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51 IKEA forever
1 comentario viernes, 31 de enero de 2025

Ya desde el amanecer sabemos, o sentimos, que va a ser un día especial; que porqué, pues porque vamos a vivirlo sumidos en el universo IKEA, pero a tope, con elementos de mucho volumen, precio e influencia en el entorno íntimo. De todo un poco.
A eso de las diez y pico dan señales de vida los individuos que contrata IKEA para hacer los envíos a domicilio; españoles del Virreinato del Perú, obviamente. Nos traen el sofá nuevo y se han de llevar el viejo (ohhh, qué penita por Maite, que no hizo un esfuerzo por quedárselo -quizás se confió en exceso, esperando que yo me enterneciera e hiciera el supremo esfuerzo de llevárselo a Castro, cosa que no llegó a ocurrir-). Me han llamado por teléfono para comprobar si estábamos en casa y al cabo de un cuarto de hora se han presentado en casa con dos enormes cajas de cartón; durante ese cuarto de hora he aprovechado para desmontar el viejo sofá, prefiero hacerlo yo, que sé tratar los elementos con precaución, que dejarlo en manos de los currelas, que son descuidados y torpes -normalmente-.
Pues eso, que se llevan el sofá viejo y me dejan el nuevo. Desembalamos las pocas piezas que componen el puzzle del sofá y, mientras Raquel se vuelve a sus tareas de empleada de Telefónica, yo me las apaño para montar el mueble. Me queda perfecto -no sin dejar huella en mi anatomía: pinchazo doloroso de grapa inesperada en meñique derecho, ay ay ay-. Y ya que el plan es ir a IKEA pasando de parar a hacer comida de mediodía, preparo una tortilla de patatas bien hermosa para llevar el expediente bien cubierto. Y en ese plan, repito.
En IKEA. Tirando de carrito recorremos los pasillos y hacemos de las cosas que llevábamos en la cabeza. Elementos en color negro para colocar visillos: barra extensible, topes decorativos y escuadras regulables. Dos mesitas redondas metálicas, una negra y otra verde pálido -la negra, una vez en casa, nos defraudó y ahora espera en el pasillo para regresar por donde vino-. Dos platos blancos grandes. Una se...

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#decoracion - #interiorismo - #IKEA - #sofa - #salon - #mesitas - #planta - #rebeca - #cortinas - #visillos - #cojines

52 Miércoles 22
miércoles, 22 de enero de 2025

Así, a bote pronto, mi primera intención era dejar esta entrada en modo esquema y rematarla mañana, a toro pasado; pero no sé, lo mismo no pasa eso; se verá.
Otra jornada anodina, tristona, con las fuerzas justas, tirando para delante empujado por el motor incombustible de mi vida entera -de mis lecturas, de mis quehaceres, de mis dolores-.
Las chicas se han tumbado a poner a punto sus abdominales; mientras, yo me disponía a salir al mundo, pero sin prisa.
Huevos cocidos aliñados con sal y aceite de José Antonio; los míos además con mayonesa Artua -mmm, mucho mejor-.
Hoy no hace tanto frío como los días pasados. Me he colocado mi chamberguito impermeable, el del forro azulón; los cascos y el macutito y me he lanzado al mundo con la intención de ir a comprar al BM, pero dando un buen rodeo.
El rodeo me ha llevado por la calle Carmelo hasta la tienda de Mascotas, para no regresar a casa sin algo para el chaval; le he comprado un sobre de pollo en gelatina y una bolsita de chuches. Y el rodeo ha continuado en el BM para comprar pulpa de tomate, verduras y fruta; y unas galletitas para la nena. Y la última etapa del rodeo me ha trasportado hasta las estanterías de mi china, a fisgar sin más, pero ¡¡¡he encontrado la espátula que estaba buscando desde hace meses, años!!! -qué momento-.
He subido todo lo comprado a casa y he vuelto a bajar sin pausa: he recordado que quería llevar a la retoucherie mi super chambergo de frío, que se le había abierto un poco la costura de la manga derecha, tras un lavado en lavadora casera -quizás una imprudencia, no lo sé-. Me ha cobrado 5€ por el arreglo y me devolverá mi chisme el lunes que viene -bien también-. Antes de subir me he demorado un rato echando un piti y un zurito en el Bar Las Torres -improvisado totalmente-. Y a casa a ponerme con las tareas del cocineo.
La comida he sido a petición de Raquel: pasta con tomate y guarnición de coles de Bruselas. A las coles yo he añadido unas flores de brócoli -que he c...

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#2025cadiz - #pantalla - #proyector

53 La camarilla se reúne en Arranku
sábado, 18 de enero de 2025

Que este sábado podía ser uno de esos días de recuerdos infaustos no me cabía ninguna duda antes, durante y, por supuesto, después. Ir a pasar el día a Arrankudiaga con la camarilla siempre es una arriesgada apuesta, que también casi siempre se pierde. Pero bueno, el día se presenta luminoso, aunque gélido.
Raquel tiene el deseo de empezar el día con buen pie y no suspende su clase matinal de yoga, y a mí me viene de perlas para arrancar las actividades hogareñas con calma y buena música. Mi tarea pendiente y fundamental es hacer unas compras en el BM para dejar la nevera medianamente surtida; en concreto hay que comprar verduras variadas para preparar el domingo un arroz de carácter digestivo, por lo que pudiera pasar y que sabíamos que iba a pasar. Compro un poco de todo y regreso a casa con el tiempo justo de ponerme ropa cómoda y abrigada y bajar al encuentro de Raquel en la estación de Abando.
El tren seleccionado para embarcar rumbo al mundo rural es el que sale a las 11:37; como es de imaginar yo llego a la estación casi media hora antes, pero sin problema, al contrario, a mí esas esperas me sirven para relajar la mente y las ansiedades. Raquel aparece también con tiempo de sobra como para echar un pincho y un zurito en el bar de la estación. Y tal.
Llegamos a Arrankudiaga sin contratiempos. La camarilla está toda afanada en la cocina preparando el papeo. Hay de todo, y muy rico la verdad. Hay ensaladilla de Mercadona tuneada (muy bien por cierto); hay jamón, croquetas, rabas (malas malas malas), y poca hostia más. Sobre el mediodía desplazamos el festejo al jardín, a la vera del magnolio. Pedro ya tiene la barbacoa en marcha; hay idea de comer cosas a la brasa: morcilla, chistorra, lagarto; finalmente se dejó a un lado los elementos más indigestos, morcilla, chorizo, chistorra, y nos centramos en el lagarto y en unas patatitas asadas y aderezadas con unos mojos canarios bastante aceptables.
Y mucho vino. Raquel aportó una botella maxi de un tinto ...

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#camarilla - #arrankudiaga - #barbacoa - #batzoki - #iberlanda - #iturribide - #petacos - #futbolin - #fieston

54 Funeral padre Adalberto
lunes, 16 de diciembre de 2024

2 acontecimientos relevantes hoy:


  1. He leído con ganas un buen montón de páginas de «Habla, memoria».
  2. Asistimos al funeral por el padre de Adalberto.

Un lunes muy contenido, muy de dejar atrás movidas malignas (jjj).
He salido durante la mañana a comprar en el BM pechuga de pollo y una botella de aceite tudelano, aceitunas Arroniz. Y esto no es para otra cosa que para comer saludable y bajo en grasas malignas (jjj). Y tampoco es que haya triunfado con el cocinar, no esta vez; la pechuga a la plancha no es mi fuerte, y en esta ocasión creo que lo he bordado: peor casi casi casi imposible. De primero he cocido una coliflor; esto si me sale bien, es casi imposible cagarla (yo puedo también superar esta barrera, pero no lo quiero intentar, no tiene sentido).
Raquel ha salido a sus cosas personales a eso de la hora del angelus. La muchacha necesita airearse lo máximo posible; lo merece. Ha aparecido en casa casi a las cuatro, por lo que hemos comenzado las operaciones de la siesta a una hora más tardía de lo corriente.
Apalanque total en la butaca con los auriculares desgranando una de mis listas, en concreto la última preparación: Relax Máximo; músicas adecuadas a tiempos de lectura.
El funeral comienza a las 7 de la tarde en la Basílica de Begoña. Como era de esperar allí nos juntamos una nutrida representación del antiguo CSD; festejamos en los buenos momentos y nos arropamos en los malos. Por allí andaban los de siempre: Patxi, Txerra, Cinta, Jose Gil, Pedro, Estela, Izaguirre, Tino, Javi Cano, Mikel, Miguel Ángel, Julio César Rey Bravo, Ana Mari, Carrasco, Javi Revilla, y puede que alguno más que ahora no me viene. Son poco más de las ocho cuando nos retiramos tras dar un abrazo a Adal; hay quien parece querer echar un trago, pero rápidamente se queda solo, un funeral es lo que tiene.
Así que un día frío y diferente. Yo, repitiendo el esquema del domingo, prescindo del momento cena para dar una tregua a mi lengua, que t...

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#funeral - #adalberto - #nabokov - #hablamemoria

55 En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada
jueves, 12 de diciembre de 2024

Alexander Watson: «En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada»

El Holocausto fue la culminación de una historia de violencia que arrancó en el siglo XX, y tuvo uno de sus episodios más salvajes entre 1914 y 1918. Todos los países europeos contribuyeron, en mayor o menor medida, a que tuviese lugar ese primer gran enfrentamiento bélico, pero la idea que ha transcendido es que la responsabilidad fue exclusiva de Alemania y Austria-Hungría. Alexander Watson ha escrito uno de los mejores libros de la Primera Guerra Mundial, El anillo de acero (Desperta Ferro), y lo ha hecho desde la perspectiva de los perdedores, las Potencias Centrales, que vivieron cuatro años enjaulados, sometidos a un duro bloqueo naval que provocó la muerte de cientos de miles de civiles. El plan alemán para ejecutar una guerra relámpago en sólo seis semanas fracasó, pero esa decepción no impidió que los ejércitos germanos y austrohúngaros resistieran un intenso asedio desde varios frentes. Las ansías de los políticos y militares de las dos naciones centroeuropeas por atacar a Serbia, primero, y la descabellada campaña de ataques submarinos a naves enemigas y neutrales, después, provocaron el desmoronamiento de un imperio y una amarga derrota que sirvió de simiente para el advenimiento del nazismo.

Hablamos en Zenda con Alexander Watson del «cheque en blanco» que el káiser Guillermo II le dio a los militares austrohúngaros para empezar la contienda, acerca del error alemán de atacar a los barcos estadounidenses y sobre el macabro legado de odio y antisemitismo que dejó la Primera Guerra Mundial.

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—El planteamiento de El anillo de acero es original. Pocas veces se hace un libro, una película o una serie desde el punto de vista de los perdedores. En el caso de la Primera Guerra Mundial, después de leer su libro, el lector descubre que sabía muy poco de las Potencias Centrales, del Imperio austrohúngaro y...

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#primeraguerramundial - #entrevista - #libro - #paraleer - #entrevista

56 Una mesa para dos en Dimaio
martes, 03 de diciembre de 2024

A las 12:30 acudimos la nena y yo a la consulta de Susana a supervisar nuestros temas dentales; los dos superamos la prueba, Raquel abona su deuda y yo espero a que Susana me lo reclame. Nos cita para dentro de una semana.
Abandonamos Deusto caminando a través del puente y nos presentamos en la cola de la pizzería: abren a la una y media. En Dimaio se come en modo italiano auténtico...
Raquel, pizza margarita.
Alberto, pasta al pesto genovese.
Muy rico todo. La comida la marinamos con un blanco Chardonnay llamado Trentino, también muy rico.
Y volvemos al barrio caminando por Iturribide.
Esa tarde noche me cepillo el perejil que me queda y nos entretenemos entre la tele y el PC.

Nota triste.-
Al día siguiente nos enteramos que este martes ha muerto Berto, tras unas horas difíciles y dolorosas. Txetxu y Rebeca lo están pasando mal, se sabía que el chaval estaba en sus últimos días, pero cuando llega el momento final es inevitable sucumbir al dolor y la tristeza, inevitable.

#susana - #dentista - #raquel - #restaurante - #dimaio - #berto - #muerte - #perejil

57 Un lunes fin de miniciclo
lunes, 18 de noviembre de 2024

Fin del perejil extremeño. Karim me explica que «la cosa está muy mal, no hay nada». Yo estoy feliz por el hecho de que exista este embargo provisional, esto me permite recuperar el control y la lógica saludable durante las próximas semanas.
Comienzo de una caja de amoxicilina para estar debidamente inmunizado el inminente miércoles, cuando Susana haga su bricolaje de precisión en mi mandíbula inferior izquierda para colocar los pernos sobre los que posteriormente roscar las piezas dentales artificiales (o algo).
Un lunes muy lunes. A primera hora, al terminar la sesión de brazos, salgo a las compras habituales; en el BM meto los básicos en el carrito, la leche, las almendras tostadas, salchichas frescas, pechugas para congelar previo Air Fryer, una lechuga, cuatro yogures, pechuga de pavo braseada, y algo más; en la frutería los habituales, los aguacates, los plátanos, las cebollas, las patatas, los tomates, los pepinos. En el entretiempo entra BM y frutería hago una visita a Karim para sondearle y para desayunar fuerte; el perejil se demora un poco por ausencia de material, en fin. Una mañana de lunes de lo más normal.
Para comer preparo alimentación saludable: ¡¡¡ hostias, no lo recuerdo, y fue ayer !!!
Raquel marcha a las cuatro a su cita en Dermitek, para la primera sesión de cauterización con láser de las varices en sus piernas. Ha contratado tres sesiones, todo ello por unos 1200€; un pastón. De regreso me explica que la movida ha resultado ser más dolorosa de lo prometido, jajaja, bueno, era de esperar. La chavala se somete fielmente a las exigencias de su lista de tareas pendientes y esto le trae a veces unas consecuencias imprevistas; le suele pasar. Pero a lo hecho... pecho.
Mientras Raquel está en su historia yo me fumo el perejil que me quedaba y me lo paso pipa; lo cierto es que también siento que ha llegado el momento de parar un poco, pues ese ritmo de vida me trastoca demasiado mis hábitos, y, por ende, también los de Raquel. Dejado e...

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#perejil - #raquel - #varices - #dermitek

58 Relax salmantino
miércoles, 30 de octubre de 2024

Dejá vu: resacón en el Tormes. Jajaja, ay ama, cómo somos, pero no escarmentamos. Cuesta arrancar, pero se arranca.
Raquel trabaja hasta más de las siete: la DANA ha dejado una estela de dolor y destrucción.
Salgo a caminar pasadas las nueve. Recorro las calles del centro histórico hasta llegar al río, al arranque del Puente Romano.
Un piti en medio del puente, y unas instantáneas.
Cruzo a la otra margen del Tormes y por la vereda del río llego hasta el puente de Hierro, por el que recruzo el Tormes para iniciar el regreso al apartamento recorriendo la calle San Pablo.
Antes de subir a ver qué hace la nena, compro en un negocio de comidas preparadas de la misma calle Toro una tortilla de patatas y unas raciones de ensaladilla... para hacer amaiketako y curar resaca.
Con la tripa llena y mientras Raquel atiende el mogollón que se está produciendo en Valencia, consecuencia de la catástrofe, me acuesto un rato a reposar y me quedo frito; cuando reacciono ya es la una. Raquel está tan ocupada que se decide comer en el apartamento a base de platos preparados; así que bajo de nuevo al negocio de comidas preparadas.
Crema de verduras, bacalao a la vizcaína y escalope; 28€.
Nueva siestorra. Raquel abandona el PC pasadas las siete: hay que hacer receso y despejar la mente. Salimos y caminamos hasta el puente romano para verlo con su iluminación nocturna. Regresamos poco a poco hasta el centro a echar una caña mientras esperamos que den las nueve, que es la hora en la hemos hecho la reserva en el restaurante El Pecado.
¿La cena? Perfecta, sabrosa, cantidad adecuada y precio competitivo. Muy bien atendidos, una gozada, para repetir.

#2024tartessos - #2024salamanca - #2024DANA - #puenteromano - #restaurante - #elpecado

59 Elíptica y la muela de Raquel
miércoles, 23 de octubre de 2024

Elíptica desde hacía meses: 40 minutos y casi 7 kilómetros.
Un paseo a continuación hasta Deusto.
Una comida a base de pepino, tomate y bonito sobre cebolla caramelizada.
Una tarde descansando como un marajá.
Raquel ha visitado a Susana, por su muela dolorida. La pobre está en un brete, pues cabe la posibilidad de que haya que extraer. De momento sale de la consulta con su receta de antibióticos.

#eliptica - #raquel - #susana - #dentista

60 Lunes casero en casa
lunes, 21 de octubre de 2024

La salida del día se produce a primera hora y me lleva por la cuesta de Zabalbide, la Ribera y el Campo Volantín, hasta donde florecían los tilos de la Cervecera de Deusto; sólo hasta allí por mor de un atisbo de ampolla en mi talón izquierdo, a consecuencia de la ausencia de calcetines (gilipollas que es uno). En Deusto reculo al metro y regreso a casa, no sin hacer antes una parada en la tienda de mascotas del Carmelo y comprar sobres ricos para satisfacer el sibaritismo de mi gatito precioso (que luego me dio una tarde... ufff).
En casa me distraigo a duras penas, con ese esfuerzo contenido que a nadie perturba, pero que en mi pensamiento es una algarabía de difícil control. Preparo un puñado de las vainas que nos regaló la Ima el sábado, nadie sabe porqué, y que para más inri están bastante secas y leñosas; en fin. De segundo he descongelado los lirios que compré hace unos días (aquel día que compré merluza, bonito y mejillones); los preparo albardados y me quedan notable alto.
Con la barriga llena todos descansamos: Raquel se acuesta a ver tele, Indi se apalanca en su palmerita, y yo me cubro con mantita fina en la butaca a ver tranquilamente una película de cuando el mundo era analógico y en colores pastel: «Pelham 1 2 3», muy entretenida, y con un disfrute especial saboreando diálogos ingeniosos tipo «Aterriza como puedas» o «La jungla de cristal».
Las horas hasta la cena... atenciones sin fin para Indi y conversaciones conmigo mismo, palabras para animar la desolación de la vida humana, el sinsentido del dolor y los deseos absurdos.

#dibujo - #pintura - #zalberto

© Zalberto | enero - 2026