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941 Patatas a la importancia (versión mejorada)lunes, 27 de abril de 2020  Ingredientes
- 3-4 patatas medianas
- Harina para el rebozo
- 2 huevos para el rebozo
- Aceite de oliva para freír
- 1 cebolla mediana
- 1 pellizco de hebras de azafrán
- 2 dientes de ajo
- Perejil a lo loco
- 100 ml de vino blanco
- Agua o caldo (de verduras o pollo) adicional para cubrir las patatas
Preparación
- Pelar las patatas, lavarlas y hacerlas rodajas de 1 cm de grosor aproximado. Cubrir el fondo de una sartén amplia con un dedo de aceite de oliva y calentar a fuego medio.
- Rebozar las rodajas de patata primero en harina y luego en los huevos batidos; freír en el aceite por ambas caras hasta que estén doraditas. Ir pasando a una cazuela amplia donde se cocerán luego.
- Pelar y picar finamente la cebolla. En otra sartén con aceite limpio, sofreírla a fuego bajo hasta que esté transparente.
- Mientras tanto, pelar los ajos y majarlos en un mortero junto con las hebras de azafrán y un poco de perejil. Cuando la cebolla esté lista, volcar el majado en la sartén, mezclar y darle unas vueltas hasta que se haga el ajo.
- Agregar el vino y cocinar hasta que se reduzca bastante, que quede muy poco líquido. Verter el sofrito en la cazuela de las patatas, distribuir y cubrir con agua o caldo.
- Tapar la cazuela y cocer 20-25 minutos o lo que sea necesario para que las patatas estén tiernas; probar pinchando alguna rodaja con un cuchillo. La salsa se habrá reducido mucho, si queremos tener el plato más caldoso, añadir más líquido. Servir calentitas con más perejil fresco espolvoreado por encima.
Es que no tengo todos los ingredientes precisos. Ya te vale, porque más básicos no pueden ser. Vamos a ver:
- No tengo vino: no pasa nada, no lo pongas.
- Pero tengo cubitos de caldo, ¿los puedo usar en lugar de poner el agua sola? No es nuestra opción preferida, pero te pueden sacar de un apuro, que ahí es donde estamos....
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| #patatas
942 Huevos estacionessábado, 25 de abril de 2020  Ingredientes 3 raciones Huevos Tomate frito Orégano
Pasos 5 minutos Se guisan los huevos.
En una hondilla poner un lecho de tomate frito.
Cuando estén los huevos se cortan por la mitad y se ponen en el lecho de tomate con la yema hacia abajo.
Poner un poco mas de tomate por encima los huevos.
Echar orégano.
Poner al horno unos minutos. | #huevo - #tomate - #horno
943 Huevos a la mexicanajueves, 23 de abril de 2020  Ingredientes
- 2 huevos
- 1 tomate pequeño (cuanto más sabroso mejor)
- ¼ de cebolla
- Un puñado generoso de cilantro (o perejil)
- Un toque de chile o salsa picante al gusto (opcional)
- Aguacate al gusto (opcional)
- Sal
- Pimienta
¿Cómo los preparo?
- Solo tienes que cortar la cebolla en dados, y dorarla hasta que se vuelva transparente.
- Añadir el tomate también cortado en dados y sin el pedúnculo y darle vueltas durante un par de minutos.
- Añadir los huevos ligeramente batidos, bajar el fuego al mínimo y añadir el cilantro o el perejil, cuajar al gusto y servir: a mí personalmente me gustan cremosos, no demasiado hechos.
¿Qué más puedo añadirles?
Son un plato perfecto para reciclar esos pequeños restos que no dan para una ración (y corren el riesgo de quedarse perdidos por la nevera hasta que se estropean). Por ejemplo, ese trocito de pollo que sobró del asado -como en el caso de la foto-, unos champiñones o un poco de salsa de tomate o boloñesa de carne o soja texturizada. Si tienes un resto de guiso de legumbres, también puedes añadírselo (escúrrelas previamente si tienen mucho líquido).
También les dará alegría una puntita de jamón, unos daditos de bacon o un toque de chorizo, y algo de ese queso que amenaza con secarse, previamente rallado. También puedes cambiar el cilantro o perejil por cualquier hierba fresca que tengas; la albahaca y el cebollino le irán especialmente bien.
Si tenemos trozos de verduras que hemos dejado a medias de otras recetas, también podemos añadirlas, siempre que tengamos en cuenta su tiempo de cocción y el punto en el que las queremos. Podemos jugar con el tamaño de las mismas para ajustar puntos de cocción; por ejemplo la zanahoria y el calabacín pueden hacerse más o menos a la vez si cortamos la primera mucho más pequeña que el segundo (o directamente la rallamos, versión vagueras total). El h...leer más | #huevo
944 Clasificación alimentosmartes, 21 de abril de 2020 La doctora Di Noia y su equipo encontraron los 47 alimentos con el mayor contenido de nutrientes saludables avalados por el Instituto de Medicina y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En total, se definieron 17 nutrientes esenciales: potasio, fibra, proteínas, calcio, hierro, tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico, zinc y vitaminas A, B6, B12, C, D, E y K. La lista de alimentos incluía vegetales, bayas, cítricos y alliums como la cebolla, el ajo, cebolleta y los puerros. El propósito era definir, con la mayor exactitud posible, el porcentaje de calorías y cantidades de esos 17 nutrientes por cada 100 gramos de los alimentos sin pasar por cocina.
De los 47 alimentos estudiados, todos exceptuando 6 (frambuesa, mandarina, arándano, ajo, cebolla y arándano) superaron los exigentes criterios de admisión. De esta manera, se definieron los 41 elegidos a los que los científicos denominaron “Powerhouse Fruits and Vegetables”, algo así como “frutas y verduras potentes”, quizás por no usar el polémico término de superalimento tan mercantilizado hoy en día.
La lista la cierran el pomelo con un 10,4% de porcentaje final de densidad de nutrientes. Le seguían el boniato (10,51%), la naranja (12.91%), la lima 12.23%, el limón (18.72%), la fresa (17.59%), la lechuga Iceberg (18.28%), el tomate (20.37%) o la zanahoria (22.60%). A media tabla, quedaba la calabaza (33.82%), el pimiento rojo (41.26%) o el kale (49.07%). En puestos honoríficos la remolacha verde (87.08%), las espinacas (86.43%), la achicoria (73.36), la lechuga de hoja (70.73%) y el perejil (65.59%). Y en el podio de honor la acelga (89.27%) y el repollo chino (91.99%).
Pero fue una planta de la familia de las crucíferas como el repollo, la rúcula o el brócoli, quien se hizo con el trono de los alimentos con más densidad nutritiva. El berro de agua se impuso lideró la lista sin discusión con un 100% de porcentaje final, con más de un 8% de diferenci... leer más | #general
945 Muere Gilbert Garcinlunes, 20 de abril de 2020  Cuando hablamos de retoque fotográfico o bien pensamos en las aberraciones que se cometen constantemente, o bien en algún maestro del fotomontaje (digital o analógico, eso es lo de menos).
A mí en concreto se me vienen a la mente un par de nombres: Misha Gordin y Gilbert Garcin, que es el fotógrafo que os quiero presentar hoy, un auténtico fuera de serie en esta materia.
Este francés nació en la ciudad de los ilustres hermanos Lumière, La Ciotat, en 1929. Se pasó la mayor parte de su vida vendiendo lámparas en Marsella, como si el "vender luz" fuese una premonición de lo que vendría, ya que tras jubilarse decidió dedicar todo su tiempo a ese asombroso arte que consigue escribir con la luz.
Ganador del concurso del club de fotografía de Aubagne, cuando tenía 65 años, el azar quiso que tuviera la posibilidad de seguir un curso en Arles con Pascal Dolesmieux, maestro que le enseñó todos los trucos del oficio.
Gilbert empieza entonces a dar rienda suelta a su creatividad, es capaz de imaginar mundos imposibles y fascinantes, mundos que además consigue plasmar en sus fotografías de manera brillante.
Según cuenta el propio Garcin, se pasó una grandísima parte de su vida acumulando imágenes interesantes en su mente y era el momento de dejarlas salir a la luz, nunca mejor dicho.
Con tal cantidad de "material" en su cabeza, se sumerge plenamente en el proceso creativo cargado de ideas y recursos. Como además ya está jubilado, no lo hace por dinero ni como medio de vida sino por puro placer y pasión, hecho que le permite ser totalmente libre.
Para crear estas imaginativas composiciones, Gilbert construye meticulosamente sus micromundos como maquetas y se fotografía a sí mismo de modo que posteriormente se pueda integrar en ellos. Añade a la escena su foto recortada, siempre ataviado con su traje y su sombrero. Algunos retoques y detalles, y ya tiene su foto final construida.
En total, unas treinta horas de trabajo es lo q... leer más | #fotografia
946 Castro de Brizueladomingo, 19 de abril de 2020  | Nos adentramos hoy en el territorio que, tanto Pomponio Melo en primera instancia como Plinio el Viejo posteriormente, atribuyeron a la tribu cántabra de los autrigones. Estamos en uno castro que, aun dando a entender su gran tamaño (ocupa unas 10 hectáreas, uno de los más grandes de Burgos) la más que posible importancia del mismo, apenas has sido estudiado. Tanto Ramón Bohigas, quien documento a finales del siglo XX cerámica a mano (decorada), como Eduardo Peralta Labrador en su obra "Los Cántabros antes de Roma" (2003) citan este maravilloso enclave que además atesora una enorme belleza paisajística.
Todo ello unido a que el castro de Brizuela posee dos épocas de ocupación principalmente documentadas: La Edad del Hierro y La Edad Media, sin tener la certeza material (al menos publicada) de ocupaciones intermedias. Existe una hipótesis respecto al bajo o nulo nivel de destrucción de las estructuras que han llegado a nuestros días, lo que puede llevar a pensar que en época romana y visigoda pudiese tener ocupación y continuidad. Hablando de "destrucción" como asedio por incendio o confrontación bélica por ejemplo, evidentemente las estructuras están derrumbadas por el paso de los siglos. Además, se hace referencia al hallazgo fortuito de monedas romanas a los pies del cerro, en tierras de labranza. O incluso a una de las puertas de acceso que aun hoy se conserva en el cierre Oeste. Todo ello nos hace pensar en su posible ocupación en época romana, pero no existe la certeza material. Ya en el año 1011 se hace referencia a "Villa Castro", y por ejemplo en el Becerro de las Behetrías (documento del año 1352) se sitúa a Brizuela en la Merindad de Aguilar de Campoo perteneciendo a la Merindad de Castilla Vieja. En el interior del castro se han encontrado cerámicas de esta última época, lo que constata presencia humana en el medievo.
En definitiva, todo nos lleva a pensar que el castro de Brizuela oculta aún más secretos de los que realmente sabemos. Incluso... leer más | #castro - #merindades
947 Potaje de vigilia: garbanzos, bacalao y espinacasmartes, 14 de abril de 2020  ¿Cómo hago un potaje de vigilia?
Aunque hay incontables fórmulas, el mecanismo básico suele repetirse. Dejamos los garbanzos (o judías) en remojo el día anterior, y los cocemos en caldo o agua a fuego suave hasta que estén tiernos (unas dos horas aproximadamente). Podemos añadir a este agua cebolla, dientes de ajo, zanahoria, laurel u otros aromatizadores si nos apetece. Por otro lado, preparamos un sofrito de cebolla picada, tomate y pimentón, y lo dejamos hacer también a fuego lento. Cuando ambas cosas estén listas, las juntamos, incorporamos las espinacas y el bacalao picados, y les damos un hervor corto de menos de 5 minutos. Dejamos reposar un rato y servimos, si queremos, con huevo cocido picado o cortado en cuatro trozos.
La cocina tradicional manda sumar el bacalao y las espinacas bastante antes. La cocina contemporánea, como se ha dicho arriba, para preservar la textura del pescado y el verdor de la hortaliza. Con todos mis respetos para el clasicismo, creo que en esto tiene razón la modernidad, pero tú mismo.
Ingredientes
- 400 g de bacalao desalado
- 500 g de garbanzos
- 400 g de espinacas frescas
- 8 tomates
- 6 dientes de ajo
- 2 cebollas grandes
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharada de pimentón
- 650 ml de caldo de marisco
- Aceite de oliva
- Sal
- 4 huevos cocidos
Preparación
- Dejar en remojo los garbanzos la noche anterior.
- Poner los garbanzos en el caldo de marisco templado y cocer entre 2 y 2 horas y media.
- Mientras se hacen, aplastar los ajos y dorarlos a fuego suave con aceite de oliva en otra cazuela.
- Añadir la cebolla picada.
- Picar el tomate y sumarlo. Dejar que se haga a fuego muy lento durante toda la cocción de los garbanzos, removiendo de vez en cuando. Cuando éstos estén hechos, añadir el pimentón al tomate, darle una vuelta y retirar del fuego.
- Triturar el sofrito, a...
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| #legumbres
948 Soy un ninja y quiero cocer yo mismo los garbanzosmartes, 14 de abril de 2020  Soy un ninja y quiero cocer yo mismo los garbanzos
Lo primero que debes hacer es ponerlos en remojo en agua con sal el día anterior: así la cocción será más rápida y serán más fáciles de digerir. Luego debes ponerlos al fuego en una cazuela con agua entre templada y caliente y una pizca de sal. El fuego debe estar fuerte los 10 primeros minutos de cocción; luego hay que bajar a muy suave para que se hagan lentamente. Si te quedas corto de agua, debes añadirla caliente. Si tienes olla rápida, los garbanzos tardan unos 40 minutos; en una normal, entre dos horas y media y tres horas y media.
Lógicamente, si quieres obtener un caldo más sabroso, puedes dejar que los garbanzos viajen hacia su destino con una cebolla cortada en cuartos, una zanahoria, un puerro, unos dientes de ajo, laurel, pimienta en grano o lo que te venga en gana (recuerda que esas verduras trituradas se pueden añadir al guiso). O incluso cocerlos en caldo en vez de en agua, como en este potaje de vigilia. | #legumbres - #garbanzos
949 Garbanzos guisados para vagosmartes, 14 de abril de 2020  Para dos o tres personas. Ingredientes
- 400 g de garbanzos cocidos
- 6 cucharadas de tomate triturado o rallado
- 1 cebolla picada
- 1 zanahoria grande picada fina (opcional)
- 1 diente de ajo picado
- 1 guindilla roja seca picada
- 250 ml de caldo de pollo (o de los garbanzos si los has cocido tú)
- 1 cucharada de menta o hierbabuena picada
- 1/2 cucharadita rasa de comino en polvo (opcional)
- 2 huevos mollet (cocidos 5 minutos en agua hirviendo)
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta negra
Preparación
- Rehogar en una cazuela a fuego suave con un chorro de aceite la cebolla, la zanahoria (si se usa), el ajo, la guindilla, un poco de sal y pimienta y el comino si se quiere.
- Cuando la cebolla esté transparente y la zanahoria haya cambiado de color y esté un poco blanda, añadir el tomate.
- Cuando se convierta en un sofrito espeso, añadir el caldo y los garbanzos, y dejar que hiervan un rato hasta que el caldo espese un poco, añadiendo un poco más de caldo o agua si se quedan demasiado secos.
- Corregir de sal y añadir la menta o hierbabuena picadas.
- Dejar cocer un minuto más y servir con los huevos mollet cortados por la mitad.
- Si has cocido tú mismo los garbanzos con algunas verduras, puedes triturarlas y añadirlas al guiso para hacerlo más cremoso.
| #legumbres - #garbanzos
950 Castro de las Cogotasviernes, 10 de abril de 2020  Las Cogotas es el nombre que recibe un yacimiento arqueológico situado en el término municipal de Cardeñosa en la provincia de Ávila (España). Situado en un cerro y fortificado, deparó una secuencia estratigráfica que fue dividida en dos grandes periodos con un hiato entre ambos, uno propio del Bronce Final (Cogotas I) y otro del comienzo de la segunda Edad del Hierro (Cogotas II). La investigación de Las Cogotas permitió conocer mejor los modos de vida peninsulares previos a la invasión romana.
Fue excavado por Juan Cabré en los años 1920 y es la principal referencia de los vetones, un pueblo de cultura celta que habitó una extensa zona que abarcaba las actuales provincias de Ávila y Salamanca y parte de Toledo, Zamora, Cáceres y los Trás-os-Montes de Portugal durante la Edad del Hierro.
Cogotas I Se distinguen las siguientes fases en su formación y desarrollo:[1]
Fase 1: Proto-Cogotas I (2000 – 1700 a. C.). Incursión por el Alto Ebro. Llamativamente, los primeros elementos del "complejo" Cogotas I no hacen su primera aparición en la que se considera su cuna de origen (Meseta Norte), sino en las proximidades del alto Ebro (El Portalón de Atapuerca 2034 a. C.) y poco tiempo después se hallan en el Ebro medio, llegando en poco más de un siglo hasta el bajo valle del Duero. Esto se debe a que las nuevas formas cerámicas en el repertorio de la alfarería, entonces tradicional de esas áreas geográficas, son consecuencia de una primera llegada de "elementos" europeos en busca de territorios en los que asentarse que, lógicamente, hacen su primera aparición a través de los pasos pirenaicos.
Fase 2: Cogotas I inicial (1700 - 1550 a. C.). Asentamiento en la Meseta Norte. En esta fase los mayores y mejores yacimientos adscritos a ese horizonte se localizan ahora en los valles del Duero, Tajo y alto Ebro (Los Tolmos, Arevalillo, La Plaza, El Cogote, La Corvera, La Venta). Se caracteriza por: 1) cerámica incisa con decoración i...leer más | #neolitico - #edaddelbronce - #edaddelhierro - #yacimiento - #castilla - #avila - #oppidum - #paravisitar
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