1 Turma - Turmogos
jueves, 10 de julio de 2025

Los turmogos (en latín: Turmogi), turmódigos (en latín: Turmodigi), tormogus (en latín: Tormogus), curgonios (en latín: Curgoni) o murbogos (en griego: Μούρβογοι) fueron un pueblo prerromano habitante de la península ibérica.

Referencias históricas

Pueblos prerromanos de la península ibérica.

Idiomas en la península ibérica en el 300 a. C. [2].

Familias lingüísticas de la península ibérica antes de la romanización
C1: Galaicos / C2b: Brácaros / C3: Cántabros / C4: Astures / C5: Vacceos / C6: Turmogos / C7: Autrigones-Caristios / C8: Várdulos / C9: Berones / C10: Pelendones / C11: Belos / C12: Lusones / C13: Titos / C14: Olcades / C15: Arévacos / C16: Carpetanos / C17: Vetones / C18-C19: Célticos / C20: Conios / L1: Lusitanos / I1: Ceretanos / I2: Ilergetes / I3: Lacetanos / I4: Indigetes / I5: Layetanos / I6: Ilercavones / I7: Sedetanos / I8: Edetanos / I9: Contestanos / I10: Oretanos / I11: Bastetanos / I12: Turdetanos / G21: Galos / G1: Griegos / P1: Fenicios/Cartagineses / B1: Bereberes.
Los turmogos fueron un pueblo con escasas referencias en las fuentes clásicas, posiblemente por su poca significación en el proceso de conquista romana. Las fuentes existentes serían agrupables en:

Noticias de carácter geográfico:
Geographiká de Estrabón,
Naturalis Historiæ de Plinio el Viejo,
Geographia de Ptolomeo,
Itinerario de Antonio y
Anónimo de Rávena.
Citas secundarias en el contexto de las guerras cántabras:
Epitome de T. Livio Bellorum omnium annorum DCC Libri dúo de Floro
Historias de Orosio.
También existe una referencia epigráfica indirecta, recogida en el Corpus Inscriptionum Latinorum.[1]​

El resto de los datos pertenece a evidencias arqueológicas (necrópolis de Miraveche y Monte Bernorio[2]​), epigráficas (CIL), onomásticas o numismáticas (ceca de Seskisamo).

Nombre
El pueblo de los Turmogos recibe varios nombres en las fuent...

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#prerromano - #celtiberia

2 Los ástures: ¿un pueblo de origen no indoeuropeo en el norte de España?
miércoles, 28 de agosto de 2024

El profesor Xaverio Ballester, de la Universidad de Valencia, planteó en 2002 una intrigante hipótesis: que los antiguos astures, habitantes de lo que hoy son principalmente Asturias y León, podrían haber tenido un origen no indoeuropeo, emparentado con los pueblos ibéricos y aquitanos del área pirenaica. Esta propuesta desafía la visión tradicional que considera a los astures como un pueblo céltico o al menos indoeuropeo.

Ballester basó su argumentación en una convergencia de evidencias lingüísticas, culturales e históricas que, si bien individualmente podrían tener explicaciones alternativas, en conjunto apuntan hacia la posibilidad de un sustrato pre-indoeuropeo en la región astur.

Entre los indicios que presentó se encuentran testimonios de autores clásicos como Estrabón, Pomponio Mela y Plinio, quienes describían los nombres y el habla de estos pueblos como particularmente bárbaros e incomprensibles, algo inusual para los romanos ya familiarizados con las lenguas célticas.

En el ámbito lingüístico, el autor señalaba la presencia de fenómenos fonéticos como la aspiración, el betacismo (confusión entre b y v), la sonorización de consonantes intervocálicas y la pérdida de la n intervocálica, rasgos que encuentran paralelos en las lenguas ibéricas y vascónicas pero que son atípicos en las lenguas indoeuropeas. También destacaba elementos morfológicos y léxicos que parecen conectar el astur con el complejo lingüístico pirenaico, como ciertos teónimos o el propio nombre de los astures.

Desde el punto de vista cultural, Ballester subrayó la práctica de la covada (ritual en el que el padre simula el parto) entre los astures, costumbre rarísima en el mundo indoeuropeo pero atestiguada también entre los corsos.

Asimismo, mencionaba el papel destacado de la mujer en las labores agrícolas y ciertos rasgos matriarcales como indicios de un sustrato cultural diferenciado.

El autor proponía un modelo explicativo basado en la ecología li...

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#iberia - #hispania - #astures - #asturias - #indoeuropeo

3 El asedio al Monte Vindio
sábado, 06 de enero de 2024

El asedio al Monte Vindio de las Guerras Cántabras fue en Peña Prieta, según los arqueólogos.

Durante las guerras cántabras, en el año 25 antes de Cristo, tras la derrota de las tribus cántabras a manos del ejército romano, los cántabros supervivientes buscaron refugio en el Monte Vindio, un lugar tan inaccesible por lo elevado que hasta los propios vencidos creían que antes subirían allí las olas del océano que las armas romanas, y donde, asediados por el hambre, los cántabros perecieron uno a uno hasta el último de inanición y frío.

La épica del mítico episodio del asedio al Monte Vindio, un lugar cuya situación no está clara, cobra ahora plena fuerza gracias a las prospecciones arqueológicas desarrolladas por un equipo de arqueólogos, liderado por Eduardo Peralta Labrador (Dialnet), en los yacimientos de Castro Negro y Robadorio, situados al pie de Peña Prieta, en Vega de Liébana, que sitúan «muy posiblemente» esa batalla campal en los dos campamentos romanos localizados y estudiados por los expertos. No obstante, el director del proyecto precisó que para confirmar esta «atractiva hipótesis» será necesario ampliar los trabajos de búsqueda de nuevos campamentos romanos a las laderas de Peña Prieta correspondientes a León y Palencia.

La intervención arqueológica, que han desarrollado 14 arqueólogos y ha sido financiada por sus participantes, se desarrolló entre finales de agosto y finales de octubre del año pasado y sus primeras conclusiones fueron presentadas este martes por el consejero de Cultura, Ramón Ruiz; el alcalde de Vega de Liébana, Gregorio Alonso; el director del equipo, Eduardo Peralta, y uno de sus miembros, el arqueólogo José Ángel Hierro (Blog Proyecto Mauranus).

Entre los hallazgos más importantes destacaron una moneda acuñada hacia el año 28 antes de Cristo en Calagurris (Calahorra) antes de la gran campaña de Augusto y sus generales contra cántabros y astures, y piezas de enganche del pilum romano similares a las enco...

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#meta - #historia - #cantabros - #roma - #yacimiento - #oppidum - #monte - #paravisitar - #liebana

4 Tritium Autrigonum
lunes, 11 de diciembre de 2023

En la enumeración de las civitates hispánicas anteriores a la llegada de los romanos, Plinio el Viejo menciona Tritium entre las diez que formaban el territorio de los Autrigones. También es mencionada dos veces en el Itinerario de Antonino, localizada en una calzada que se dividía en Virovesca (Briviesca). La construcción de esta calzada, se relaciona con la campañas militares de Roma contra los cántabros y astures y con la campaña de Augusto del 26 a. C.

Tritium se encuentra en el término municipal de Monasterio de Rodilla (Burgos), en el pago denominado Rodilla. En 1973 José Mª Alonso Pascual, catedrático de Latín, publicó Elementos romanos en la antigua Tritium, en la revista Zephyrus, XXIII-XXIV, Departamento de Arqueología de la Universidad de Salamanca.

En 1986, se realizó un estudio aéreo para identificar el itinerario del camino de Santiago, donde accidentalmente se descubrió entre Briviesca y Burgos (en el alto de Rodilla), cerca del puerto de la Brújula, una amplia estructura urbana, identificada por Jean Passini como Tritium Autrigonum.

A principios de la primera década del siglo xxi, José Antonio Abásolo, Ignacio Ruiz y Adelaida RodrÍguez, describieron el conjunto arqueológico de todo el alto de Rodilla y alrededores, destacando dos espacios bien diferenciados. Por un lado la ciudad romana de Tritium Autrigonum y por otro la necrópolis de Fuentesanz y la calzada romana que iba de Asturica Augusta a Burdigala que la atraviesa.

Por desgracia, en la actualidad se ha construido sobre los restos de esta ciudad autrigona, necrópolis de Fuentesanz y la calzada romana, un campo de generadores eólicos que ha destrozado parte del yacimiento debido al trasiego de vehículos pesados y grúas, instalando las zapatas de los cimientos de estos, los caminos de servicio, las casetas de control etc, etc. Aunque sigue intacta la estructura de la ciudad romana descrita por Passini.

A esto hay que añadir el expolio sufrido durante décadas por...

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#meta - #oppidum - #autrigones - #yacimiento - #burgos - #briviesca - #paravisitar

5 Amaya, la capital del ducado de Cantabria
lunes, 06 de noviembre de 2023

Probablemente uno de los sitios más extraños y atractivos de la España medieval sea un macizo montañoso ubicado en el extremo noroccidental de la provincia de Burgos, lindando ya casi con el norte de Palencia y el sur de Cantabria.

Un lugar llano del que parece emerger una rara masa orográfica de 1.377 metros de altitud, sita en el municipio burgalés de Sotresgudo, en cuya cima aún se pueden ver las maltrechas ruinas de una vieja ciudad llamada Amaya.

Fue la presunta capital del ducado de Cantabria y germen, en cierta forma, de la resistencia antiislámica que posteriormente derivaría en ese largo proceso denominado Reconquista.

Ese cerro, muy fotogénico por cierto, se denomina Peña Amaya y domina sobre todo el entorno, la Tierra de Campos. Se trata de un sinclinal calizo encuadrado en el Geoparque de las Loras y rodeado de páramos al que se puede subir por una pista de unos diez kilómetros de longitud que parte del vecino pueblo de Amaya -el moderno- hasta un aparcamiento que da acceso a los restos arqueológicos, aunque también es posible llegar por un sendero desde Puentes de Amaya, una localidad cercana abandonada. El yacimiento se extiende por cuarenta y dos hectáreas.

Amaya estuvo habitada desde la prehistoria, probablemente desde el período del vaso campaniforme. Ahora bien, los restos más antiguos de una ocupación estable (una espada, un hacha y fragmentos de cerámica) corresponden a la etapa final de la Edad del Bronce, hacia el siglo X a.C., evidenciando la existencia de un castro (poblado fortificado) prerromano.

De hecho, Amaya es una palabra de etimología indoeuropea que significa algo así como ciudad madre, es decir, capital.

Sin embargo, aunque seguía existiendo en la Edad del Hierro (etapa de la que también se han encontrado piezas, como fíbulas y monedas acuñadas en Segóbriga, en la actual provincia de Cuenca), no debía tener aún importancia considerable, pues apenas aparece nombrada en las fuentes clásicas fre...

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6 Las guerras cántabras
domingo, 11 de septiembre de 2022

LAS GUERRAS CÁNTABRAS

Las guerras cántabras duraron diez años (del 29 ac. hasta el 19 ac.)

Cántabros, astures y vacceos, junto a otras tribus pequeñas de las montañas del norte de Hispania se defendieron de los invasores romanos.

El emperador César Augusto decidió terminar la conquista de Hispania en el año 26 ac.
Emprendió una dura campaña en el norte peninsular, pero fué su general Agripa quien acabó con la resistencia cántabra siete años después.

Desde Tarraco ,( actual Tarragona),la capital de la Hispania Citerior, el emperador enfermo coordinó la estrategia de las guerras cántabras.

La mayoría de las batallas importantes fueron libradas entre los años 26 y el 22 ac. siendo esta la época de mayor intensidad de la guerra.
Las principales batallas fueron:

Peña Amaya y Monte Bernorio, en el año 26 ac, Augusto estaba al mando de los romanos.

Bergidum, ciudad astur, conquistada en el 26 ac.

Bergida o Vellica, gran batalla en Monte Cildá; o la llanada de Mave (Palencia), en el verano del año 26 ac.

Lancia, en la primavera del año 25 ac.
En esta batalla, un gran ejército formado por astures de diferentes tribus es derrotado.

Sitio del Monte Vindio, en el otoño del año 25 ac.
La mayoría de los cántabros refugiados en los riscos perecen de hambre y frío al llegar la nieves.

Aracillum, en el invierno del año 25 ac, esta fué, probablemente la batalla más importante de las guerras cántabras, el castro, que ofreció una resistencia heroica fué rodeado por tres campamentos y tomado por Antistio, con cinco legiones a su mando.

Cerco de Monte Medulio, en el año 22 ac.
Los cántabros rodeados por un cerco de 15 millas, prefieren la muerte antes que la esclavitud.

En esa época, los cántabros eran hábiles a la hora de montar a caballo como lo refleja el hecho de que algunas de sus tácticas de caballería pasaran a ser empleadas por el ejército romano.
Flavio Arriano describ...

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#roma

7 La patria de los Godos
sábado, 01 de abril de 2017

La patria de los Godos. (08-11-1998)

Parece ocioso decir que el corazón de la España Goda estuvo situado en Castilla. Más exactamente en esas tierras del Alto Ebro que hasta la Edad Media ostentaron siempre la capitalidad histórica del país. Histórica, militar y a menudo política... En el ámbito de la genuina Covadonga de Cilla Perlata nos encontramos con topónimos tan elocuentes como éstos: Tierra de Rodrigo / Val de Rodrigo (siglo XIII)... O Rodrigoda, en este caso más al oeste y en torno al Lago del Ebro.

Godo no es una palabra germánica, como se piensa, sino euskérica. Significa “dios” y los antiguos Kántabros conocían con ella a sus primeros antepasados... la ermita que estuvo emplazada justamente en Cilla Perlata, en la genuina Covadonga, tuvo por advocación nada menos que la de Nuestra Señora de los Godos de Cilla Perlata. Todavía existe una necrópolis rupestre en su entorno que, por supuesto, no es medieval... huelga decir que esta Virgen de los Godos de Cilla Perlata era la propia Virgen de Covadonga que se veneraba en esta misma población ribereña del Ebro.
Godo es una corrupción de Gotto, forma alemana que a su vez se ha derivado del euskera Gozto o Gotzo con el que se designa a Dios, a los ángeles y al Espíritu Santo. Y aquí surge la sorpresa monumental y verdaderamente revolucionaria. Porque ese Gozto basko es una variante de Gazta, raíz del nombre euskérico de Castilla: Gaztella. Los genuinos Godos fueron, pues, los primitivos Gaztellanes o Castellanos del Alto Ebro, conocidos indistintamente -según las épocas- con este nombre y con los de Cántabros, Alabeses, Bizkaínos o Baskonzillos...

En un escrito fechado en el año 900 puede leerse: “He aquí que nosotros, los Gassalianes (= Gastallanes), hemos sugerido a nuestro abad, el presbítero Guisando del monasterio de San Juan de Orbañanos...” Luego en el año 900 los Castellanos se llamaban a sí mismo Gastallanes, fieles al verdadero nombre euskérico de Castilla, Gaztella... Y ahora en...

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© Zalberto | febrero - 2026