1
1 ¿Por qué los jóvenes no votan a la ultraizquierda?
sábado, 24 de enero de 2026

Durante años se ha repetido un cliché cómodo: «Los jóvenes son de izquierdas, cuanto más radical mejor; luego, con la hipoteca y los niños, se vuelven moderados». Era una narrativa funcional para una cierta izquierda: bastaba con esperar a que la siguiente generación pasara por la universidad, se indignara un poco y votara disciplinadamente a quien prometiera revolución en prime time.

Ese ciclo se ha roto. Las urnas lo dicen sin necesidad de entrar en porcentajes finos: la ultraizquierda pierde voto joven, pierde capacidad de arrastre, pierde credibilidad. Y, como ocurre siempre que una Iglesia pierde fieles, la tentación es culpar al feligrés: «Son hedonistas, individualistas, víctimas del algoritmo, fascistas en zapatillas, adoctrinados por un franquismo sociológico que se esconde en todas las esquinas». Es más incómodo aceptar la pregunta real: ¿Y si el problema no fueran ellos, sino el relato que se les ofrece? ¿Y si el problema fuese que tenemos la izquierda progresista más conservadora y nostálgica de la historia?

La generación posdigital —la que ha crecido con un móvil en la mano y una crisis a la vuelta de cada esquina— vive en una realidad mucho más dura y compleja de lo que sugerían los viejos panfletos revolucionarios. Saben que el alquiler se come la nómina, que el empleo es frágil, que la promesa de ascenso social se ha estrechado. Pero también saben algo incómodo para la ultraizquierda: que nadie les va a regalar una vida. Que su supervivencia pasa por combinar estudios con trabajos precarios, por aprender a programar mientras hacen de riders, por inventarse oficios que no existen todavía.

Saben que el problema no es discernir si hay 50 o 2.000 tipos de género, ni un «heteropatriarcado» en forma de eslogan, ni la existencia de una especie de «liga de las sombras» fascista que les manipula, ni esta especie de proyecto charocrático que les quieren vender. No. Su realidad es mucho más pegada al terreno. Y, para pánico y terror de la iz...

leer más

#juventud - #izquierda - #socialismo - #progresismo - #woke

2 Los Mendizaleak de nuevo en el monte
miércoles, 14 de enero de 2026

El día comienza para mí a las cinco de la madrugada, atendiendo a Indi y mis mundos interiores. Hoy tengo que andar listo y prepararme para un día de montaña alavesa, o, más bien, de Llanada Alavesa. He quedado con los Mendizaleak en el 5 estrellas a las nueve, como tantas otras veces...
Cuando estoy a escasos metros del bar ya veo a Jon trajinando su café y su pincho de tortilla. Entro, nos damos la mano y me apunto al pincho con café. Nos ponemos al día y al rato llegan Marian, Arantxa y su Mijavi, que aparece con la mano derecha vendada, recién operado de túnel carpiano. Mijavi no montañea con nosotros, nos deja cuando nos dirigimos al coche, el suyo por cierto.
Estrenamos coche de Arantxa, un Renault híbrido, híbrido de automóvil y videoconsola. Techo transparente y retráctil. Por lo demás, automático e independiente, como ella, la Tocino.
La ruta es cosa mía, cerca de Opacua, el punto de inicio está en el camino de tierra que termina en Ledaire, pero sólo a un kilómetro del desvío de la carretera. Allá que nos vamos.
En el cielo se hace notar la esperanza de un día sin lluvia, con temperaturas más cerca del "momento cero grados" que de un momento más agradable para los seres de vida cálida, pero sin lluvia. Y no llovió. Yo voy perfectamente equipado, con buen calzado, con polar verde y chaleco acolchado gris -que no abandonó su lugar en la mochila hasta el regreso a su percha -, braga animal print, guantes, capa china transparente, visera azul y bastón retráctil; no me falta detalle.
Las perras en su salsa. La nieve dejando nuestro rastro a casa paso. La huella de un plantígrado nos sube el nivel de alerta, aunque nos parezca bastante inverosímil. Jon dirige al grupo de la mano del Wikiloc; los demás aportamos temas de conversación y chascarrillos a porrillo. El escenario son bosques, primero de pinos gigantes, después de hayas majestuosas. El sotobosque es césped inmaculado y árboles caídos, alimento para la vida. En algunos lugares especiales su...

leer más

#mendizaleak - #5estrellas - #ledaire - #restaurante - #agurain - #salvatierra - #josemari

3 Sábado de independencias
1 comentario sábado, 10 de enero de 2026

{de Teffi}
Un monje viejito junto a una pequeña iglesia en un lugar apartado del bosque. En las paredes de la iglesia, todos los arcángeles: Miguel con la espada; Rafael con el incensario; Baraquiel, el guardián del jardín, con rosas en las manos; Gabriel, el ángel de la Anunciación, con un ramo de azucenas; Jegudiel, el castigador, con un látigo; Sealtiel, el ángel de la oración, con las manos cruzadas, y Uriel, el afligido ángel de la muerte, con una vela con la llama vuelta hacia abajo.
7:30 del domingo 11 enero 2026
Son tantas las aristas que lijar, que sé que no da el tiempo para ello: hay que priorizar, aunque no se desee y aunque el no deseo duela. La lectura de «El valor de la atención» me ha erizado las antenas telescópicas y ha despejado un tanto la niebla que impide ver más allá de un par de horas, y de mirar hacia atrás mejor no hablamos. Este sábado se presentaba como una oportunidad para rellenar las horas de solitarias investigaciones y, ante todo, de sabrosonas prácticas, de las que luego tantas veces me decepciono a mí mismo, quizás porque soy un insoportable crítico de lo que ocurre fuera, y dentro. Raquel ha hecho plan de sábado con Esther y Nerea, plan de comer por ahí, de sobremesa por allá, y de concierto de música cubana en ¿? -no recuerdo dónde han estado- sí, ya recuerdo -miento, he abierto el correo para buscar el pdf con las entradas, para imprimir, que Raquel me envió hace un par de días-, en el Teatro Los Campos Elíseos.
Septeto Santiaguero; quiero pensar que no son seis o menos, u ocho o más; siete, con todas sus percusiones y sus trompetas; siete, con sus guitarritas y sus coros bailongos. A posteriori, Raquel me ha comentado, como de pasada, que en cierto momento del espectáculo el público enardeció y comenzó a bailar en pie, entre butacas elevadizas, al ritmo del son sabrosón. Bueno, son esas cosas viejunas que, por razones que no vienen ahora al caso, a mi chavala le estimulan el cerebro; es lo que ha...

leer más

#caminata - #temporal - #casadellibro - #murakami - #elefantedesaparece - #corteingles - #raquel - #esther - #nerea - #cuba - #atencion - #elvalordelaatencion

4 Apuntes de un jueves 8
jueves, 08 de enero de 2026

He terminado a eso de las siete y media de la tarde la lectura de «La caza del carnero salvaje», de Murakami. Una experiencia enriquecedora y estimulante.



{reflexión}
Fumaba cannabis porque sentía que era la manera de ser el que está dentro; no conocía otra manera. Esta tarde he pensado que a lo mejor no hay manera, no la necesito.
Esto ha sucedido mientras disfruto de un directo de The Babe Rainbow

5:30. Arriba, que no hay que perder un minuto de vida -cosa harto imposible -. Indi reclama su tiempo sin contemplaciones; cepillado, sobre Sheba, pienso seco de sobremesa, apertura de puerta de terraza, visita al arenero, etc; tiempo de calidad. Yo ahí no escatimo interés ni esfuerzo, de hecho creo que es de lo más positivo del día, en cuanto a satisfacción personal me refiero.
6:00 a 8:00. PC en toda su esencia. Limpieza de entradas en mi propio usuario del WhatsApp, que lleva acumulando material desde hace semanas. Me pongo a ello y le meto meneo; inserto unas cuantas entradas variadas, tipo "historia" o "infotecno". Me tomo mi buena taza de café indonesio y visito por dos veces el retrete -ayer comimos garbanzos...-.
Y sesión de piernas con Maite: a tope. No tiene novedades. Confiesa que está haciendo de máster con su Jon, y que le protesta y no me extraña.
Seguido le doy meneo a la casa y... vacío la caja de las pesas para estudiar el estado de las ruedas rojas: dos andan bastante atascadas, por lo que se impone sustituir y para ello hay que visitar Leroy Merlín, no queda otra. Me disfrazo de caminante del asfalto y salgo. Hace frío pero voy con camiseta negra de manga larga, chaleco guay y en la mochila un polar azul claro; también guantes y gorra.
Sí, hace frío, pero me da igual, incluso me gusta.
{hasta aquí he escrito en el trayecto suburbano entre Santutxu y Barakaldo BEC}
Ha sido gozoso e intenso el rato del viaje en metro, unos veinte minutos, inmerso en la escritura, concentrado en el relato, sumido ...

leer más

#cajapesas - #leroymerlin - #jone - #IKEA - #thebaberainbow - #carnerosalvaje - #reflexion

5 Adiós a Dosrius
sábado, 27 de diciembre de 2025

El día amanece húmedo pero sin lluvia, ideal para emprender el viaje de regreso a casa. Habíamos pensado arrancar a eso de las diez, contando con el mal tiempo; pero que no lloviera me impulsa a adelantar los horarios previstos. Nos ponemos a ello y a eso de las nueve menos cuarto estamos listos para partir: despedidas, besos, maletas al coche y... al camino.
Al poco de alejarnos de Dosrius comienza a diluviar; una pasada. Durante unos cien o doscientos kilómetros la lluvia torrencial nos acompaña y nos obliga a mantener una tensión constante en la conducción. El tramo inicial conduzco yo. Hago una parada al poco de salir para que Tachón meara en una P de la autovía. La siguiente parada la estiro hasta el área de Aljafarín, la macro área a las afueras de Zaragoza City. Aprovechamos para mear y comer algo; Tachón lleva un sandwich de coas suyas, Raquel se pide un bocata de lomo y yo pincho de tortilla. En ese momento el ambiente no es bueno, yo pretendo perder poco tiempo en paradas inútiles porque quiero llegar cuanto antes a casa para que Indi no esté solito en casa -la Tata y Jorge le han dejado allá antes de emprender viaje a Benidorm, donde van a pasar una semana incluida la Nochevieja; sus cosas-. Repostamos y Tachón se pone al volante hasta fin de "su" trayecto. Son las tres y algo cuando dejamos a Tachón en Sani; un rato después bajamos los bártulos en Santutxu, Raquel sube a casa, yo aparco en el garaje y antes de subir a casa me paso por el BM a comprar comida -un pollo despiezado, jamón york, queso fresco, patatas, puerros, dos latitas para Indi-. Son las cuatro y algo cuando aterrizo por fin.
Me pongo ropa cómoda y preparo el caldo para hacer una sopa de pollo de las mías para cenar; a petición de la nena. El Señorito es lo más bonito de la casa: le adoro. Cenamos y vemos tele mientras cenamos -Chicote en Galicia, empanadas etc; nos quedamos con la copla de un restaurante en Cambados, un antiguo Furacho-. Y a la cama los tres, a ver cualquier cosa pa...

leer más

#2025dosrius - #2025barcelona - #villamazzara - #alfajarin

6 Navidad en Villa Mazzara, en Dosrius
jueves, 25 de diciembre de 2025

Es el día de los regalos, de las emociones infantiles y del compartir todo alrededor de la mesa (la inspiración es hoy un poco esquiva).
Cambio de estilo: passo al conciso esquema de los momentos.
Un café y a dejar pasar el tiempo hasta eso de las nueve y media en qué Irati y Rubén rasgan los envoltorios y descubren los pequeños tesoros. Los dos peques aun no tienen claro cómo va lo de los Reyes etc. Creo que son cosas de sus padres; cada cual a lo suyo.
Al terminar el acto fundamental del día... preparo tortilla francesa para Raquel y para mí. Después un paseo en coche al pueblo, que nos encontramos casi desierto; por suerte un bar está abierto y nos echamos unas cañas.
Comida del mediodía guisada por los Ros: caldo con garbanzos y sacramentos catalanes, muy bueno todo el despliegue. Además los clásicos canapés y los postres mató. Muy bien todo, pero estoy cansado y me apetece echar un apalanque en la cama. Siestón y vagueo desde las cuatro hasta las siete. Al reaccionar me pongo manos a la obra con las vainas y las patatas. En este punto estoy ahora mismo, escribiendo en un sofá mientras los chavales juegan a movidas muy muy muy frikis.
[cont.]
Las vainas con patatas? Un éxito total, no sólo no eran muchas sino que resultaron ser pocas; pero nada negativo que añadir, incluso el puntazo de ver a Irati disfrutando con las verduras, la que más, la mejor. Las vainas como medicina surtieron su efecto al día siguiente, tras recurrentes visitas al WC.
El día termina con media Dormidina y un descanso merecido. Lo hemos disfrutado. Me llena de felicidad ver a Raquel tan integrada, más que yo (incluso), participando como el que más. Por comentar alguna nota menos alegre: echo en falta a Indi; aunque sé que en Prim está en buenas manos, pero...
Navidad 2025 superada.

#2025dosrius - #2025barcelona - #villamazzara

7 Navidad 2025
Viaje al Este
miércoles, 24 de diciembre de 2025

Son las 5:55. Me cago. Me levanto y preparo café. Hago mis cosas y me siento al PC. Sobre las seis y media se levanta Raquel; tiene aún sin hacer su maleta y se pone a ello; yo lo dejé todo ayer bien preparado y bien controlado, para no estresarme más de la cuenta en las horas previas a iniciar el viaje. Los telediarios informan del tiempo invernal que nos espera estos próximos días y que afectará a las habituales zonas frías de la península; veremos cómo va la cosa, aunque yo siempre soy optimista.
Son las 9:01 y ya está todo el equipaje preparado en el pasillo; sólo falta cerrar la maleta de Raquel y Raquel en sí misma. El peque me manda foto de lo suyo y ya lo tiene controlado. Preparo un par de bocatas de jamón en barritas de pan integral, para el camino; también llevamos una bolsa de patatas fritas, y otra de almendras a la trufa.
Son la 10:10 y con lo de Tachón cargado en el maletero, que va a tope, emprendemos ruta; conduzco yo. El coche muestra una alarma en el cuentarrevoluciones del salpicadero: en color naranja una herradura invertida con una exclamación en el centro. Consultamos en el móvil y parece ser que es una alarma de presión baja en los neumáticos. Esto hace que paremos en la gasolinera de Arrigorriaga. La presión está bastante baja en las ruedas del lado derecho; las rellenamos y desaparece la alarma, y la incertidumbre. El viaje comienza de verdad.
Sobre las doce y media paramos en la gasolinera de Gallur a echar gasofa y una meada. Estirando las piernas nos comemos los bocatas de jamón y sin pausa seguimos con destino Soses, en el restaurante Lo Trull, donde comimos el año pasado.
Son las 14:45, aparcamos en Soses, en la Travesía del Sindicat. Nos acomodamos en la misma mesa que el pasado año. Menú: Raquel y yo crema de calabaza, Tachón brócoli al romescu, de primeros; de segundos, Raquel entrecot, Tachón salmón y yo Carrillera esofagante (he visto la sombra de la Parca a lo lejos, qué momento); de postre ellos yogur y yo crema potro...

leer más

#2025dosrius - #2025barcelona - #villamazzara - #soses - #restaurante - #lotrull - #atragantamiento

8 Indi pasa la Nochebuena en Prim
martes, 23 de diciembre de 2025

{la camarilla viaja a pasar estos días en Ávila}
Sí, a Indi le hemos pillado todo dormidito en si camita y sin darle tiempo a reaccionar le hemos metido en su transportín para llevarle a casa de Esther. Ha protestado poco, seguramente porque estaba medio dormido; a mí me ha dado una pena enorme. Sí, me ha inundado la tristeza, me he sentido mal, como si le traicionara y le dejara con extraños en estas fechas tan intensas. Raquel me dice que no exagere, que no "humanice" sus emociones, pero creo que se equivoca, pues el muchacho siente tanto o más intensamente que nosotros, los humanos. En fin, incluso me ha costado relajarme en la noche y dormir bien para comenzar el 24 el viaje en coche hacia el Este en las mejores condiciones físicas y mentales; veré cómo va la cosa.
Durante el día me he consagrado a organizar todo el follón del equipaje; una pasada. Para comer he organizado un menú sencillo y que implique mucho jaleo: vainas con puré de patatas y pechuga de pavo a la Air Fryer; fácil y con poco despliegue. Mientras el equipaje...
- Bolsa enorme con los regalos para los peques; regalos que previamente he envuelto en papel de regalo, etc.
- Bolsa enorme con las almohadas, el calienta camas y la mantita navideña.
- Bolsa enorme con las comidas: leche, huevos, patatas, vainas, café, cacahuetes, etc.
- Mochila con cosas de cocina y cables y triples, y una cafetera nueva que ha comprado Raquel.
- Mi maleta con de todo.
Al tiempo que preparo todo he cocinado 2 pasteles de bonito para llevar allá.
Cuando ha regresado Raquel del yoga, yo ya tenía todo encaminado, incluso la cena de manzanas, tofu y queso.

#2025dosrius - #2025barcelona - #indalecio - #prim - #equipaje - #camarilla - #avila - #venancio - #picassiano

9 El soñador siente el calor paterno y la dulzura del Sol Naciente
miércoles, 17 de diciembre de 2025

Esta agitada noche he abrazado intensamente a mi padre, cuando maniobraba un coche marcha atrás y casi rozo a un automóvil azul aparcado detrás y en cuyo asiento del copiloto estaba sentado mi padre, Manuel. El rostro de mi aita ocupaba la escena, en un plano medio, mirándome fijamente. La impresión me ha dejado paralizado durante unos segundos, pero he reaccionado y he ido a su encuentro. Al acercarme al vehículo azul he observado, levemente sorprendido, que mi progenitor estaba, en realidad, en la realidad onírica, en pie junto a la puerta del conductor. Me he apresurado a ir hacia él y le he estrujado entre mis brazos, dejando un reguero de lágrimas sobre el hombro de su americana azul, también azul. El bigote frondoso y bien recortado, la corbata ajustada al cuello de una camisa del color de los sueños, todo en él era... Él.
Un retazo de intensidad absoluta. Seguramente los sueños no significan nada, no hay mensajes ocultos, ni misterios que desvelar; seguramente son las cosas de la arquitectura cerebral, que aprovecha "sus momentos" para poner un poco de orden en el caos de la memoria - la mía muy alterada por consumos reiterados-.



El tiempo: frío y despejado, propicio para caminar hasta el Guggen.
Guggenheim: María Helena Vieira da Silva.
Cafetería del museo: tortilla, caña, retoques y electrolibro Murakami.
BM: champiñones y lechuga.
Menú: arroz con pollo, caldo de pollo, champiñones y sofrito; notable.
Tarde: lectura hasta terminar "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo"; maravilloso.
Raquel: el trancazo está en su esplendor; ella lo combate con Frenadol Descongestivo y Couldina, mientras yo le cubro de mimos y atenciones.

#sueño - #aita - #guggenheim - #vieiradasilva - #raquel - #trancazo - #pajarodacuerda

10 Castillo de La Calahorra
martes, 02 de diciembre de 2025

En el corazón del Marquesado del Zenete, el Castillo de La Calahorra se alza a más de 1.200 metros de altitud sobre una colina que domina toda la comarca. A primera vista, su perímetro amurallado y sus cuatro torres cilíndricas le confieren el aspecto de una fortaleza defensiva; sin embargo, tras esos muros se esconde uno de los primeros palacios renacentistas que se construyeron en España.

Mandado levantar a comienzos del siglo XVI por Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primer marqués del Zenete, el edificio se concibió como un proyecto rompedor para su tiempo: una fortaleza moderna que albergara un palacio de nuevo gusto humanista. La decoración se completó entre 1509 y 1512, reutilizando parte de la piedra de la antigua fortaleza árabe del cerro y recurriendo a materiales y artesanos italianos, responsables de los mármoles, galerías y programas escultóricos del interior.

El contraste no puede ser mayor: frente a la sobriedad exterior, el visitante descubre patios de mármol, elegantes escalinatas, galerías abovedadas y una rica iconografía de portadas y vanos que hablan del primer Renacimiento en la arquitectura civil española. Esta mezcla de arquitectura militar y estética palaciega convierte al castillo en una pieza singular dentro del patrimonio andaluz.

A lo largo de los siglos, el enclave ha tenido un papel estratégico en la defensa del territorio y ha sido testigo de episodios clave, como las revueltas de las Alpujarras. Desde sus terrazas, la vista se abre sobre el amplio llano del Marquesado, con la cara norte de Sierra Nevada como telón de fondo, una panorámica que en invierno se vuelve especialmente sobrecogedora.

El encanto invernal


La reciente apertura al público del castillo por parte de la Diputación de Granada, ha permitido retomar las visitas de forma organizada. En esta primera fase, el castillo se recorre exclusivamente mediante visitas guiadas gratuitas de unos 40 minutos, en grupos reducidos de hasta 30 pe...

leer más

#andalucia - #granada - #castillo - #lacalahorra - #paravisitar

© Zalberto | enero - 2026