1 Sin novedad en Santelices
1 comentario jueves, 05 de octubre de 2023

Como digo en el título "sin novedad en Santelices", este jueves ha dado pocos titulares, ya que la espadas siguen en lo alto en los grandes temas de estos últimos días: mis molestias inguinales no desaparecen, incluso por momentos parecen reverdecer y acojonar, Raquel sigue volcada en sus quehaceres telefónicos, y el famulio también va a lo suyo, con sus cosas de famulio. Quizás como novedad se puede señalar que se decide anular la convocatoria de este próximo fin de semana de toda la camarilla en Santelices para hacer el oso como sólo la camarilla sabe hacerlo; a mí no me apetecía una eme, y a Raquel, visto lo visto, pues tampoco. Ima se ha mosqueado un poco, pues ya tenía todo requete organizado... vino, cava, chistorras, pimientos asados, de todo. Lo cierto es que esa fiestorra hubiera sido demasiado tremenda, mis interioridades no aprecian ya esos excesos. Una buena noticia, y como novedad tampoco está mal... la novedad de que sea Raquel la que aprenda a decir NO.
Las cosas cotidianas.
A primera hora Raquel ha hecho abdominales con Maite; yo no, obviamente.
También en las primeras horas de la mañana he cambiado la lámpara del techo del cuarto pequeño, colocando la que tenía Raquel en su despachito; la vieja la reservamos para llevar de vuelta a Bilbao, ya que parece que la quiere Amaia ¿?.
Luego un rato descansando en la cama: la ingle ha estado aumentando el resquemor a medida que avanza la mañana.
¿La comida? Espaguetis integrales con bonito en aceite de oliva.
Y siesta viendo videos canadienses.
A media tarde nos ponemos un poco visibles y nos acercamos a la tienda de los uruguayos a comprar cuatro cosas y a conocer los últimos cotilleos del pueblo, como por ejemplo lo de la inesperada muerte del mejicano mexicano americano Gustavo, consecuencia de un cáncer de páncreas...
Una caña en la terraza de Radú, un rato de charla con Araceli y a casa a cenar tortilla francesa con unos espárragos uruguayos.
Araceli, por cierto, está muy satis...

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#202310santelices - #camarilla - #ingle - #uruguay - #gustavo - #araceli

2 Comida en barrica
sábado, 13 de agosto de 2022

Abdominales.
Despache de trastos viejos a Araceli.
Pase por el Palomar a coger ropa de fresco.
Comida en Barrika.
Entrega de Terín en Zabalbide.
Retorno a Santelices.
Indalecio se pasa casi todo el día solito.

#202208santelices - #araceli - #barrika

3 Refresca en Santelices
martes, 26 de julio de 2022

Una semana ésta que se presenta con una inesperada y bien recibida bajada de las temperaturas.
Despertar. Café y baño. Ropa montañera y a subir a Paño. Raquel se apunta y se vuelve una vez coronada la cima sobre el valle. Yo continúo. El día es desapacible para cualquier mortal loco por la luz del sol, pero apacible para los mortales que adoran el frescor y las nubes húmedas y densas.
No puedo entretenerme más de la cuenta porque tengo que bajar a tiempo de hacer la clase con Maite, que hemos concertado a las diez y media. Sin problemas. Cumplo y a la hora prevista estoy presto para retorcerme en la sesión de piernas. Sin problemas.
Otro día apacible. Bricolaje suave, a modo de preparación y calentamiento para los próximos días y para los próximos sudores. Un paseo hasta la carnicería a comprar unos filetes para comer; otro pase por el Serio a comprar patatas, vainas y lechuga; y un cocineo tranquilo en casa a cargo del figura: vainas con patatas y filete a la plancha; dabuten.
Ah. Hemos visitado el hotel rural de Araceli. Muy chulo. Nos ha enseñado el sitio especial en el que ha colocado la lámpara de la Tata que le regalamos: queda guay, qué cosas eh.
Una siesta y un transcurrir del resto de la tarde sin agobios ni estridencias, sumidos ambos en la paz de la casa y de las pequeñas cosas hogareñas. Además, mañana toca empezar con el rodillo y eso ya es otro cantar; así que... tranquilidad.

#202207santelices - #araceli

4 Finde en El Palomar
viernes, 15 de julio de 2022

Pasamos la mañana organizando la casa del pueblo, limpiando etc, con la idea de dejarlo todo lo mejor posible, para que cuando lleguen Txetxu y Rebeca se lo encuentren todo lo mejor posible.

La sala está muy cambiada. El hueco dejado por el horrible mueble castellano del salón está pidiendo a gritos que se le haga algo, pero algo chulo. Tenemos muchas ideas, y veremos cómo se van desarrollando las cosas.

Como no paramos en toda la mañana de hacer cosas, de tirar cosas, de cosas y más cosas, al llegar la hora de comer ninguno de los dos teníamos correa como para ponernos a cocinar; así que decidimos ir a comer a donde Radú.
Una cañita a la que nos invita Araceli y a comer. Raquel, ensalada mixta y filete. Yo, pasta con setas y pechugas a la plancha. De puta madre.

Terminar de comer, organizar los trastos en el coche (añadir que hemos metido en el maletero la silla de escritorio que tenía en Sani, que llevamos al pueblo y que ahora la quiere Esther; ya se verá) y salir de viaje de regreso a Bilbao.
Son las cuatro aprox y hace un calor insoportable.

Una vez en casa, y no estando previsto, nos ponemos frenéticamente a colocar el ventilador de techo nuevo (el que compramos hace unos días en Leroy Merlin, que compramos uno igual para la Tata pero que no se pudo colocar por problemas con la escayola del techo y que habrá que ir a devolver, probablemente este sábado, hoy) en nuestro dormitorio; la noche se anuncia calurosa.

Y tras dos horas largas peleando con el aparato (ya se sabe que los ingenieros y diseñadores de chismes son auténticos figuras que siempre encuentran un punto en el montaje en el que las vas a pasar canutas y a sudar la gota gorda, y a un pelo de tirarlo todo a tomar por el culo, etc).

Lo cierto es que hemos pasado una noche estupenda gracias al vientecillo suave que soplaba desde las alturas de nuestra alcoba; una gozada, una gran inversión.

Y nada, una cena a base de espárragos y tortilla francesa ...

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#202207santelices - #ventilador - #oladecalor - #serie - #sinlimites

5 Reformas en calle La Vega
jueves, 14 de julio de 2022

La jornada ha estado fuertemente impregnada de las emanaciones de los productos clásicos del bricolajeo amateur. Disolventes, esmaltes, desinfectantes, antimohos, lijas polvorientas y polvos en general.

A media tarde ha venido Araceli con dos de sus hermanos a llevarse el mueble grande horrible del salón; y la lámpara grande horrible de Esther.
Ahora el espacio ha cambiado, no sabe uno si pensar que se ve más grande o más pequeño, no se sabe qué pide a gritos, si pide color o si pide sencillez. No se sabe.
Lo cierto es que por fin esos enseres han volado y se puede continuar con la transformación del salón. El siguiente paso es dar color a las paredes y adecentar los lugares más machacados, como por ejemplo la pared de bajo la ventana, que está hecha una mierda.

El Plan avanza poco a poco, pero sin pausa.
Este próximo finde de semana no podemos seguir con las ñapas porque regresamos a Bilbao hasta el arranque de la siguiente semana. ¿Motivo? Que Rebeca y Txetxu se vienen a pasar el finde y preferimos dejarles la casa a ellos, los cuatro y el chucho somos demasiados, sobre todo teniendo en cuenta el desorden que hay en la casa a cuenta de los trabajos etc. Pero casi lo prefiero, así descansamos un poco del estrés mental de las ñapas etc, y el lunes o el martes próximo retomaremos todo con más energía y con las ideas más claras.

Notas bitacorianas.-

Almuerzo. Tostada con guacamole premium y huevo ligeramente cocido.
Comida. He preparado carrilleras con verduras y patatas; aligeradas con un culín de cerveza.
Cena. Tortilla francesa.
Ocio y bares. En la piscina un par de tercios mientras las golondrinas a cientos pescan insectos al vuelo.

#202207santelices - #reformas - #araceli

6 Santelices, el Cuatro e Indalecio
viernes, 03 de diciembre de 2021

Día movidito.
A media mañana quedo con Jorge para ir a Santelices a supervisar el estado de la casa del pueblo tras el impacto de la crecida de los ríos a consecuencia de la elevada pluviosidad de los días pasados y del deshielo...
Llegamos a Santelices a eso de la una. Primer problemilla: han cambiado la puerta del portal y no tenemos llave. Por suerte, Araceli nos ha visto y nos abre. La casa está en óptimas condiciones, el agua no llegó a subir lo suficiente como para poder penetrar.
Y ya, poco más se podía hacer en el pueblo. Echamos una caña en donde Radú y nos damos el bote. De camino al pueblo hicimos reserva en el Cuatro, jeje.
A las tres menos algo nos sentamos a comer en el Cuatro. Jorge pide un octavillo de anchoas y entrecot. Yo vainas y costilla a la parrilla. De postre tarta de queso ambos dos. Cuarenta y pico euros. Muy bien.

Regreso a Bilbao, da comienzo la Operación Indalecio At Home.
Recogemos en casa de Esther a Indalecio y sus trastos y nos vamos a casa los tres.
La adaptación del minino al cambio de escenario ha sido rápida, muy rápida, espectacularmente rápida. Se ha recorrido todos los rincones, ha investigado y cotilleado, todo en modo tranqui y relax. Es un gato guay. Durante la noche se ha apalancado en la butaca y no se le ha escuchado en ningún momento. Ahora, mientras escribo esto, son las nueve y media de la mañana del sábado, el gato está tumbado cómodamente en el respaldo del sofá, calentito y feliz (el radiador lo tiene pegado al culo). Bien, de momento todo bien. Hoy hay plan de la camarilla comiendo en casa, veremos.

#santelices - #riada - #inundacion - #tabernadelcuatro - #indalecio

© Zalberto | enero - 2026