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1 3:45 AM - Raquel tiene pesadillas
sábado, 17 de enero de 2026

La humanidad no sabe distinguir entre deseo y destino


Dado que hay que dejar testimonio -cosa que me autoimpongo con sumo placer- voy a no explayarme en exceso; el día ha sido sencillo y a la vez intenso.
En primer lugar: la nena, Raquel, está malita, su trancazo evoluciona a gripazo o similar. Le molesta todo. Le molesta la garganta; de vez en cuando tose como si llevara dentro un león afónico. Le duele el oído izquierdo; esto sí que es jodido, la verdad. Siente un malestar general típico de gripe, incluso se toma la temperatura -¡¡¡en la muñeca!!!- y sobrepasa los 37º por los pelos. En resumen, está pochita y su jornada transita de la cama a la butaca y viceversa. Mientras esto se desarrolla de esa manera, yo me ocupo de que no le falten caprichos y atenciones.
Tras consensuar el menú del mediodía, crema de calabacín con flores de coliflor y merluza rebozada, emprendo el itinerario necesario para recopilar los ingredientes de las preparaciones; es decir, que voy a ir al Corte Inglés a comprar merluza congelada y, de paso y también muy necesario, reponer cafés globalizados en la planta 6ª, donde aprovechar la coyuntura y llevar algún capricho al Señorito. Así que me ducho, me afeito y me visto con el chamberguito plastificado por fuera y suavecito azulón por dentro. Macuto isotérmico al hombro salgo al mundo. Por Iturribide me incorporo al flujo humano que deambula por el Casco Viejo. Cruzo la ría por el puente del Ayuntamiento y sin atajos improvisados entro al Corte y subo a la 6ª. Primera etapa: comprar café. Me inclino por dos bolsas de medio kilo de café de Sumatra y una, también de medio kilo, del de Etiopía; ambos contrastados. De ahí hago una paradita en la zona mascotas en donde compro un sobre de goloseos. Ya me iba a ir hacia abajo cuando me detengo, miro hacia la zona de Platos Preparados y no puedo resistir la tentación: cojo número, espero un minuto y compro... 6 croquetas y una ración de ensaladilla. Hala, a la calle, más contento que ...

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#raquel - #enferma - #corteingles - #café - #croquetas - #ensaladilla - #LIDL - #merluzarebozada - #esther - #jorge - #concierto - #luzcasal - #madrid - #picassiano

2 Sábado con fiestón gaditano
sábado, 25 de octubre de 2025

Compras en el Carrefour. Compras en el Mercado. Una caña en una terraza frente a la playa de la Caleta. Un intento de tomar algo en Casa Manteca que no fructificó por haber ¡¡¡cola!!!; optamos por la alternativa en un bar que ya probamos la vez anterior, y donde tomamos un vino y unas croquetas. Seguimos con unas manzanillas en Casa Palacios, donde la muchacha camarera nos recordó, bueno a Raquel, y donde subimos de nivel la calidad del inminente pedete. Antes de subir hacemos unas últimas compras en el Carrefour Exprés de la plaza del Ayuntamiento. Después... nos aposentamos en el piso dispuestos a pasarlo en grande. Comemos en casa a base de lomo ibérico con patatas al horno y tomate en ensalada. El resto del día... cervezas, vino blanco, petas, música y desfase. Yo me acuesto antes que Raquel, que se festeja a sí misma hasta más de las dos de la madrugada. Mucho desfase pero sin llegar a mayores, aunque la nena se puso muy en modo pelea; menos mal que supe evitar el choque y todo ha quedado en nada. Es que lo de beber y fumar...

#202510cadiz - #lacaleta - #barriolaviña - #casamanteca - #casapalacios - #carrefour - #fieston - #petas

3 De Llodio/Laudio a Lujandio/Luiaondo
2 comentarios sábado, 27 de septiembre de 2025

Sábado en camarilla. Este puede ser un buen resumen, por lo inspirador, digo. Hay plan de comida en Arrankudiaga, con la camarilla y el añadido de última hora de Juanjo y Ander, su vástago de 8 años. Un plan que sugiere dosis excesivas de comida y bebida, y un plan al que accedo un poco renuente, fundamentalmente por lo cuesta arriba que se me hace mantener la calma cuando hay que soportar la verborrea absurda de la Ima; en fin.
Quedamos en la estación de Abando con Juanjo y Ander para ir todos juntitos a Arranku en el tren de las 11:02. La idea es que en el apeadero de Arrankudiaga se nos unan Ima y Pe para bajarnos todos en Llodio y desde allí caminar por una vía habilitada para peatones, a la orilla del Nervión, hasta llegar a Luiaondo, donde hacer un retorno a Arranku en tren. El recorrido desde Llodio hasta Luiaondo lo hago en cola del pelotón charlando amistosamente con Ander, con la intención de conocer un poco la idiosincrasia del muchacho; tiene un puntido de amaneramiento que hace que uno entre en modo sospecha y le coloqué en la caja de pendientes de sexualizar, pero con grandes posibilidades de dar el salto a la caja de gay de pies a cabeza; un muchacho muy condicionado por filosofías de mamá luchadora y por sus sueños inalcanzables. Ander me ha caído bien, pero sin más, su edad es muy inestable y no se sabe hacia dónde crecerá.
Y todo sale a la perfección, una coordinación fina y sencilla; bueno, en Luiaondo estuvimos a puntito de perder el tren elegido por culpa de, no podía ser de otra manera, la Ima, que nunca ve la manera de sabotear los planes de los demás, siempre con la pretensión de añadir aventura jodiendo los planes y la comodidad; pero no tuvo suerte, la ocasión no era la apropiada para poner en el tapete sus trucos habituales. En Arranku dejamos el ferrocarril por unas horas y refrescamos el gaznate en Iberlanda, con un par de botellines.
La comida.
Barbacoa para nada: se asaron morcilla y chistorra, y apenas se le dio un mordisco...

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#camarilla - #juanjo - #ander - #luiaondo - #llodio - #tachon - #concierto - #okume - #patri - #oposicion - #examen

4 Viernes? Pues no lo parece
viernes, 29 de agosto de 2025

Me percato de que cuando pienso en el título de una entrada de mi bitácora me esfuerzo en dar con un "algo" muy sintético, breve, conciso, ligeramente poético, y, sobre todo, inteligente, o en ese plan, o sea, como yo mismo. Creo que es un esfuerzo inútil, sin sentido, un esfuerzo que no alcanza meta alguna, una búsqueda sin objeto; pero me he dado cuenta a tiempo, el rango suficiente para corregir y enmendar; como dijo Henry Miller "cualquier momento es el momento para empezar algo nuevo".
Esta mañana, caminando por el sendero de mis días postreros, he sabido que voy en una cuenta atrás; más tarde, más adelante, más allá, he sabido que la cuenta es una "cuenta alante"; el pasado ya está escrito, quizás olvidado, pero si escrito, y subrayado, y corregido. Me he dicho "65 y en nada 66, ahí es nada, ahí lo tienes, tú verás , cada día es un tesoro, adminístralo (el corrector no está conforme, fijo que el corrector es un puto inglés inseguro). Mis antepasados construyeron un Imperio, uno de los de verdad, de ésos que dejan a su paso la propia lengua, la particular manera de pensar y de vivir, la que aglutina. Esto en cuanto a la cosa de los "imperios ", lo digo por si hay algún inglés por aquí cerca.



Yoga a las 8, con innovación y progreso sin límites.
Caminata hasta la curva de Elorrieta. En casa de Sani con Tachón. Le devuelvo el libro de Murakami, Tokio Blues, y él me deja otro del idem nipón, Kansas en la orilla. Charlamos. Ha colocado su punto de engorde en la ubicación top del piso; la sabiduría le tiene poseído, inevitablemente.
Monto en el tren subterráneo en San Ignacio y me bajo en Santutxu Zabalbide, para comprar vegetales para la ensalada, y una botella de vino, un Barbadillo onubense, un seguro a todo riesgo.
Un viernes es un viernes y Raquel no se conforma con lo pertinente laborable, quiere más, de ahí el vino blanco...
Air Fryer. Pimientos del padrón y alitas de pollo. Risas y palabras felices, antes durante y despu...

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#yoga - #caminata - #sani - #murakami - #tachon - #tokioblues - #pechosyhuevos - #guggenheim - #rotterdam - #pezuñas - #cynos - #topaleku - #fieston - #brandy

5 D08- Comida en el Limonero
viernes, 30 de mayo de 2025

Un día fetén, caluroso y tranquilo, uno de los que yo deseo hacer modelo del resto de mis días, o de mis abundantes días; yo me entiendo.
A primera hora me he entregado con buen espíritu a la sesión de abdomen con Raquel y Maite. Hemos desmontado las sábanas para hacer la gimnasia en la cama y de paso darles un frescor acuático a las blancuras de la noche y la sobremesa. He hecho bastante cuello y pocos abdominales; es importante no abusar, que tengo una naturaleza tremendista y si me dejo llevar termino arrepintiéndome y pagando caro mis travesuras.
Al terminar la gimnasia he limpiado la piscina a conciencia, y me he metido un número de largos que se corresponden con mi récord de este período orgiveño; 42 largos, sin trampa ni cartón. Es gozoso dejar que el sol se encargue de secar la piel y de administrar su dosis de energía fundamental. Con delicadeza he extendido las húmedas sábanas sobre las cuerdas que yo mismo coloqué hace ya unos años -las cosas que hago a trancas y barrancas-. Con todas las ocupaciones de la mañana bien encaminadas, he podido por fin reordenar el porche para colocar la mesa plegable y la silla de plástico Alhambra, sobre la mesa el portátil y el ratón, sobre la silla mi culo en bañador verde desgastado por el sol; toca poner al día la bitácora, hoy no tengo que adelantar trabajitos en la cocina para preparar la comida, hoy no, hoy comeremos en el Limonero, si todo va como tenemos previsto.
La nena, cuando en la cabeza tiene el postit de salir a comer a mesa puesta, por lo que sea no ha dado la una y ya comunica que está libre de cargas laborales y que nos podemos ir cuando quiera -¿cuándo yo quiera? es irónica cuando quiere la chavala... jajaja-. Nada, al coche y al pueblo.
En el Limonero nos atiende el jefe, el argentino, tan solicito con nosotros como siempre - y con el resto de clientes también-. Nos sentamos en la mesa de siempre, junto a la ventana; encargamos una botella de blanco Calvente y analizamos el menú del día. Con ...

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#2025orgiva - #restaurante - #limonero - #serie - #matabot

6 Día 3 - Chicharrones y manzanilla
sábado, 29 de marzo de 2025

Primer cafecito mañanero en Cádiz, en nuestro precioso ático.
Salimos casi a las diez en dirección al Mercado, con la idea de avituallarnos con los básicos y con lo necesario para preparar la comida en casa (por llamarlo de alguna manera jeje). Me he colocado las bermudas deshilachadas en modo comando y una camiseta fresca: el día se anuncia primaveral veraniego.
El Mercado está como siempre; las pescaderías parecen joyerías. Compramos mucha verdulería: lechugas, tomates, cebolletas, patatas, vainas, y tal y cual. Y un par de chuletas de cerdo ibérico. Desandamos el camino para dejar las compras en el apartamento y nos echamos a las calles.
Raquel tiene decidido el destino de la mañana, la zona de La Caleta, el barrio La Viña y Casa Manteca. Todo eso es lo que hacemos. La primera parada para descansar e hidratarnos la hacemos en la Peña Flamenca de Juanito Villar. De allí ya nos adentramos en las callejuelas del barrio La Viña. Localizamos Casa Manteca y nos aposentamos en la barra: vinitos de la zona y chicharrones; qué bueno todo. La zona se va llenado de gente. En otro garito de la calle que tiene palmeras nos sentamos fuera, en una mesa alta y degustamos un par de copitas de Manzanilla y unas croquetas de puchero muy buenas; nos divertimos con nuestras chorradas de siempre. Y poco a poco regresamos a la Plaza del Ayuntamiento; en el Carrefour de la plaza compramos una botella de blanco y una de vinagre (para la ensalada que tenemos pensado comer).
La nena ha preparado una comida de diez: tomate en aceite, patatas cocidas en aceite, lechuga con cebolleta en aceite, y chuleta de cerdo a la plancha. Superior menú, perfectamente ejecutado.
La sobremesa me la monto en modo siesta, mientras Raquel sale a hacer un reconocimiento de las tiendas de las calles del centro; de regreso vino con una preciosa blusa azul intenso que le queda a las mil maravillas.
Yo no he salido en toda la tarde, mi ingle estaba dolorida y me ha sentado bien descansar en la ca...

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#2025cadiz - #laviña - #casamanteca - #mercado

7 Comemos los del CSD
sábado, 01 de febrero de 2025

Sábado con los 50 del CSD.
Ahora son las siete de la mañana del lunes 3, los recuerdos son bastante nítidos, pero con ángulos difusos. La comida anual con los del CSD siempre es emocionante, lo mires desde dónde lo mires.
El restaurante de este año es elección de Luis. Es el Balicana, en la calle Henao, en la zona de bares y restaurantes, en el meollo vamos. Es un local decorado en estilo muy profuso, con mucha planta artificial y mucho estilo polinesio, como su nombre indica.
La hora de cita era a la una en otro garito de por allá, el noséqué; nosotros, más condicionados por mí que por la nena, hacemos aparición pasadas las dos, cuando ya han llegado casi todos y ocupan media calle, en plan manifestación autorizada. El caso es que ha sido buena idea, ya que según cuentan a la una no había ni dios por allí, excepto Luis y algún otro nervioso -básicamente los organizadores, jajaja-. Bueno, que a lo que vamos.
El Balicana está hasta los topes. Ocupamos cuatro o cinco mesas grandes. Observo que Raquel se ha instalado en una mesa con la Tocino y Mijavi y que ya no quedan huecos, así que busco con la mirada al grupito de las chicas y allí que me voy. Luis me hace un hueco entre Joserra y Amaia, frente a Cinta y Luis; de puta madre. Y comienza el banquete y el despiporre.
La comida es muy aceptable, de las que mejor, si no la mejor; también la más cara, salimos a 60€ por cabeza. Y el cachondeo también es de los mejores, si no el mejor; jajaja.
[ Para no olvidar. Uno de los momentos cumbre. Txerra metiéndose en un jardín, con mi necesario aliento, intentando piropear a las chicas, con lo de que el paso de los años no las ha afectado como a los varones, que ellas están guapísimas y en todo caso «un poco menos tersas». Joder qué descojono. Inolvidable. ]
Menú.
Entrantes. Croquetas de jamón ibérico, excelentes. Gyozas, crujientes y sabrosas. Ensalada de burrata, sin nada que objetar. Pulpo a la plancha, lo más flojo -si decidimos no comer pulp...

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#csd - #comida - #restaurante - #balicana - #discobar - #indian

8 La camarilla se reúne en Arranku
sábado, 18 de enero de 2025

Que este sábado podía ser uno de esos días de recuerdos infaustos no me cabía ninguna duda antes, durante y, por supuesto, después. Ir a pasar el día a Arrankudiaga con la camarilla siempre es una arriesgada apuesta, que también casi siempre se pierde. Pero bueno, el día se presenta luminoso, aunque gélido.
Raquel tiene el deseo de empezar el día con buen pie y no suspende su clase matinal de yoga, y a mí me viene de perlas para arrancar las actividades hogareñas con calma y buena música. Mi tarea pendiente y fundamental es hacer unas compras en el BM para dejar la nevera medianamente surtida; en concreto hay que comprar verduras variadas para preparar el domingo un arroz de carácter digestivo, por lo que pudiera pasar y que sabíamos que iba a pasar. Compro un poco de todo y regreso a casa con el tiempo justo de ponerme ropa cómoda y abrigada y bajar al encuentro de Raquel en la estación de Abando.
El tren seleccionado para embarcar rumbo al mundo rural es el que sale a las 11:37; como es de imaginar yo llego a la estación casi media hora antes, pero sin problema, al contrario, a mí esas esperas me sirven para relajar la mente y las ansiedades. Raquel aparece también con tiempo de sobra como para echar un pincho y un zurito en el bar de la estación. Y tal.
Llegamos a Arrankudiaga sin contratiempos. La camarilla está toda afanada en la cocina preparando el papeo. Hay de todo, y muy rico la verdad. Hay ensaladilla de Mercadona tuneada (muy bien por cierto); hay jamón, croquetas, rabas (malas malas malas), y poca hostia más. Sobre el mediodía desplazamos el festejo al jardín, a la vera del magnolio. Pedro ya tiene la barbacoa en marcha; hay idea de comer cosas a la brasa: morcilla, chistorra, lagarto; finalmente se dejó a un lado los elementos más indigestos, morcilla, chorizo, chistorra, y nos centramos en el lagarto y en unas patatitas asadas y aderezadas con unos mojos canarios bastante aceptables.
Y mucho vino. Raquel aportó una botella maxi de un tinto ...

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#camarilla - #arrankudiaga - #barbacoa - #batzoki - #iberlanda - #iturribide - #petacos - #futbolin - #fieston

9 Año Nuevo en el Palomar
miércoles, 01 de enero de 2025

En vista de que Esther está cada día más en plan «sus manías y sus caprichos» este arranque de año, con su comida festejo correspondiente, se realiza en el Palomar y se encargan de la preparación de los manjares los habitantes de la casa. Yo me he puesto flamenco y he guisado unas vainas con patatas, para que Tachón esté más cómodo (sí, a comer el día de año nuevo sí ha venido el peque); también he hecho puré de patatas para acompañar al solomillo a la plancha que posteriormente quema la Tata, con gran maestría eso sí.
Además de los platos fuertes también se extienden sobre la mesa los restos de la cena y Raquel fríe de nuevo unas exquisitas croquetas de boletus, que le salen fetén. A los comensales no les hemos dado mucha cuerda y a eso de las cuatro y media todos han salido por la puerta llevando grandes y pesadas bolsas con los restos que no se van a consumir en casa; muchos dulce, muchos bebercios, pan, bollos suizos (que la Tata trajo 6 para comer con el jamón, una extravagancia familiar que hace bien en mantener para que no se pierda, y eso). Ya solitos los tres (Indi se ha portado fenomenal) nos hemos puesto manos a la obra dando forma al delicado arte de la ociosidad.

#jamada

10 Nochevieja en pantalla grande
martes, 31 de diciembre de 2024

Este año la cena de Nochevieja se prepara y se consume en nuestra casa. Entre los asistentes no está tampoco este año mi chiquitín, pues no le convencen las opciones de transporte al término de la cena.
En el menú que hemos desplegado sobre la mesa no falta una serie de clásicos familiares, como jamón, tortilla de patatas (mi especialidad), pastel de bonito (otra de mis especialidades), queso, paté, aceitunas y tal y cual. Y tras retirar los pocos restos de los entrantes damos paso a los platos calientes: croquetas y gambas plancha. Y ya, y de sobra.
Todo ello regado con vinos blancos de Navarra y cava.
Una vez concluida la cena... damos comienzo al espectáculo, un espectáculo... cinematográfico: sorprendemos al personal desplegando la pantalla grande y proyectando sobre ella la luz del proyector, sobre la que cabalgaban las cadenas generalistas con sus previos a las doce campanadas. Me encargo de preparar las doce uvas a los que desean comerlas (todos excepto Jorge y Esther, los raritos) y finalmente asistimos al evento de fin de año e inicio del nuevo de la mano de un popurrí de presentadores. Todo muy bien.
El resto de la noche, hasta eso de las tres, estuvimos viendo cachitos musicales y haciendo risas; y dándole al cava hasta acabar las existencias.

El peque no ha celebrado, es un poco místico...

#fieston - #pantallagrande

© Zalberto | enero - 2026