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111 Pepito valenciano
jueves, 05 de noviembre de 2020

Ingredientes

Para 5 pepitos

Para el relleno de titaina

1 kg de tomate de pera maduro
6 g de ajo (1 diente)
20 g de pimiento rojo
20 g de pimiento verde
20 g de piñones
60 ml de AOVE
50 g de tonyina de sorra
Sal
Azúcar
Para el pepito

5 pulguitas de pan de leche
Huevo
Leche
Preparación

Picar el ajo y los pimientos lo más fino posible para arrancar la titaína.
Pelar y despepitar los tomates, dejando escurrir el jugo al máximo.
Sofreír los piñones, el ajo y los pimientos hasta que estén dorados, añadir el tomate triturado y sazonar. Freír la mezcla hasta que pierda casi el total del líquido del tomate.
Añadir la tonyina, dar hervor y desmenuzar. Hacer un agujero en uno de los lados del panecillo, vaciarlos -reservar la miga-, rellenar cada panecillo como si fuera un bocadillo y tapar con un poco de miga.
Remojar el bocadillo en leche hasta que empape, pasarlo por huevo batido, freír en aceite a unos 170 °C hasta que se dore, eliminar el exceso de grasa sobre papel de cocina y servir.

#sandwich

112 «Volver a aburrirnos es la última aventura posible»: entrevista con Franco Berardi, Bifo
domingo, 21 de junio de 2020

A comienzos de los años 70, Pier Paolo Pasolini hablaba de "mutación antropológica" para referirse a los efectos que estaba teniendo la penetración de la cultura del consumo en Italia. El consumo alcanzaba y alteraba capas del ser que ni siquiera el fascismo había tocado. Todas las respuestas -de la política, de la cultura, de la filosofía- debían ser repensadas a la luz de los acontecimientos, según el poeta-cineasta.

En su último libro Fenomenología del fin, un trabajo de más de 15 años, Franco Berardi (Bifo), filósofo y participante activo de los movimientos autónomos italianos desde los años 70, describe la "mutación antropológica" de nuestros días: el impacto de las tecnologías digitales sobre nuestra percepción y nuestra sensibilidad. ¿Qué es la sensibilidad? Es la capacidad de interpretar señales no discursivas, no-codificadas. Pues bien, esa capacidad se está atrofiando por nuestra exposición a las tecnologías digitales que funcionan según una lógica muy formateada, una lógica del código.

Todo debe ser repensado, afirma también Bifo, el alcance de la mutación digital es igualmente muy profundo. La atrofia de la sensibilidad implica una atrofia de la empatía, que es la capacidad de sentir-con, de sentir al otro como prolongación de mi existencia y de mi cuerpo. La base sensible de la solidaridad. ¿Qué monstruos habitan en esa insensibilización radical? ¿Cómo es posible volver a pensar, a crear y a luchar en condiciones de transformación radical de la percepción? ¿En qué tipo de ser humano nos estamos convirtiendo?

Una epidemia de descortesía
Amador: A diferencia de otros libros tuyos, diría que este es un libro sobre estética, más que un libro político. Un libro donde la estética está en primer plano y, en todo caso, la política se redefine como un asunto estético, como algo que tiene que ver con nuestra percepción y que afecta a la sensibilidad. ¿Estás de acuerdo?

Bifo: Sí, el sentido de la palabra “estética” es muy amplio: es l...

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#entrevista

113 Carpaccio de remolacha y apionabo
sábado, 04 de abril de 2020

Ingredientes

Para 4 personas

2 remolachas medianas
1/2 apionabo mediano
100 gr. de queso manchego curado
1 limón
Cebollino picado
Hojas de espinacas baby o berros (opcional)
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra
Preparación

1. Pelar la remolacha y cortarla en láminas lo más finas posibles con una mandonlina o un pelador. Ponerlas en un bol con el zumo de medio limón y un chorro de aceite de oliva, y removerlas para que se embadurnen bien. Hacer lo mismo con el apionabo. Dejar macerando un mínimo de media hora (o hasta un día entero).

2. Disponer en una fuente grande o en platos individuales una capa de apionabo (puede sobrar). Salar ligeramente. Poner encima una capa de remolacha (también puede sobrar). Salar. Añadir un chorrito de aceite por encima, y terminar con el queso rallado y, si se quiere, el cebollino, por encima. También se puede decorar con hojas de espinacas baby o berros.

#entrante

114 Lomo frío con aceitunas negras y pimentón
sábado, 04 de abril de 2020

Ingredientes

Para 4 personas

1 kg de lomo de cerdo ibérico (o solomillo)
250 g de aceitunas negras de buena calidad
150 g de pimientos del piquillo (opcional)
1 cebolla roja
1 diente de ajo
3 ramitas de tomillo fresco o 1 cucharadita rasa de seco
2 cucharaditas de pimentón picante
Vinagre de Jerez
Aceite de oliva
Azúcar
Sal

Preparación

1. Si le vamos a poner pimientos, rehogarlos en una cazuela con un chorro de aceite a fuego lento con una pizca de sal y de azúcar unos 20 minutos. Dejar enfriar.

2. Cortar la cebolla en juliana no demasiado fina, y ponerla en un bol con un chorro generoso de vinagre, sal y la suficiente agua como para cubrirla. Dejar reposar una media hora (así perdera fuerza y será más digestiva).

3. Precalentar el horno a 200 grados.

4. Embadurnar la carne con un poco de aceite y marcarla en una sartén muy caliente, lo justo para que se dore. Pasarla a una fuente o bandeja al horno, añadirle el tomillo y asarla entre 20 y 30 minutos dependiendo del grosor (puede ser más, pero es mejor ir mirando para no pasarse). Reservar los jugos y dejar enfriar tapada con papel de aluminio.

5. Mientras, deshuesar las aceitunas. Mezclarlas con la cebolla bien escurrida, el ajo cortado en láminas grandes, 6 cucharadas de aceite, 2 de vinagre, el pimentón, sal y los jugos de la carne.

6. Filetear la carne. Extenderla en un tupper o fuente y mezclarla con el aliño, añadiendo de nuevo los jugos que haya podido soltar en el reposo. Incorporar los pimientos picados finos si se usan. Añadir un poco más de aceite si se ve un poco seco, corregir de pimentón, vinagre y sal (debe quedar alegre), tapar con plástico y dejar reposando un par de horas mínimo (de un día para otro, guardada en la nevera, está mejor). Servir a temperatura ambiente, retirando los trozos de ajo para que a nadie le dé un soponcio si se come uno.

#cerdo

115 Filetes de pechuga con mantequilla y salvia
viernes, 06 de septiembre de 2019



Ingredientes
Para 4 personas

  • Unos 800 g de pechuga de pollo
  • 30 g de mantequilla
  • 10 hojas de salvia
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 50 mi de vino dulce
  • Sal
Preparación
  1. Derretir la mantequilla en una sartén con abundantes hojas de salvia.
  2. Cuando esté fundida, salar los filetes, saltearlos y retirarlos cuando se hayan dorado por ambos lados.
  3. Desglasar la sartén con el vino dulce y el zumo de limón raspándola con una cuchara de madera. Moverlo un poco para que se emulsionen los jugos del pollo, el limón, el vino y la mantequilla.
  4. Servir el pollo en un plato o fuente y verter la salsa por encima. Terminar con pimienta recién molida.

#pollo

116 El universo de las albóndigas
martes, 23 de julio de 2019

Albóndigas vegetales de otoño

Mayonesa

Cuatro albóndigas sin fritanga

Ejemplo:

Albóndigas de arroz y setas al horno con alioli de membrillo

Aunque con la que está cayendo da un poco de pereza encenderlo, el horno es una buenísima herramienta para cocinar albóndigas. Si son de carne o pescado y queremos que queden jugosas, lo ideal es hacerlas con la temperatura baja -unos 160 grados- durante más tiempo. Si, como estas, son de verdura y sus ingredientes ya han sido cocinados previamente, un golpe de horno a 180 o 200 grados dejará el exterior un poco crujiente, un contraste perfecto para el interior meloso.

Para las albóndigas necesitaremos 200 g de arroz blanco o integral, 300 g de setas variadas -como champiñones, shitake y seta de cardo-, una cebolla grande, dos calabacines, sésamo, sal, pimienta y especias al gusto. Hervir el arroz hasta que quede bastante pastoso -es lo que servirá como aglomerante-; mientras, dorar en una sartén con un poco de aceite la cebolla y las setas picadas y el calabacín picado muy fino o rallado. Cuando todo esté dorado, mezclar con el arroz bien escurrido, hacer bolitas y hornear unos 25 minutos a 200 grados.

Lo acompañaremos con un alioli preparado con la misma técnica que si hiciéramos una mayonesa, pero con ajo al gusto. Cuando esté listo, añadiremos unos 100 g de membrillo, que le dará un punto dulce delicioso. Servir las albóndigas calientes, acompañadas del alioli para mojar.

#recetas - #albondigas

117 Tres ensaladas de pasta
viernes, 19 de julio de 2019

ENSALADA DE PASTA CON CALABACÍN Y CHAMPIÑONES

Ingredientes

  • 400 g de calabacín
  • 200 g de champiñones
  • 200 g de rigatoni cocidos (o cualquier otra pasta)
  • 50 g de almendras tostadas picadas
  • 2 cucharadas de albahaca picada más unas hojitas para decorar
  • 2 cucharadas de nata
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mostaza
  • El zumo de un limón
Preparación

Mezclar el zumo de limón con la mostaza y salpimentar. Mientras se bate, añadir la nata y el aceite de oliva hasta que se forme una vinagreta emulsionada.
Cortar en tiras finas los calabacines y los champiñones en láminas.
Mezclarlos con el calabacín, la pasta cocida, la albahaca, las almendras picadas y la salsa.
Terminar con unas hojitas de albahaca y almendras enteras para decorar.

ENSALADA DE PASTA CON JUDÍAS BLANCAS Y TOMATITOS CONFITADOS

Ingredientes
  • 250 g de bonito en aceite
  • 300 g de alubias blancas cocidas
  • 200 g de pasta corta cocida (fusilli, por ejemplo)
  • 250 g de tomatitos
  • 50 g de aceitunas negras
  • ½ cebolla roja cortada en juliana
  • 8 filetes de anchoa
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre de Jerez
  • Sal
Preparación

Escaldar dos minutos los tomatitos en agua hirviendo, pasarlos a un tarro o bol, añadir los ajos pelados y aplastados, salar y cubrirlos por completo con aceite. Dejarlos un par de horas o, idealmente, de un día para otro a temperatura ambiente.
Se puede aprovechar para hacer más cantidad y conservarlos en la nevera, donde aguantan varios días, y usarlos para otras preparaciones.
Poner la cebolla en otro tarro o bol, añadir un chorro generoso de vinagre y cubrirla con un poco de agua. Dejarla en la nevera el mismo tiempo que los tomates.
Mezclar la pasta con el bonito desmenuzado, las anch...

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#ensalada

118 Capuchina: La prima perdida de la tortilla de patatas
lunes, 27 de mayo de 2019

Ingredientes

Para 4 personas

10 huevos (si son muy grandes, 8)
1 patata grande
100 g de espárragos verdes sin la parte dura del tallo
1 cebolla
80 g de miga de pan
200 ml de aceite de oliva
1 cucharada de perejil picado
Sal

Preparación

Cortar las yemas de los espárragos con un cuchillo. Cocer los tallos en agua hirviendo con sal unos 2 minutos. Añadir entonces las yemas y cocer todo uno o dos minutos más. Tienen que estar hechos pero firmes, conservando el color verde vivo. Pasar por agua fría, escurrir, picar en trozos medianos y reservar.

Cortar la patata en cuatro o seis trozos, y después en cada trozo en láminas no muy finas (unos 2 o 3 milímetros. Picar la cebolla.

Freír ambas cosas en una sartén con el aceite a fuego medio, hasta que la patata esté hecha. Subir el fuego para que se doren ligeramente unos dos minutos. Sacar del aceite con una espumadera, salar y reservar.

Desmenuzar en trocitos la miga de pan y freírlos unos segundos en el aceite bien caliente, con mucho cuidado de que no se quemen. Simplemente tienen que coger color dorado, sin tostarse demasiado. Sacar a un plato con papel de cocina.

Batir los huevos y salarlos. Añadir los espárragos, el perejil y las patatas con cebolla.

Poner a calentar una sartén antiadherente con un chorrito de aceite. Cuando ya esté caliente, añadir el pan frito al huevo, mezclar ligeramente y verterlo a la sartén con rapidez para que el pan no pierda del todo el crujiente.

Dejar que cuaje por un lado entre uno o dos minutos, darle la vuelta con un plato, y repetir el proceso. Es importante que quede cremosa por dentro: si no, será un mazacote. Servir y comer inmediatamente.

#huevo - #tortilla

119 Sheldon S. Wolin
martes, 16 de octubre de 2018

Democracia S.A.: democracia dirigida y el fantasma del totalitarismo invertido



Sheldon Sanford Wolin (Chicago, Illinois, 4 de agosto de 1922-Salem, Oregón, 21 de octubre de 2015)1​ fue un filósofo, politólogo y escritor sobre política contemporánea. Era profesor emérito en la Universidad de Princeton, en Estados Unidos.

Biografía
Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como piloto de bombarderos. En 1950 recibió el doctorado en la Universidad de Harvard por una disertación titulada "Conservatism and Constitutionalism: A Study in English Constitutional Ideas, 1760–1785". Enseñó en la Universidad de California de 1954 a 1970. Fue profesor emérito de Política en la Universidad de Princeton de 1973 a 1987.

Fue profesor eventual en distintas universidades de Estados Unidos, Europa y Japón, y formó a diversos politólogos hoy influyentes en los Estados Unidos. Sheldon Wolin era considerado2​[¿por quién?] el más destacado teórico norteamericano de la democracia.

Wolin se hizo famoso en Estados Unidos por la publicación de la obra "Politics and Vision: Continuity and Innovation in Western Political Thought" (Princeton 1960, 2nd Ed. 2004)

Elabora una visión pesimista de la democracia aunque a la vez no ve una alternativa, por lo que propone diversas soluciones que pasan por un continuo juicio a la misma, el protagonismo ciudadano y el establecimiento de nuevos mecanismos participativos de carácter continuado.

"La presencia de la democracia no queda asegurada porque se rinda deferencia a un principio formal de soberanía popular, sino porque se asegure la educación política continuada. Ni la democracia se alimenta de estipular qué principios razonables de justicia han de quedar establecidos desde el comienzo. La democracia requiere que las experiencias de la justicia y la injusticia sirvan al menos como momentos para pensar, reflexionar y, si puede ser, construirse a sí mismo como actor"3​
Wolin establece una...

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#estadosunidos - #politologo - #derecha

120 Ensalada de calabacín y salmón marinado
martes, 21 de agosto de 2018

Ingredientes Para 4 personas


  • 300 gr. de salmón fresco en una sola pieza con piel
  • 1 calabacín mediano
  • 100 gr. de rúcula
  • 40 gr. de piñones
  • 1/2 limón
  • 2 cucharadas de eneldo picado
  • 1 cucharada de vinagre blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar
  • Sal y pimienta blanca

Preparación

  1. Mezclar la misma cantidad de sal y azúcar en un bol (con 500 unos 300 gr. de cada será suficiente). Cubrir un recipiente de plástico o cristal con una fina capa de la mezcla.
  2. Acostar el salmón en el recipiente, repartir por encima la mitad del eneldo picado y un poco de pimienta blanca, y cubrir con más azúcar con sal. Tapar y marinar en la nevera entre 24 y 36 horas, retirando de vez en cuando el almíbar que irá saliendo a la superficie. Si se quiere que el pescado quede más hecho, se le puede poner peso encima para que pierda más líquido.
  3. Cortar el calabacín en rodajas finas, salarlo y dejarlo sobre un colador para que suelte líquido durante una hora. Secarlo.
  4. Mezclar cuatro cucharadas de aceite de oliva, el zumo del medio limón, una cucharadita de vinagre y una pizca de sal y pimienta. Poner el calabacín un tupper o fuente y cubrirlo con el aliño. Meter en la nevera y dejar reposar una hora (o de un día para otro).
  5. Lavar el salmón con cuidado, quitarle la piel y cortarlo en cubos. Aderezarlo con un poco de eneldo y untarlo ligeramente en aceite.
  6. Tostar un poco los piñones en una sartén, con cuidado de que no se quemen.
  7. Cuando se vaya a tomar la ensalada, poner la rúcula sobre una fuente. Repartir el salmón y el calabacín por encima, y terminar con los piñones. Aliñar con la marinada del calabacín y más aceite y sal si es necesario.

#ensalada - #calabacin - #salmon - #rucula - #piñones

© Zalberto | marzo - 2026