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31 Chaparrones y dos tontos muy tontos Un día de muy mal tiempo: lluvia, viento y frío. En un principio mi mente se inclinaba por un abandono absoluto de experiencias exteriores, otro abandono total de las experiencias pendientes en el universo de las masillas y las espátulas y un abandono general de preocupaciones; una entrega al ocio, la lectura y el disfrute de la música. Pero todo eso ha sucedido en mi mundo interior en las primeras luces y sombras de un día poco amistoso. Lo cierto y lo real, lo que ha completado inicio del guión de la jornada ha sido el pronto que me ha llevado a disfrazarme con el equipamiento completo de un salir a la intemperie y dirigirme a un lugar cualquiera. Una vez tomada la decisión lo inevitable era buscar un sentido práctico a la salida, y lo he encontrado rápidamente: comprar coles de Bruselas; jajaja. «¿Qué elaboración pergeñar en la que incluir unas sabrosas coles de Bruselas?». - Ya lo tengo: pasta de lentejas con salsa de tomate made in me y de tropiezos coles y flores de brócoli. Una idea brillante sin duda. El destino de mis afanes no podía ser otro que un Mercadona; las últimas coles las compré en el de Rodríguez Arias y estaban de puta madre. Mercadona las vende envasadas en bolsas y vienen muy limpias y son de categoría de la buena. Así que vestido como un marinero en alta mar me he lanzado al mundo inhóspito. Ya en la calle me he ido sin dudarlo a la boca del metro; el tiempo no animaba a caminar por las calles, zarandeado por las ráfagas ventosas y azotado por la lluvia. Según las escaleras automáticas me llevaban al mundo subterráneo he ido barajando las diferentes opciones; Bolueta está muy visto y con mal tiempo no resulta interesante; Deusto podía servir para aprovechar que la ribera está a tiro de piedra, pero allá el vendaval y la lluvia harían poco cómoda la excursión; Consulado no me parecía lo mejor, por estar en zona pija y concurrida. Y llegando al momento de sacar la Barik para acceder a los andenes me ha venido la inspiración: e... leer más | #lluvia - #mercadona
32 Sopa de pescado y ventana a rayas En el salón de casa quedaba pendiente colocar una de las dos persianas que compré en Zarátamo hace unos días; y digo «quedaba» porque ya, a estas horas vespertinas, ya no queda: con esfuerzos moderados y habilidades preaprendidas -y con la ayuda infinita de Raquel- la persiana vieja, la que ya había cumplido más de un cuarto de siglo, ha pasado a ser un bonito y entrañable recuerdo y a ser reemplazada por una versión en aluminio blanco y ligero que nunca la hará olvidar, en su esencia persianera, pero que cumplirá con esforzada dedicación sus funciones y sus disfunciones -esperando que las disfunciones tarden muchos años en volver a hacerse presentes entre nosotros, en el mundo de los vivos-. Mientras, Raquel se ha sumergido en la vajilla y las cazuelas para al cabo de un par de horas de cocciones y frituras servir en los platos más hondos varios litros de sopa de pescado; un delicioso caldo salpicado de sabrosos trozos de rape y congrio, de roscas de langostino y bivalvos de ría y playas; una sopa de pescado de categoría. Digámoslo: Raquel lo ha bordado. He comido como un rey sin corona. A lo largo y ancho de las horas de la mañana en esta casa han pasado multitud de sucesos extraordinarios, como era de esperar, claro. Se ha retirado a golpes la cubierta plástica de la caja de la persiana que mira al sur y al patio de la vecindad del número cincuenta para con esmero colocar en su lugar un virginal paño de Zarátamo, en prístino blanco inmaculado, en ligera estructura de aluminio, una persiana Muñoz de belleza incomparable. No ha sido tarea fácil, pero con paciencia y esmerados cálculos mentales el objetivo soñado se ha hecho realidad; Raquel ha aportado una colaboración que ha sido, también, bienvenida. Señalar que mientras yo me ocupaba de bajar a los contenedores de basura el viejo paño de plástico color marrón y la bolsa 50L con los restos de arena y meados del Indi, Raquel ha dado un repaso de limpieza intensiva a la ventana recién persianeada, uno de... leer más | #persiana - #sopadepescado - #sofa - #meada - #vonnegut
33 Viernes 24 en Baraka Nos vamos de tiendas al MegaPark; ése es el plan. Concretando: vamos a buscar estores para las ventanas del salón en el IKEA y en el Leroy Merlin; los conocemos, pero lo suyo es verlos, tocarlos, medirlos. Nos organizamos para salir con el estómago sosegado pero no ahíto; para ello me apresto a hacer una tortilla de patatas de las mías, con su abundancia ovípara y su dulzura cebollera -no voy a entrar en más detalles, sólo comentar que me quedó de nueve y medio-. Entre una cosa y otra -básicamente la concienzuda preparación de Raquel lleva su tiempo, mucho- salimos pasadas la una, una hora perfecta para evitar las multitudes ociosas que frecuentan el universo comercial de la margen izquierda. El primer destino es el parking del IKEA. No hay aglomeración en absoluto -en lo relativo es ya una cuestión personal donde la subjetividad transciende la realidad y se apodera de la parte sensible, y cualquier emoción puede señorearse de la mente...-. Cogidos de la mano inmaterial recorremos los pasillos siguiendo las estelas →↓←↑ que nos guían, que sosiegan la inquietud, que son el googlemaps del mundo corriente... «Hemos detenido nuestro deambular en la Zona Sofás». Ha sido un latigazo mental, ha sido un recuperar un propósito y un recuerdo -yo me he encendido como una bombilla que caliente e ilumina-. - Estoy harto de nuestro sofá chaislong, he pensado en voz alta y Raquel me ha hecho el coro. El primer impulso nos ha llevado a reanalizar la elección ilusoria que hicimos hace unas semanas, el modelo HYLTARP; pero una vez allá, ante la realidad, nos ha decepcionado. «No es una buena elección, hay muchas posibilidades de que nos invada el arrepentimiento». Ha sido más un pensamiento que una otra cosa; un afán más que un impulso; pero se ha impuesto y ha concitado unanimidad. - Hay que seguir mirando. De nuevo un impulso visual, un caer de bruces tal que un Paulo camino de Damasco. Ante nosotros el modelo que buscamos, el que necesi... leer más | #IKEA - #leroymerlin - #sofa - #estores - #copas - #mercadona - #sopadepescado
34 Peter Marino Arquitectomartes, 21 de enero de 2025  Peter Marino. Arquitecto, diseñador e interiorista. Peter Marino (1949, EE.UU.) es un arquitecto estadounidense acreditado a nivel internacional por re-definir el lujo moderno en arquitectura y decoración, y muy conocido por integrar el arte dentro de sus diseños de interiorismo.
Marino obtuvo un título de la Facultad de Arquitectura, Arte y Planificación de la Universidad de Cornell, una universidad privada y estatutaria de Ivy League ubicada en Ithaca, Nueva York.
Peter Marino comenzó su carrera arquitectónica trabajando para Skidmore, Owings & Merrill LLP (SOM); George Nelson, y I.M. Pei / Cossutta & Ponte.
En 1978 fundó su firma de arquitectura y diseño Peter Marino Architect PLLC, de la que es director, con sede en la ciudad de Nueva York, y con -en la actualidad- 160 empleados y oficinas en Filadelfia y Southampton.
Ese mismo año de 1978 Andy Warhol lo contrató para hacer un proyecto de renovación de su casa en el Upper East Side de Manhattan y la tercera «encarnación» de Warhol’s Factory en el 860 de la calle Broadway.
Su trabajo para Warhol le abrió las puertas a comisiones residenciales de clientes en el mundo del arte, así como de la aristocracia europea.
En lo personal Peter Marino está casado con la diseñadora de vestuario Jane Trapnell, con la que tiene una hija.
Marino es un destacado coleccionista de arte: porcelana francesa, arte moderno y contemporáneo, y bronces franceses e italianos desde mediados del siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII.
También destaca por su personal estilo a la hora de vestir; con una apariencia de «motorista tatuado» viste principalmente con ropa negra de cuero, con hebillas y tachuelas, y con una sempiterna gorra también negra y de cuero.
En 1985, la familia Pressman, que en ese momento era propietaria de Barneys New York, contrató a Peter Marino para diseñar el concepto de venta minorista para la tienda departamental dedicada a las mujeres.
Este fue... leer más | #meta - #arquitectura - #contemporaneo
35 En ello estamosmiércoles, 08 de enero de 2025  Veamos, no es sencillo, todos los días me pasa, o en todas las ocasiones. El caso es que me pasa casi siempre que los recuerdos recientes se esconden en una neblina espesa, opaca, impenetrable. He de concentrar mi mente para acceder al cajón secreto del día a día, en el que todo es un gran revoltijo de imágenes confusas, lugares comunes e itinerarios gastados por pisadas de goma y aceras recién regadas con naranja nuclear; «lo de siempre». Me he sentido más ligero, como levemente elevado sobre mis fúngicos pinreles, y me ha parecido una gran idea caminar sin rumbo y dejar que sea el azar el que me lleve a un destino inevitable por cotidiano. Pocos puntos en la columna de "asuntos pendientes"; uno que es recomendable tachar: pasar por un punto de recogida de Celeritas a entregar el Hub USB que compré hace unos días por Amazon y que resultó ser una compra errónea (el conector de entrada al hub no era el adecuado para conectar al portátil), y hacer la devolución. He paseado en una mañana levemente cálida, casi en modo "manga corta", por los aledaños de Garamendi, donde está el punto de recogida más cerca de casa, el de la tienda de chucherías; pero no abren hasta las diez y son las nueve y cuarto. «¿Qué hago?». Una gran pregunta; difícil resolución. Parece que dejar correr el reloj mientras redesayuno en un bar, el de Maite por ejemplo, podría ser una buena opción; pero no me apetece lo más mínimo, y doy la vuelta, consulto en el móvil otros puntos de recogida y veo que uno me queda cerca, el de «Viajes Halcón», que está en una lonja pegada al Piérolas; perfecta opción. Tras hacer efectiva la devolución detengo unos segundos el pensamiento y la mirada soñadora para tomar una dirección que me lleve a alguna parte. Hay diversas posibilidades, algunas de componente meramente ocioso y otras con cierto matiz de utilidad; esto último es lo que me convence. Me dirijo por el Carmelo, por Iturriaga y por Cocherito de Bilbao, hacia mi destino en la general de Galdácan... leer más | #devolucion - #mercadona - #lavanderia - #serie - #disclaimer - #viento - #teffi
36 La auténtica geopolítica de Putinmartes, 03 de diciembre de 2024  En la última reunión del grupo (o «club») Valdai, celebrada hace pocos días, en este mes de noviembre de 2024, Putin desarrolló algunas reflexiones que, para quienes nos dedicamos a estos temas, son usuales (enseguida lo demuestro), pero ratifican eso que es tan usual, al más alto nivel, y de un modo explícito.
Por una parte, apunta Putin, el mundo está siendo reconfigurado. No solamente por la conocida resiliencia rusa o por el auge chino, o por la gradual pero imparable evanescencia socioeconómica del bloque occidental, liderado, como siempre ha sucedido en el último siglo, por EEUU. Todo eso está ahí. Pero su mera cita es pura descripción, y no contiene análisis alguno. Por consiguiente, en términos académicos no podemos quedarnos ahí: sería demasiado básico.
El análisis —o la interpretación de lo que sucede, si se prefiere— viene siempre después (cuando lo haya). Que es ahora, en esta reflexión. Lo primero que señala Putin es que los cambios a los que estamos asistiendo, debido a la interconexión de los factores descritos en el párrafo anterior, es de un calado equivalente al de Westfalia o Yalta. Personalmente, creo que los cambios a los que estamos asistiendo son incluso mayores. Pero, de momento, dejemos hablar un poco más a Putin. Él plantea que el orden de Yalta ya iba más allá del establecido en Westfalia. No aporta razones, pero es fácil entender eso. Porque el orden de Yalta se basaba en una peculiar superposición de ejes de conflicto: más allá de la mera «razón de Estado» (sin que ésta desaparezca por completo) surgió un eje ideológico (es decir, la cobertura moral o cultural de una base económica) que abarcaba la competencia entre dos modelos contrapuestos (capitalismo y comunismo —me vale «socialismo real», por supuesto, e incluso elevo la apuesta: eso fue lo que dio de sí el «socialismo realmente posible»).
Eso ha terminado, seguro. De nuevo, se puede discutir dónde estamos. Pero ya no «dónde no estamos». Entonces, cojo el testig... leer más | #meta - #duguin - #putin - #rusia - #eurasianismo
37 Despejando horizontes (cont.) Con la inercia decorativa que se nos había instalado en el cerebro al terminar el sábado disfrutando de la sesión de cinemascope, hemos estado toda la mañana trajinando en la casa... Los viejos estores del salón han caído bajo el impulso de renovación que nos inunda; qué ganas tenía de quitarlos, y, encima, el resultado ha sido mucho más favorable de lo previsto; queda la cristalera como más limpia, accesible, luminosa. Todo el salón ha ganado en limpieza y buenas sensaciones. He testeado los cuatro cables de los antiguos altavoces para tenerlos identificados y por usarlos, si así lo deseara, para prolongar alimentación hasta sus puntos de conexión. En concreto, he metido chicha al cable que asoma encima de mi cabeza cuando me siento al PC; esa toma de corriente viene a huevo para alimentar el proyector, que hemos decidido que se va quedar colocado encima del módulo más cercano al termostato, que es perfecto para proyectar, como si del cine se tratara. He salido a primera hora a comer un pincho de tortilla en el Maite (y otro para llevar a Raquel). También una pasada por el super de Garamendi a comprar básicos para pasar el domingo. Hoy está previsto comer hummus casero; ayer compramos Tahini en la carnicería halal que hay junto al Vaquero. El humus ha quedado muy sabroso, me ha gustado; para repetir. Hemos usado garbanzos remojados y cocidos por nosotros, pero creo que con la cantidad de sabores especiados que lleva pueden servir perfectamente los garbanzos de bote (habrá que probar). Tarde. Tele, móvil y PC. Después de cenar unos huevos hechos sobre salsa de tomate, Raquel se acuesta y yo me quedo viendo el derby entra el Athletic y la Real, que ganamos por 1 a 0, como debe ser, merced a un bonito gol de Sancet a pase de Nico Williams. Y unos cuantos petas. | #estores
38 Despejando horizontessábado, 23 de noviembre de 2024  Hoy ha tocado pasar un día tranquilos. Raquel sale a su clase de yoga sabatino, a las nueve y media; yo permanezco en el hogar, en plan tranqui total. A media mañana me llama la nena para decirme que ha quedado con la tía y con Nerea y Juan Luis; así que yo también me animo, faltaría más. El marianito cae en el Vaquero, los cinco alrededor de una mesa. Después, tras dejarnos Terín, nos vamos hasta el Piérolas a echar un vino; allá se nos une la Tata, y los cinco nos apalancamos luego un rato en la terraza del bar Santutxu. Un rato entretenido, lo cual es buena señal, sí, que me empiecen a caer bien éstos de Barrica/Barrika ya iba siendo hora, quizás sin urgencia pero sí con la fuerza y la intensidad del deseo. Nos disolvemos y cada uno a sus cosas; nosotros a casa a comer y tal. Durante la tarde nos ponemos a probar el proyector usando de pantalla los estores de la terraza; el invento resulta ser mejor de lo previsto, ya que se ve de puta madre y uno tiene la sensación de estar en el cine. Aprovechando la coyuntura le hemos dado un giro mobiliar al salón, quitando el banco de junto a los cristales y arrimando el sofá hacia el hueco que ha dejado el banco; el salón queda más espacioso. Hemos disfrutado viendo algo a pantalla grande y cómodamente sentados en nuestras butacas. Y muchos petas. | #nerea - #juanluis - #esther - #terin - #raquel - #proyector
39 Plasencia y su Parador mágicosábado, 09 de noviembre de 2024 .jpg) Amanecemos en Huelva dispuestos a recoger todo el equipaje lo más rápido posible para emprender viaje a Plasencia con tiempo suficiente como para llegar a comer en el Restaurante Succo, previo pase por el apartamento para dejar el equipaje. Ambos objetivos se lograron con precisión milimétrica. A un cuarto de camino hacemos parada alimenticia a eso de las diez y media en un restaurante de carretera, auténtico como hay pocos, con sus cazadores nativos y sus fobias al sistema a voz en grito. De El Mesón de la Abuela se trata, un sitio que encontramos poco antes de llegar a la altura de Jabugo. Almorzamos a la vieja usanza: café con leche en vaso de cristal y tostada de jamón ibérico con opción a tomate rallado. Raquel hay que ver lo que disfruta con estas cosas, jeje, es adorable. Hay documento gráfico del desayuno... Son poco más de la dos y media cuando dejamos el coche aparcado en un parking justo frente a la puerta de Talavera, una de las cinco de la muralla. Con equipaje de solo noche (un maletón, una mochila a reventar y la bolsa térmica del asunto alimenticio) ascendemos hacia la Plaza Mayor, pues a escasos metros está nuestro apartamento turístico, en el número 22 de la calle Rey. Está en un edificio remodelado que comparte la segunda planta con otros dos apartamentos; nosotros nos instalamos en el Alfonso VIII; los otros son el Carlos V y el Fernando II el Católico, o no. El apartamento es pasote, sin palabras, es mejor verlo, vivirlo. Pero no hay tiempo que perder, la reserva en el Succo es a las tres y cuarto y son y siete, así que... a apresurarse tocan. Restaurante Succo; hay fotos. Mesita amplia y perfectamente dispuesta. Servicio impecable. Comida insuperable. Relación calidad precio de primera. Menú. Espárragos en tempura con no sé qué y no sé cuántos. Ensaladilla de bogavante (mmm). Alcachofas (de éstas no hay foto, snifff). Presa ibérica del copón. Y melón en sopita de hierbabuena (qué exquisitez). Bebimos un cava extremeño, Vía de ... leer más | #2024tartessos - #2024plasencia - #restaurante - #elmesondelaabuela - #restaurante - #succo - #apartamento - #luxury - #laparadadelrey - #parador - #feriamedieval
40 Almodóvar: variaciones sobre la muertejueves, 24 de octubre de 2024 Es cierto que Almodóvar ya no pisa la calle, pero ¿quién la pisa? La calle, no el yo, es la odiosa. Lo que hay que hacer es lo que hace Almodóvar: quedarse en el búnker (una mansión en su caso, un cuartucho en el mío) forrado de colchones culturales hasta que todo esto pase. Es decir, la vida.
Cuando se está fuera de su curso, quedan solo dos diálogos posibles: con la cultura y con el tiempo; o sea, respecto a esto último, con la existencia despojada. Hay una estilización existencial, una simplificación. Queda lo que se ha hecho a lo largo de los siglos para pasar la vida y queda el fin de la vida.
El fin físico, porque hay un fin anterior. Me ha sorprendido que en La habitación de al lado, la nueva película de Pedro Almodóvar (que es de la que estoy escribiendo), se diga una frase que leí en El sexo y el espanto, de Pascal Quignard (no sé si se le ha ocurrido a su vez a Almodóvar, si viene en la novela de la que ha hecho el guion, Cuál es tu tormento, de Sigrid Nunez, o si Almodóvar está citando implícitamente a Quignard): «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino el sexo».
Hasta que se dice esa frase, yo estaba esperando algún encuentro sexual en la película. A modo de despedida corporal de los placeres. Pero no, el ámbito ya es tanático. Las preciosas casas de la película, el precioso hospital, todos con vistas, son ya sarcófagos (coloridos). De sexo solo se habla fuera, en el igualmente precioso jardín: pero es un sexo pasado, como de paraíso pasado. (Se me ocurre otra frase, a propósito de lo que dije al principio: «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino la calle».)
Fuera (además del excurso de la guerra y el del incendio) se habla también de apocalipsis climático, como de muerte global futura. Es la muy comentada secuencia de la turra de Turturro, en la terraza del restaurante campestre, con río. Pero si es una prédica del director, como se ha criticado, este se la toma con ironía, porque Julianne Moore le reprende. Tal v... leer más | #meta - #cine - #almodovar
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