1 El fin de la Eternidad - Notas
sábado, 20 de diciembre de 2025

1. El Ejecutor



Andrew Harlan, un empedernido Eterno.

Su Siglo natal estaba en el lejano hipotiempo, en el Siglo 95, para ser exactos. El 95 era un Siglo muy restrictivo en el empleo de la energía atómica, aficionado a lo rústico, gran consumidor de madera natural para sus construcciones, gran exportador de licores a los cercanos isotiempos e importador de semillas forrajeras.

—Soy el Sociólogo Kantor Voy
Gracias a sus relaciones con el Jefe Programador Twissell (el ilustre Twissell)
C.M.N. Cambio Mínimo Necesario
R.M.D. Resultado Máximo Deseado
Noys Lambent
Nerón Feruque
Angus Sennor


Como dijo en cierta ocasión el Instructor Yarrow:
«Ante todo, el Ejecutor debe ser impasible. El Cambio de Realidad a programar puede afectar la vida de cincuenta mil millones de seres, o más. Un millón o más pueden quedar afectados de tal modo que deberá considerárseles como individuos nuevos. Dadas estas condiciones, un temperamento emotivo sería un serio inconveniente para el Ejecutor».

Cada fase de la vida de un Eterno tenía su propósito. ¿No rezaban así los «Principios Básicos»?
«La vida de un Eterno puede dividirse en cuatro etapas...»
Primero, el período de quince años durante los cuales no fue un Eterno, sino un simple habitante del Tiempo. Sólo un ser humano extraído del Tiempo, un Temporal, podía llegar a ser un Eterno; nadie nacía en tal posición.

2 El Observador



Ingresado en la Eternidad, pasó diez años en la escuela como Aprendiz y una vez hubo aprobado los exámenes entró en la tercera etapa, para graduarse como Observador. Sólo después de ello se convirtió en Especialista y en un verdadero Eterno. Era la cuarta y última parte de la vida de un Eterno: Temporal, Aprendiz, Observador y Especialista.

Asomaba a sus ojos la nostalgia del hogar y de su ambiente natal, el deseo de volver al Siglo que nunca más verían: un deseo prohibido y que ninguno de ellos habría confesado ja...

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#asimov - #elfindelaeternidad - #notas - #leido

2 Kate Zaharra cumpleaños de Raquel
viernes, 09 de febrero de 2024

Raquel quiere celebrar a lo grande su inminente aniversario, sus 54 años y los que le quedan. Para celebrar qué mejor que subir a comer en el Kate Zaharra...
El tiempo está revuelto y la nena no desea subir al restaurante caminando, así que cuando da por terminada su jornada de multis nos vestimos dignamente y salimos a la calle a esperar a nuestro taxi, el 269, un Hyundai eléctrico.
Kate Zaharra.
Al llegar comenzamos el rito del lugar: un pase por la bodega a comer un plato de jamón cortado a cuchillo, acompañado por un tinto Protos (casi 30€). Hace fresquito en la bodega.
Subimos al comedor. El camarero dicharachero nos acomoda en una mesa para dos justo al final de la zona entoldada, un buen lugar para estar tranquilos y disfrutar de las vistas y de la comida.
Comenzamos con una sopa de pescado exquisita y media docena de anchoas rebozadas; las anchoas capricho de la nena, ricas sin más; la sopa, ya he dicho, exquisita.
Y el plato fuerte... medio Rey a la bilbaina. El pieza se supone para 4 comensales y sale a 180€; como somos dos nos sale a 90€; cuentas sencillas para gente sencilla. Ah, sabroso y apetitoso, jeje. El pescado lo acompañamos con una botella de cava, el Laietá de veces anteriores; muy bueno también.
Y postre, un dulce al centro de la mesa, y un café con hielo y beilis, jeje también.
La cuenta pasa de los 200€, pero no por demasiado.
Regresamos caminando. pero haciendo algunas paradas técnicas por el barrio. Unas cervezas especiales en el Santutxu, unas tostadas muy ricas; unas cañas en el Caramba; y a casa medio pedos. La noche se hace dura al despertar de madrugada: el aparato digestivo se queja a gritos y expulsa sus aromas al viento; en fin.
Un buen día. Raquel disfruta mucho con estas cosas; es adorable.

#katezaharra - #fieston - #raquel

3 Movimiento por el barrio
domingo, 21 de enero de 2024

Pote en el Caramba (crianza con pincho huevo, langostino, mahonesa y aceituna)
Pote en La Carmela (croqueta con caldo)
Parada donde Telenécora a comprar vino blanco y caracolillos. El blanco es un "Finca das Antas".
Caracolillos en la terraza con vinito rico, muy rico.
Para comer patatas con merluza. El caldo lo he preparado a primera hora con la cabeza y las espinas.
Toda mi alimentación tiene que cumplir los estándares de mi muela ausente y mi encía pespunteada.
Por la tarde sesión de tele a lo tonto tonto.
Mis sensaciones físicas son débiles y difusas; supongo que estoy siendo desnortado por las medicaciones.

#caramba - #lacarmela - #telenecora - #vino

© Zalberto | enero - 2026