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41 Serie Valle de Lágrimas
domingo, 24 de enero de 2021

Valle de lágrimas evoca el conflicto del Yom Kippur y la complejidad de una sociedad y de un país simbolizados en el ejército


Estado. Ejército. No puede decirse que exista en Israel una distancia conceptual ni orgánica entre las fuerzas armadas y la población, menos aún cuando los 'civiles' están sometidos a una disciplina de entrenamiento para prevenirse del lanzamiento de cohetes y cuando la edad de los reservistas se prolonga hasta los 45 años, en el contexto de un servicio militar intensivo —tres años, en el caso de los varones— que también concierne a las mujeres y a todas las minorías. Incluidas la drusa, la católica y hasta la árabe, en circunstancias especiales.

Los israelíes, en cierto modo, son el ejército, en cuanto el ejército es el mito fundacional contemporáneo, como explica Pierre Razoux en un tratado del 'Tsaha' que publicó hace unos años Inédita editorial, y que reflexiona sobre una idea genuina del politólogo Alain Dieckhoff: hay Estados que tienen un ejército y hay ejércitos que tienen un Estado.

Se refiere en este último sentido a Israel. Puede que hiperbólicamente, pero también reflejando, así hace también Razoux, que la existencia del ejército de Israel antecede incluso a la creación del propio Estado oficial. Y se arraiga en la fechoría de un atentado terrorista concebido contra la 'ocupación' británica en el Hotel Rey David de Jerusalén (1946).

Murieron 96 personas, casi todas ellas de las fuerzas 'coloniales'.

E irritó a la Administración londinense sobremanera que Benjamin Netanhayu, siendo primer ministro, formara parte de las personalidades que conmemoraron 'la hazaña' en 2006, seis décadas después, pero el relato de la opresión no se explica sin los hitos de la resistencia, como no se explica la historia contemporánea de Israel sin la tradición de los condotieros militares, fuera cual fuera su idiosincrasia ideológica.

Hablamos de B...

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42 Inglorious Empire
sábado, 23 de enero de 2021

El mayor instrumento para el bien que el mundo ha visto. El Imperio británico (1)

La frase con la que titulo esta entrada la dijo Lord Curzon, que fue Virrey de la India: “El Imperio británico es bajo la Providencia el mayor instrumento para el bien que el mundo ha visto”. Asimismo Lord Curzon pensaba que el Imperio británico había escrito en la India la página más desprendida de la Historia y que había gobernado el Subcontinente “para el beneficio duradero de millones de seres humanos.” Lawrence James, autor de “Raj: the Making and Unmaking of British India”, escribió que el Imperio británico en la India fue “un ejercicio de autocracia benigna y un experimento en altruismo”. Niall Ferguson se maravilla con todas las aportaciones que el Imperio Británico hizo al mundo: “promovió la asignación óptima de trabajo, capital y bienes en el mundo”, “impuso las leyes occidentales, el orden y el buen gobierno alrededor del mundo”, “actuó como el agente de un gobierno relativamente poco corrupto” e “incrementó el bienestar global” [adviértase el tufillo economicista y eurocéntrico de la enumeración de Ferguson]. Y lo mejor es que, como dijo el historiador decimonónico John Robert Seeley, parecía que el Imperio británico “había conquistado y poblado la mitad del mundo por despiste”.

Para saber si el Imperio británico fue esa fuerza benefactora que dicen sus defensores,- todos ellos ingleses, por cierto-, no hay como preguntarle a quienes lo sufrieron. Por ejemplo a Shashi Tharoor, autor de “Inglorious Empire. What the British Did to India.”

Tharoor nos recuerda que en 1600, cuando la Compañía de las Indias Orientales (CIO) se creó, la India generaba el 23% del PIB mundial, mientras que Inglaterra generaba el 1,8%. En 1940 Gran Bretaña representaba el 10% del PIB mundial y la India había caído tan bajo que no figuraba en las estadísticas. Niall Ferguson, ese gran entusiasta del Imperio británico, reconoce que entre 1757 (fecha de la batalla de Plassey...

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43 Los extraterrestres existen
miércoles, 09 de diciembre de 2020

Federación Galáctica

Así se ha pronunciado el profesor Haim Eshed en una entrevista con el medio israelí Yediot Aharonot, que ha sido recogida por The Jerusalem Post. Eshed fue jefe del programa de seguridad espacial de Israel durante 30 años, por lo que sus sorprendentes palabras son las de todo un experto en la materia que incluso ha publicado libros sobre este tema.

Este antiguo miembro del ejército israelí, que ahora cuenta con 87 años, asegura que existe una “Federación Galáctica” y que tanto su país como Estados Unidos mantienen contactos con los extraterrestres desde hace tiempo. Además, añade que en Marte hay una base subterránea secreta, que alberga a representantes estadounidenses y alienígenas.

44 Garbanzos aligerados
domingo, 29 de marzo de 2020

Si partes de garbanzos secos, cuécelos y reserva el agua de cocción para usarlo en vez del caldo.

Ingredientes Para 4 personas


  • 600 g de garbanzos cocidos
  • 200 g de zanahoria
  • 200 g de calabacín
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 2 tomates enteros de lata
  • 750 ml de caldo de pollo o de verduras
  • 1 cucharadita rasa de pimentón dulce
  • 1 cucharadita rasa de pimentón picante (opcional)
  • Perejil picado
  • 3 cucharaditas de bicarbonato sódico
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación

  1. Escurrir bien los garbanzos y mezclarlos con el bicarbonato. Calentarlos en una sartén a fuego medio o en el microondas unos 2 o 3 minutos, hasta que estén bien calientes. Pasarlos a un bol grande y llenarlo de agua. Remover para que las pieles se desprendan. Repetir el proceso 3 o 4 veces hasta eliminar todas las pieles. Escurrir.
  2. Juntarlos con el caldo y dejarlos hirviendo a fuego suave mientras damos los pasos siguientes, para que vaya reduciendo y concentrándose el sabor.
  3. Picar la cebolla y la zanahoria. Rehogarlas a fuego medio con un poco de aceite en una sartén unos 10 minutos.
  4. Añadir el ajo picado, el tomate, el pimentón y sal, y rehogar otros 10 minutos o hasta que el tomate se deshaga y pierda todo el agua.
  5. Sacar un cucharón de garbanzos y triturarlo junto al sofrito para espesar el caldo. Incorporarlo todo a los garbanzos y dar un último hervor corto de un par de minutos.
  6. Rematar con el calabacín picado fino y salteado en una sartén a fuego vivo con un poco de aceite de oliva, y el perejil picado.

#legumbres

© Zalberto | enero - 2026