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21 La vida «scroll»
viernes, 27 de septiembre de 2024

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llevamos una vida scroll. Una cotidianidad donde la dopamina del cambio acelerado y el machaque de información superflua, automatizada; atrincherada en la adicción al siguiente estímulo, nos tiene tan pillados por el pescuezo, que somos capaces de adorar una creación artística, ociosa y mainstream, si nos brinda el mismo desbarajuste.

El impulso scroll es el dominio de lo inmediato. Imposibilita la duda o el desgarramiento porque no hay tiempo de buscarle una razón a nada. Consumir y defecar a la vez. Podría ser una canción de La Polla Records

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el ex-ingeniero de Google, Tristan Harris, quien en el documental habla abiertamente de adicción programada y de: «toda una generación de individuos que, cuando se sienten incómodos, solos o asustados, recurren a ‘chupetes digitales’ para calmarse».

La barra libre de dopamina creada por estos métodos de navegación es objetivamente tóxica. Se basa en la ansiedad de la pérdida y la explotación de una curiosidad orgánicamente insatisfecha. Es la forma perfecta de, como dijo Unamuno: “dar los pensamientos hechos”. Principalmente, porque no hay hueco para demasiados. Y ese estado vegetativo funcional – contrariamente a lo que dictaría el sentido común-, le chifla a nuestro cerebro, que es perezoso y bon vivant por naturaleza. La mente se repantiga en los entornos seguros y cómodos como reacción a su objetivo de supervivencia. De ahí, entre otras cosas, que los asuntos graves (o lo que se vende como tal), se vuelvan demasiado graves, pues esa gravedad que no predispone a la alegría se dirige flechada hacia las tripas, y no requiere de cordura, ni imaginación. Tampoco, claro, de mucho esfuerzo. ¿Por qué, si no, iban a estimular los bulos y la desinformación barata 10 veces más que los hechos contrastados?

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Este nuevo hábito del scroll como forma de vida, nos mimetiza con la premura de lo insustancial mientras nos hace alérgicos al reposo, no vaya a ser que la parsimoni...

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#hiperactividad - #scroll

22 Apología del aburrimiento
viernes, 27 de septiembre de 2024

Padre de las buenas ideas. Los deseos, las aventuras. A veces también de las malas. De los mensajes inapropiados. La culpa y el arrepentimiento. Motor de búsqueda, de toma de decisiones. El aburrimiento es un estado que invita a evitarlo, de ahí su superpoder. Es el ambiente explosivo antes de la chispa.

La energía mental es una fuente incansable, y luego está la energía física, ambas abocadas a la innecesariedad, pues ya no hay que buscar alimentos, ni cosecharlos, ni reparar la casa, ni cuidar al ganado. Tampoco tenemos que preocuparnos por el frío, ni tejernos la ropa, casi ni cocinar. Queda el trabajo, para conseguir dinero, como manantial de para alimentar la sed de utilidad y de propósito, y hasta eso parece extinguirse. Vivimos en una era de sequía, también de propósitos y vocación. El trabajo es el último mohicano. Y tras eso la nada, sólo quedará espacio para el entretenimiento.

Naces, te entretienes, mueres. Algo así entonaba la famosa canción “amused to death” (entretenido hasta la muerte, que a mi siempre me ha sonado parecido a “I’m used to death”, acostumbrado a la muerte)

La vida está cada día más enfocada al entretenimiento. Se venden experiencias, viajes, gastronomía, aficiones, deportes, variados y novedosos. Se huye del aburrimiento como de la peste, se llena un vacío de pasatiempos. La falta de propósito deja un agujero que el entretenimiento distrae. La dopamina sustituye la serotonina.

Sin cazar para comer, sin trabajar para vivir, sin familias que cuidar ni mantener. Sólo queda el entretenimiento en millones de variantes; deportes locos, en todas sus versiones, solo entre en surf y el windsurf ya ha salido un amplio surtido de híbridos; wake board, paddle surf. En el formato paseo tenemos desde la marcha nórdica hasta la marcha acuática (caminar largas distancias con el agua hasta la cintura), por supuesto senderismo, montañismo, running, trail running, creo que la lista de nuevos deportes es ya como un diccionari...

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#aburrimiento - #tedio

23 Arbancón en la Edad del Hierro (s. V a. C.) 3ª parte
viernes, 06 de septiembre de 2024

Areva había conocido a Sekontos en el funeral de su padre KAIO ANCÓN, un eminente astrónomo que sabía casi todas las lenguas de su época y había estado en varios continentes, también fue su maestro, de él aprendió que la mayoría de las letras íberas nacieron como representación de las formas de las constelaciones y que todos los lenguajes escritos de occidente provenían del ibérico-tartésico, algo que comprobó en los textos griegos, en los fenicios, etruscos, egipcios, cretenses. malteses, ...., así como en las runas celtas empleadas por los irlandeses, ingleses, franceses, suecos, noruegos, etc., de su tiempo. Areva también aprendió mucho de él, sobre todo de mecánica egipcia y mesopotámica con la que consiguió poner en marcha su molino de precisión.
Enterraron a Kaio con su espada en el túmulo de Arbancón, le dieron todos los honores y un lugar preferencial junto a la cabecera de losas blancas que cubría el dolmen de corredor hacia el Oeste. El rey Kaikoko había mandado poner su nombre a la máxima cumbre del Sistema Ibérico, que desde entonces se llamo MONT-KAIO (Moncayo, 2.315 m, Soria). Era el padre de Areva un arbanconero que, a la chita callando, había navegado hasta las islas Británicas, recorrido el Mediterráneo en sus dos orillas y traído desde Asia las primeras sedas conocidas en occidente.
Sekontos, al término del funeral, la sorprendió con una pregunta sobre la mecánica de fluidos, que ella entendió como una broma pues la solían decir que era la mujer mas húmeda de todas por haber descubierto el secreto de la humectación del hierro, y le contestó que se exiliara al eje de una rueda, como para evadirle, pero a él le pareció una idea tan inspiradora que siguió preguntando sobre ejes, fuerzas y singularidades.
Ella lo miro con detalle descubriendo que llevaba tatuadas en el brazo todas las constelaciones, al igual que su padre, y comprendió que su interés era realmente por la ciencia. Esa noche, en la celebración de homenaje al difunto, bebieron los...

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#arbancon - #edaddelhierro

24 Inminencia biónica
miércoles, 04 de septiembre de 2024

Tras una mañana más sosegada de lo habitual (Raquel ha hecho jornada presencial; siempre un miércoles) en la que me he dedicado a mis cosas telemáticas y a mis labores del hogar, léase compras y guisos, tras un breve impasse en la cama he salido bien listo y guapetón en dirección a Manuel Allende 14, al escaneo maxilar concertado para las diecisiete horas cero cero. ¿Scanner? a solicitud de Susana para ir preparando el terreno para los trabajos de implantación de muelas falsas, las pseudomuelas.

En fin. Durante la mañana he atacado algunos frentes de menor incidencia; he comprado una pila de 12 voltios para el mando del portón del garaje; he comprado tres paquetes de Sheba en Mascotas el Karmelo; he comprado seis tajadas de lomo ibérico adobado en Ibéricos; y he cocinado garbanzos con el caldo de pollo de ayer, como el de la canción de la chica y eso. Muy sencillo y muy bien.

También he atacado dos frentes de mayor trascendencia; he colocado en la mosquitera de nuestro cuarto el sistema de sujeción de las otras mosquiteras, a base de alambre de acero y agujero en el perfil; he efectuado la probatura de la muestra de color verde clarito que había comprado Raquel.

¿La sujeción? perfecta; ¿la prueba de color? insatisfactoria. Cuando ha llegado Raquel del currelo le he enseñado el resultado de la prueba de color y ha estado de acuerdo conmigo en que no mola. Así que nos hemos puesto a mirar verdes en el catálogo de fichas de colores y hemos dado con una que nos ha satisfecho: el verde helecho, el RAL 6025, el #53753C.

#escaner - #scanner - #mosquitera - #pintura - #implante - #susana - #dentista - #verdehelecho

25 Los libros raros
martes, 30 de julio de 2024

Ya es mucho pedir que usted lea el libro raro. Porque hay libros raros, un reguero de extrañezas literarias que va perfilando el cuerpo de una literatura menor, marginal, totémica que sólo leen unas mil personas en todo el planeta Tierra. Son como hijos tontos, los libros raros. Como sellos que salieron torcidos, monedas, billetes también. Los libros raros, después de los clásicos, son el gran tesoro de la creación literaria. El clásico genera imitaciones; el libro raro, genera silencio. El silencio a veces es mejor.

Hace años, me di a los libros raros y les pongo algunos ejemplos para ir centrándonos. Está el Libro de las preguntas, de Neruda, que son todo versos entre interrogantes; también únicamente con preguntas se escribió la novela El sentido interrogativo, de Padgett Powell. Luego estaba Perec y la banda de OULIPO que escribían siguiendo planos inmobiliarios o combinaciones infinitas de versos ( La vida: instrucciones de uso; Cien mil millones de poemas, Raymond Queneau). Están los libros de David Markson y los Me acuerdo, de Joe Brainard. Libros con las hojas sueltas se han hecho varios, como Composición nº1, de Marc Saporta. Novelas en tres líneas, de Félix Feneon; Centuria: cien breves novelas-río, de Giorgio Manganelli: hay muchos libros raros que parten de la brevedad, del alveolo narrativo. Unos son mejores que otros, claro, no siempre funcionan.

El libro raro aspira, como supondrán, a la genialidad; de ahí para arriba. Se busca hacer un libro único, irrepetible, ya decimos, pero muy sencillo. La casa de hojas, de Danielewski, o La broma infinita, de Foster Wallace, no son libros raros: son la descomunal y enmarañada incapacidad para hacer un libro sencillo y genial.

Sencillo y genial es Me acuerdo, de Joe Brainard. Sólo hay que poner "Me acuerdo…" y acordarse de algo verdadero y bonito de tu vida, y hacerlo durante ciento y pico páginas. Me acuerdo es el mejor libro raro de todos los tiempos, una obra a la altura de Proust.
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#meta - #paraleer - #muertesubita

26 Sábado 27 Julio con el famulio
[1] En La Peña armario y cervecera
[2] De farra por el Viejo Bilbao
sábado, 27 de julio de 2024

Creo que las imágenes hablan por sí solas, pero no cuentan todo ni mucho menos, en el día de ayer se estrenó una obra de teatro en tres actos, o cuatro o cinco, jajaja.
El día arrancó con un programado de un modo bastante riguroso: a las 10:30 teníamos Jorge y yo cita en casa de Txetxu y Rebeca para montar un armarito de IKEA, un trabajo sencillo. Así que poco antes de las diez salí bien aseado y bien pertrechado de mi atornillador pequeño y mi martillo pequeño, el de toda la vida; y en el 40 me dirigí a La Peña.
Lo mío con la puntualidad es muy «Zubi», siempre llego antes de la hora de la cita; este sábado fue el caso.
En fin, no me voy a extender en este prólogo del día, esta toma de contacto, este precalentamiento vital. Antes de comenzar el montaje estuvimos bajando las tablas del anterior armario, que los chavales habían dejado en el pasillo bien apiladito. Y al lío.
Se nos dio bien, a eso de las doce y pico ya lo teníamos montado y todo bien equilibrado y ajustado; un éxito, un clamor del público asistente. Nos merecíamos la comida reservada en la cervecera...
Sobre las dos nos reunimos todo el famulio alrededor de tres mesas, cómodamente. Las hermanas llegaron con Lola debidamente instalada en su carrito de bebé; la leche, pero muy cómodo la verdad.
Bebida; x jarras de cerveza.
Comida; un codillo (1); un pollo y un medio pollo (1 ½); patatas (2); pimientos fritos (2); ensalada normal(1); bolas de chocolate caliente (2).
El segundo acto se inicia recorriendo la margen izquierda desde La Peña hasta el Muelle Marzana, haciendo fotos y risas; un poco pedetes ya, claro. Allá llegamos y allá nos instalamos en un garito que bramaba música de AC/DC, una cosa loca, EL Vintage Trouble. Aún así allí cayeron Aperol Spritz, gintoni, mojito, pisco soul, cerveza; para empezar, y para seguir una ronda de cervezas. Pero nos hartamos del volumen excesivo y cambiamos de garito, unos metros más allá, más hacia el Puente del Arenal. Y en esa terraza ya sí h...

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#famulio - #fieston - #armario - #IKEA - #cervecera - #marzana - #basaras

27 Día 26 - El famulio come arroz en Granada
jueves, 20 de junio de 2024

El famulio come arroz en el Albaicín, en el KIKI, la terraza junto al Mirador de San Nicolás.
El famulio come arroz en el Castaneda, instalados alrededor de un barril.
El famulio come arroz en el Puerta del Carmen, en la plaza del Carmen 1, cómodamente apalancados al final de la barra, degustando buenos caldos, creo.
Vencedor según mis gustos: el del Albaicín, el más sabroso y cremoso.

El plan era sencillo: nosotros pasábamos por Otura a recoger al famulio y poníamos rumbo al centro de Granada. Así se hizo.
Dejé el coche en el aparcamiento de siempre, el Puerta Real.
El día amenaza calor, pero a esa hora aún se camina sin agobios. Rebeca ha planeado subir al Albaicín por ese afán que lleva ella tan dentro de rememorar y revisitar; un afán que comparto, que incluso exagero. Nos lleva a una parada de microbuses que supongo ella habrá localizado en la red; pero yerra en el tiro, pues los del Albaicín salen de la Plaza Nueva (he preguntado a un conductor de un bus que estaba allá estacionado y así me lo ha indicado...).
En la Plaza Nueva nos instalamos en un minibus que en unos minutos se peta. Arrancamos. Yo estoy disfrutando como disfruto yo: a tope. Bueno, todos disfrutamos.
El conductor nos indica en una de las paradas que si deseamos ir al Mirador de San Nicolás que mejor bajemos; bajamos nosotros y un porrón de turistas.
En el Mirador hay gente, no demasiada, y hay grupete gitaneando unas cancioncillas (pendiente subir video). Nos hacemos fotos y tal. Hay ganas de cerveza y tapa. Reculamos a la plaza. En la terraza del Kiki nos ponemos cómodos y nos triscamos las primeras Alhambras Verdes; ¿la tapa? arroz en modo paella, cremoso y con tropiezos; muy bien toda la experiencia, así que pedimos segunda ronda, como ha de ser.
Segunda etapa: el Castaneda.
Guio al personal por las callejuelas y plazuelas, buscando la mejor ruta que nos bajara a la calle Elvira. Así que por callejas y escalinatas descendemos en modo bastante abrupto y n...

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#2024orgiva - #famulio - #granada - #albaicin - #castaneda

28 Post extracción molar
viernes, 19 de enero de 2024

Ayer pasé un mal día, padeciendo las consecuencias de la extracción de la muela: las dos mandíbulas doloridas, el paladar irritado, al tragar otro padecer inesperado, y un malestar general, global, universal. Mi único deseo era estar echado en la cama intentando encontrar alguna distracción en las programaciones de mierda de las televisiones todas ellas, joder.

Hoy las cosas han amanecido de un color mucho más amable: los dolores y las molestias han desaparecido en su mayor parte, y ya sólo quedan los residuos de la extracción en sí, que se llevan con estoicismo de calidad, jeje.

Tras el café, una ducha, tras la ducha, un maquearse, y tras estar bien maqueado, echar mano del carrito de la compra y salir a la calle acunado por las canciones de mi lista de temas favoritos; es decir, todo en su lugar, todo perfecto, o casi.

Hace fresco, pero el cielo se muestra azul y las escasas nubes aportan la nota de contraste que siempre viene bien. Voy hacia el BM con paso decidido. Llevo una amplia lista mental, que incluye incluso una merluza para prepararla con patatas y tal y cual. Así que merluza, queso fresco de vaca, dos docenas de huevos, dos botellas de vino, un crianza de Rioja y un Habla extremeño, yogures, leche fresca, coliflor, aguacates, sobres de gelatina para Indi, y fijo que algo más que no recuerdo. Del BM a la frutería, pasando por la farmacia a comprar colutorio terapéutico, Lizipaina y Dormidina. Naranjas, piña, calabacines, manzana, peras, tomates pera, otra coliflor y ¿algo más?. Con todo el material regreso al hogar.

Como me siento mejor me animo a dar una pasada de aspiradora a la casa y a cambiar la arena del chaval; y al cocineo. La comida que he pensado para atenuar las posibles molestias de la no-muela ha consistido en preparar mi crema mítica de calabacines con cebolla pochada, patata y calabaza, con sus dos quesitos y sus especies clásicas, la cúrcuma, el ajo en polvo, el chipotle, la pimienta blanca y la albahaca para ar...

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#muela

29 1749, el año de la Gran Redada de gitanos
miércoles, 17 de enero de 2024

Raúl Quinto novela en ‘Martinete de Rey Sombra’ uno de los episodios más olvidados y vergonzosos de nuestra historia.

Locura, soledad y muerte son los parámetros por los que se mueve esta historia. Un relato que nos habla del brillo negro del poder y la gloria (y de sus consecuencias). El escritor Raul Quinto, quien ya nos había sorprendido con La canción de NOF4 (Jelyll & Jill, 2021), vuelve ahora con una novela donde recupera las huellas semiborradas de un episodio lleno de sombras y olvido, y uno de los momentos más vergonzosos de nuestra historia: la mayor redada contra la población gitana de toda la negra historia de los gitanos de Europa, sucedida el 30 de julio de 1749 y que supuso el encarcelamiento de unos 9.000 gitanos (2.000 en la primera noche y 7.000 durante el mes que le sigue). Un proyecto ideado por el Marqués de la Ensenada y que contaba con la aquiescencia de Fernando VI, «el rey por fin español» y destinado a renovar la grandeza perdida de España, convencido de que «la paz sigue siendo el camino más seguro para poder ganar la guerra» y con la venia vaticana de Benedicto XIV, «el amigo de la sabiduría, las universidades y la razón ilustrada».

En capítulos vertiginosos y zigzagueantes, con una voz profética, mayestática y oracular hilvana Raul Quinto una prosa hipnótica que nos conduce, como la música del infierno, al desastre. Así, Martinete del Rey Sombra, que acaba de recibir el premio Cálamo, no solo nos habla de ese hecho negro en nuestra historia, la Gran Redada, sino que traza una historia del pueblo gitano y, al tiempo, sigue las andanzas vitales de Fernando VI, su reinado y su vida en la corte. Con ello, Quinto establece nexos con el pasado y la historia remota no solo de España, sino del pueblo gitano, y los ecos de todo ello los puede reconocer el lector actual en el presente: nepotismo, racismo, incompetencia, chapucería, locura y ambición, y las terribles consecuencias de la ceguera que conlleva la búsqueda insensata del di...

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#meta - #historia - #españa - #gitano

30 Sábado enfollonado
sábado, 09 de septiembre de 2023

  1. Funicular.
    El plan es subir a Artxanda y caminar hasta hacer un reconocimiento del estado de construcción de la vía verde que termina en Enecuri. Se supone, según la prensa, que están construidas las pasarelas que enlazan el monte con la bajada a Luchana.
    Pero todo se truncó cuando al llegar a Artxanda y encaminarnos al primer peaje, el pincho en el Caserío, descubrimos con estupor que está cerrado por vacaciones. No queda otra cosa que suspender el plan y bajar de nuevo en el funicular para dar con un bar que esté abierto y disponga en su barra de una sabrosa y apetitosa tortilla de patatas.
    Hubo suerte: en la misma plaza de la estación del funicular nos sentamos tan rícamente a comer unas tortillas con agua carbonatada, servido todo ello en una bandeja azul por un propietario maravillosamente amable; extraña cualidad, que no abunda.
    Tras el pincho... paseo hasta el casco...
  2. Vinalium.
    El cambio de planes deriva hacia comprar buenos caldos, como los que ofrecen en la tienda de la calle Tendería.
    Caen dos botellas de blanco, las dos de ésas que muestran la etiqueta de recomendado. Una de la Manchuela y la otra de Alicante¿?. Muy ricas. A posteriori cayeron las dos, una tras otra; pero de esto ya se hablará más adelante.
  3. Ibéricos.
    ¿Se puede organizar un buen ágape sin una proteína de calidad? No, no se puede.
    En misma calle que compramos el vino, compramos una pieza de pluma ibérica. Poco más que decir al respecto; buenísima.
  4. Terín.
    Subimos a casa a dejar las compras y a cambiar el aspecto exterior, de montañero a viandante veraniego. Hemos quedado con Terín para que salga a dar una vuelta tras su ingreso y operación en Basurto (el marcapasos etc).
    Y nada, unas cervezas en la terraza del Aida y mandamos a la señora a su casa; nosotros aún visitamos el Piérolas, y el Extremeño; bocata de pechuga y champiñón.
  5. Fiestón.
    De este asunto prefiero no hablar o, de hacerlo, hacerlo muy escuetamente.leer más

#funicular - #vinalium - #terin - #fieston - #virgilio

© Zalberto | enero - 2026