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1 Emigración, la excepción ibérica viernes, 20 de diciembre de 2024 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3da%2Fcb5%2F544%2F3dacb5544a2f2c517b7200270e906848.jpg) Nuestra realidad nacional nos reclama situar las ideas donde antes han llegado los hechos. Unos hechos nacionales que nos alejan de la sorda guerra civil en la que viven sumidos muchos de nuestros conciudadanos europeos
Hay quien sostiene que España es un país fuerte en hechos y débil en ideas, y basta una ojeada a lo que está ocurriendo en Europa en materia de emigración y compararlo con España, para aceptar que pudiera estar en lo cierto. En París, Londres, Roma … en la mayoría de las capitales del continente aparecen muestras patentes de la guerra civil hobbesiana que azota Europa. Una guerra subterránea entre naturales y emigrantes a los que muchas veces no separa un pasaporte, porque son varias generaciones foráneas las que ya lo exhiben legalmente.
Frente a estos, oponen su hostilidad las poblaciones originarias que oscilan entre la necesidad y el rechazo a unos extraños que, aun aportándonos su indispensable fuerza laboral, son cultural, racial, económica, religiosa y costumbristamente diferentes. Un conflicto interno que está rompiendo las sociedades europeas en dos naciones, desbordando y degradando las estructuras de sus servicios públicos, marginalizando parte de las ciudades, generando conflictos de seguridad y, a mayor riesgo, aumentando la ola de populismo que crece sin cesar.
Nada – o casi nada - de eso sucede en la península ibérica. Como explicaba Ángel Villarino en uno de los últimos consejos editoriales de El Confidencial, asistimos a un raro fenómeno de autoprovisión de emigración propia; la absorción interesada de una población que ayer se fue y hoy retorna tal vez mezclada. Posiblemente, recibimos emigrantes como nadie, pero los asimilamos automáticamente en una veintena de años a más tardar (los que Ortega daba a una generación), porque somos nosotros mismos los que emigramos a nuestro propio país, a causa de que esos emigrantes -que son más de los que contamos por la enorme cantidad de dobles nacionalidades y si... leer más | #emigracion - #america - #europa - #españa
2 Quinto Servilio Cepión, el procónsul que robó el «Aurum Tolosanum»viernes, 09 de febrero de 2024  | Mapa de la Galia a mediados del siglo I a.C. En el sur se aprecia la distancia entre Tolosa (Toulouse) y Massilia (Marsella), zona en la quese propdujo el robo del Aurum Tolosanum
Quinto Servilio Cepión, el procónsul que robó el «Aurum Tolosanum», el fabuloso tesoro que los galos se llevaron de Delfos En el artículo que dedicamos a la batalla de Vercelas (101 a.C.) explicamos cómo Cayo Mario se ganó el apodo de Tercer fundador de Roma al impedir la invasión de facto que suponía la emigración de una coalición de pueblos germanos hacia la península itálica. Aquel episodio dejó una serie de historias subsidiarias, dos de las cuales fueron protagonizadas por el mismo personaje: Quinto Servilio Cepión, que en la primera -la más jugosa, sin duda- incautó a los bárbaros un fabuloso botín del que luego fingiría su robo para quedárselo, tal como se le acusó, y en otra resultó desastrosamente derrotado por el enemigo en la batalla de Arausio.
A los aficionados a la historia de Roma les resultará familiar el nombre de Quinto Servilio Cepión porque tres hombres de tres generaciones sucesivas alcanzaron fama con él. El primero fue el cónsul que combatió a Viriato en Hispania durante las llamadas Guerras Lusitanas, contratando a unos asesinos para que lo mataran y negándose luego a pagarles lo prometido con una de esas frases que pasaron a la posteridad pese a ser apócrifa: «Roma no paga a traidores»; por cierto, el Senado consideró impropia esa forma de solventar la rebelión lusitana y le negó a Cepión el triunfo militar en la metrópoli.
Otro que se llamó igual fue su nieto, aunque en su caso no tanto por actos propios como por haber tenido con su esposa Livia una hija que, siguiendo la costumbre, llevaba el nombre de su gens, Servilia, quien fue la amante de Julio César. Cabe añadir como curiosidad que su madre, tras divorciarse de Cepión, se casaría con Marco Porcio Catón y juntos tendrían otro hijo célebre, Catón de Útica, enconado opositor a César...leer más | #historia - #roma - #galos
3 Los árabes no invadieron jamás España [Ignacio Olagüe] - Notasmiércoles, 10 de enero de 2024  {https://amp.elmundo.es/opinion/2022/05/26/628e0caffdddffbb3a8b45c2.html} José Ángel Mañas es escritor. Aprovechando que se acerca el 1300º aniversario de la batalla de Covadonga, me ha dado por releer estudios clásicos que abordan el asunto de la invasión árabe del 711. Quizás el más controvertido sea el que parafrasea el título de este artículo, Los árabes nunca invadieron España, firmado por Ignacio Olagüe, y que vio la luz en Francia en 1966. Olagüe no era ningún iluminado sino un intelectual vasco, de sólida formación, que nació en San Sebastián en 1903, que cursó la carrera de Derecho en las universidades de Valladolid y Madrid, que trabajó en el laboratorio de paleontología del Museo de Ciencias Naturales, donde fue discípulo de José Royo; perteneció a la Real Sociedad Española de Historia Natural, participó en todo tipo de coloquios internacionales y fue vicepresidente de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Civilizaciones. Un autor con una decena de títulos entre los cuales destaca, por su talante polémico, aquel del que hablamos, que está siendo republicado desde 2017 por la editorial, también muy seria, Almuzara. Lejos de ser una obra conspiranoica, el trabajo aborda la invasión de 711 con una perspectiva amplia, aplicando herramientas que van desde los de la propia disciplina histórica hasta las de la geografía humana o la climatología. Aunque resulta imposible resumir aquí todas las ideas que llenan las densas 500 páginas del libro, voy a entresacar las más polémicas. La principal es que la invasión árabe no fue invasión propiamente dicha -la invasión para Olagüe implica la existencia de un Estado fuerte que la sustente, y no fue el caso-, sino una emigración propiciada por un cambio climático que fue expulsando a las poblaciones de las zonas cálidas y empujándolas a las más templadas. Tariq o Taric, según la grafía olagüense, podría no ser un magrebí sino un visigodo de la provincia Tingitana que tenía el reino de... leer más | #meta - #notas - #historia - #españa - #edadmedia - #islam - #alandalus - #olagüe - #invasion - #reqconquista - #arrianismo
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