41
|
401 Viernes chufleroviernes, 25 de octubre de 2024  Pues... lo de casi siempre. Que si un vinito blanco, que si dos, que si tres, y ya se sabe: fiestón fiestón. Lo cierto es que lo pasamos de cine, montando el sarao en parejita, fieles a nuestro estilo. Pero antes de liarla no hay que olvidar que me acerqué a Sani, con la mochila cargando taladro y tacos y tirafondos, a colocar un soporte para la guitarra acústica, tal y como me había pedido el peque. En un periquete dejé la guitarra colgada en la pared y tras una charla con mi chiquitín regresé al barrio a hacer compras de lo que tú sabes y montar lo que tú también sabes... | #sani - #guitarra - #tachon - #alberto - #fieston
402 Unos comen filetes rusos y otros sushi y currijueves, 24 de octubre de 2024 .jpg) Un día con varias caras; quizás mejor decir que ha sido un día que se ha movido en escenarios un poco dispares. A primera hora hemos tenido sesión de piernas con Maite; a tope con el cuerpo. Seguido me calzo zapatillas deportivas, bermudas recortadas y me lanzo a la calle a caminar por la orilla de siempre hasta llegar a Sani, en donde hago el regreso en metro. Me he bajado en el BM para comprar cosas que comer; cosas como carne picada y muslos de pollo, cosas como aceite y cerveza, cosas como tortillas de maíz y queso fresco. Y a casa a ocuparme de las cosas de casa. Para comer he preparado una coliflor y unos filetes rusos; todo muy rico. Y tras un breve apalanque televisivo y telemático, Raquel y yo nos hemos puesto en modo detectivesco a investigar las posibles causas de los problemas que tenemos últimamente en el wifi de casa. Su colega Fernando le ha hecho una análisis muy exhaustivo y se observan muchos problemas extraños; quizás lo más notorio es que uno de los dispositivos que está conectado, y que consume mucho tráfico, no aparece identificado y no sabemos qué es, pues el resto de los dispositivos están perfectamente localizados e identificados. Barajamos la posibilidad de estar siendo chuleados por algún vecino, más que nada porque no se nos ocurre ninguna otra opción. La medida que vamos a tomar en las próximas horas es la lógica: inhabilitar esa conexión y ver qué pasa. Toda esta historia comenzó a dar guerra cuando compramos la tele de nuestro dormitorio y hacía desconexiones de la wifi dada dos por tres. En fin, seguiremos informando.
Nota viajeros.- Patxi en el Taj Mahal La Tocino y la Marian siguen en Japón Jon comiendo con su hijo Aiur en Piqueras | #caminata - #wifi - #fernando - #tajmahal
403 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinasmiércoles, 23 de octubre de 2024  Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza). Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto. Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,... leer más | #coupland - #paraleer
404 No sé, algo está pasandomartes, 22 de octubre de 2024  Sí, algo está pasando y no sé qué es. Es la sensación que me acompaña desde que el miedo y la desilusión hicieron acto de presencia en mi vida; todas las ideas caminaban de la mano hacia un lugar a la vez oscuro y luminoso, hacia una tierra de promesas sin cumplir, al lugar donde las palabras son el reflejo del pensamiento y donde éste no concede acta de deseo imposible a cualquier sueño... imposible. No he salido de casa en todo el día; no he sentido la necesidad; tengo cosas de las que ocuparme: lecturas, escrituras, ediciones y colores, lienzos en blanco que me murmuran utópicos momentos. Hoy me he centrado en dar salida poco a poco al exceso de vegetales que ocupan la nevera desde el sábado pasado, cuando Ima nos hizo la compra como para toda la semana e incluso más. Tenemos sobreabundancia de vainas, puerros, calabaza, piparras, puerros y tomates; además de pimientos asados, medio queso de Idiazabal, chorizo de Zamora, membrillo casero y nueces. El desafío no es cualquier cosa, este mediodía he cocinado la mitad de los puerros y una buena porción de calabaza, con la aportación de mi cosecha de una patata mediana y un par de dientes de ajo he preparado una especia de purrusalda, como primer plato; de segundo he albardado unos restos de pechuga de pollo que congelé hace unos días con el objetivo de usarlos en un arroz a nuestra manera, pero que han terminado en la sartén bien doraditos y bien rebozaditos. Una comida de menú de calidad, como siempre últimamente. Un chef en ciernes. Para la tarde he reservado unas horas de desfogue creativo. De tres a cinco un apalanque en la butaca dejándome llevar por el zapin; durante unos minutos me he detenido en una película ambientada en los años de la guerra de liberación de Argelia, en la que actuaban Alain Delon y Antony Quinn; original sin duda, parece suceder en un universo paralelo, como en un mundo irreal del que nos somos responsables. A eso de las cinco sale Raquel de casa con destino a su mundo yogui;... leer más |
405 Lunes casero en casalunes, 21 de octubre de 2024  La salida del día se produce a primera hora y me lleva por la cuesta de Zabalbide, la Ribera y el Campo Volantín, hasta donde florecían los tilos de la Cervecera de Deusto; sólo hasta allí por mor de un atisbo de ampolla en mi talón izquierdo, a consecuencia de la ausencia de calcetines (gilipollas que es uno). En Deusto reculo al metro y regreso a casa, no sin hacer antes una parada en la tienda de mascotas del Carmelo y comprar sobres ricos para satisfacer el sibaritismo de mi gatito precioso (que luego me dio una tarde... ufff). En casa me distraigo a duras penas, con ese esfuerzo contenido que a nadie perturba, pero que en mi pensamiento es una algarabía de difícil control. Preparo un puñado de las vainas que nos regaló la Ima el sábado, nadie sabe porqué, y que para más inri están bastante secas y leñosas; en fin. De segundo he descongelado los lirios que compré hace unos días (aquel día que compré merluza, bonito y mejillones); los preparo albardados y me quedan notable alto. Con la barriga llena todos descansamos: Raquel se acuesta a ver tele, Indi se apalanca en su palmerita, y yo me cubro con mantita fina en la butaca a ver tranquilamente una película de cuando el mundo era analógico y en colores pastel: «Pelham 1 2 3», muy entretenida, y con un disfrute especial saboreando diálogos ingeniosos tipo «Aterriza como puedas» o «La jungla de cristal». Las horas hasta la cena... atenciones sin fin para Indi y conversaciones conmigo mismo, palabras para animar la desolación de la vida humana, el sinsentido del dolor y los deseos absurdos. | #dibujo - #pintura - #zalberto
406 Yascha Mounkdomingo, 20 de octubre de 2024 Yascha Mounk (1982, Múnich), pensador, ensayista y profesor de la Universidad Johns Hopkins, nos invita a pensar sobre los problemas de las democracias liberales, amenazadas externamente por actores como el régimen de Vladimir Putin, e internamente, por paisajes políticos polarizados. A Mounk, un intelectual de centroizquierda confeso, le inquieta que el populismo de derechas esté «fuerte» y que su «oposición» en la izquierda haya caído «en la trampa» de la ideología ‘woke’. Precisamente a esa ideología de la izquierda está dedicado su último libro ‘The Identity Trap’ (Ed. Allen Lane, 2023) o ‘La trampa de la identidad’.
Su último libro publicado en España, El Gran Experimento (Ed. Paidós, 2022) versaba sobre qué han de hacer las democracias para integrar a todos los miembros de su sociedad. ¿No es un experimento aún mayor enfrentarse a amenazas como la que representa la Rusia de Vladimir Putin o las amenazas iliberales internas existentes también en esas democracias?
Es una buena pregunta y estoy de acuerdo en considerar que hay un doble debilitamiento de las democracias. Si uno piensa en por qué hemos ido desde un gran optimismo hacia un pesimismo considerable sobre el estado de la democracia, esto se debe a los cambios que hemos vivido. En los años 90, estábamos rodeados de amigos, no había amenazas externas. Interiormente, nuestras democracias parecían estar muy tranquilas. Había, por así decir, un escenario político estable, con dos partidos que se alternaban en el poder. Los rivales políticos daban la impresión de poder vivir perfectamente uno con el otro. Sin embargo, ahora estamos en una posición en la que hay serias amenazas para nuestras democracias. Tenemos la invasión de Rusia a Ucrania, y la amenaza que esto supone para la seguridad europea. Tenemos también el papel que juega una China autoritaria en el mundo, además de la erosión del poder de los países democráticos en la escena internacional. Pero es que, además, estamos viendo crecientes... leer más | #meta - #ensayo - #woke
407 El arqueólogo de la violenciadomingo, 20 de octubre de 2024 Entrevista con Alfredo González-Ruibal El arqueólogo de la violencia: "Nos acercamos a una guerra descentralizada y sin límites" El arqueólogo madrileño acaba de recoger el Premio Nacional de Ensayo por un libro que recorre la historia universal de la violencia a través de los restos arqueológicos encontrados.
Aunque se trata de una única persona, existen muchos Alfredo González-Ruibal (Madrid, 1976). Es el tuitero que nos acerca a los restos que va encontrando a través de @GuerraenlaUni, la voz de La historia es ayer y el escritor que acaba de ser galardonado con el Premio Nacional de Ensayo por Tierra Arrasada. En boca del jurado, se trata de "una apasionante y novedosa forma de presentar los conflictos armados desde la experiencia y el punto de vista de la arqueología de campo".
PREGUNTA. Tu libro es una historia de la violencia desde la arqueología. Se suele pensar que las sociedades primitivas son más violentas. ¿Cómo era el Paleolítico?
RESPUESTA. De violencia entre cazadores-recolectores tenemos muy poca evidencia. En primer lugar, porque tenemos menos evidencia que de otros periodos, pero también por la propia lógica de las sociedades paleolíticas. Por un lado, la densidad de población era mucho más baja, así que había menos competición por recursos que en las sociedades sedentarias. Y probablemente a partir del Paleolítico superior tenían instituciones que funcionaban relativamente bien. Hay que pensar, por ejemplo, en todos estos lugares con arte rupestre que probablemente son sitios rituales, sitios de agregación donde se juntaban diferentes grupos. Uno de los mecanismos a los que servían era para resolver conflictos sin necesidad de matarse. Es muy significativo que no tengamos un arte de la violencia en el Paleolítico.
P. La propiedad de la tierra también tiene algo que ver, porque en el Neolítico la tierra empieza a ser ya mucho más importante, ¿no? R. Sí, en el Neolítico ya podemos hablar de propie... leer más | #meta - #entrevista
408 Una camarilla en la terraza, un chinchón y un pedo familiar en Iturribidesábado, 19 de octubre de 2024  Un sábado de lo más intenso y completito. Lectura antes del gran evento, mientras Raquel hace yoga y se hace una de tiendas antes de regresar a casa a eso de la una. La camarilla aparece poco después cargando dos cajas de frutería repletas de verduras y comidas variadas. La cosa arranca fuerte en la terraza. Mucho beber: Monopol y cervezas, y cava. No tanto comer: alitas de pollo y costillas en la Air Fryer, piparras y pimientos. La cosa continúa con la timba de chinchón en la mesa de la cocina. Vence con rapidez la Ima y se lleva los 3€ acumulados, jajaja. Cuando marcha la camarilla de regreso a su casa, nosotros quedamos con la Tata y nos vamos de farra por el Casco Viejo: jamón en la Plaza Nueva, cañas en el Bar Arantza, cañas en Melilla y Fez, desfase total en dos garitos de heavys en Iturribide (de esta parte prefiero no hablar mucho, por lo lamentable de nuestro estado). | #camarilla - #terraza - #chinchon - #fieston - #esther - #iturribide - #foto
409 Susana, la Ima y 2 de Monopoljueves, 17 de octubre de 2024 La zona izquierda de la boca me arde, sobre todo durante la vigilia nocturna; por suerte a las doce tengo concertada cita en la clínica de Susana para evaluar la curación de la cirugía del plasma, etc. Llueve mogollón. Voy a Deusto en el metro, en un chino deustoarra compro un ovillo de lana para jugar con Indi. En la consulta está Ima, jeje. Susana me dice que va bien la cosa, pero también me insiste en que me aplique al menos tres veces al día la pomada de clorhexidina (en fin) y que seguiremos con el asunto cuando regresemos del viaje a Huelva. Ima me espera y salimos juntos a charlar y echar un par de potes por allí. Al metro los dos; Ima se apea en Moyua, quiere comprarle una mochila a un sobrino.; yo me bajo en el barrio y antes de subir a casa hago unas compras en el BM: Monopol entre otras cosas. La comida. En la Air Fryer cocino pimientos en tirillas y cebolla en ídem, y a continuación coloco un par de tajadas de bacalao del Mercadona napadas con mahonesa. El invento funciona lo suficiente como para ser comido con cierto placer. Durante la preparación caen las dos botellas de Monopol. ¿El resto del día? descanso intensivo.
| #deusto - #ima - #susana - #dentista - #muela - #monopol
410 Bivacunación instantánea 2024martes, 15 de octubre de 2024  No sé si agrupar esta entrada en la sección habitual, en ésta en la que desgrano cosas que me pasan y algunas que por suerte no me pasan, y sí quizás en una sección más apropiada al suceso en sí: las cosas del funcionamiento interno del cuerpo; pero algo me dice que encajonar x horas en una sección que se define por su capacidad sintética o empírica es un lujo asiático (¿?) que no me debiera conceder sin antes hacer una profunda reflexión y un análisis de pros y contras. Y eso que estoy eludiendo la circunstancia cronológica, ésa en la que las fechas bailan a su antojo o, como me decían las muchachas vestidas de azul, en la que las jugarretas telemáticas planean y ejecutan retorcidos planes de suplantación y simulación para despejar el camino y generar grandes dosis de confusión.. lo que lleva, inevitablemente, al abandono de los fines y los medios... Un poco aquello que nos cuentan rostros digitales «vivimos en un Matrix onírico» que sabemos que no es real (una de sus cualidades ineludibles, ¿o no?) y que de serlo no notaríamos diferencias importantes; no mintamos «perseguir un sueño no descompone el barniz real de nuestro mundo». Hay personas a las que hemos llamado científicos que como lo son no tiene empacho en trasladar hasta el fondo de nuestras mentes ideas peregrinas que, de entrada, pueden parecer simpáticas e inofensivas; nada es inofensivo, no existe y de serlo no es algo, es nada. Raquel ha preparado pechugas de pollo y flores de brócoli en la novata freidora de aire (un nombre, una vez más, confuso, deliberadamente confuso; un horno canijo con ventilación interior), muy rico todo ello. Yo he viajado bajo tierra hasta llegar al punto designado para la vacunación, doble ración, gripe y covid, doble gripe, virus hermanos, la familia haciendo por sobrevivir en una realidad compleja; y hace un calor interesante, inesperado, rozando las sensaciones de un verano cálido; bermudas y camiseta, auriculares en el macuto y un dispositivo de léctura digital. «Duran... leer más | #vacuna - #cuarta - #covid - #quinta - #gripe
|