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161 La fiesta del Barbadillo Como muchas veces, sin casi darse uno cuenta, como quien no quiere la cosa, picamos de ingenuos y nos dejamos embaucar por las risas y las músicas. Pedete feroz again. No me apetece entrar en detalles, me lo vas a permitir amable lector; me produce cierta vergüenza el sencillo recordar; además de tener que reconocer que hay muchas lagunas, espacio y tiempo comprimidos y zipeados; es la realidad del etanol. Aparte de esto anoto que lavamos y secamos el juego de sábanas blancas (aunque es oportuno señalar que las fundas de las almohadas y los almohadones aún permanecen prendidos del tendedero bajo una persistente lluvia...). Ah, y una colada de ropa de color, de camisetas y pantalones, calcetines y calzoncillos, bragas y trapos de cocina; también recogida y ordenada. También anoto que Raquel ha cocinado unos jamoncitos de pollo a la Air Fryer, con acompañamiento de coles de Bruselas plancha y arroz Basmati al aroma de aceite de ajo. Y dos botellas de Barbadillo, y una de cava; y cervezas verdes de lata. Mucha música, bailes y risas; y, como tantas veces, el Silvio metiéndose por medio, siempre donde no le llaman, siempre generando disputas y bobadas. | #fieston
162 De tiendas por el Centro Raquel madruga para dejar preparado un caldo de pollo, a expensas de colarlo y dejarlo dispuesto para posterior trajín. Sin pausa se prepara y marcha a yoga. Mientras ella está a su cosa física, yo cojo el relevo en la casa: cuelo el caldo y lo dejo listo para cocinar; aspiradora y cambio de piedras en arenero del chaval; recoger la colada y ordenar la casa. A eso de las diez y media, terminado el yoga, Raquel me llama y me propone bajar a dar una vuelta por el centro; acepto encantado. Metro y boca de Diputación. Casa Viva en Gran Vía; compramos cuchillo de sierra y accesorios para desagües de cocina y bañera. Culinarium en Ercilla; nada compramos. De camino al Zara Home hacemos parada técnica en el Serantes para comer unas rabas y descansar de nada, jajaja... Zara Home; tampoco nada. Metro y al barrio. Antes de subir a casa pasamos por el BM (Cointreau, fresas y helado de nata montada) y por la frutería (más coles); Raquel quiere intentar las fresas deliciosas del Serantes. Raquel cocina un arroz muy decente, pero lejos de sus expectativas; le animo lo que puedo. Se va a resarcir preparando unas fresas Grand Menier, en este aso fresas Cointreau, para la merendola; no lo logra: se le quema el azúcar, cachis. Antes de la merendola, yo, tonto de mí, no tengo otra idea más brillante que salir a media tarde a caminar, como un poseso inestable, joder, qué tonto. Al rato de salir ya estoy deseando volver, arrepentido de mi novedosa parida; en fin. De regreso a la butaca doble comemos las fresas con helado y luego el helado a pelo; jajaja. Y vemos mucha tele. Y esto es todo de lo que quiero hablar hoy. | #casaviva - #culinarium - #serantes - #zarahome - #caminata - #fresas
163 Turbulencias sabatinassábado, 28 de diciembre de 2024  El título no alcanza a rememorar aunque sea levemente el espléndido y turbulento (turbulento) sábado que nos vivimos Raquel, Indi y yo. "Un poco de todo" se suele decir, y es bastante correcto, pero no descriptivo, lo sé. Voy a dejar aquí un esquema de cosas para posteriormente, cuando me dé la gana, desarrollar en detalle. El viernes remojé garbanzos para comerlos el sábado. Compras en BM para festejar sábado y domingo. BM: un par de botellas de Barbadillo, queso de Burgos y membrillo, patatas de luxe, almendras, frutas y verduras variadas (brócoli, coles de Bruselas, tomates cherris, peras de tres tipos, patatas, cebollas, etc). Colada de la ropa que usamos en Can Ferrán. Cocinar un caldo de pollo para usar en el guiso de garbanzos. Echar una cervecita en la terraza, bajo el toldo y con Indi retozando en el banco junto a mí, mientras esperamos a Raquel; más bien... Raquel ha ido a primera hora a clase de yoga; su regreso se demora hasta eso de las tres: se enreda con su Tata y su tía Terín (que no responde a las llamadas y todo apunta a ataque de mimos). Cuando por fin vuelve a casa nos triscamos hasta el agua de los floreros y la cosa termina como el rosario de la aurora; en fin. A una hora incierta decido dar por finalizada mi participación en la juerga y me acuesto; la nena aún se queda un rato, con sus Silvio y tirando sopa por el suelo de ¿? (me lo ha confesado ella al despertar); por la mañana ha madrugado para limpiar el estropicio y dejar la casa, sobre todo la cocina, habitable y visible, con éxito he de reconocer. Un sábado de los nuestros.
| #terraza - #fieston
164 25 de Diciembre en Can Ferránmiércoles, 25 de diciembre de 2024  Un par de peques presas del nerviosismo lógico de la fecha irrumpen en nuestra habitación, la del año anterior, poco después de las siete; tocaba levantarse y bajar al salón para asistir a la apertura de regalos de Irati y Rubén. Tachón ya ha dado comienzo al día tomando café, huevos revueltos, y leyendo en la mesa del comedor; la rutina del peque me parece de diez. Tras el gran momento de los regalos toda la familia va desfilando poco a poco por la cocina, buscando algo para llevarse al estómago; nosotros hacemos lo propio. Con la barriga llena y el cuerpo recién duchado salimos Raquel y yo a dar un paseo por Puigdàlber; la niebla adorna los campos de viñas y pone una nota misteriosa en el paisaje. De regreso a la masía nos encontramos con la juventud afanada en el jardín mezclando ingredientes al modo alquímico para fabricar algo parecido a la sangría; Raquel me hizo el gesto de «no bebas esa pócima, que luego te sienta como un tiro y éste no es el lugar» , y menos mal que le hice caso, porque el potingue estaba subidito de alcohol. En fin. Luego tocaba el turno a la chavalería y su ritual de baño navideño en la piscina, y lo cumplen como auténticos campeones. Entretanto yo me instalo en la cocina a preparar tortillas de patatas, tres, para añadir al ágape del mediodía; esto ha surgido por aclamación pública, quorum inapelable. Y a comer. Después de la comida nos vamos a descansar un rato, hasta el momento «amigo invisible»; madre mía. Lo cierto es que hicimos unas risas, mientras Francisco iba sacando de una bolsa enorme los regalos invisibles, uno a uno y entregando cada paquete a su destinatario. Muy divertido. A mí me cayó en gracia una botella de PX, marca Cedro, y un chisme para taponar botella y extraer el aire hasta hacer el vacío y tal y cual; no sé porqué será que me tocó algo de alcohol (en fin). A Raquel (ostras, ahora mismo no me acuerdo). Mi turno de amigo le correspondió a Angels, y la gorra animal print que compré hace... leer más | #2024puigdalber - #sangría - #piscina - #amigoinvisible
165 Domingo en casadomingo, 22 de diciembre de 2024  Todo el día en casa. Raquel cocina dorada a la Air Fryer, con patatas panadera y cebolla. Muy bien le ha quedado, es verdad. He dedicado el día a limpiar cosas pendientes en mi web y a hacer el zángano telemático. Pero muy bien, sin queja. Raquel lo lleva con más esfuerzo, no está tan acostumbrada a la vagancia como yo (jeje). He empaquetado los regalos para llevar a Puigdàlber.
Tras recibir la última hora del encuentro en Can Ferrán, en la que Francisco nos ha comentado que no llegarán hasta eso de las cinco de la tarde, hemos cambiado la planificación de nuestro viaje: podemos salir sin tanto madrugón y pararemos a comer por el camino. Reserva en Restaurante Lo Trull, en Soses, Lérida, a las 3 o antes. | #regalos
166 Viernes de cava y lluvia a porrilloviernes, 20 de diciembre de 2024
- Piernas con Maite
- Lluvia incesante
- Ducha y compras en Eroski, arena y vicios gatunos, y en BM, secreto, dos de cava, anchoas ORTIZ de 9€
- Raquel cocina secreto con coles de bruselas
- Yo cocino puré de patatas
- Siesta gorda
- Gremlins la nena mientras prepara caldo de carcasas de pollo
| #serie - #unhijotuyo
167 Pendiente hoy, pendiente mañana y pendiente siemprejueves, 19 de diciembre de 2024  Amanece un día húmedo, las nubes bajas cubren las laderas del Pagasarri, y las inquietudes personales han de buscar refugio en las actividades introspectivas que con tanto ahínco busco y encuentro. Raquel ha descansado bien; su atención se vuelca sobre el teclado y las imágenes parpadeantes. He cambiado el menú previsto: nada de menestra al azar, hay quorum para cocinar la vieja costilla adobada con unas patatas para simular unas patatas a la riojana; experimentar no está de más, de vez en cuando. Hay que reconocer que el guiso ha resultado ser un mini éxito: ni tan mal. Raquel es benévola y lo ha catalogado con un aprobado alto; yo un aprobado y punto. Siendo, intentando serlo, objetivo, he de reconocer que las patatas estaban buenas; buenas, sin más; ¿las costillas?, también sin más. Y al terminar la comida... Raquel a descansar en la cama hasta las cinco, cuando se ha incorporado rauda y decidida para ir a su clase de yoga; yo a descansar a mi butaca a reponer en el cerebro las ideas peregrinas que parlotean absurdamente en él -en el músculo gris y niebla-.
Nota.- En la frutería he comprado carne de pimiento choricero, patatas y huevos. En el termómetro las temperaturas son meramente orientativas. Las personas continúan sin tener clara la frontera entre capitalismo y comunismo -o socialismo, como suelen referirse a las ideas comunistas-. El cristianismo no es sencillo de encuadrar en su caja correspondiente. Jueves. Ya falta menos para el martes que viene. Está prevista la colada de fin de año y el secado subsiguiente y todo lo demás. En cualquier caso creo que tengo perfectamente organizado todo lo relativo a los festejos del solsticio y los avatares de los humanos creyentes y algo, un poco, de los no-creyentes. Amén. | #costilla - #irati - #foto
168 Guggenheim revisitado y comida de Datos para Raquelmiércoles, 18 de diciembre de 2024  | Un día con el matiz diferenciador que propone la ausencia de la nena a la hora de comer y a las posteriores. Implica ello que no tengo que ocupar mi pensamiento en la organización del momento «comida»; auto alimentarme nunca ha sido un quebradero de cabeza para mí -le he dado un par de vueltas, buscando esas preparaciones que me agradan y que me sientan bien, y no he tardado mucho en dar con la tecla: unas setas y unos champiñones acompañando a una pasta integral es una combinación que no empacha y que es muy gustosa a mi paladar-, sencillamente busco aunar lo saludable, lo digestivo y lo sabroso; fácil. Dado que el día se anuncia en las apepés «soleado y agradable » -mi confianza al respecto de esas predicciones es prácticamente nula-, me arriesgo y hago planes de paseo ribereño e incluyo visita al Guggenheim; en mi memoria flota una información bastante difusa e inconexa al respecto de las exposiciones actuales, pero tengo la esperanza de poder disfrutar, tanto de lo ya visto como de lo por ver. Antes de salir a la intemperie del mundo he bajado al LIDL a comprar algunas cosas que comienzan a escasear en nuestra despensa; bolsas de 50L para la gestión del arenero del chaval; productos del mundo de la limpieza del hogar -pastillas 3 en 1 para el lavavajillas, limpiador en spray reforzado con lejía-; huevos de gallinas en libertad -qué mierda de ironía-; muchas latas de sardinillas en aceite de oliva y bajas en sal -me encantan, qué se le va a hacer-; dos botellas de vino de burdeos -curiosamente a unos precios muy asequibles- y una especie de litrona especial Navidad de la marca Dawn -pensando en vestirla de regalo para la Tata Esther-; ¿algo más que no recuerdo?, por supuesto que es posible... ¡¡¡setas y champiñones!!! para la comida de hoy -jeje-. Aparco el carrito junto a la mesa de la cocina y lo primero lo primero es atender la curiosidad de Indi: una latita -uno de los olvidos- de paté de buey que le mola muchísimo. Se relame y se la trisca en un par... leer más | #zubiarte - #mediamarkt - #guggenheim - #hilmaatklint - #decathlon - #plazanueva - #raquel - #comida - #datos - #serie - #unhijotuyo
169 Funeral padre Adalbertolunes, 16 de diciembre de 2024 2 acontecimientos relevantes hoy:
- He leído con ganas un buen montón de páginas de «Habla, memoria».
- Asistimos al funeral por el padre de Adalberto.
Un lunes muy contenido, muy de dejar atrás movidas malignas (jjj). He salido durante la mañana a comprar en el BM pechuga de pollo y una botella de aceite tudelano, aceitunas Arroniz. Y esto no es para otra cosa que para comer saludable y bajo en grasas malignas (jjj). Y tampoco es que haya triunfado con el cocinar, no esta vez; la pechuga a la plancha no es mi fuerte, y en esta ocasión creo que lo he bordado: peor casi casi casi imposible. De primero he cocido una coliflor; esto si me sale bien, es casi imposible cagarla (yo puedo también superar esta barrera, pero no lo quiero intentar, no tiene sentido). Raquel ha salido a sus cosas personales a eso de la hora del angelus. La muchacha necesita airearse lo máximo posible; lo merece. Ha aparecido en casa casi a las cuatro, por lo que hemos comenzado las operaciones de la siesta a una hora más tardía de lo corriente. Apalanque total en la butaca con los auriculares desgranando una de mis listas, en concreto la última preparación: Relax Máximo; músicas adecuadas a tiempos de lectura. El funeral comienza a las 7 de la tarde en la Basílica de Begoña. Como era de esperar allí nos juntamos una nutrida representación del antiguo CSD; festejamos en los buenos momentos y nos arropamos en los malos. Por allí andaban los de siempre: Patxi, Txerra, Cinta, Jose Gil, Pedro, Estela, Izaguirre, Tino, Javi Cano, Mikel, Miguel Ángel, Julio César Rey Bravo, Ana Mari, Carrasco, Javi Revilla, y puede que alguno más que ahora no me viene. Son poco más de las ocho cuando nos retiramos tras dar un abrazo a Adal; hay quien parece querer echar un trago, pero rápidamente se queda solo, un funeral es lo que tiene. Así que un día frío y diferente. Yo, repitiendo el esquema del domingo, prescindo del momento cena para dar una tregua a mi lengua, que t...leer más | #funeral - #adalberto - #nabokov - #hablamemoria
170 Hasta luego Perejillunes, 09 de diciembre de 2024  El invierno ya está a pleno rendimiento. Bilbao tiembla de frío y en Santelices la nieve cubre las calles, las casas y los campos. Hoy no pienso complicarme nada la vida, sencillamente recorreré los caminos de mi día a día y cubriré las necesidades básicas: compras, cocinar, ordenar, limpiar, descansar y fumar petas (los últimos petas del perejil que le suministró Virgilio a Raquel hace unos pocos días, cuando quedaron unos cuantos en la central, etcétera. Para empezar, entrenamiento de brazos con Maite. Raquel está quejosa de su zona derecha de la espalda alta; una mala postura probablemente. Yo me porto bien, sin aspavientos y sin dar por saco, jeje. Después de Maite me toca la salida habitual a comprar. Me agarro a mi carrito y salgo a las calles. En el Eroski de Zabalbide compro dos cajas de arena para Indi. En el BM me avituallo de básicos tipo leche, yogures, helados, etc. En la frutería remato las compras: patatas, cebollas, champiñones, calabacín y algo más que no recuerdo ahora. Ya en casa me dispongo a las tareas culinarias no sin antes animar mi mente con un porrito ligero, para elevarme un poco sobre las miserias del día a día. Y a cocinar se ha dicho. Después de comer yo me apalanco como casi siempre, con Indi tumbado encima, jeje. Raquel se prepara lentamente y sale al mundo con destino a su clase de baile gym; yo me fumo un par de petas mientras espero a que la nena regrese muerta de hambre y la espero con la cena preparada; así soy yo. Un día raro, invernal, levemente depresivo. Yo ahí sigo, con mis incertidumbres inguinales (¿qué será? ¿qué tendré?); no me hago idea de cómo va a evolucionar esta historia, y prefiero no pensarlo mucho (finalmente no me quedará otra que acudir a una cita con mi médico...). Raquel se acuesta al terminar la cena y yo me quedo hasta más allá de la medianoche dando cuenta del perejil que me queda (un par de petas y... ¡¡¡se acabó!!!). Mañana comenzará una etapa diferente, más saludable y aburrida.
... leer más | #perejil
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