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1 Hace frío, luce el Sollunes, 01 de diciembre de 2025  Caminata mañanera por la ría hasta el puente Euskalduna, donde cruzo y recorro la Gran Vía para adentrarme en el Corte Inglés hasta la sexta planta: dos paquetes de medio kilo de café etíope -34€- y unas tarrinas golosonas para el señor Indalecio. El regreso... en metro desde San Nicolás. Tras dejar los trastos en casa, armado del carrito de la compra bajo al LIDL a comprar básicos: leche, agua, verduras, leche, huevos, yogures, cuajadas, cacahuetes. El rato largo desde que almaceno los víveres y reordeno la casa hasta que me concentro en la elaboración del menú del día lo relleno con relajada lectura en las páginas de «Marx para gatos»; con una bolita de pelo negro calentita sentada en mi regazo, con los auriculares sonando música levemente aleatoria en mi cabeza de chorlito, con estos mimbres yo soy, resumiendo, feliz, no necesito mucho más, quizás calorcito y un corazón contento, como dice la canción. Menú. Vainas con patatas y pechuga pavo a la Air Fryer; con las patatas ya cocidas preparo puré para montar un plato combinado de exquisita manufactura. Después de comer llegan las horas del apalanque digestivo: lectura y relax. Poco después de las siete reaparece Raquel, que ha salido a su clase de yoga, y cenamos sopa de fideos con huevos escalfados -el caldo de cocer las vainas- y yogur o cuajada. Durante la cena vemos episodios ya vistos de Juego de Cartas -alubiadas en la Arboleda y en las Encartaciones-. Un gran día relajado. Esther sigue en sus trece, afanada en mostrar al mundo familiar lo bien que se lo monta sin contar con nosotros; qué mujer, por Dios.
Alubiada en: Arboleda: León XIII Arboleda: Carmen Berria Valmaseda: Pincho y noséqué Gordejuela: no me acuerdo del nombre | #caminata - #corteingles - #cafeetiopia - #marxparagatos
2 El pendulazo está aquímartes, 19 de agosto de 2025  Durante los últimos quince años hemos vivido un fenómeno cultural asombroso. La gente más insufrible, envidiosa, pedante, mediocre y frustrada del planeta se dedicó a construir con impunidad una inmensa pirámide con sus excrementos doctrinales. Eran cacas multicolor, como los emoticonos de WhatsApp, excretadas en forma de consignas y reglas para la sociedad. Hedían.
La intención de esta tropa de comisarios obsesionados con el poder era subirse a lo alto del montón pestilente y dar órdenes desde la cúspide. A base de deposiciones ideológicas, sustituyeron la libertad por la sumisión, la igualdad por la represalia y la fraternidad por la camaradería endogámica. Decían ser la nueva izquierda. Tal vez la vieja izquierda quedó sepultada por la pirámide marrón.
Dónde queda la verdadera izquierda, dónde queda el verdadero feminismo, dónde queda el verdadero antifascismo, etc. Esto era algo que al principio me importaba y después me daba igual. Lo mismo le pasó a mucha gente.
Los excretadores lograron lo único para lo que tenían poder: asustar. Cuando la pirámide empezó a elevarse hubo mucha gente que se quedó anonadada. Aparentaban fuerza con su integrismo. Cuadrillas digitales se hacían pasar por masas, gente vengativa daba rienda suelta a sus linchamientos y escraches, obispos terribles moralizaban la apestosa religión sin trascendencia.
Tanto asustaron con sus acusaciones agresivas, que durante unos años se generó un silencio temeroso. Oías a los pedantes largar sus peroratas soberbias amparados en un estalinismo de chichinabo. Decretaban una manera de ser mujer, negro o gay, joven y viejo, persona a la moda o escoria, y utilizaban a sus grupos fetiche para adornar las pancartas con las que protegían su creciente pirámide excrementicia.
No creían verdaderamente en nada de lo que decían: esto lo supimos más tarde, cuando fueron despeñándose. El daño que han hecho en los últimos quince años a los colectivos que supuestamente defendier... leer más | #woke - #autoritarismo - #trump
3 D04- Sol alpujarreñolunes, 26 de mayo de 2025  Me baño a primera hora, al poco de comer una tostada con aguacate y una taza de café -y de pasar por el baño dos o tres veces, tres-. La temperatura del agua impresiona al entrar, pero tras unas cuantas brazadas la temperatura se suaviza y tras otras pocas más adquiere el tono perfecto para el nadador que atraviesa la piscina una y otra vez. Raquel ha preparado su oficina en la mesa de la sala, como otros años. Yo me demoro con un poco de esto y otro poco de aquello, pero no son las diez cuando me visto y me subo al coche para ir al pueblo a comprar comida y suministros. Raquel ha confeccionado una lista, que nunca viene mal. En el Consum. El aparcamiento este año sí funciona con ticket, que hay que presentar en caja cuando se abona la compra -te dan un recibo con un código de barras que abre la barrera-, esto desanima a los que aparcaban allá por lo cómodo y seguro. El super está como el año pasado, tal cual. Y compro... Papel higiénico y rollos de cocina; insecticida contra las avispas; jamón asado, pechuga de pollo; tomates; calabacinos blancos; especias como jengibre, pimienta negra, sal del himalaya, tabasco; sopa miso; jabón para lavadora; yogures de cabra, almendrucos -10€ el kilo-;arroz basmati; puede que algo más; en el carrito que he cogido en el aparcamiento me he encontrado una botellita de vinagre de Jerez que debió olvidar el anterior usuario -pena por él, poca-. En el camino de regreso he hecho un intento de aparcar cerca del bazar del marroquí de la plaza del pueblo, pero ha sido en vano; el objetivo era comprar pinzas -mañana será otro día-. Sobre las once y pico estoy de vuelta en casa. Con el bote de veneno contra avispas he flasheado a una que Raquel había dejado atrapada entre la ventana y el mosquitero de la cocina, por dentro, por lo que esa ventana pasaba a estar inservible y había que tomar cartas en el asunto. Desde fuera he usado el spray mortífero y han bastado un par de chorros para dejarla fuera de combate; con un trozo de pa... leer más | #2025orgiva - #consum
4 entrevista con michael woodmartes, 20 de mayo de 2025 El historiador que explica qué podemos esperar del ultranacionalismo chino
Sus documentales sobre la Historia de China han servido para explicar en Occidente el pasado de la civilización que dominó el mundo durante siglos. Una herramienta muy útil para abordar el futuro Michael Wood es seguramente el historiador que más ha contribuido a divulgar la historia de China en Occidente. No tanto a través de sus ensayos como de sus más de cien documentales, muchos de ellos disponibles en plataformas como Netflix. Deslumbrado por el Lejano Oriente desde que era casi un niño, ha inventado un género narrativo que enlaza el presente con el pasado y convierte la historia en un espectáculo lleno de vida y muy entretenido. La traducción al español de su Historia de China (Ático de los libros, 2023) sale a la venta esta semana. El autor nos recibe en un hotel situado cerca de Plaza de España, a pocos pasos de algunos de los mejores restaurantes chinos de Madrid.
P. Se suele decir que China no es un país, ni siquiera una nación, sino una civilización. ¿Estás de acuerdo?
R. Desde luego es más que una nación. De alguna manera, esa idea está ya en Confucio. Me refiero a la idea de que la cultura china no muere con la desaparición de un país o de un Imperio. Es un concepto que recuperan luego los filósofos clásicos, que sueñan con unir toda la civilización china bajo un mismo gobernante. Hablan de acabar con las guerras y caer bajo la protección de un líder fuerte y virtuoso. Al final la idea se convirtió en realidad, aunque lo lograse alguien proveniente de fuera, Gengis Kan. A partir de ese momento ya se instaura la idea de China como un estado unitario en el que se imponen las ideas confucianas y la tiranía burocrática. Esa es la base de la organización política china, que perviven hoy: virtud confuciana y tiranía burocrática. Ambas fuerzas se reequilibran a lo largo de la historia, pero siempre están presentes.
P. Hoy en día, sigue sien...leer más | #politica - #china - #entrevista
5 Elogio del fracaso Hemos venido al mundo a fracasar y este filósofo tiene las instrucciones
El pensador y ensayista rumano Costica Bradatan dedica su último ensayo al fracaso. "Fue al revés: el fracaso me eligió a mí. Soy el juguete del fracaso desde que tengo uso de razón" Cuál es el colmo de… Hay un tipo de chiste que empieza de esta manera y acaba regular. No suele tener mucha gracia y eso, un chiste sin gracia, es uno de los casos más claros de fracaso, de modo que vale para introducir este libro. Porque ¿cuál es el colmo de un libro dedicado al fracaso? Que tenga éxito. No tiene mucha gracia, pero tiene verdad: Elogio del fracaso, del filósofo y ensayista rumano Costica Bradatan, se acaba de publicar en España por Anagrama, pero ya ha sido premiado en Estados Unidos y en Italia, explica el autor por correo electrónico. “Escribes elogiando el hecho de perder para luego ganar un premio por ello. ¿Puede haber algo más irónico? Es una pena con la que tendré que vivir”.
Sí, hay algo más irónico. Este libro nació, entre otras cosas, para hacer frente a esa especie literaria “con que trafican los gurúes de la autoayuda”, se lee en sus páginas, esas obras que hablan de fracaso como oportunidad para… lo que sea. “No es ninguna broma”, explica Bradatan para este medio: “El libro ya ha ido a parar a las estanterías de autoayuda. De hecho, a veces ha sido elogiado como una gran contribución a este género, obviamente, sin haberse leído. Esto debe considerarse como uno de sus propios fracasos”.
Le reto a explicar por qué este libro no es uno de esos libros: “Elogio del fracaso no puede ser uno de esos libros porque no concibe el fracaso como un ‘peldaño’ hacia el éxito, como un revés temporal que conduce finalmente a un resultado positivo. El fracaso no conduce necesariamente al éxito; de hecho, puede conducir a más fracasos, a fracasos más abyectos. El fracaso es feo y desagradable, una experiencia profundamente demoledora. Y no va a ninguna parte porque...leer más | #filosofia - #filosofo - #fracaso - #libro - #paraleer
6 Analítica y Raquel en Madridmartes, 06 de mayo de 2025  Hoy el día tenía todas las sombras premonitorias que uno quiera imaginar en función de sus propias neurosis. Estoy dando vueltas alrededor de la circunstancia sanitaria, de hablar de la cita con mi médico a las 12:20 en el ambulatorio de Sani, para que me interprete los resultados de las analíticas de sangre y orina que me hice hace una semana allí mismo. ¿Que porqué doy vueltas y me como un poco la cabeza? Pues fácil de entender: llevo más de cinco años sin hacerme análisis y las vísceras de un adulto de 65 años que no se ha pribado de fumar ni plimplar ni de ná, todo ello sin control, tienen grandes posibilidades de encontrarse en una situación de deterioro que aprovechen la situación para pedir ayuda desde los índices y los márgenes -lo de la próstata por ejemplo, para qué ir más allá-.
También hoy estaba programado un acontecimiento de cierto relieve: Raquel va a Madrid a pasar una noche -la del martes al miércoles- a una convivencia organizada por su gerente nuevo -el JuanLu- a la que han sido convocados todos los subordinados que "cuelgan" de él -más de veinte me ha dicho que han participado en las actividades del día-. Tiene que volar pronto, por lo que se ha levantado a eso de las cuatro y media; yo tenía pensado acompañarla en ese rato, pero he pasado -obviamente-. Sobre las seis y cuarto ha llamado a un taxi y se ha dado el bote. Esas horas estaban adornadas por nubes grises, frío y lluvia persistente: un panorama encantador para salir de viaje de negocios; joder.
Pues nada, a Indi y a mí nos esperan dos días completitos a nuestro pedo, que no es que vayamos a hacer nada que cruce la línea de lo legal, pero que nos ahorrará -pluralizo por vicio- múltiples trabajitos cotidianos que tiene como objetivo cubrir las necesidades y caprichos de la nena, que no son pocos, jajaja.
Volviendo a lo de la consulta médica.
Sobre las doce menos cuarto -11:45- he salido de casa en dirección al metro. Ya en Sani he apurado el paso para llegar a l... leer más | #raquel - #madrid - #consulta - #leticia - #june - #colesterol - #sopadearroz
7 José Robledano: el caricaturista que pudo ser pintor, torero y actorsábado, 03 de mayo de 2025 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd95%2F393%2F964%2Fd95393964ed0a24244797e402ef6f073.jpg) Pudo haber sido muchas cosas. Desde pintor hasta torero, pero también actor y profesor. Pasó a la historia como ilustrador, dibujante y caricaturista. Sus pinceladas polifacéticas le llevaron primero a la sátira política de la época y el retrato minucioso y respetuoso de los bajos fondos de la capital; después su arte estuvo al servicio de la causa republicana, por lo que terminó condenado a muerte en 1939 tras el triunfo de los franquistas; y terminó como creador de no pocas imágenes publicitarias. El Museo ABC exhibe hasta el 31 de julio la muestra titulada Madrid en su Tinta. José Robledano (1884-1974), donde más de 80 obras originales dan buena cuenta de la fértil obra de este artista enamorado de la ciudad que le vio nacer y morir.
El historiador del arte Felipe Hernández Cava ha comisariado la exposición. Este experto recalca que uno de los objetivos de la muestra es desterrar algunos lugares comunes que acompañan a la figura de Robledano: “Siempre se dice que fue el dibujante de los barrios bajos de Madrid. Es cierto que se sintió muy próximo a la gente marginal y a los suburbios, les dibujó en muchas ocasiones, pero también era un tipo que se movía con cierta soltura en los ambientes de la clase alta y la burguesía, incluso con la aristocracia, con la que tenía relación”.
Esos dos Robledanos se dan la mano en esta exhibición cuyas obras proceden de la colección ABC, la Fundación Pablo Iglesias, el Museo de Historia de Madrid, el Museo de Arte Contemporáneo y de colecciones privadas. El joven, que lucía gorra madrileña y capa, y estaba entre los golfantes, como dice Hernández, no era otro que el mismo Robledano que vestía un buen chaqué y departía con duques y duquesas sin ningún tipo de problema. Sus inicios en la pintura llegaron pronto. Cuando tenía unos 16 años, ya comenzó a aproximarse a algunos de los pintores más importantes de su tiempo, como Muñoz Degrain y Santiago Rusiñol. “Se identificó sobre todo con compañeros que quisieron modifi... leer más | #dibujo - #pintura - #caricatura
8 La Fiesta del Trabajojueves, 01 de mayo de 2025  Salgo a caminar de buena mañana: hoy se anuncia un clima agradable, de los de "manga corta". Una sudadera ha quedado a resguardo en el buzón de casa; pocas ganas de subir de nuevo. Por Zabalbide desciendo al nivel del mar, de la ría más bien. La idea está sin definir y al llegar abajo me inclino por la opción de coger el tranvía hasta la zona de los museos; quizás sea el día adecuado para hacer un pase por el de Bellas Artes, que expone obra de Max Ernst, un tipo del que no dispongo de referencias mentales, no por defecto de memoria sino por ausencia de información. En el tranvía, ya dentro, me acomodo en la primera fila de asientos, junto a un grupito de turistas nacionales; aún no he decidido en qué parada apearme. Parada del Guggenheim. Desciendo y remonto la pendiente para acceder a la plaza Euskadi, donde me espera el museo del parque. La exposición de Max Ernst me decepciona totalmente; hago fotos, no muchas, fotos que más tarde mando al limbo de la nada fotográfica. Pero me consuelo con la zona de obras clásicas; el nivel es otro y el interés muy superior. Las fotos sí se merecen un lugar en el recuerdo telemático y ahí están, a disposición de mí mismo, je. Al salir de nuevo a la calle pongo rumbo a la Alameda de Recalde, con destino al SuperCor, para ver si hay algo que pueda llevar de capricho al chaval. Hay una cola bastante larga y eso me desanima, «mejor pruebo en el BM de Garamendi», pienso y ejecuto. Recorro la Gran Vía, que está engalanada con pancartas de la Fiesta del Trabajo, ay jajaja, qué ironía, ya se sabe "1 de Mayo", nuestra ministra del gremio es todo un arquetipo del esforzado y explotado trabajador de nuestro tiempo; ya digo: qué ironía. La ciudad está alborotándose por momentos; a la festividad reivindicativa hay que añadir el flujo de gente que acudirá a las nueve de la noche a San Mamés; juega el Athletic contra el Manchester United, en la ida de la semifinal de la copa de la EUFA; mucha bufanda y camiseta rojiblancas... leer más | #tranvia - #museo - #bellasartes - #pelicula - #citaaciegas - #leyendo - #ellargoadios
9 Elisabeth Förster-Nietzsche ¿Impostora, incestuosa y nazi? La historia de la hermana de Nietzsche no es como nos la contaron El historiador de la filosofía Ulrich Sieg publica una rompedora biografía sobre Elisabeth Förster-Nietzsche que desmonta alguno de los mitos más repetidos sobre una figura ambivalente y compleja. "Aunque a los seguidores de Nietzsche les resulte incómodo, ella sentó las bases de su fama global".
Existen diferentes versiones acerca de lo que ocurrió en la piazza Carlos Alberto de Turín la mañana del 3 de enero de 1889, pero podemos deducir a grandes rasgos lo siguiente. Friedrich Nietzsche salió ese día temprano y aparentemente feliz de la habitación que alquilaba en la pensión de Davide Fino. Demasiado feliz, tal vez, según dan fe las cartas que escribió los días previos, ya próximas al delirio de grandeza. Pero, al observar cómo uno de los cocheros que aguardaban allí a los clientes golpeaba a su viejo y famélico caballo, el filósofo rompió a llorar, abrazó al animal y se desplomó. Los siguientes días los pasó gritando y desvariando. Cuando resultó evidente que la crisis no tenía visos de remitir, decidieron avisar a su hermana, residente por aquel entonces en la colonia antisemita de «Nueva Germania», en Paraguay. Elisabeth quedó consternada al recibir la misiva de Europa que le informaba de la enfermedad de su hermano. Primero dudó de la gravedad de su dolencia, después le atenazó el remordimiento: Nietzsche no habría sufrido semejante desmoronamiento si ella no lo hubiera abandonado. Su marido Bernard Förster, la persona por la que había viajado a América, murió meses después. La colonia se desmoronaba. Arruinada y ansiosa por ocuparse de su hermano -al cuidado entonces de la anciana madre de ambos-, y de su apetitoso legado, Elisabeth Förster-Nietzsche, como decidió llamarse a partir de entonces, regresó a Alemania en otoño de 1893. La gran supervillana de la filosofía acababa de nacer. Pocos personajes de la historia de las ideas han sido tan vitupe... leer más | #filosofia - #alemania - #Nietzsche
10 D00-Operación «Hernia» o «El Día de la Hernia»miércoles, 09 de abril de 2025  Ha llegado al fin el día esperado: a las 8:30 tengo que estar en la clínica de la Cruz Roja de Doctor Areilza. Como es de imaginar me he levantado muy pronto, a eso de las seis y media; Raquel también. Los dos estamos nerviosos, normal. El caso es que salimos de casa minutos antes de las ocho y nos presentamos en el mostrador de Ingresos a eso de y cuarto. Pero bueno, nos registran, relleno un formulario de ésos de "¿alérgico a algún medicamento?" y en ese plan, y un muchacho nos acompaña a la 1ª planta. Me instalan en un Box; sobre la cama me espera una bata de las que enseñan culo para que me la ponga y me acueste. Estoy listo para lo que sea. El muchacho que nos ha acompañado aparece al poco rato con material para rasurar la zona en la que se va a actuar; el caso es que me pela hasta medio muslo; pero bien. Seguido una enfermera cordobesa, jovencita, simpática y bonita, me coloca una vía en la mano izquierda, con dulzura y una gran sonrisa; no puede empezar mejor la cosa. Y allá me quedo, acompañado por mi nena preciosa, esperando a que me lleven al ruedo... ay. Al rato son los cirujanos, una chica y un chico, los que vienen a visitarme; me toquitean y comprueban que aquello es real (¿?). Me dicen que esté tranquilo, que en breve me llevarán para el quirófano. Pasa casi una hora hasta que me llega el turno. No me extiendo. Sobre las diez y pico me llevan al quirófano. El anestesista me pone un jeringazo en la vía de la mano y... ¡¡¡hasta luego, Lucas!!!. Despierto tendido en la cama del Box, junto a la que está sentada Raquel esperando mi despertar. Y, bueno, allí tumbado, con un malestar inguinal bastante soportable, paso unas cuantas horas. Me traen agua, un vaso de zumo de naranja de brick y un yogur insípido; no me apetece comer, ni beber, pero como algo y bebo un poco de ambos vasos. Al rato viene el cirujano a explicarme cómo ha ido la cosa, y hay sorpresa: no me han extirpado una hernia, sino DOS, una inguinal, la prevista, y otra femo... leer más | #hernia - #operacion - #femoral
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