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1 Sólo quiero tranquilidad
lunes, 02 de marzo de 2026

  • caminata hasta elorrieta
  • RAQUEL CITA EN LANBIDE: OK
  • metro a deusto para mirar tyger cajas y chino gafas y palitos otro chino
  • metro a santutxu
  • BM carne picada, acelgas, lechuga, cebolletas, cacahuetes
  • comida: ensalada lechuga, rúcula y cebolletas, filetes rusos con pimientos lágrima puaj
  • rato cama viendo noticias guerra santa de trump
  • rato butaca picaseando y en holganza
  • cena: tortillas francesas

#camanita - #deusto - #tyger - #filetesrusos - #picassiano - #Iran - #guerra - #raquel - #lanbide

2 Medio domingo sin Raquel, medio con
1 comentario domingo, 22 de febrero de 2026

Ahora son las 6:09 AM del martes 24, fecha conmemorativa del inicio de la guerra de Putin en Ucrania. He madrugado más de la cuenta -sobre las 4:30- para ir a cagar y para aprovechar y despejar las tareas pendientes de «aquí».
Domingo.
Las chicas amanecen en Haro, a pocas horas de abandonar la tierra riojana, donde han pasado un finde de ésos que en el tiempo actual se perfilan como indispensables en las agendas de las gentes bien enfocadas. Estoy convencido de que Raquel no se siente en plenitud compartiendo con mujeres perturbadas y estresadas, ella ya sabe que lo que su yo le pide es calma, interioridad y buscar dentro lo que le haga sentirse más ella; con esas compañías es inviable, es, tal cual, una pérdida de tiempo. No sé si algún día Raquel lea estas líneas, pero las escribo como las pienso.
Como será la cosa, a colación del párrafo anterior, que pudiendo estirar su disfrute de Haro, comer entre risas y alegrías, turistear y emocionarse en grupo, pudiendo no lo han hecho, al contrario, han rehecho las maletas y, con todos los objetivos bien cumplidos, han llamado a sus "hombres" para convocarlos en la cervecera de Kobetas para comer en familia. Organizar a los demás es una especialidad que dominan cada una de las cuatro, y obedecer con una sonrisa en el rostro -por si las moscas- la de los "chicos". A mí el cambio de planes me ha roto el domingo por el eje central: vaguear por el hogar con mi gato y mis movidas de bricolaje; en fin, menos mal que la tarde del sábado rematé mi obra cumbre en cartón y fantasía.
El domingo luce por fin el sol y el cielo tiene un azul especial, el color que augura nuevas primaveras. El plan organizado por las chicas hace que el desplazamiento masculino se inicie en Barrika, donde Juan Luis pone en marcha su espectacular SUV híbrido y pasando por Erandio, Santutxu y La Peña nos traslade a lo alto del barrio de Altamira. Aún no hemos salido de Santutxu cuando se nos informa de que las muchachas ya están en la cervec...

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#raquel - #haro - #famulio - #kobetas - #cervecera - #picassiano

3 Un sábado sin Raquel
sábado, 21 de febrero de 2026


Comparados con la guerra, los demás aspectos de la conducta humana son triviales.
Patton [de la película homónima]
La verdadera soledad es cagar con la puerta abierta.
Lazslo Kovacs [artista instagramero]
Puede que los estadounidenses tengan relojes caros, pero Irán tiene el tiempo.
Anónimo [comentario en prensa yanqui]
Bibi es quien dará el cetro al Messiah.
El Rebbe [un rabino]

  • Amanezco antes que el Sol y atiendo a mi gato.
  • Compras en BM de básicos hombre solo.
  • Como tortilla de patatas.
  • Montaje del 2° zapatero en el pasillo.
  • Escucho musica y juego al bricoarte con cartón y no me ha desagradado el resultado, ni el proceso.
  • Raquel y su pandilla visitan bodega y comen en un restaurante en el que también comen, en la mesa contigua, la Tocino, su Javi, Marian, la madre de Greta y la Tocino hermana, y acompañantes.
  • El tiempo transcurre y el futuro siempre es el futuro, no hay manera de echarle el guante.

#raquel - #haro - #zapatero - #frases

4 Matadero cinco- Notas
jueves, 29 de enero de 2026

Kurt Vonnegut Jr. (Indianápolis, Indiana, 11 de noviembre de 1922-Nueva York, 11 de abril de 2007) fue un escritor estadounidense, cuyas obras, generalmente adscritas al género de la ciencia ficción, participan también de la sátira y la comedia negra.​ Es autor de catorce novelas, entre las que destacan Las sirenas de Titán (1959), Matadero cinco (1969) y El desayuno de los campeones (1973). Como ciudadano, toda su vida fue seguidor de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles. Era conocido por sus ideas humanistas y fue presidente honorario de la Asociación Humanista Estadounidense.

Kurt Vonnegut pertenecía a la cuarta generación de una familia de inmigrantes alemanes en Indianápolis. Durante su época de estudiante en la Shortridge High School de su localidad natal,[4]​ trabajó en el primer diario publicado por una escuela secundaria, The Daily Echo. Durante un tiempo estudió en la Universidad Butler de Indianápolis, pero abandonó los estudios cuando uno de sus profesores le dijo que sus relatos no eran lo bastante buenos. Entre 1941 y 1942 asistió a clases en la Universidad de Cornell, donde trabajó como ayudante de director editorial y editor asociado para el periódico de los estudiantes, el Cornell Daily Sun. Allí estudió bioquímica. Durante su estancia en Cornell fue miembro de la hermandad Delta Upsilon, tal como lo había sido su padre. Sin embargo, a menudo habló de su trabajo en The Sun como lo único verdaderamente grato de su estancia en Cornell. Ingresó en el Instituto de Tecnología Carnegie (hoy Universidad Carnegie Mellon) en 1943. Sólo permaneció allí un breve período, ya que poco después se alistó en el ejército, para tomar parte en la Segunda Guerra Mundial. El 14 de mayo de 1944, Día de la Madre, se suicidó su madre, Edith Lieber Vonnegut.

La Segunda Guerra Mundial y el bombardeo de Dresde
La experiencia de Vonnegut como soldado, y luego como prisionero de guerra, durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo una...

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#mataderocinco - #vonnegut - #notas - #leido

5 Los paquebotes
miércoles, 28 de enero de 2026

Los paquebotes eran embarcaciones dedicadas al transporte de la correspondencia. También solían llevar pasajeros y otro tipo de carga, como caudales. El nombre deriva de la voz francesa paquebot y de la inglesa packet boat, muy utilizadas durante el siglo XVIII.

En España, habitualmente el término se usaba para referirse a una embarcación similar a un bergantín de dos palos con vela redonda. La fórmula requerida para hacer llegar a América las cartas desde la Península, y viceversa, debía unir rapidez, seguridad y capacidad, para la que las fragatas eran muy adecuadas y, de hecho, se usaron con mucha frecuencia. Realmente el correo fue transportado también en corbetas, goletas y saetías, entre otras.

Así, en 1764 se establece por primera vez un correo de mar periódico entre España y las Indias. Mensualmente salía un navío con todas las cartas dirigidas a Ultramar (América), desde el puerto de A Coruña hasta La Habana, y también el viaje de vuelta. El paquebote Cortés inauguró en noviembre de ese año la travesía de los correos marítimos. El capitán era Álvaro de Castro y el piloto Domingo de Velasco, a los que auxiliaban 16 hombres de tripulación. Aparte, iban embarcadas las personas designadas para ocuparse de las nuevas administraciones de Correos.

En 1767 la fragata-correo El Príncipe inaugura la línea de Buenos Aires. Con la Real Ordenanza del Correo Marítimo (1777) se reguló más este servicio, por lo que a principio de cada mes salían con destino a Nueva España, y los días quince de los meses de febrero, abril, junio, agosto, octubre y diciembre se dirigían hacia Buenos Aires y Perú.

En España, cuando las salidas de correo a América comenzaron a ser habituales, el estado se planteó construir paquebotes para ello, y para la «fábrica» de estos recurren a los astilleros del norte de España. Bilbao suministra inicialmente hasta ocho, que terminaron recibiendo nombres vinculados con los primeros españoles que llegaron al continente american...

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#imperio - #america - #navegacion - #correo - #españa

6 ¿Por qué los jóvenes no votan a la ultraizquierda?
sábado, 24 de enero de 2026

Durante años se ha repetido un cliché cómodo: «Los jóvenes son de izquierdas, cuanto más radical mejor; luego, con la hipoteca y los niños, se vuelven moderados». Era una narrativa funcional para una cierta izquierda: bastaba con esperar a que la siguiente generación pasara por la universidad, se indignara un poco y votara disciplinadamente a quien prometiera revolución en prime time.

Ese ciclo se ha roto. Las urnas lo dicen sin necesidad de entrar en porcentajes finos: la ultraizquierda pierde voto joven, pierde capacidad de arrastre, pierde credibilidad. Y, como ocurre siempre que una Iglesia pierde fieles, la tentación es culpar al feligrés: «Son hedonistas, individualistas, víctimas del algoritmo, fascistas en zapatillas, adoctrinados por un franquismo sociológico que se esconde en todas las esquinas». Es más incómodo aceptar la pregunta real: ¿Y si el problema no fueran ellos, sino el relato que se les ofrece? ¿Y si el problema fuese que tenemos la izquierda progresista más conservadora y nostálgica de la historia?

La generación posdigital —la que ha crecido con un móvil en la mano y una crisis a la vuelta de cada esquina— vive en una realidad mucho más dura y compleja de lo que sugerían los viejos panfletos revolucionarios. Saben que el alquiler se come la nómina, que el empleo es frágil, que la promesa de ascenso social se ha estrechado. Pero también saben algo incómodo para la ultraizquierda: que nadie les va a regalar una vida. Que su supervivencia pasa por combinar estudios con trabajos precarios, por aprender a programar mientras hacen de riders, por inventarse oficios que no existen todavía.

Saben que el problema no es discernir si hay 50 o 2.000 tipos de género, ni un «heteropatriarcado» en forma de eslogan, ni la existencia de una especie de «liga de las sombras» fascista que les manipula, ni esta especie de proyecto charocrático que les quieren vender. No. Su realidad es mucho más pegada al terreno. Y, para pánico y terror de la iz...

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#juventud - #izquierda - #socialismo - #progresismo - #woke

7 Deseo y destino:
Lo woke, el ocaso de la cultura y la victoria de lo kitsch
1 comentario viernes, 16 de enero de 2026

David Rieff: «Hay que entender lo ‘woke’ dentro de la victoria absoluta del capitalismo»


El intelectual estadounidense acaba de publicar un libro esencial para entender la decadencia de Occidente


David Rieff es uno de los intelectuales más importantes del mundo. Hijo de Susan Sontag —a cuya agonía y muerte dedicó un libro inolvidable, Un mar de muerte: recuerdos de un hijo— y de Philip Rieff, destacado sociólogo y crítico cultural norteamericano, Rieff reúne armónicamente en su obra la mirada crítica, casi despiadada, de Sontag con la capacidad de comprender estructuras complejas heredada de su padre. Pensador a contracorriente, ha escrito a favor del olvido y contra la obligación de una memoria colectiva (como en Contra la memoria), y ha explicado el daño que hacen las ONG a las posibilidades de desarrollo en el Tercer Mundo (El sueño humanitario). Referente mundial en la lucha contra los crímenes de guerra —como demuestra su implicación en la defensa de Bosnia ante la invasión serbia, o de Ucrania frente a la invasión rusa—, Rieff es también un referente en la defensa de los exiliados. Cosmopolita, conoce a fondo la realidad francesa e iberoamericana, y por ello esta conversación ha sido posible realizarla en español. David Rieff acaba de publicar en Debate un libro esencial para entender el universo woke y la decadencia de Occidente, que ha titulado provocadoramente Deseo y destino.

P.- Dices en tu libro que el universo woke tiene cuatro antecedentes: uno, el comunismo en su faceta de búsqueda del Hombre Nuevo; otro, la abolición del pasado durante la Revolución Cultural china. Un tercer elemento es la idealización, un poco a la manera de Rousseau, del primitivo, del buen salvaje, del espíritu de la tribu idealizado. Y, por último —que quizá se desprende de Freud—, lo que tiene que ver con el triunfo del yo y lo subjetivo. ¿Cómo se combina algo colectivo, como sería el Hombre Nuevo o la Revolución Cultural en su vertiente c...

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#woke - #wokismo - #kitsch - #libro - #paraleer - #entrevista - #davidrieff - #pendiente

8 Trump ejecuta una estrategia con tácticas cambiantes pero objetivos claros
viernes, 16 de enero de 2026

Martín Varsavsky

«Los rivales están identificados desde el principio: China, Rusia e Irán. Eso no cambia. Lo que cambia son las herramientas que usa en cada momento»



Donald Trump es probablemente el político más malinterpretado de las últimas décadas. Se le describe como impredecible, caótico o directamente desequilibrado. Ese diagnóstico no solo es incorrecto: es intelectualmente perezoso.

Trump no es errático. Lo que ocurre es que mucha gente confunde cambio táctico con ausencia de estrategia. Y Trump tiene una estrategia extremadamente clara, aplicada de forma deliberadamente flexible.

Una visión simple (y brutalmente realista)
Trump no cree en la política exterior ideológica. No habla de «valores universales», ni de construir naciones, ni de exportar democracia. Su marco mental es otro:

  • Estados Unidos debe dominar geopolíticamente
  • Ganar dinero
  • Debilitar a sus rivales estratégicos

    Los rivales están identificados desde el principio: China, Rusia e Irán. Eso no cambia. Lo que cambia son las herramientas que usa en cada momento. Trump no se casa con métodos. Se casa con resultados.

    Ucrania: presión simultánea para romper el bloqueo


    Desde el primer momento, Trump quiso terminar la guerra de Ucrania. No por compasión, sino por cálculo frío.

    Una guerra prolongada:

  • Desgasta a Europa y a EEUU
  • Empuja a Rusia a una dependencia estructural de China
  • Bloquea comercio, energía y estabilidad global

    Por eso Trump presiona a Putin y a Zelenski de forma alterna. No porque dude, sino porque está probando dónde hay menos resistencia. Es una técnica clásica de negociación dura: presionar a ambos lados hasta que uno acepte que seguir peleando es peor que cerrar un trato. No es ambigüedad. Es coerción estratégica.

    Argentina: apoyo en el momento clave


    Un ejemplo poco mencionado es Argentina. Trump entendió antes que muchos que Argenti...

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  • #trump - #estrategia

    9 Entrevista: La Era de Hitler
    1 comentario jueves, 15 de enero de 2026

    entrevista a alec ryrie

    "Estamos dejando atrás la era de Hitler y nos adentramos en un nuevo territorio moral"


    Un historiador del Cristianismo probablemente sea la persona más preparada para explicar cómo se está transformando nuestro marco de referencia moral y anticipar hacia dónde nos estamos dirigiendo


    Se ha puesto de moda bucear en los años treinta del siglo pasado para tratar de entender el presente y lo que se nos viene encima. Alec Ryrie (Londres, 1971) propone darle la vuelta a esa idea. Dice que La era de Hitler -así se titula su ensayo- es precisamente la que estamos dejando atrás. Su discurso suena distinto porque no parte de un análisis puramente geopolítico.

    Lo entrevistamos buscando una voz autorizada que pueda hablar de cómo las coordenadas morales están transformándose a una velocidad pasmosa. Regresan y se popularizan imágenes e ideas proscritas durante décadas. Ryrie, catedrático de Historia del Cristianismo en la Universidad de Durham y miembro de la Academia Británica, tiene una teoría para explicarlo y un pronóstico abierto sobre lo que nos espera. Hablamos por videoconferencia durante algo más de una hora.

    PREGUNTA. ¿Por qué dice que estamos dejando atrás la era de Hitler?

    RESPUESTA. Cuando me refiero a la "era de Hitler" o "edad de Hitler", me refiero a nuestras vidas, al periodo que empieza en la década de 1940, y especialmente desde los años 60. Durante esta época, Hitler y los nazis han ocupado un lugar muy importante en nuestra imaginación y han dominado nuestro pensamiento sobre la política, los valores, la moral y la ética. Se estableció el consenso político de que todos odiamos a los nazis y, por lo tanto, es intolerable cualquier cosa que nos recuerde al fascismo. El genocidio nazi se convirtió en el punto de referencia del mal en los tiempos modernos y esa convicción ha vertebrado nuestro mundo desde entonces.

    P. No fue un mito perfecto, ningún mito lo es. ¿Pero cómo ha ...

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    #entrevista - #laeradehitler - #libro - #paraleer - #cristianismo - #islamismo - #wokismo - #judaismo - #segundaguerramundial

    10 Todo imperio crea fuerzas externas que acaban destruyéndolo
    jueves, 08 de enero de 2026

    Peter Heather: «Todo imperio crea fuerzas externas que acaban destruyéndolo»


    Experto en los sistemas imperiales, sostiene que estos son víctimas de su propio éxito y al final a todos les ocurre lo mismo: «Nunca saben cuándo han dejado de ser imprescindibles»



    El historiador británico Peter Heather (Belfast, 1960) se ha pasado la vida explorando cómo se construyen y desmoronan las civilizaciones. Profesor en el King's College de Londres, formado en Oxford y con una breve etapa en el Tesoro británico, combina la precisión del historiador con la mirada estructural del economista. Es autor, junto al politólogo John Rapley, del ensayo Por qué caen los imperios (Taurus), en el que analiza las causas del auge y declive de Roma para comprender las tensiones del mundo actual. Su tesis central es incómoda: los imperios más longevos no son derribados por enemigos externos ni por decadencia interna, sino por el éxito con el que transforman el mundo que los rodea. Heather vino a España para intervenir en un congreso internacional organizado por el Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra.

    Usted ha sostenido que el Imperio romano no se transformó, sino que colapsó. ¿Por qué es importante esa diferencia?

    Porque la idea de 'transformación' suaviza algo que, en realidad, fue un derrumbe acelerado. Roma tenía tensiones internas, pero no las que pueden destruir un sistema tan sofisticado. Lo decisivo fue que el imperio había modificado profundamente a sus vecinos. La globalización romana creó estructuras políticas nuevas: grupos que antes no existían. Los visigodos, por ejemplo, no son una continuación de pueblos antiguos, sino un producto político del siglo V surgido dentro del territorio romano. Es decir: el colapso no vino de la disfunción interna, sino de la transformación del entorno que Roma había provocado. El imperio creó, sin quererlo, a quienes lo harían caer.

    ¿Entonces los imperios caen más...

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    #entrevista - #historiador - #libro - #imperio

    © Zalberto | marzo - 2026