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71 Jueves, otra vez
jueves, 28 de agosto de 2025

{escribiendo el 31 a media tarde, con los recuerdos ahí pero no tanto}
El despertar cuando una morcillita se acerca a mi oreja derecha y me dice "Mié" no se puede mejorar. En un primer momento me apetece cero levantarme a atender al gatito, pero esa pereza me dura unos minutos; me levanto y me siento bien ocupándome mi vida en mi churrusquito precioso. Cepillado y juegos con su cuerda favorita; y desayuno. Pongo la cafetera y me instalo en mi «punto de engorde» a supervisar el universo telemático.
A las ocho... abdominales con Maite; mi nivel de esfuerzo lo voy subiendo poco a poco, para no arriesgar la recuperación de la operación de las hernias. Las chicas no me comprenden, pero me la suda. Maite nos cuenta que Pixie ha amanecido con una patita coja y restos de sangre por el cuerpo y que se queja y bufa; alguna pelea o vaya usted a saber. Poco después nos pasa un foto del chaval sentado en el alfeizar de una ventana con aspecto de haber superado el mal trago; sustos gatunos.
Sin darnos un respiro montamos el tenderete y practicamos una hora de Yoga. Me gusta, lo disfruto, me viene bien, ¿qué más se puede pedir?. Es una práctica compleja en la que el progreso es lento, pero no tengo prisa. Raquel es una instructora muy competente, me tiene paciencia y se nota que disfruta con ello -lleva una temporada poniéndose metas nuevas y va a por ellas con determinación, y a mí me encanta que se comporte de esa manera, me encanta-.
Así que una vez bien despiertos el cuerpo y el espíritu, me aseo y me largo con viento fresco. El plan de esta mañana es ir al Mercadona de Bolueta dando un paseo, mochila azul al hombro, disfrutando del tiempo otoñal que hace estos últimos días, dejados atrás los calores excesivos.
En el camino, a la altura del polideportivo de Churdinaga/Txurdinaga, me he encontrado de pronto con Santi Mier, Toño Pastor y su perrazo. Hemos charlado unos minutos, las típicas tontadas mías y tal y cual. Les he visto bien, me han comentado que ...

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#pixie - #yoga - #mercadona - #bombillas - #pechosyhuevos - #kawakami - #murakami - #tokioblues - #esther - #urgencias - #nerea

72 Naoko, Reiko, Midori, Esther, Nerea y Raquel
1 comentario jueves, 28 de agosto de 2025

Ahora es un buen momento para liquidar el registro y pasar a otras cosas. Hace unos minutos, sobre las siete de la tarde, ha llamado Raquel para contarme que Nerea estaba con Esther en Urgencias, supongo que en las de Basurto. Parece ser que la Tata de nuevo está padeciendo una taquicardia, una angustia de origen y destino indefinidos, desconocidos más bien. Raquel, por supuesto, ha salido disparada para allá, normal. Así que aquí me quedo yo, sin una visión clara del futuro inmediato, las opciones son pocas, las hay buenas y las hay malas, y por mi tendencia al optimismo -algo que con los años se ha ido mitigando, pero de esto ya hablaré en otras líneas- me inclino a aventurar que todo tiene pinta de ser un ataque de pánico idéntico a los que ya ha sufrido en los últimos tiempos, unos cuantos por cierto.
Las chicas aspiran a que lo que le ocurre a Esther sea de categoría fisiológica, tipo "un algo en las arterias o en el corazón, o un desequilibrio hormonal o una carencia de vitaminas o minerales"; en ese plan. No entiendo porqué ese enfoque les parece más benigno que el que yo siempre propongo -una similitud con los agobios recurrentes que sufre Terín, pero de esto también ya hablaré en otro momento-, que se orienta hacia la calidad de la vida que lleva la chavala y a su filosofía personal tan extraviada y tan desequilibrada. Que quede claro que yo me atengo a los síntomas, algunos muy videntes, llamativos más bien. Incluso Raquel ya se ha dejado caer recientemente con comentarios del tipo «¿la Tata ya le contará a su psicóloga que le pega a la priba como si estuviera muerta de sed recorriendo el desierto de la existencia?». El alcohol. Suelo decirle a Raquel que Esther, para dar un paso firme en el camino hacia una mejoría, hacia una vida más feliz y sosegada, es necesario que aparque la bebida, al menos durante un período que permita evaluar resultados. Esto yo lo veo imposible, es más, si está tarde o esta noche l...

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#esther - #urgencias - #taquicardia

73 Tamago sando
miércoles, 27 de agosto de 2025

Ingredientes


  • Huevos, 6 ud
  • Mayonesa, 1 1/2 cucharada
  • Yogur, 1/2 cucharada
  • Vinagre, 1 cucharadita
  • Sal, al gusto
  • Pimienta, al gusto
  • Pan de molde blanco o integral, 4 rebanadas
  • Mostaza, cantidad necesaria
  • Perejil seco, para decorar

Elaboración

  1. Ponemos los huevos en una cacerola con suficiente agua fría para cubrirlos. Llevamos a ebullición a fuego medio. Una vez que hierva, reducimos el fuego para que se mantenga el hervor.
  2. Pasados 7 minutos retiramos dos huevos y los cuatro restantes los dejamos hasta completar 10 minutos. Retiramos y los pasamos a un recipiente con agua fría para cortar la cocción. Cuando estén fríos, los pelamos.
  3. En un bol, ponemos los 4 huevos que hemos cocido 10 minutos y los aplastamos con un tenedor. Incorporamos la mayonesa, el yogur, el vinagre, la sal y la pimienta y mezclamos bien.
  4. Untamos una fina capa de mostaza en una rebanada de pan de molde. Extendemos encima una capa generosa de la ensalada de huevo.
  5. Colocamos en el centro uno de los huevos que habíamos sacado a los 7 minutos y lo cubrimos con más ensalada de huevo. Tapamos con otra rebanada de pan y presionamos suavemente. Repetimos el proceso con el resto del pan.
  6. Si el sándwich no se mantiene cerrado, lo envolvemos en papel film y lo dejamos reposar cinco minutos antes de cortarlo. Cortamos cada sándwich por la mitad y decoramos con un poco de perejil seco. Servimos de inmediato.

#huevo - #sandwich - #japon

74 Miércoles: vodka con tónica
miércoles, 27 de agosto de 2025

El madrugón gatuno no me lo quita ya nadie. Serían las cinco y mucho de la noche cuando, cansado de aguantar los maullidos y los bufidos de Indi, me he puesto en marcha con la decidida intención de no regresar al tálamo y aprovechar ese tiempo de silencio para supervisar mi pasado telemático, más imaginario que real, pero mío.
Tras un buen repaso a mis visitas habituales, monto el tinglado para conectar con Maite a eso de un par de minutos antes de las ocho para nuestra sesión semanal de «piernas». Sin novedad; superando poco a poco los límites del cuerpo y de la mente, que vienen a ser la misma cosa, aunque corrientemente hacemos como que no. Al terminar se supone que íbamos a practicar yoga, pero optamos por darnos un descanso y pasar a otro orden de cosas.
En mi secreto mundo interior yo estaba deseando dedicar durante la mañana un buen rato a la lectura de «Tokio Blues», para resolver la ecuación sentimental y colocar todas las variables en un esquema ordenado y coherente. Para ello me visto de calle y finjo tener claras las actividades, todas ellas del rango de "tareas domésticas"; en ese plan.
El fingimiento no tendría sentido si no llevara a cabo dos o tres misiones, a saber. Hacer una devolución de Amazon en la oficina de Halcón Viajes de la calle del Piérolas; un pantalón blanco como para hacer yoga que insinué necesitar y que Raquel rápidamente cogió la indirecta y seleccionó uno "al descarte", y que resultó ser bastante ful -devolución al canto-. La segunda misión era más cotidiana: compras de supermercado. Este miércoles le toca en suerte al LIDL de al lado de casa; el motivo es obvio: no gastar tiempo en desplazamientos, para acumularlo en tiempo de lectura. Leche, huevos, yogures, bonito en aceite, cebolletas, lechuga, manzanas, agua con gas y lámpara LED sensor de movimiento. Un surtido variopinto -la lámpara no ha cuajado del todo, aunque está colocada en los bajos del módulo de la caldera para iluminar el escurridor de los cacharros de coci...

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#vodkatonic - #combinado - #murakami - #amazon - #vinagrearroz - #pechosyhuevos - #kawakami

75 De vuelta al camino de la ría
2 comentarios martes, 26 de agosto de 2025

Esta mañana he hecho mi rutina de yoga sin Raquel, que estaba ocupada con el currelo.
Después he cambiado una bisagra de la puerta del módulo del microondas, la inferior, que se ha roto por sí misma.
Con la agradable sensación del trabajo bien hecho, he salido a caminar por la orilla de mi ría. En la estación de San Nicolás he renovado la BARIK que perdí el día 15 de agosto después de las 9 de la noche (me ha confirmado la muchacha que me ha atendido que el último gasto lo hice a esa hora en la estación de Abando); las piezas van encajando, pero creo que nunca recuperaré los recuerdos de esa infausta tarde.
He llegado a Sani con buenas sensaciones físicas -repetir está decidido- y de regreso he pasado por el Mercadona de Deusto para comprar hierba gatuna y poco más. En Deusto cojo el metro a casa.
En casa. He puesto una pechuga de pollo a macerar y he limpiado una lechuga para la comida. Y hasta la una he estado leyendo a Murakami en el «Tokio Blues», que me está atrapando.
Comida. Como ayer, tal cual.
Siesta y PC. Ha llegado un pantalón para yoga que me ha comprado Raquel; me queda amplio pero es cómodo, por lo que me lo quedo.
Cenamos manzana con tofu y condimentos, además de pepino y tomate aliñados ambos por separado.
Nos acostamos sin dar con la tecla de una serie que nos atrape; es un tema que puede parecer de fácil arreglo, pero no es así cuando el pasado está repleto de serie disfrutadas y de múltiples intentos fallidos. Aún así no hay que deseperar.

#yoga - #bisagra - #barik - #caminata - #mercadona

76 Viernes de Semana Grande
viernes, 22 de agosto de 2025

Indi me saca de la cama cuando la oscuridad todavía enseñorea las calles y el silencio se escucha allá donde... se mire. No me importa. Las horas previas al amanecer son para mí un preciado refugio donde dar rienda suelta a mi pensamiento y a mi creatividad.
Raquel también madruga; le pido que me deje espacio y tiempo y que espere en calma el momento para comenzar la rutina yóguica. Me da ese margen y todo fluye en paz. En «Mi rutina de Yoga» todos los momentos tienen coherencia y todos los esfuerzos conducen a lugares mentales donde se acompasan los pensamientos con los flujos corporales; es una maravilla. Esta mañana he constatado cómo la repetición y la constancia consiguen aumentar la capacidad de los músculos y los tendones, y todas las sensaciones son positivas. Me hago de rogar, pero me gusta.
Estamos en el apogeo de las fiestas de Bilbao; viernes de Semana Grande / Aste Nagusia. Raquel ha propuesto ir a la Pérgola del parque de los Patos a ver, como el año pasado, las actuaciones de las bilbainadas, por hacer algo; y seguido comer en los alrededores; es un buen plan. En el tema «comer» hemos hecho una reserva en un «griego» de Pozas, uno que tiene compinche en Fernández del Campo y que ya conocimos en su momento (a mí me resultan ambos bastante indiferentes, pues no dejan de ser unas franquicias enfocadas a dar de comer de aquella manera y ofrecer un servicio de una calidad muy poco profesional; pero es lo que hay). La reserva es para la una y media, bien pronto, como me gusta a mí; de hecho la hora elegida es cosa mía, dejarlo para más tarde no aporta nada bueno, se rellena el tiempo con alcohol y no creo que sea ésa la mejor idea.
Hasta la hora de salir, que hemos pensado sobre las once, me he puesto cómodo en la butaca y he disfrutado de una buena cantidad de páginas del «Tokio Blues» de Murakami.
Once y pico. Bajamos por Iturribide al asco Viejo. Cruzamos el Puente del Arenal. Está todo atestado de gente, se mire donde se mire. Por la G...

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#yoga - #murakami - #tokioblues - #campuzano - #bilbainadas - #or-konpon - #restaurante - #griego - #kaliorixe

77 1ª rutina yóguica
2º blanqueo en cocina
miércoles, 20 de agosto de 2025

Levantados de buena mañana nos hemos acomodado -es un decir, jeje- sobre la esterilla, quizás podemos decir que «nos hemos acolchado», con la idea de poner en práctica la rutina de posturas que Raquel ha preparado para que se adapte a mi bisoñez yóguica. Y sin excusas me he dejado llevar, a pesar de la pereza que me da ponerme a hacer retorcimientos tan de primera mañana.
Lo he gozado. Eh, y no tenemos que olvidar el sufrimiento originado en las agujetas inesperadas que florecen en zonas inexploradas; pero bueno... bien.
He pasado a limpio las anotaciones a mano alzada que ha escrito y descrito la chavala, para que no se pierden en su mundo prolijo y permanezcan en el mío pretendido como paradigma del orden cotidiano.



Al terminar con las oraciones yóguicas me ha dedicado a mis labores intelectuales y las hogareñas. He salido a comprar ciertos elementos que iba a necesitar en el momento en el que me pusiera manos a la obra con la ñapa de repintar de blanco la pared principal de la cocina; brochas y pinceles. He visitado la tienda de pinturas de la callejuela donde CamaNueva y he pillado una brocha pequeña al precio de 2,10€; brocha que más tarde quedó relegada al banquillo de las brochas -es lo que hay-. De camino por esa zona he visitado la tienda de chino premium que está a mitad de calle Santutxu y he comprado otros pinceles, como más de óleos y acuarelas; pinceles que se han arremolinado alrededor de la brocha 2,10€; me han costado 3,5€. En fin. Lo más positivo ha sido entrar al PrimaPrix y comprar perlas de aroma y un bolsón de croquetitas para Indi.
El tiempo se me echaba encima y prioricé la elaboración de la comida y dejar para la sobremesa las tareas pictóricas.
Ensalada Alberto: lechuga batavia, rúcula, cebolleta, pipas de girasol. Presa a la plancha. Una deliciosa comida, e insuperable, no existe el restaurante que te ponga en la mesa unas elaboraciones de tal magnitud, de tales sabores; orgiástica jamada. Un apalanque has...

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#rutina - #yoga - #pintura - #cocina

78 Yo, el cantamañanas
1 comentario martes, 19 de agosto de 2025

Mucho estiramiento matinal; piernas con Maite y yoga con Raquel.
Si te atienes al enunciado literario, la cosa tiene su aquel: Maite y Raquel, dos mujeres de relieve, aplicándose en restaurar mi salud corporal, y mental; y por su propia voluntad.
Un espectacular arranque mañanero, no puedo pedir más, pero aún así me quejo: así soy de cantamañanas.
En apariencia este martes ha sido un día de poca hostia, sí. Una salida a comprar al BM, pasando por donde mi china a echar un vistazo a los interruptores sin empotramiento; un vistazo fallido en el que ha caído en mi macutillo un rollo de cinta de carrocero -estoy con la movida de pintar el frente de la cocina...-. En el BM he comprado básicos clásicos: jamón de Basatxerri y queso de Santi, copos finos de avena, lechuga, cebolletas gordas, un calabacín y un pimiento rojo. De vuelta en casa me he entretenido con el Indi y sus mimos; y he preparado lentejas de vigilia, es decir, sin proteína animal, y en olla en abierto -de esto ya hablaré en otro contexto-.
Indi ha pasado un mal momento, amagando vómitos; mucho aseo personal igual a muchos pelos en el estómago. Le he proporcionado atenciones y una sobredosis de caricias y mimos; es un mimosón.
¿Las lentejas? Bien, con un puñado de arroz.
Durante la sobremesa en la butaca me he entretenido viendo un rato una película que trataba sobre la participación de la Ford en las 24 horas de Le Mans en el 1966; entretenida y tal, pero no mucho más. Después he comenzado a colocar cinta de carrocero en los lugares necesarios para comenzar a pintar en cualquier momento, mañana casi seguro, o no, quién sabe.
Manzanas con queso fresco, tofu y requesón para cenar de modo intangible y sutil. En la cama una serie española... Una periodista con labios protuberantes investiga crímenes de muchachas jóvenes; interviene el omnipresente Coronado, en fin.

#pintura - #cocina - #yoga - #patri - #foto

79 Entrevista a Alex Karp
martes, 19 de agosto de 2025

{
Por Maureen Dowd
Reportando desde las Montañas Blancas en New Hampshire
17 de agosto de 2024
}
Alex Karp nunca aprendió a conducir.
«Era demasiado pobre», dijo. «Y luego fui demasiado rico».

De hecho, el Sr. Karp, cofundador y director ejecutivo de Palantir Technologies, la misteriosa y poderosa firma de análisis de datos, no se atreve a conducir. Ni a montar en bicicleta. Ni a esquiar cuesta abajo.

"Soy un soñador", dijo. "Empiezo a soñar y luego me caigo. Empecé a practicar tai chi para evitarlo. Me ha ayudado muchísimo a concentrarme en una sola cosa a la vez. Si me hubieras conocido hace 15 años, dos tercios de la conversación, solo estaría soñando".

¿Con qué soñaría?
“Literalmente, podría ser un paseo que di hace cinco años”, dijo. “Podría ser alguna conversación que tuve en el posgrado. Podría ser algo que me molestó un familiar. Algo que dijo un colega, como: '¿Por qué dijeron esto? ¿Qué significa realmente?'”

El Sr. Karp es un multimillonario delgado y en excelente forma, con unos rizos entrecanos y rebeldes. Es introvertido y encantador (algo a lo que yo aspiro). Tiene TDAH y no puede ocultarlo si no le interesa lo que dicen. Después de un arranque de habla exagerada, pierde energía y tiene que reponer fuerzas en la bicicleta estática o leyendo. Aunque se considera diferente, parece que le gusta ser diferente. Disfruta provocando en el escenario y en las entrevistas.

"Soy judío, disléxico y racialmente ambiguo, así que puedo decir cualquier cosa", dijo sonriendo.

A diferencia de muchos ejecutivos de Silicon Valley, el Sr. Karp respaldó al presidente Biden, otorgándole un gran cheque, a pesar del escepticismo sobre su gestión de la frontera y su excesiva dependencia de las élites de Hollywood como Jeffrey Katzenberg. Ahora apoya a la vicepresidenta Kamala Harris, pero aún tiene fuertes quejas sobre su partido.

Cuando dona, dijo, lo hace en múltiplos de 18 porque «es místico: 18 ...

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#entrevista - #alexkarp - #palantir

80 Tren a Zalla
domingo, 17 de agosto de 2025

La vida como una de vaqueros de serie B; en ese plan, pero en una atmósfera irrespirable, en la que la culpa distorsiona las imágenes y colorea de toda la gama de grises el paisaje y emborrona el libre pensamiento. Algo así eran los sentimientos y las emociones, que tengo entendido que son cosa parecida; similar.
He necesitado dejar pasar varios días para remontar en las laderas de la memoria y enfrentarme a mí mismo desprovisto de todo el miedo posible; son las 19:09 del martes 19, y la herida cicatriza lentamente. Los pensamientos han recorrido el camino desde la idea de la muerte hasta la idea de la muerte pero cuando toque. Hay algo en mí que se rebela y que revindica mi manera de pensar y de actuar, o solo de actuar, que viene a ser lo mismo. Sí, me revindico y defiendo mi legado, mi pasado, mi presente y mi futuro. Defiendo mi tiempo, el único que existe.
He necesitado echar la vista atrás, hasta el principio de Alberto, para entender porqué estoy aquí conociendo los momentos, las personas y los retos superados. Es el cúmulo de batallas ganadas y perdidas -y las terminadas en tablas- lo que da sentido a todo; esquivar los golpes y enfrentar las dificultades; todo para comprender la lógica de la construcción de la armadura y la evolución en el manejo de las habilidades sociales. La niñez, la adolescencia, la tierna juventud, la arrebatadora juventud, la inmadura juventud, la madurez incipiente, la calvicie, el falso amor, la familia, la madurez a secas, el bouffé delirant, la infidelidad, el frenesí, la separación, el desconsuelo, la forjada madurez, la edad ociosa, el amor sereno, al aroma del descanso; todo ello aderezado con personas y personajes, malos y no tan malos, y muy escasos buenos, y casi ninguno bueno bueno. Así va la vida y así hay que entenderla, no es sensato juzgarla: siempre hice lo que sentí mejor, mejor para mí y mejor para los míos, mientras fueron míos, incluso después.
¿Cómo me siento ahora? Me siento mejor, no bien, solo mejo...

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#tren - #abando - #laconcordia - #laherrera - #bolumburu - #zalla

© Zalberto | enero - 2026