14
131 Hitler era negro y filántropo
viernes, 15 de marzo de 2024

«El mundo será cada vez más dependiente de la IA y el pasado quedará a merced del algoritmo. Atesorar libros de historia será considerado subversivo»



Vikingos que parecen jugadores de rugby neozelandeses; un papa negro y una papisa que podría ser la hermana de Mahatma Gandhi; George Washington con rasgos asiáticos en una distopía que no se la hubiera imaginado ni Philip K. Dick; filas de soldados nazis en los que un ario convive con un negro, una oriental y un género fluido con el pelo azul. Estos son algunos de los resultados arrojados por Gemini, la IA de Google lanzada al mercado el 8 de febrero, la cual acabó siendo parcialmente suspendida esta semana a propósito, justamente, de la viralización de estos disparates.

El escándalo trepó cuando Elon Musk acusó a Google de estar preso de la corrección política y el movimiento woke, crítica que llevó a Jack Krawczyk, director del proyecto, a reconocer que, en pos de ofrecer un abanico de diversidad, se han producido -de manera involuntaria, quiero suponer-, «inexactitudes en algunas representaciones históricas de generación de imágenes».

Si bien el episodio resalta por lo burdo, se inscribe en toda una serie de aberraciones que se vienen dando cuando, con el mismo espíritu, se reescriben sesgadamente eventos históricos o se interviene directamente sobre novelas y distintas expresiones artísticas cuyo mensaje choca con el puritanismo de estos tiempos.

Aunque afortunadamente en los últimos años ha comenzado a proliferar una masa crítica que se ha atrevido a denunciar este tipo de acciones, los giros que va dando el wokismo ofrecen material para nuevas reflexiones. En este caso, porque la impronta ideológica que pregona por un mundo igualitario y diverso, proyectando sobre el pasado las aspiraciones del presente, muy probablemente obtendrá como consecuencia, en el mediano plazo, resultados contrarios a los pretendidos.

«Los jóvenes que en las escuelas y en la universidad ...

leer más

#meta - #distopia - #hitler

132 La revolución del militar de Sertorio
martes, 12 de marzo de 2024

Contra el Imperio Romano: la revolución del militar de Sertorio, que no quería gobernar.

La Guerra Civil Romana se trasladó a la Península Ibérica a partir del 82 a. C. porque Hispania era un territorio fundamental para el equilibrio económico de Roma. En ese momento apareció en escena el militar romano Quinto Sertorio, quien aprovechó la ocasión para hacer frente al Imperio Romano. El programa 'Arqueomanía' explica por qué el líder revolucionario, sin querer obtener el poder, inició la Guerra Sertoriana que duró siete años.

¿Quién era Sertorio?
Sertorio no pertenecía a una familia noble, pero se pudo formar en el mundo militar. Según Francisco Romeo, arqueólogo de la Universidad de Zaragoza, el revolucionario llegó a ser jefe de una ala de exploradores con el general Caio Mario. Juntos investigaban el terreno para que el ejército avanzara. El bagaje que adquirió como rastreador y comandante lo puso en práctica en la guerra que lleva su nombre.

El líder que no buscaba serlo
Tal y como explica Antonio Pizzo, arqueólogo y director de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma (EEHAR), Sertorio se convirtió en un militar revolucionario que desafió al pontífice máximo Cecilio Metelo y, posteriormente, al líder militar Cneo Pompeyo. Quinto Sertorio condujo la Guerra Sertoriana en Hispania durante una década, hasta el 72 a. C. Sin embargo, la finalidad del golpista tras generar el conflicto bélico no era gobernar. Según el director de EEHAR, lo que quería era recuperar los valores republicanos.

¿Cuál era su plan?
Romeo afirma que el plan del revolucionario era volver a la Península Itálica por vía marítima para restaurar el sistema de gobierno que consideraba legítimo: la República. Para ello, el militar estableció contactos diplomáticos con el rey del Estado helenístico Ponto, Mitrídates VI, con el propósito de usar su flota y con los piratas cilicios para plantarse en suelo itálico.

La previsión era de dos ...

leer más

#roma - #hispania - #sertorio - #paraver

133 Megafortalezas de la Edad de Bronce
viernes, 08 de marzo de 2024

Identifican cientos de megafortalezas ocultas de la Edad del Bronce en los Cárpatos usando imágenes de satélite.

Desde el cielo se pueden ver increíbles creaciones humanas imposibles de captar a ras de suelo. A las líneas de Nazca, la muralla de China o la mina Bingham Canyon se le suma ahora una nueva hornada de megaestructuras invisibles al ojo humano y que han sido desveladas gracias a las imágenes por satélite.

Los arqueólogos del University College Dublin, en colaboración con colegas de Serbia y Eslovenia, han descubierto una red previamente desconocida de superfortalezas en el corazón de Europa que podría explicar el surgimiento de los megafuertes de la Edad del Bronce, las construcciones prehistóricas más grandes vistas antes de la Edad del Hierro.

Más de 100 de estas superestructuras

Utilizando imágenes tomadas desde el espacio y fotografías aéreas, los investigadores han detectado los límites de más de 100 de estas estructuras situadas en la cuenca sur de los Cárpatos, en Europa Central, pertenecientes a una sociedad compleja. El uso común de recintos defendibles fue un precursor y probablemente una influencia de los famosos castros de Europa, señalan los expertos.

Algunos de los sitios más grandes se conocen desde hace algunos años, como Gradište Iđoš, Csanádpalota, Sântana o el alucinante Corneşti Iarcuri, rodeado por 33 kilómetros de fosos y eclipsando en tamaño tanto a las ciudadelas contemporáneas como a las fortificaciones de los hititas, micénicos o egipcios.

“Lo nuevo, sin embargo, es descubrir que estos sitios masivos no estaban solos, sino que formaban parte de una densa red de comunidades estrechamente relacionadas y dependientes. En su apogeo, las personas que vivían dentro de esta red de sitios de la Baja Panonia deben haber ascendido a decenas de miles”, afirma el profesor asociado Barry Molloy, autor principal del artículo publicado en la revista PLOS ONE.

La cuenca de los Cárpatos se ...

leer más

#historia - #edaddelbronce - #carpatos

134 Carlos III y la edad de oro de la Armada española
miércoles, 06 de marzo de 2024

En la segunda mitad del siglo XVIII, las políticas ilustradas del borbón español elevaron la excelencia de la marina de guerra hasta cotas nunca vistas en la pugna con Gran Bretaña por el dominio de los océanos.

La Armada española tuvo su época de máximo esplendor en la segunda mitad del siglo XVIII. Merced a las reformas administrativas y fiscales y a las innovaciones técnicas y científicas, los buques españoles, tripulados por oficiales de excelente formación, extendieron su dominio y sus navegaciones del Mediterráneo al mar de China, del Caribe a la Patagonia y del Perú a la Polinesia. La Armada creció de modo espectacular en número de buques por medio de la creación y ampliación de arsenales hasta desplegar en su apogeo cerca de trescientos buques grandes y pequeños. El rey Carlos III, impulsor del espectacular programa de construcción y modernización naval, era consciente de la importancia del mar en la estrategia española. Tras la derrota ante Gran Bretaña en 1762, cuando, en la caída de La Habana, se perdieron más navíos de los que se perderían en Trafalgar, dedicó ingentes esfuerzos a expandir su flota; ello cristalizó en las dos décadas siguientes en los éxitos de la renovada Marina sobre los portugueses en la colonia de Sacramento y Río Grande, en América del Sur; sobre los británicos en el Caribe durante la Guerra de Independencia de los Estadios Unidos, y frente a los corsarios berberiscos en el Mediterráneo.

En el ámbito técnico, se experimentó una transición del modelo de construcción a la inglesa de Jorge Juan y Santacilia hacia el modelo francés de Gautier en aras de homogeneizar la política naval española con la francesa. La síntesis y mejora de ambos sistemas, que llevó a cabo José Joaquín Romero y Fernández de Landa, dio lugar a algunos de los mejores buques de la época: la serie de navíos de dos puentes y setenta y cuatro cañones llamados “ildefonsinos”, y los “meregildos” de tres puentes y ciento diez cañones. El sucesor de R...

leer más

#españa - #imperio - #armada - #marina

135 Introducción a la historia del País Vasco
miércoles, 06 de marzo de 2024

Como ya hemos indicado en la época franco-visigótica a los vascos se les denominó vascones (escrito también como wascones). Posteriormente en los cronicones carolingios se comenzó a diferenciar a los vascones que estaban bajo gobierno franco de los independientes, designando a estos últimos con el término navarro; siendo utilizada la palabra vascón, únicamente, para los vascones bajo gobierno franco (evolucionando posteriormente este término al actual gascón).

Con el auge del Reino de Pamplona y Nájera en el siglo XI (hasta el siglo XII no fue denominado oficialmente como Reino de Navarra), la utilización de la palabra navarro para designar a los vascos se fue generalizando; quedando la palabra vascón gradualmente en desuso.

En el siglo XII el reino navarro, ante el expansionismo militar castellano, se verá forzado a pactar la renuncia a los territorios de La Rioja y Vizcaya.

La Rioja, que en aquella época era el territorio poblado por vascos más importante y que ostentaba la capital del reino, Nájera, será anexionada por Castilla. La capitalidad del reino navarro volverá otra vez a la capital histórica de los vascones, Pamplona.

Si bien la dinastía de los Otsoitz (López), conocida posteriormente como los Otsoitz-Haro (López de Haro), fueron puestos al mando del gobierno de Vizcaya (primero como condado no hereditario y posteriormente como señorío hereditario) por la monarquía navarra en el siglo XI, siendo desprovistos del señorío en 1116 por el rey de Aragón y Pamplona Alfonso I el Batallador. La ambición por recuperar el señorío hará que colaboren con los castellanos en su anexión de La Rioja y Vizcaya. Los servicios de la casa de Haro serán premiados por Castilla otorgándoles de nuevo el Señorío de Vizcaya del que fueron desprovistos 54 años antes.

Vizcaya, bajo la dominación castellana, se verá inmersa en guerras en defensa de los intereses de Castilla. La colaboración de la dinastía de los Haro en el expansionismo castellano a...

leer más

#express - #españa - #imperio - #vascos - #vascones - #edadmedia - #navarra

136 El imperio de lo efímero - Notas
viernes, 01 de marzo de 2024

◄ La Moda ►

p.25
Aunque se sitúen tras la estela de Marx o de Heidegger, nuestros sabios moralistas prisioneros de la espuma de los fenómenos, incapaces de aproximarse, de la manera que se, al trabajo efectivo de la moda, a la trampa del desatino de la moda...

p.33 (tras el concepto)
alaba su capacidad de equilibrar, de ampliar las posibilidades de la existencia todo el cuerpo de la humanidad en su totalidad

p.34
En la película revolucionada de la historia moderna, empieza a ser verdad que la Moda es el peor de los escenarios, con excepción de los demás.

p. 3X
Redhibitoria/o (vicio ...)

p.49-51
Entre 1340 y 1350, primera gran conmoción que afectó a la indumentaria de ambos sexos...

p.53
Matthaüs Schwarz, director de la casa Fugger... «es el primer historiador del vestido»

p.56-57 - Conceptos


  • Verdugado. España 1470
    El verdugado era un tipo de saya de la indumentaria femenina cortesana a partir del siglo xvi. Estaba formado por un armazón de alambres de madera o ballenas, o de aros ("verdugos") forrados y cosidos por su parte externa creando un cuerpo cónico. Se registra su aparición hacia 14681​ y serían el modelo para otros 'inventos', como el guardainfante, el panier, el tontillo, el miriñaque o la crinolina.
    De origen español, el verdugado se extendió posteriormente a toda Europa. En Inglaterra apareció en el 1545 y, dado su elevado precio, fue adoptado en la vestimenta de las clases altas. A lo largo del siglo xvii se dejó de utilizar, sustituyéndose por el aún más aparatoso e incómodo guardainfante, que ampliaba el aspecto acampanado de las prendas inferiores.
  • Ringrave
  • Jubón
  • Miriñaques

p.58
La moda es, según Sapir, variación en el seno de una serie conocida.

p.76
La moda ha estado ligada al placer de ver pero también al placer de ser mirado, de exhibirse a la mirada de los demás.

...

leer más

#lipovetsky - #notasliterarias - #notas - #paraleer - #leyendo

137 La tesis de Olagüe
lunes, 26 de febrero de 2024

La tesis de Olagüe es que la islamización de España, no fue una invasión armada, sino una difusión cultural por la cual los hispanorromanos adoptaron la cultura más avanzada de la época, que era el Islam, prefiriéndola a la barbarie de los visigodos y demás invasores del norte europeo.
El tema aunque apasionante, no pasaría de disquisición académica sino fuera porque implica una cuestión de relevancia histórica para el momento político actual. Si la tesis de Olagüe es cierta, nos encontramos, ante una más de las manipulaciones de la historia con fines políticos. Los fines no serían otros que justificar la ocupación militar de las regiones costeras españolas por el ejército astur-leones, castellano y catalano-aragones.
Si lo que dice Olagüe es cierto, no eran otros que los propios habitantes de las ciudades y comarcas españolas que se erigían en grupos independientes –los taifas- en un sistema de autonomías descentralizadas muy parecido, en cuanto a dimensiones, al ideal de la poli griega. Entonces seria el movimiento imperialista de un grupo guerrero para imponer su hegemonía sobre unos territorios autónomos.
La teoría de la guerra de religión, «la cruzada», se usaría entonces, como se usó en 1936, para justificar una guerra cuyos objetivos eran económicos y de poder. En esto cooperaría interesadamente la Iglesia, por medio de los clérigos que escribieron la historia en los siglos X y XI, la cual tuvo el máximo interés en atribuir a la conversión española al Islam a una invasión sangrienta, disimulando así un fracaso de proporciones colosales.
Es una constante en la historia que los guerreros montañeses y esteparios ataquen las ciudades ricas y civilizadas de los valles costeros; así sucedió repetidamente entre las estepas y montañas del Asía Central y las culturas china, india y mediterránea. Igual sucedió en la península Ibérica entre las montañas y mesetas norteñas y las regiones andaluza y mediterránea.
Luego, los hist...

leer más

#españa - #edadmedia - #islam - #alandalus - #olagüe

138 Castillo de Castalla
viernes, 23 de febrero de 2024

El castillo de Castalla, en la provincia de Alicante (España), es una fortaleza de origen islámico construida en el siglo xi sobre restos del neolítico y época íbero-romana, con reformas posteriores cristianas de los siglos xiv a xvi. Está situada sobre un cerro sobre la población y el curso del río Verde.

Las construcciones actuales son de finales de la Baja Edad Media y algunas de comienzos de la época Moderna.

Historia
En 1251 Jaime I el Conquistador (1213-1276) cambia a Ximen Pérez D'Arenós, consuegro del rey musulmán de Valencia Abu Zayd, los castillos de Castalla y Onil por las poblaciones valencianas de Cheste y Villamarchante, por lo que el castillo es ocupado sin resistencia, siendo anexionado por tanto al Reino de Valencia.

En 1362 el rey de Aragón Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387) se lo entrega al noble Ramón de Vilanova i Lladró, creando a tal fin la baronía de Castalla. El objetivo de esta entrega es que lo refuerze y lo defienda ante los ataques del rey de Castilla Pedro I, en la conocida guerra de los dos Pedros (1356-1369). Será en este momento del siglo xiv cuando se realicen la mayoría de las reformas que hasta nosotros han llegado, así se construye el "Palau" y el "Patí d'Armes".

La conocida como "Torre Grossa" (Torre Gruesa) fue la última construcción realizada pero esta ya sería realizada en el año 1579 (siglo xvi) como refuerzo y atalaya de vigía del castillo, ante los continuos ataques de los piratas del norte de África.

Durante la Guerra de Sucesión a la Corona Española (1701-1713), la comarca toma partido por el bando de Felipe V de Borbón, y el castillo pasa a ser almacén de alimentos y pertrechos militares. Al finalizar la Guerra el rey Felipe concedería en 1730 y 1732 a la villa los títulos de Muy Noble, Fiel y Leal, y tiempos después en 1890 la Reina Regente María Cristina en nombre del Rey Alfonso XIII le concedería el título de Ciudad.

En 1729 el castillo es heredado por los Marqu...

leer más

#edadmedia - #alicante - #castillo - #paravisitar

139 La Sed
martes, 13 de febrero de 2024

El libro que asegura que la sed es lo que ha llevado a evolucionar al ser humano
Virginia Mendoza nos habla de 'La sed', un profundo análisis antropológico que comienza en la Mancha y hace un recorrido por todas las civilizaciones que nos han precedido (y su búsqueda del agua).

"¿Y si empezamos a hablar porque teníamos sed? Dice Rousseau que esa duda mía es un despropósito (…), soy del bando de quienes creen que el lenguaje se originó de manera gradual, pero tuvo que haber una chispa que encendiese la primera palabra". La que escribe es la periodista Virginia Mendoza en su nuevo y muy interesante —¿Ensayo? ¿Novela? Ninguna de las dos parece apropiada del todo, quizás un híbrido sería lo más adecuado—: La sed (Debate), donde analiza la historia del ser humano, que ha estado guiada siempre por esa necesidad de buscar un bien, en la mayoría de las ocasiones, escaso: el agua.

Aunque el libro comienza de manera quijotesca en un lugar de la Mancha, es un análisis antropológico sumamente exhaustivo acerca de la sed y cómo ha marcado a todas las sociedades desde que las primeras civilizaciones recorrieron la Tierra y algunos de sus paisajes más áridos e inhóspitos. Lo hace con un impresionante recorrido por muchos de estos sitios que forman parte de un pasado remoto: desde la salida de África por los primeros hombres a las ciudades babilónicas de Umma y Lagash (que se enfrentaron en la primera guerra de la historia por el agua) o la cuenca del Nilo, por nombrar solo algunos. Porque la autora considera que la sed nos llevó a mirar el cielo, crear dioses a los que rezar para que lloviese (con el riesgo de crear mitos como el diluvio universal) o fundar disciplinas para predecir el agua. Y todo lo hace con una narrativa tan poética (y entrelazado con su historia personal) que no asistimos a un ensayo común.

Mucho se ha teorizado acerca del hambre (pensemos en el noruego Knut Hamsun) y poco sobre la sed, aunque siempre esté presente. Es...

leer más

#meta - #antropologia - #paraleer

140 Quinto Servilio Cepión, el procónsul que robó el «Aurum Tolosanum»
viernes, 09 de febrero de 2024

Mapa de la Galia a mediados del siglo I a.C. En el sur se aprecia la distancia entre Tolosa (Toulouse) y Massilia (Marsella), zona en la quese propdujo el robo del Aurum Tolosanum

Quinto Servilio Cepión, el procónsul que robó el «Aurum Tolosanum», el fabuloso tesoro que los galos se llevaron de Delfos


En el artículo que dedicamos a la batalla de Vercelas (101 a.C.) explicamos cómo Cayo Mario se ganó el apodo de Tercer fundador de Roma al impedir la invasión de facto que suponía la emigración de una coalición de pueblos germanos hacia la península itálica. Aquel episodio dejó una serie de historias subsidiarias, dos de las cuales fueron protagonizadas por el mismo personaje: Quinto Servilio Cepión, que en la primera -la más jugosa, sin duda- incautó a los bárbaros un fabuloso botín del que luego fingiría su robo para quedárselo, tal como se le acusó, y en otra resultó desastrosamente derrotado por el enemigo en la batalla de Arausio.

A los aficionados a la historia de Roma les resultará familiar el nombre de Quinto Servilio Cepión porque tres hombres de tres generaciones sucesivas alcanzaron fama con él. El primero fue el cónsul que combatió a Viriato en Hispania durante las llamadas Guerras Lusitanas, contratando a unos asesinos para que lo mataran y negándose luego a pagarles lo prometido con una de esas frases que pasaron a la posteridad pese a ser apócrifa: «Roma no paga a traidores»; por cierto, el Senado consideró impropia esa forma de solventar la rebelión lusitana y le negó a Cepión el triunfo militar en la metrópoli.

Otro que se llamó igual fue su nieto, aunque en su caso no tanto por actos propios como por haber tenido con su esposa Livia una hija que, siguiendo la costumbre, llevaba el nombre de su gens, Servilia, quien fue la amante de Julio César. Cabe añadir como curiosidad que su madre, tras divorciarse de Cepión, se casaría con Marco Porcio Catón y juntos tendrían otro hijo célebre, Catón de Útica, enconado opositor a César...

leer más

#historia - #roma - #galos

© Zalberto | marzo - 2026