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491 Yamnayas dispersión
sábado, 13 de enero de 2024

"(...) los misteriosos yamnaya, por ejemplo, llevaron sus lenguas hacia Europa, unas lenguas que fueron el germen de las ramas itálica, germánica y celta del árbol indoeuropeo.(...)": "Las lenguas indoeuropeas se expandieron por Eurasia en oleadas y desde orígenes diferentes
Un análisis etimológico de las palabras y el ADN antiguo reescriben el viaje que iniciaron hace 8.000 años los idiomas que hoy habla la mitad de la población mundial"

"Estudios recientes corroboran que el origen genético y lingüístico indoeuropeo procede de los yamnayas, un pueblo guerrero que partió de las estepas del Sur de Rusia y Ucrania en la edad del cobre y se expandió por Europa y Asia. De ellos venimos.(...) Esta idea sobre el origen estepario de los europeos ya la había barajado, en las décadas de los cincuenta y sesenta, la prehistoriadora lituana Marija Gimbutas. Otros estudiosos, sin embargo, habían situado el epicentro de los indoeuropeos en Anatolia, con los primeros grupos neolíticos (alrededor del 6500 a. C.) que se habrían expandido por Europa con la difusión de la ganadería y la agricultura. Las últimas investigaciones dan la razón a Gimbutas: las raíces indoeuropeas vienen de las estepas de Rusia y Ucrania.(...)"

"Las diferentes ramas indoeuropeas incluyen subfamilias como la itálica, la céltica, la germánica, la helénica, la albanesa, la báltica, la eslava y la indoiraniana (que con el sánscrito llega hasta India y Sri Lanka).(...)"

"Todo el mundo está de acuerdo en que el celta se separó de la antigua lengua materna indoeuropea a medida que se extendía hacia el oeste", dijo Patrick Sims-Williams, profesor emérito de estudios celtas en la Universidad de Aberystwyth.
"Pero han estado discutiendo durante años sobre cuándo y dónde tuvo lugar esa ramificación".
Durante la mayor parte del siglo XX, la teoría estándar, "celta del este", sostuvo que el idioma comenzó alrededor de Austria y el sur de Alemania en algún momento alrededor del 750 a. C. y fu...

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#historia - #prehistoria - #neolitico - #yamnayas - #marnegro

492 Año 778, entonces aparecen los nabarros
sábado, 13 de enero de 2024

El pueblo del euskara, Euskal Herria, sabemos que somos vascones desde la conquista romana. Un nombre gentilicio que los conquistadores latinos aplicaron a las gentes que ocupaban la cubeta del Iberus Flv., Herribehera, al que su geografía de ocupación colonial denominó como Ager Vasconum. Por encima, hasta las montañas, situaban el Saltus Vasconum, un territorio que comprendía los valles altos de Auñamendi, Bortueta, su Pyrenæus latino.

En un tiempo de confusión inducida por el constructo latino resulta que vascos parece que sólo somos las gentes de un territorio periférico occidental y los originarios vascones han pasado a ser navarros, con V bien marcada. En el siglo pasado se acuñó un nuevo gentilicio propenso a seguir confundiendo la realidad antropológica con la doctrina del divide y vencerás. Así fue como mi abuelo paterno, nacido en Biana, era vasco-navarro y, yo mismo, tengo que reconocerme bien como vasco, o bien optar elevando el listón para afirmar con coraje (junto a Mikel Sorauren y otros nabarros) que Nabarra es el Estado de los vascos. Pero, ¿desde cuándo entran en la historia de Euskal Herria los navarros como gentilicio? Y, ¿por qué se escribe con /V/ si en origen los cronistas del siglo VIII escribieron nabarri, con /B/?

La fecha del año 778 está señalada en la historia por la expedición de Carlomagno al frente de un poderoso ejército, dirigiéndose a Cæsaraugusta. En la primavera del año 778, después de superar las cumbres de Auñamendi, Bortueta, Pyrenæus, Carlomagno se apoderó de Iruña, Panpelvn. El itinerario descendente desde Iruña hacia Medina Saraqusta (Zaragoza), debía seguir por Olite, Herriberri, paso obligado de los carolingios, atravesando el territorio de los Banu Qasi.

Las crónicas de este tiempo son muchas. En los Annales Regii (año 778) se dice: Carlomagno entra en Hispania por dos caminos diferentes; él mismo llega a Zaragoza pasando por Pamplona, mientras otro ejército, con soldados de Burgundia, Austrasia, Bavi...

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493 William Morris, o el odio a la civilización moderna
sábado, 13 de enero de 2024

«Además de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio a la civilización moderna»

Cómo me hice socialista, William Morris (1894)

William Morris es una figura histórica tan fascinante como poco conocida. Reseñar su variado currículo puede dar una idea aproximada del alcance de sus inquietudes y de por qué es interesante recuperarlo aún hoy. Morris es recordado -y ampliamente reconocido- por su faceta de diseñador en tanto que miembro destacado del Arts and Crafts Movement, que atravesó la segunda mitad del siglo XIX en Inglaterra y que tenía entre sus propósitos reivindicar el trabajo artesanal con materiales sencillos, en el que concepción y producción (arte y oficio) fuesen unidos, frente al industrialismo triunfante de la era victoriana y sus funestas consecuencias en la vida de las gentes.

Sin embargo, William Morris fue mucho más que el decorador de los motivos florales de inspiración medieval que tanto gustaban a la burguesía media-alta de su época. Fue, al mismo tiempo, un poeta tempranamente reconocido por The Earthly Paradise (1868-1870); fue un embelesado traductor de las sagas nórdicas islandesas, pero también de Homero y Virgilio; fue un novelista interesante, cuya utopía Noticias desde ninguna parte (1890) es de las más hermosas del género; fue pintor, aunque apenas se conserva un lienzo al óleo de su mano; creó una imprenta, la Kelmscott Press, en la que, acorde con su ideario, se implicó activamente en todo el proceso de producción, haciendo labores incluso de tipógrafo; y fue, en fin, un activista social y político tenaz e incansable, primero preocupado por la conservación de los edificios antiguos, luego abrazando la causa del socialismo, ideal político que, según creía, haría posible las condiciones para el desarrollo integral de las personas, entonces reducidas a meras máquinas, alienadas y embrutecidas en el sistema fabril que ni siquiera perseguía «la producción de bienes sino la de ben...

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494 Activación mañanera
jueves, 11 de enero de 2024

Muchas cosas que contar.
Comienzo.
Desde el pasado lunes todo va mejor para mí, para mi mente y para mi cuerpo, o al menos para mi cuerpo. Hoy no ha sido una excepción; he dormido como un lirón sin tener que recurrir a pastillas o inventos. ¿El motivo de tanta bondad? Sencillo: desde el lunes he dejado de fumar, de beber alcohol y de comer mucho y poco saludable; y me siento otro. Incluso el habitual cosquilleo en mis manos dormidas, incluso eso ha desaparecido ¿?. Raquel se ha apuntado a la fiesta, pero ella lo sufre más, ya que la decisión ha sido mía, y cuando yo tomo decisiones de este calibre suelo ser inflexible, sin esquinas ni puntos muertos. Así que hoy, como los días pasados, me he despertado muy activado y con ganas de todo.
He madrugado mucho para disponer de un buen rato de tranquilidad informática y para cumplir con el ritual completo del café y baño, ya sabes.
A las 8:30 clase de abdominales con Maite. Sin novedad. Intento ir cogiendo una buena forma, pero con sumo cuidado para no hacerme daño a mí mismo... en fin.
Seguido, una ducha, un afeitado, unas vestimentas de abrigo y de antilluvia, y a la calle a caminar sin rumbo definido y pasar el rato sumido en mis pensamientos y en mis sensaciones.
El día es gris, bilbaino. Llovizna levemente y los guantes se agradecen. Llevo en una mochila los elementos indispensables para enfrentar con éxito cualquier situación climatológica inesperada: un paraguas plegable, un chubasquero XXL y una chaleco acolchado. Me he vestido con vaqueros, camiseta manga corta, polar grueso azul chillón de Primark y zapatillas impermeables Salomon; a tope.
Bajo por las escaleras de Solokoetxe inspeccionando las obras de los nuevos ascensores; marchan, que ya es bastante.
Camino por el Campo Volantín hasta cambiar de orilla cruzando sobre la ría por el Puente de Calatrava. He fijado un destino: El Guggenheim, en plan sin más.
Cuando estoy llegando al museo la lluvia empieza a ser más persistente e intens...

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495 Los árabes no invadieron jamás España [Ignacio Olagüe] - Notas
miércoles, 10 de enero de 2024

{https://amp.elmundo.es/opinion/2022/05/26/628e0caffdddffbb3a8b45c2.html}
José Ángel Mañas es escritor.
Aprovechando que se acerca el 1300º aniversario de la batalla de Covadonga, me ha dado por releer estudios clásicos que abordan el asunto de la invasión árabe del 711. Quizás el más controvertido sea el que parafrasea el título de este artículo, Los árabes nunca invadieron España, firmado por Ignacio Olagüe, y que vio la luz en Francia en 1966.
Olagüe no era ningún iluminado sino un intelectual vasco, de sólida formación, que nació en San Sebastián en 1903, que cursó la carrera de Derecho en las universidades de Valladolid y Madrid, que trabajó en el laboratorio de paleontología del Museo de Ciencias Naturales, donde fue discípulo de José Royo; perteneció a la Real Sociedad Española de Historia Natural, participó en todo tipo de coloquios internacionales y fue vicepresidente de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Civilizaciones.
Un autor con una decena de títulos entre los cuales destaca, por su talante polémico, aquel del que hablamos, que está siendo republicado desde 2017 por la editorial, también muy seria, Almuzara. Lejos de ser una obra conspiranoica, el trabajo aborda la invasión de 711 con una perspectiva amplia, aplicando herramientas que van desde los de la propia disciplina histórica hasta las de la geografía humana o la climatología.
Aunque resulta imposible resumir aquí todas las ideas que llenan las densas 500 páginas del libro, voy a entresacar las más polémicas. La principal es que la invasión árabe no fue invasión propiamente dicha -la invasión para Olagüe implica la existencia de un Estado fuerte que la sustente, y no fue el caso-, sino una emigración propiciada por un cambio climático que fue expulsando a las poblaciones de las zonas cálidas y empujándolas a las más templadas.
Tariq o Taric, según la grafía olagüense, podría no ser un magrebí sino un visigodo de la provincia Tingitana que tenía el reino de...

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496 Castillo de Cumbres Mayores, Huelva
miércoles, 10 de enero de 2024

Aunque previamente debía de existir alguna edificación de época romana esta fortaleza se construyó en 1293 (con importantes reformas en el siglo xv) bajo el reinado de Sancho IV el Bravo. Para defender desde la Banda Gallega el Reino de Sevilla ordenó este rey la construcción de importantes castillos como éste o los de Aroche, Fregenal de la Sierra o Santa Olalla del Cala frenando así los intereses de expansión de Portugal. Debido al problema del bandidaje en toda esa zona fronteriza se alzaron asentamientos poblacionales a resguardo de la fortaleza lo que permitió un importante desarrollo de la zona. Con la paz con Portugal el castillo dejó de ser funcional pero los asentamientos crecieron sobre todo aprovechando el material de acarreo o el resguardo de los muros de la edificación para la construcción de casas.

Dado el estado de abandono y los diferentes usos civiles a lo largo de los siglos (siendo aprovechado, por ejemplo, para el ganado o en 1980 como campo de fútbol local) en 1973 y 1999 se acometieron destacables restauraciones. En tiempo presente se está gestionando su conversión en centro de interpretación de la zona.1​ Su forma es irregular, con nueve lados y ocho torreones más la torre bicéfala de homenaje. Los muros alcanzan los diez metros de altura por tres de grosor.

#meta - #andalucia - #huelva - #castillo - #paravisitar

497 Ramón de Muntaner
miércoles, 10 de enero de 2024

Ramón Muntaner​ (en catalán: Ramon Muntaner) (Perelada, Gerona, Cataluña, 1265-Ibiza, Islas Baleares, 1336),​ fue un caballero y escritor catalán. Escribió la Crónica de Muntaner, que comprende desde la concepción de Jaime I (1207) hasta la coronación de Alfonso IV de Aragón (1328). Perteneció a una familia noble, que había hospedado a Jaime I el Conquistador y a Alfonso X el Sabio, y que luego se vio arruinada por las guerras contra Francia. En 1285, su villa natal fue incendiada por los invasores, por lo que Muntaner se fue a vivir a un pueblo de Valencia, Chirivella con su padre. Poco después de cumplir los veinte años, tomó parte en la conquista de Menorca (1286). No tenemos noticias de su vida hasta diez años más tarde, en que lo encontramos en Sicilia luchando contra los franceses.

Perteneció a la Gran Compañía Catalana, ejército de infantería ligera formado por mercenarios aragoneses y catalanes, llamados almogávares, que fueron fieles hasta su fin en Grecia a la Corona de Aragón. Fue enviado a Constantinopla para ayudar a los griegos a luchar contra los turcos, bajo el liderazgo de Roger de Flor. En 1300 participó en el asedio de Mesina, al lado de este. Fue administrador de la Compañía de Roger de Flor. Redactó el tratado entre el emperador bizantino y los catalanes y defendió como capitán, con valor y prudencia, la ciudad de Galípoli del ataque de los genoveses. Siguió a Roger de Flor y sus almogávares en sus gestas por tierras de Anatolia y fue el personaje experto de la compañía, junto con nobles caballeros como Berenguer de Entenza y Bernat de Rocafort.

Muntaner escribió su Crónica en poco más de tres años en Chirivella, una alquería en las Casas de Bárcena. Hasta 2021 se creía que Chirivella se refería a la localidad de la Huerta Sur de Valencia. Sin embargo, según los historiadores Vicent Baydal y Ferran Esquilache Martín, la Chirivella de Muntaner era una pedanía con el mismo nombre que formaba parte de las Casas de Bárcena.&...

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#historia - #coronadearagon - #almogavares - #aragon

498 Los mexicas no iban en taparrabos
miércoles, 10 de enero de 2024

Los mexicas no iban en taparrabos: qué encontramos al llegar al continente perdido
En muchos aspectos estaban más desarrollados que nosotros. En otros, les faltaba un gramo para el kilo.

En esta vida, una de las cosas más importante es saber si lo que estás viendo es cierto. Si es así, no es que andes bien de la vista – que puede ser -, sino que lo que has visto, es una forma de realidad común que convence por su autenticidad indiscutible, aunque cada uno lo interprete de “aquella manera”. Lo demás, son espejismos. Algo así pudo suceder cuando los españoles llegamos a América. No es cierto que los autóctonos anduviesen en taparrabos, aunque si ligeritos de ropa; en muchos aspectos, estaban más desarrollados que nosotros. En otros, les faltaba un gramo para el kilo. Sin ir más lejos, la capital del imperio Mexica (mal llamado Azteca), Tenochtitlan, albergaba en una urbe llana - que no vertical -, más de 300.000 habitantes. Esta ciudad lacustre edificada estratégicamente sobre el lago Texcoco tenía calzadas de dimensiones inalcanzables en la Europa del momento. Los baños públicos configuraban un mosaico sanitario - pues ese era su propósito, prevenir enfermedades favoreciendo la higiene -, y el alcantarillado eran de un drenaje que rozaba la perfección.

Aunque bien es cierto que hay historiadores que sostienen que tanto Sevilla como Córdoba (en su momento de máximo esplendor) pudieron sostener a más de 100.000 y 500.000 habitantes respectivamente, hay que tener en cuenta que al ser una época precensal, dichas aproximaciones se hacían por estimación, lo cual tiene una base científica cuestionable. En adición a lo expresado, esta Venecia centroamericana garantizaba a su población la educación gratuita y obligatoria, lo cual permitía que todo el mundo tuviera un oficio o profesión incluidas las mujeres, aunque con ciertos sesgos que a día de hoy podrían ser considerados inapropiados por su carácter estereotipado. Otro de los temas que dejaron perplejos a ...

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#america - #mexico - #azteca - #prehispanico

499 Kurt Gödel, el matemático de las paradojas que 'hackeó' la Constitución americana
martes, 09 de enero de 2024

- Hasta ahora tenías la nacionalidad alemana-, señaló Forman.
- No, austríaca-, le corrigió Gödel.
- Bueno... sea como sea, estabas bajo una dictadura de lo más cruenta... afortunadamente, eso no podría pasar en América.
- Oh, al contrario -aseveró el matemático. Eso podría pasar perfectamente y puedo demostrarlo.

El silencio hizo acto de presencia en la sala. Gödel finalmente no quiso entrar en más detalles y, presionado por sus amigos, se contuvo para no explicar punto por punto cómo creía él que un tirano podría llegar al poder e instaurar un régimen dictatorial. Forman quedó impresionado por la gran capacidad intelectual del austríaco, concediéndole finalmente la tan ansiada ciudadanía estadounidense.

De hecho, el profesor e historiador español Antonio J. Durán asocia estas críticas lógicas a la Carta Magna estadounidense con el ascenso de líderes como Donald Trump en un inspirado texto publicado en 2016, poco antes de que el líder ganara las elecciones y llegara a la Casa Blanca. "¿Es Trump el problema o solo el síntoma de un sistma político con fallos ocultos?", se pregunta. "Hace casi 70 años, el lógico Kurt Gödel ya avisó sobre las posibles deficiencias de la Constitución americana". Durán incide en el lado oscuro de la personalidad de Gödel, pues como decíamos anteriormente, sufría de un trastorno paranoide de largo recorrido. "¿A qué habría que achacar estas presuntas contradicciones que Gödel encontró en la Constitución americana, y que podían conducir al país a una dictadura? ¿A la lógica o a la paranoia? Escuchando todo lo que ha dicho Trump a lo largo de esta campaña, y viendo como ha llegado al final con ciertas posibilidades de ganar, uno tiende a pensar que los vaticinios de Gödel se deben más a la lógica".

#godel - #trump - #EEUU - #dictadura - #autoritarismo

500 El asedio al Monte Vindio
sábado, 06 de enero de 2024

El asedio al Monte Vindio de las Guerras Cántabras fue en Peña Prieta, según los arqueólogos.

Durante las guerras cántabras, en el año 25 antes de Cristo, tras la derrota de las tribus cántabras a manos del ejército romano, los cántabros supervivientes buscaron refugio en el Monte Vindio, un lugar tan inaccesible por lo elevado que hasta los propios vencidos creían que antes subirían allí las olas del océano que las armas romanas, y donde, asediados por el hambre, los cántabros perecieron uno a uno hasta el último de inanición y frío.

La épica del mítico episodio del asedio al Monte Vindio, un lugar cuya situación no está clara, cobra ahora plena fuerza gracias a las prospecciones arqueológicas desarrolladas por un equipo de arqueólogos, liderado por Eduardo Peralta Labrador (Dialnet), en los yacimientos de Castro Negro y Robadorio, situados al pie de Peña Prieta, en Vega de Liébana, que sitúan «muy posiblemente» esa batalla campal en los dos campamentos romanos localizados y estudiados por los expertos. No obstante, el director del proyecto precisó que para confirmar esta «atractiva hipótesis» será necesario ampliar los trabajos de búsqueda de nuevos campamentos romanos a las laderas de Peña Prieta correspondientes a León y Palencia.

La intervención arqueológica, que han desarrollado 14 arqueólogos y ha sido financiada por sus participantes, se desarrolló entre finales de agosto y finales de octubre del año pasado y sus primeras conclusiones fueron presentadas este martes por el consejero de Cultura, Ramón Ruiz; el alcalde de Vega de Liébana, Gregorio Alonso; el director del equipo, Eduardo Peralta, y uno de sus miembros, el arqueólogo José Ángel Hierro (Blog Proyecto Mauranus).

Entre los hallazgos más importantes destacaron una moneda acuñada hacia el año 28 antes de Cristo en Calagurris (Calahorra) antes de la gran campaña de Augusto y sus generales contra cántabros y astures, y piezas de enganche del pilum romano similares a las enco...

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© Zalberto | enero - 2026