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1 Julian Barbour domingo, 29 de junio de 2025  Julian Barbour (n. en 1937) es un físico británico interesado en la investigación de la gravedad cuántica y en la historia de la ciencia. Barbour es considerado una autoridad en la cosmología del tiempo.
Se doctoró en la Universidad de Colonia con una tesis sobre las bases de la teoría general de la relatividad de Einstein, pero no ha desempeñado ningún puesto académico. Actualmente vive de su trabajo a tiempo parcial como traductor. Reside cerca de Banbury, Inglaterra.
Teoría del tiempo Su libro The End of Time [El final del tiempo] propone una física sin tiempo, desde un polémico punto de vista en el cual el tiempo, tal como lo percibimos, no existe más que como ilusión, añadiendo que algunos problemas en las teorías de la física surgen de suponer su existencia como real. Barbour argumenta que no tenemos ninguna evidencia del pasado más allá de nuestra memoria de él, y de igual modo, que no hay evidencia de un futuro que no sea nuestra creencia en el mismo. «El cambio se limita a crear una ilusión de tiempo, con cada momento individual existiendo por derecho propio, completo y entero.» Él llama a estos momentos los "Ahoras". Todo es una ilusión: no hay movimiento ni cambio alguno. El físico afirma a continuación que la ilusión del tiempo es lo que interpretamos a través de lo que él llama "cápsulas de tiempo", que representan «cualquier patrón fijo que genere o codifique la apariencia de movimiento, cambio o historia».
La teoría de Barbour trasciende el escepticismo de la del universo de bloque, ya que niega no solo el paso del tiempo, sino también la existencia de una dimensión objetiva del mismo. La naturaleza ordena los "Ahoras", por la semejanza inherente entre unos y otros.
Dicha ordenación es lo que convencionalmente llamamos orden temporal, pero no proviene de "Ahoras" ocurriendo en momentos específicos, ya que no se producen, ni proviene de una existencia invariable a lo largo del eje de tiempo (en un ...leer más | #fisica - #tiempo
2 Restaurante Bury, Baños de la Encinasábado, 20 de enero de 2024  Bury Restaurante, en Baños de la Encina, Jaén.
C/Bailén 6, Baños de la Encina
Télefono: 626 21 94 01
reserva@buryrestaurante.com | #meta - #jaen - #bañosdelaencina - #restaurante - #bury - #paracomer
3 Landsábado, 23 de diciembre de 2023 De Juanjo Gabiña (23 de diciembre de 2020) “El conspirador del futuro”
¿Qué palabra utilizó la lengua vasca, como una palabra nativa propia y antes de la llegada de las invasiones indoeuropeas, para referirse al conjunto del territorio de lo que representa hoy el continente europeo? “¿Sobre qué podríamos construir nuestro futuro, si no conservamos un legado vivo de nuestro pasado?”
Jonathan Gabinah en su libro: “El conspirador del futuro” Aunque en principio, en el idioma vasco podría parecer que no existe una palabra nativa para referirse a la masa continental europea, el hecho de que hubiera regiones europeas donde existen suficientes topónimos relacionados con ríos, montañas y ciudades y cuyo significado se entiende a través del idioma vasco, me hizo pensar que era muy probable que existiera una palabra nativa propia como denominación preindoeuropea de lo que representaba Europa. Obviamente, algunos milenios antes de que nos llegara la denominación fenicia de Europa, a través de los griegos, tal como se conoce al Continente en la actualidad.
Naturalmente, esto sucede allá donde el sustrato preindo-europeo se ha conservado gracias a la toponimia. Esta constatación me llevó a pensar que, antes de la llegada de las invasiones indoeuropeas, tenía que existir una palabra nativa propia, expresada en lengua vasca, para referirse al conjunto del territorio de lo que representa hoy el continente europeo. ¡Eureka!, al final di con ella. Es una palabra que la tenemos siempre delante de nosotros y, sin embargo, no caemos en ello hasta que no tenemos en cuenta que, dado que existen cientos de palabras en la toponimia europea que contienen raíces de origen vasco, lo más lógico sería que la palabra utilizada fuera muy sencilla pero, a su vez, primordial para la vida en los tiempos del neolítico.
Pero vayamos por partes, porque el descubrimiento que hice no fue casual y, por ello sugiero que, en primer lugar, analicemos el sustrato pre-indoeur... leer más | #historia - #iberoeuskerico - #euskera - #paraleer
4 La ceguera voluntaria: Christian Jelenlunes, 05 de febrero de 2018  Los grandes hechos de la historia, y también los pequeños o aparentemente insignificantes, suelen tener una trama secreta, a la que pocos tienen acceso. De ahí que en el teatro de la política las cosas a menudo no son como parecen ser.
Hace poco John Bolton fue entrevistado por la cadena CNN. Bolton fue asesor de Seguridad de la Casa Blanca con Trump, pero antes este halcón republicano, decididamente intervencionista en política exterior, trabajó en las administraciones de Reagan, Bush padre e hijo, y llegó a ser representante permanente de su país ante Naciones Unidas.
Fue uno de los arquitectos de la guerra de Irak (2003) que derrocó a Sadam Husein, con la excusa de que allí había armas de destrucción masiva, algo que jamás se comprobó, pese a toda la maquinaria publicitaria que se montó para convencer a la opinión pública internacional.
En la entrevista, cuando el periodista dijo que «no se necesita ser brillante para intentar un golpe de estado», Bolton manifestó su desacuerdo (quizá la frase hirió su orgullo): «Como alguien que ha ayudado a planear golpes de Estado, no aquí sino en otros países, puedo decir que requiere de mucho trabajo», pero rehusó hacer precisiones. De todas maneras es conocida la larga historia del país del norte en la promoción de golpes de estado, como es habitual en toda nación que tenga ambiciones expansionistas.
En la primera mitad del Siglo veinte hubo dos grandes estrategas de la propaganda política que hicieron escuela (prueba de ello son los émulos actuales), y cuya eficiencia marcó el rumbo de la historia: Willi Münzenberg y Joseph Goebbels, ambos nacidos en Alemania, pero que trabajaron para causas diferentes, cuyos regímenes tenían en común la vocación totalitaria y el engañar a las masas, incluyendo a buena parte de la intelectualidad. Estas ideologías que lograron destruir millones de vidas humanas, convirtieron ese siglo en un infierno, y hoy reaparecen en muchos lugares del planeta remozadas, con e... leer más |
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