sábado, 25 de diciembre de 2004
«Tienes que romper la barrera del Blues» 6 de diciembre La realidad es obsesiva, tiende a repetir tres o cuatro esquemas generales y se aferra a sus consecuencias con un tipo de respuesta imperativa que hace que el sujeto se confunda inevitablemente con el objeto. Y no hay manera, no logra el Sol batir las murallas del otoño, ni despejar las sombras de tristeza que pululan por el escenario de mi abatimiento. Me esfuerzo por dotarme de buenos argumentos para tirar hacia adelante, pero no resulta fácil. En todo caso, cuando peor pintan las sensaciones busco refugio en la idea universal de que tras la tempestad llega la calma, de que no hay nada mejor para elevarse que haber caído hasta tocar fondo; aunque en mi caso cuesta determinar el lugar exacto en el que reposan todas las penurias, el sitio en el que las monedas de los deseos tapizan el húmedo agujero negro de los sueños fracasados. «Bien, de acuerdo, creo que estoy a punto de tocar fondo... menudo consuelo !!!». Música para endulzar la soledad... Explosions in the Sky [Magic Hours] Me subo a mi maltrecho ford y conduzco como un autómata: me desplazo silenciosamente, sin rumbo, y el azar me lleva hasta los viejos lugares de siempre. El aire es frío, la humedad anega los sentidos, los pensamientos pertencen al subconjunto de las sensaciones imprecisas: una mezcolanza de melancolía y vacío, un cóctel de imágenes del pasado y de somnolencias imperfectas. - «Ponme un crianza y un paquete de patatas». Afuera el frío ha desalojado a todos los que como yo necesitan observar el mundo a través de cristales traslúcidos. - «Son dos con veinte». He decidido que hoy tragaré cuatro o cinco copas de vino, con la obtusa pretensión de predisponer mejor el tiempo pa... |



