|
1 La auténtica geopolítica de Putin martes, 03 de diciembre de 2024  En la última reunión del grupo (o «club») Valdai, celebrada hace pocos días, en este mes de noviembre de 2024, Putin desarrolló algunas reflexiones que, para quienes nos dedicamos a estos temas, son usuales (enseguida lo demuestro), pero ratifican eso que es tan usual, al más alto nivel, y de un modo explícito.
Por una parte, apunta Putin, el mundo está siendo reconfigurado. No solamente por la conocida resiliencia rusa o por el auge chino, o por la gradual pero imparable evanescencia socioeconómica del bloque occidental, liderado, como siempre ha sucedido en el último siglo, por EEUU. Todo eso está ahí. Pero su mera cita es pura descripción, y no contiene análisis alguno. Por consiguiente, en términos académicos no podemos quedarnos ahí: sería demasiado básico.
El análisis —o la interpretación de lo que sucede, si se prefiere— viene siempre después (cuando lo haya). Que es ahora, en esta reflexión. Lo primero que señala Putin es que los cambios a los que estamos asistiendo, debido a la interconexión de los factores descritos en el párrafo anterior, es de un calado equivalente al de Westfalia o Yalta. Personalmente, creo que los cambios a los que estamos asistiendo son incluso mayores. Pero, de momento, dejemos hablar un poco más a Putin. Él plantea que el orden de Yalta ya iba más allá del establecido en Westfalia. No aporta razones, pero es fácil entender eso. Porque el orden de Yalta se basaba en una peculiar superposición de ejes de conflicto: más allá de la mera «razón de Estado» (sin que ésta desaparezca por completo) surgió un eje ideológico (es decir, la cobertura moral o cultural de una base económica) que abarcaba la competencia entre dos modelos contrapuestos (capitalismo y comunismo —me vale «socialismo real», por supuesto, e incluso elevo la apuesta: eso fue lo que dio de sí el «socialismo realmente posible»).
Eso ha terminado, seguro. De nuevo, se puede discutir dónde estamos. Pero ya no «dónde no estamos». Entonces, cojo el testig... leer más | #meta - #duguin - #putin - #rusia - #eurasianismo
2 La nueva burguesía no sabe que es burguesamartes, 27 de agosto de 2024  23 de diciembre de 2019
La burguesía es un término de múltiples significados. Si seguimos la pista etimológica, ser burgués es ser de una ciudad amurallada (del francés antiguo, burgeis) que antes fue pueblo-mercado (burgh, del fráncico) y que ahora, gracias a esta riqueza de sedimentos semánticos, podría fácilmente sugerir al urbanita bancarizado que vive en una burbuja del centro. Para los marxistas, la burguesía es la enemiga, propietaria del capital y de la tierra, de la clase obrera. Y para los escritores, la burguesía es una conjura de personajes reaccionarios, puritanos y de ideas fijas, gente que aburre la fiesta y la novela.
Puritanismo, capitalismo, clasismo y urbanismo: toda definición de burguesía tiene estos ingredientes, como toda arepa lleva harina de maíz, agua, aceite y sal, aunque las dosis varíen según la receta. En todo caso, el epíteto de burgués no espera diatribas académicas. No es un certificado de fábrica (“felicidades, cumples con los requisitos, eres burgués”) sino un dardo político de fácil uso. Un insulto que sugiere enemistad contra los pobres.
Una sentencia. Los burgueses como yo (universitarios, diestros del patinete eléctrico, conocedores de su ciudad y de todas, igual de capaces de pedir un poké en Madrid, Odense o Tokyo) lo somos de nacimiento. Con la distinción significativa de que, al ser latinoamericano, no puedo pretender ser obrero cuando no lo soy, ni haber cruzado tan gruesa ribera en la región más desigual del mundo, falto del inmenso garbo que tal travestía implica – y me veo forzado finalmente a admitirlo y admitírmelo.
Soy burgués. El pan me lo gano con los dedos, no con las manos. Soy más afín a un moscovita que a un campesino de mi país. Sé cuántos bolívares hay en un dólar, cuántos dólares hay en un yen. Me sienta mejor la siracha que el alioli. No me enorgullece, pero al menos lo reconozco.
El drama de la nueva izquierda es que no admite su propia burguesía. Jeremy Corbyn, d... leer más | #burguesia
3 El día después del reinicio de la historialunes, 14 de marzo de 2022  La invasión rusa en Ucrania ha vuelto a sacar de paseo a Francis Fukuyama y su propuesta del «fin de la historia» (y del «último hombre», que esta última parte de la formulación siempre se nos queda en el tintero). El propio Fukuyama se ha arremangado y ya ha firmado varios análisis a lo largo de estas semanas sobre la cuestión. En cualquier caso, permítanme que sume mi voz a este largo y caótico debate. Aunque podríamos convenir que, ahora mismo, nos encontramos ante una discusión bizantina entre los defensores del fin del fin de la historia y los que creen que nos encontramos ante el fin del fin del fin de la historia. Y así, entre ideas y venidas, la querella se ha transformado en un trabalenguas artificial que facilita ensamblar columnas como esta con referencias que todos tenemos presentes en el debate público.
Como avezado epígono de Hegel, y tras la digestión que hizo de los planteamientos de ese peculiar pensador que fue Alexandre Kojève, Fukuyama consideró que el régimen político definitivo era la democracia liberal conjugada con el capitalismo: «El punto final de la evolución ideológica de la humanidad y la universalización de la democracia liberal occidental como la forma final de gobierno humano». Aquel libro se publicó en 1992, aunque el origen se encontraba en un artículo que había escrito para The National Interest en el verano de 1989. La Unión Soviética estaba volando por los aires en mil pedazos y Borís Yeltsin alteraba política y económicamente Rusia a golpe de decretos. Y es esa época en la que aún vive, siempre esbozada como tragedia, Vladímir Putin. Lo que, en el fondo, no deja de ser una prueba más de que la propuesta de Fukuyama no iba tan desencaminada.
Ya sea para aplaudirle o fustigarle, Fukuyama ha sido utilizado como un auténtico hombre de paja. La vida intelectual es así: a unos se les perdona todo y a otros no se les pasa ni una. Cada cual utiliza la formulación para arrimar el agua a su molino. Sus críticos han utilizad... leer más | #politica - #fukuyama - #historia
4 Dasein en Hegeljueves, 08 de abril de 2021  Considerando que piensa en la muerte como momento definitorio me parece que el Dasein es un joven soldado. Me parece que una persona que no arriesga su vida precozmente se define como adulto, y vive cierto tiempo de esa manera antes de morir. | #filosofia - #hegel
|