Cuece el arroz en el caldo de pollo hirviendo durante 15 minutos. Mientras, corta el jamón de York en cuadraditos.
Lava el brócoli y rállalo.
Saltea los daditos de jamón en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra hasta que empiecen a tomar color.
Cuando falten 5 minutos para terminar la cocción del arroz, añade el brócoli rallado, sala ligeramente y da un par de vueltas. Si se queda sin caldo, añade un poco más.
Mientras, en una sartén antiadherente, prepara una tortilla con los huevos.
Incorpora la tortilla cortada en trocitos al arroz junto con el jamón, la mantequilla y un par de cucharadas de queso cheddar o Parmesano rallado. Rectifica de sal y sirve enseguida.
Los fragmentos de Heráclito Sobre el universo ^Introducción Lógica
Sabio es que quienes oyen, no a mí, sino a la razón, coincidan en que todo es uno.
Siendo esta razón eternamente verdadera, nacen los hombres incapaces de comprenderla antes de oírla y después de haberla oído. Pues sucediendo todo según esta razón, se asemejan a los carentes de experiencia, al hacer la experiencia de palabras y obras tales cuales yo voy desarrollándolas, analizando cada cosa según su naturaleza y explicando cómo es en realidad. Pero a los demás hombres se les esconde cuanto hacen despiertos, como olvidan cuanto hacen dormidos.
Escuchando incapaces de comprender se asemejan a los sordos: de éstos atestigua el proverbio que estando presentes, están ausentes.
Malos testigos los ojos y los oídos para los hombres que tienen almas de bárbaros.
La masa no se fija en aquello con que se encuentra, ni lo nota cuando se le llama la atención sobre ello, aunque se imagine hacerlo.
No sabiendo ni oír, ni hablar.
Si no esperas lo inesperado, no lo encontrarás, pues es penoso y difícil de encontrar.
Los buscadores de oro cavan mucha tierra y encuentran poco.
La naturaleza ama el ocultarse.
El Señor cuyo oráculo está en Delfos ni dice, ni oculta, sino hace señales.
Profiriendo con su convulsa boca graves palabras sin ornato ni perfume, años miles traspasa con su voz la sibila, porque así el dios lo quiere.
De cuanto hay vista, oído, ciencia, aquello honro yo ante todo.
... aportando testimonios indignos de confianza sobre puntos discutidos.
Los ojos son testigos más exactos que los oídos.
La mucha ciencia no instruye la mente, pues hubiera instruido a Hesiodo y a Pitágoras, como a Jenófanes y a Hecateo.
Pitágoras de Mnesarco practicó la investigación más que todos los demás hombres, y escogiendo entre estas obras, reivindicó para sí una sabiduría, mera mucha ciencia de mala ...
Sándwiches por el mundo 6 rebanadas de pan de molde 150 gr de jamón York 100 gr de de queso rallado, preferiblemente Gruyère Para la bechamel: 20 gr de mantequilla, 20 gr de harina, 25 cl de leche y una pizca de nuez moscada.
¿Quién dijo que un sándwich no puede ser elegante y refinado? Esta versión del típico emparedado hace salivar a los más reacios. El croque-monsieur apareció por primera vez en la carta de un café parisino en 1910, elevando el pan con Gruyère, jamón y bechamel al plano de las exquisiteces. Su variante más conocida es el Croque-madame, al que se añade un huevo frito o a la plancha a modo de sabrosa pamela, de ahí la impronta femenina. Ya que nos ponemos manos a la masa, que menos que elaborar tres de estas delicias.
Elaboración:
Lo más complicado de esta receta es la bechamel. Para ello, calentamos la cazuela a fuego suave y fundimos ahí la mantequilla. Después, agregamos la harina sin dejar de remover la mezcla hasta que esta quede perfectamente integrada. Añadimos poco a poco la leche, sin dejar de batir, y la cocinamos a fuego lento durante 15 minutos. Añadimos una pizca de sal y de nuez moscada. Et voilá.
Dejamos enfriar la salsa para que adquiera mas espesor y, con un cuchillo, la extendemos sobre una de las rebanadas de pan. Colocamos encima una loncha de jamón, de nuevo una capa de bechamel y cerramos el sándwich con otra porción de pan. A continuación, como toque final, esparcimos una capa de bechamel sobre la superficie y espolvoreamos el queso rallado. Unos minutos en el horno, darán como resultado un gratinado dorado, más que apetecible y muy crujiente en el que se integran queso y bechamel. Para chuparse los dedos vamos.
El secreto luso: la Francesinha
INGREDIENTES
Sándwiches por el mundo 3 rebanadas de pan de molde 2 filetes de cerdo o ternera 4 salchich...
5 galletas crakers mojadas en un café de media tarde
unos cuantos caramelos «sin»
y punto
he hoy vivido sucesos sin sombra de recuerdo: y me suelo volver hacia atrás para pensar: ¿porqué esta tarde de primavera me falta el aire? se han llevado mi silla: así que voy a confersar unas palabras nunca dichas ni imaginadas siquiera: lo hago y por hacerlo me han proscrito y dejo entonces de hacerlo pero: ya me encuentro medio cuerpo fuera y medio cuerpo dentro y paralizado: sólo me queda una manera, qué palabra, de alcanzar una orilla en la noche: olvidar el pasado olvidar mi pasado el recurso que nunca falla... al fin y al cabo sólo somos registros en La Gran BD de la Vida
nada tiene sentido si no se vive intensamente, con furia, con rencor, con salvaje disposición, con palabras obscenas, con ira, con dolor...