "real" en el preciso instante de pasar al archivo del pasado... Sí, el archivo que todo lo contiene, todo subsumido en una solución de los tres o cuatro elementos fundamentales y colocado al azar en compartimentos intercambiables y donde nadie se ocupa del registro y, de existir tal cargo, el de archivador diplomado, de existir no quepa duda a nadie que el proceso de selección ha sido presidido por algún psicópata de los muchos que están afiliados a un selecto club, al mío, al club de la humanidad extinta.
Ayer, miércoles en reserva de mendis, montes, muelas, lomas y naturalezas inhóspitas, las actividades inscritas en el rango físico las dejamos en segundo plano, como esas aplicaciones misteriosas que se usan poco pero siempre están activas, atentas a cualquier oportunidad interesante; ayer las actividades que se hicieron predominantes tuvieron como eje central la concentración, la improvisación y la determinación. Sí, me dieron las siete de la tarde, cuando ya el sol había abandonado nuestra vega ribereña y sus destellos iluminaban las nubes del Oeste con unas tonalidades amarillentas hipnóticas -alguna instantánea tiré, con resultados mediocres, y más tarde eliminé-, cuando levanté la vista de la pantalla de cristal y relajé ambas manos mi perspicacia dio por finalizada la magna obra que en estilo «Detallismo Singular» llevaba construyendo desde un acumulado de horas cercano a la media centena. El esfuerzo había merecido la pena; pero... El «pero» era que un detalle central de la obra deshacía como azucarillo en leche caliente la sensación de triunfo y transformaba el placer en satisfacción fútil, y todo por un momento en los inicios titubeantes, cuando al personaje central le coloqué en la mano izquierda algo que quería ser 23 Atrapado en la Lavandería

martes, 27 de enero de 2026

Son las seis y media. He retirado las sábanas pocos minutos pasados las cinco, cansado de estar despierto y molesto por un insistente dolor de cabeza, uno del tipo "sinusítico". Indi duerme entre Raquel y yo, calentito y arropado por el abrazo dulce de mi nena preciosa; una estampa cargada de amor. Llevo toda la noche con la sensación de que tengo que espabilar para continuar con el dibujo que dejé anoche sin terminar, ése que estoy decorando a base de puntitos y trazos delicados -una auténtica obra de orfebrería contemporánea-, pero soy consciente de que esa labor tiene que esperar a dar cumplimiento de las actividades de la primera hora diaria, cuando leo e inspecciono el pasado -una labor que diferentes estamentos han considerado no sólo poco útil sino incluso perniciosa o al menos innecesario; esto lo sugieren los estamentos que no han alcanzado la paz con su pasado, por la incapacidad de asumir errores y fracasos; lo típico- y, más prioritario aún, cuando preparo café, cago, cepillo al gatito y le doy besos y abrazos a pesar de su escabullirse sin éxito.
Así que he cagado, dos veces de momento, he tomado un café de Sumatra, Raquel me ha preparado una poción de Fluimucil más por vicio que por efectividad manifiesta -ella, aunque no lo quiera reconocer, aún cree en la magia-, he repasado las entradas de la bitácora correspondientes a los 28 de enero que están registradas en la base de datos -algunas muy interesantes- y, por último, estoy escribiendo lo pendiente de ayer martes, donde poco o mucho algo tuvo que suceder que pueda ser expuesto con palabras y silencios.
Ayer, martes 27. Un día de invierno invierno, con su frío intenso, su lluvia persistente, su viento desagradable, con todo lo necesario para cumplir a rajatabla el esquema que le toca cumplir. Martes, y como es martes hoy hay conexión a las ocho con Castro, para que Maite nos ponga las pilas y no nos deje desamparados en manos de nuestra pereza congénita. Brazos, hoy brazos. Siendo sincero he de ...

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#lavanderia - #fundanordica - #picassiano

24 La agonía del Eros - Notas
lunes, 26 de enero de 2026

{Finalizada una primera, quizás última, lectura el 29 de enero de 2026 a las 6:38 PM.}

La sociedad del rendimiento está dominada en su totalidad por el verbo modal poder, en contraposición a la sociedad de la disciplina, que formula prohibiciones y utiliza el verbo deber.

La proclamación neoliberal de la libertad se manifiesta, en realidad, como un imperativo paradójico: sé libre.

El tú puedes incluso ejerce más coacción que el tú debes. La coacción propia es más fatal que la coacción ajena, ya que no es posible ninguna resistencia contra sí mismo.

Estas crisis ponen de manifiesto que el capitalismo, frente a la suposición ampliamente difundida (por ejemplo, por Walter Benjamin), no es ninguna religión, pues toda religión maneja las categorías de deuda (culpa) y desendeudamiento (perdón). El capitalismo es solamente endeudador.

El no poder poder es su verbo modal negativo. La negatividad de la alteridad, a saber, la atopía del otro, que se sustrae a todo poder, es constitutiva para la experiencia erótica: «La esencia del otro es la alteridad. Por ello, hemos buscado esta alteridad en la relación absolutamente original del Eros, una relación que no es posible traducir en términos de poder».

El amor se positiva hoy como sexualidad, que está sometida, a su vez, al dictado del rendimiento.
El sexo es rendimiento. Y la sensualidad es un capital que hay que aumentar.

El amor se positiva hoy para convertirse en una fórmula de disfrute. De ahí que deba engen-drar ante todo sentimientos agradables. No es una acción, ni una narración, ni ningún drama, sino una emoción y una excitación sin consecuencias.

Y así, en Cincuenta sombras de Grey se habla incluso de una «dulce tortura». En este mundo de la positividad solo se admiten cosas que pueden consumirse. Incluso el dolor ha de poder disfrutarse. Allí ya no existe la negatividad que en Hegel se manifiesta como dolor.

La memoria no es un órgano de mera reposición...

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#Byung-Chul_Han - #notas - #electrolibro - #leido

25 De cuando en invierno la lluvia golpea en los cristales
domingo, 25 de enero de 2026

De cuando en invierno la lluvia golpea en los cristales. Aquel que un día fue un muchacho temeroso ha dejado atrás el calor del hogar y en los puestos de los vendedores ambulantes del Arenal ha echado a volar su polvorienta memoria para que la mirada pudiera buscar tesoros en las apretadas filas de volúmenes diversos a precio de saldo, de un entonces de esa manera fue de donde quedaron en el macuto a cobijo del temporal unas páginas abigarradas en original nipón.
15€ y 12€. 1Q84 Libros 1 y 2, 1Q84 Libro 3. Haruki Murakami en su más expresiva esencia.


El proceso gripal, la contaminación vírica, la desagradable enfermedad, todo ello no mengua, profundiza en los síntomas y cansa. Esta mañana he consumido mi última píldora de Frenadol y necesito más, ahora no es momento de cortar el tratamiento, por lo que no me queda otra que ir una farmacia dominical a reponer existencias; a la vuelta de casa hay una que no cierra nunca, como suena, nunca; es una farmacia que su parte trasera es visible desde nuestra terraza. Raquel me pasa un WhatsApp para indicarme que compre también Fluimucil Forte 600; me gusta la idea, incluso estoy valorando la posibilidad de adquirir un surtido de misiles y minas antipersona...
El tiempo está revuelto, en la tele hablan de nieve y lluvia a destajo. No veo con claridad qué tipo de atuendo es más adecuado; además estoy con la idea en la cabeza de aprovechar la salida boticaria para caminar un rato y así mover la sangre por todo el cuerpo.
Calcetines nuevos Primark, pantalón campana, camiseta negra manga corta, sudadera de algodón, chaleco acolchado gris, y braga de lana, y guantes, y macutito AliExpress. Hecho un adán que salgo. Hecho un adán que inauguro el ascensor del LIDL, que me viene al pelo. En fin, farmacia XXL y ruta descendente hacia la zona de la Encarnación, por calles del barrio que jamás han hollado mis pies. Un deambular que sintoniza a la perfección con mi modo de deambular, sin rumbo pero con destino. Una vez dejo a ...

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#achuri - #atxuri - #murakami - #1Q84 - #farmacia - #chipirones - #chocolate - #picassiano

26 ¿Por qué los jóvenes no votan a la ultraizquierda?
sábado, 24 de enero de 2026

Durante años se ha repetido un cliché cómodo: «Los jóvenes son de izquierdas, cuanto más radical mejor; luego, con la hipoteca y los niños, se vuelven moderados». Era una narrativa funcional para una cierta izquierda: bastaba con esperar a que la siguiente generación pasara por la universidad, se indignara un poco y votara disciplinadamente a quien prometiera revolución en prime time.

Ese ciclo se ha roto. Las urnas lo dicen sin necesidad de entrar en porcentajes finos: la ultraizquierda pierde voto joven, pierde capacidad de arrastre, pierde credibilidad. Y, como ocurre siempre que una Iglesia pierde fieles, la tentación es culpar al feligrés: «Son hedonistas, individualistas, víctimas del algoritmo, fascistas en zapatillas, adoctrinados por un franquismo sociológico que se esconde en todas las esquinas». Es más incómodo aceptar la pregunta real: ¿Y si el problema no fueran ellos, sino el relato que se les ofrece? ¿Y si el problema fuese que tenemos la izquierda progresista más conservadora y nostálgica de la historia?

La generación posdigital —la que ha crecido con un móvil en la mano y una crisis a la vuelta de cada esquina— vive en una realidad mucho más dura y compleja de lo que sugerían los viejos panfletos revolucionarios. Saben que el alquiler se come la nómina, que el empleo es frágil, que la promesa de ascenso social se ha estrechado. Pero también saben algo incómodo para la ultraizquierda: que nadie les va a regalar una vida. Que su supervivencia pasa por combinar estudios con trabajos precarios, por aprender a programar mientras hacen de riders, por inventarse oficios que no existen todavía.

Saben que el problema no es discernir si hay 50 o 2.000 tipos de género, ni un «heteropatriarcado» en forma de eslogan, ni la existencia de una especie de «liga de las sombras» fascista que les manipula, ni esta especie de proyecto charocrático que les quieren vender. No. Su realidad es mucho más pegada al terreno. Y, para pánico y terror de la iz...

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#juventud - #izquierda - #socialismo - #progresismo - #woke

27 3 pares de calcetines
viernes, 23 de enero de 2026

Me ducho. Estoy hecho una eme, pero me animo y salgo a dar una vuelta. Hace mucho frío. Bajo caminando, cruzo el puente del ayuntamiento y entro al Primark: compro 3 pares de calcetines por 6€.
Regreso a medias, caminando y en metro desde Unamuno. Salgo en Zabalbide para pasar, primero por el PrimaPrix a comprar pienso rico para Indi, después por BM a por básicos y por elementos para hacer un arroz a mi estilo; cosa que hago, y que me da un resultado muy regular.
Comemos y cada cual a su refugio digestivo. En la cama sigo con Andor. También dibujo. Para cenar hago el plato frío a base de manzanas, tofu y queso de Burgos. Vemos un poco a Chicote y sus muchachos, guipuchis está vez. En la cama vemos un relato corto de Hitchcock. La enfermedad no me abandona y empiezo a estar harto.

#primark - #primaprix

28 Pío antequerano, la ensalada tradicional andaluza de naranja y bacalao
viernes, 23 de enero de 2026

Ingredientes Para 4 personas

  • 500 g de bacalao desalado
  • 3 naranjas grandes
  • 1/2 cebolla roja o cebolleta
  • 150 g de aceitunas negras
  • 2 huevos
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez
  • Cebollino picado (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre
  • Sal

Instrucciones
  1. Cortar la cebolla a pluma (en juliana, pero en vertical), ponerla en un bol con un buen chorro de vinagre y cubrirla con agua fría. Dejarla a remojo mientras se prepara el resto del plato.
  2. Deshuesar las aceitunas aplastándolas bien con el lado de un cuchillo grande, y quitándoles el hueso después.
  3. Cocinar el bacalao en la freidora de aire unos cinco minutos a 200 grados o cocerlo en agua a punto de hervir. No se tiene que cocinar mucho: en el momento en el que se le noten las lascas, sacarlo de la airfryer o del agua y enfriar.
  4. Cocer los huevos en agua hirviendo durante siete minutos, para que la yema quede cremosa. Sacar, enfriar y pelar.
  5. Pelar la naranja a lo vivo y cortar los gajos en trozos grandes. Ponerlos en un bol con el bacalao desmigado con las manos y la cebolla bien escurrida. Aliñar con el vinagre de Jerez, aceite de oliva y sal si el bacalao no está muy salado, y remover.
  6. Poner la ensalada en una fuente, repartir las aceitunas por encima y terminar con los huevos cortados por la mitad, un chorrito extra de aceite y, si se quiere, cebollino picado por encima.

  7. Consejo
    La naranja queda más bonita si la pelas a lo vivo y le quitas todo el pellejo.

#ensalada - #naranja - #bacalao

29 Miércoles encamado
miércoles, 21 de enero de 2026

Bien, veamos, ayer...
La gripe ya está aquí, en mi cuerpo, mostrando un esplendor de mocos aguados, estornudos, escalofríos y paladares resecos. Esther contagió a Raquel, Raquel a mí. Sencillo de entender, difícil de combatir. En estas condiciones poco es lo que se puede hacer en el mundo exterior, todo lo más bajar al LIDL a llenar el carrito de elementos de supervivencia burguesa. Por ahí van los tiros.
A eso de las ocho y pico me he envalentonado y me he colocado bajo el chorro de la ducha; y, mira por dónde, me he afeitado, sin tenerlo ni previsto; soy un improvisador improvisado. Guapetón perdido he tirado del carrito en dirección al LIDL, decidido como soy yo y adormecido por la musiquita confort que uso en circunstancias similares -me funciona casi siempre-.
LIDL. Papel de cocina (8). Leche (4). Yogures cremosos (8). Cebolletas. Cacahuetes tostados sin pelar (2), Nueces peladas XXL. Pan rústico de molde integral (uf). Maicena. Harina de trigo. Queso fresco de cabra en lonchas. Manzanas rojas granel (4). Tofu al natural (2). "Se abre la caja 2. Vayan pasando, respetando el orden de fila". Yo paso de moverme, que se muevan las y los nerviosos. Arrastro el carrito hasta la Farmacia de confianza; Raquel me ha encargado la recompra de la medicina que le recetó su doctor para matar sus virus. A pesar de ir pertrechado del DNI y la tarjeta sanitaria de Raquel, la farmacéutica "diferente" me ha negado los polvos, me ha dicho que llevan ¡¡¡codeína!!!, ¡¡¡ouh mamma, ne pas posible!!!. En fin, que me la sopla, tengo Frenadol para curar a un equipo de rugby, suplentes incluidos.
Hoy Raquel se ha colocado el mandil y el gorrito de cocinera y se entregado con devoción al guiso planificado desde ayer: unas carrilleras en salsa española, con guarnición de arroz basmati. Lo ha bordado, un diez, sobresaliente, espléndido guiso. Las sobras de salsa y pedacitos de carne las hemos guardado para que me sirvan para comer mañana, jueves, que Raquel no come en casa, ha qu...

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#virus - #trancazo - #picassiano - #enfermo - #serie - #his&hers

30 Apuntes para un martes sin vivir
martes, 20 de enero de 2026

Seis LP´s pendientes de análisis

  • Loring Park Sessions ‘77 - Prince
  • Live on tour in Europe - Cobham & Duke
  • Mr Hands - Herbie Hancock
  • Wired - Jeff Beck
  • Domino - Yiorgos Fakanas
  • Mint Jams - Casiopea

Gang of Four interpretando "To Hell With Poverty" en vivo en el Old Grey Whistle Test en 1980
Carl Gustav Jung

  1. ¿Para qué necesitas ser exactamente como eres ahora?

    Jung no preguntaba “¿por qué eres así?” — le interesaba “¿para qué?”. Porque detrás de cada “estoy cansado”, “no tengo fuerzas”, “no necesito a nadie” — hay un beneficio. Quedarse en el dolor suele ser más ventajoso que salir a lo desconocido. Esta pregunta rompe la autocompasión. Activa la responsabilidad sin vergüenza.

  2. ¿Qué pasará si desaparece tu mayor dolor?

    Paradoja: nos aferramos a los traumas porque nos dan identidad. “Soy la no amada”, “no me entendieron”, “siempre estoy sola”. Pero si eso desaparece — ¿quién eres entonces? La respuesta no es sobre la alegría. Es sobre el miedo a la libertad. Y puede paralizarte. O liberarte.

  3. ¿Dónde finges cada día?

    Jung pensaba que la psique enferma allí donde mientes. A ti mismo. Al mundo. A los cercanos. Cuando dices “todo bien” pero por dentro estás vacío. Cuando “aceptas” pero por dentro hay rabia. No se puede estar vivo y ser falso al mismo tiempo. Donde mientes — no vives.

  4. ¿Con qué miedo no estás dispuesto a encontrarte nunca?

    Mientras huyas de él — gobernará toda tu vida. La elección de pareja, profesión, estilo de vida. Supuestamente elegimos con lógica. Pero Jung sabía: todo lo inconsciente manda. Y si el miedo está muy enterrado — pasarás la vida dando vueltas. Esta pregunta es como un bisturí quirúrgico. No duele más que vivir una vida que no es la tuya.

  5. ¿Quién eres cuando nadie te ve?

    Silencio. Ausencia de miradas. Sin “me gusta”, sin aprobación. Eres fuera de los papeles. Jung lo llamaba “la sombra” y “el...

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#musicas - #discos - #psicologia - #picassiano

© Zalberto | marzo - 2026