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691 La rivalidad geopolítica histórica entre Rusia y Turquía
martes, 19 de abril de 2022

La batalla de Sinop tuvo lugar el 18 de noviembre de 1853 entre los escuadrones ruso y turco en el puerto turco de Sinop, cerca de la costa sur del Mar Negro. Terminó con la destrucción de 15 de los 16 barcos turcos y un devastador incendio en la ciudad. La flota rusa no perdió barcos. Esta fue la última gran batalla en la historia de las flotas de vela y la primera batalla en la que se utilizaron los cañones de proyectiles explosivos Paixhan.
Autor: Ivan Konstantinovič, Museo Naval Central, San Petersburgo, Rusia.

#politica - #rusia - #turquia

692 Doctrina «Glubokaya operatsiya»
martes, 19 de abril de 2022

La «Guerra profunda», también llamada «Glubokaya operatsiya» o «Deep operations», fue eliminada a base de brutalidad poco después de ser creada.
Iósif Stalin la arrancó de raíz de la Unión Soviética durante las sucesivas purgas de oficiales del Ejército Rojo.

#politica - #guerra

693 Viernes de la Santa Expiación
viernes, 15 de abril de 2022

Madruga el poeta y madruga toda la cuadrilla. Pero esta vez madrugamos con ganas, con unas irreprimibles ganas de preparar el escenario y meter al rapsoda en el coche para depositarlo en su casa bilbaina y de seguido regresarnos al pueblo a continuar las minivacaciones de Semana Santa.
Esta historia siempre tiene giros inesperados, o levemente esperados. Pero el cambio de planes respecto al viejo se hizo inevitable, se trataba de vivir o morir. Y una vez regresados al pueblo sin la presencia de Jesús, entonces sí, el tiempo, las horas y los minutos adquirieron el componente vacacional, las sensaciones que el ocio colocan ante nuestras retinas y que nos hacen ver el mundo con un sutil matiz diferente, como más luminoso, o algo así.
Y por fin el relax.
Raquel preparó carne de cerdo guisada con patatas. Una preparación aderezada en la terraza con unas copas de vino y unas cervezas. Una comida que precede a una buena siesta. Una siesta que es preludio de un pasear hasta las tirolinas de Valterria. Unas horas felices sentados en la terraza de Valterria, viendo asomar la luna por sobre Dulla y disfrutando de unas hamburguesas ya anochecido el día.
Un cambio de registro necesario: adiós al poeta, hola a la tranquilidad.

#2022semanasanta - #joshua - #valterria

694 Acueductos de la rambla de Carcauz
domingo, 10 de abril de 2022

Los acueductos de la rambla o barranco de Carcauz, son un sistema de acueductos y acequias de origen romano, que forman parte del límite municipal entre Felix y Vícar, en la provincia de Almería (España), y que transcurren a lo largo de la rambla de Carcauz, a las faldas de la sierra de Gádor. Lo forman tres acueductos de piedra de diferente tipología y las acequias que los comunican.

Historia
El territorio en el que se asienta esta obra de ingeniería hidráulica formaba parte de la Hispania Ulterior y, posteriormente, quedaría localizado cerca del límite entre la Hispania Ulterior Baetica y la Hispania Ulterior Tarraconense, estimándose que la construcción de este sistema de irrigación corresponde aproximadamente a la época en la que se realizaron estas divisiones, entre los siglos II y I a.c.,[1]​ y estaba destinado al suministro de agua a las villas rurales que hoy ocupa el Poniente Almeriense.[2]​ De todas formas, según Lorenzo Cara Barrionuevo, hay que buscar su origen en el siglo XVI.[3]​

El conjunto estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XX,[4]​ quedando posteriormente en ruina progresiva y a la espera de que la petición vecinal de que sea declarado como Bien de Interés Cultural salga adelante. A día de hoy, la mayor parte del caudal que recogería la acequia es transportado por tuberías modernas de plástico, en muchas ocasiones ocupando el canal original.

Acueducto de los 20 ojos
Es el más grande y conocido de los tres, ya que es el que se encuentra más accesible y cercano a los núcleos poblacionales, es por ello por lo que suele ser denominado directamente como el acueducto de Carcauz, obviando los otros dos.

#meta - #granada - #alpujarra - #roma - #acueducto - #paravisitar

695 Los españoles de la Edad de Piedra descubrieron América
miércoles, 06 de abril de 2022

En el supuesto de que hubiera alguien allí (la actual Costa Este estadounidense), que no lo había, aparte de bisontes y secuoyas, bien podrían haber recibido a aquellos nautas de la Edad de Piedra al berlanguiano grito de «Españoles, os recibimos con alegría». Porque una vez más ha vuelto a la palestra la teoría de que fueron antepasados de los españoles los primeros en poner sus pies en el que luego sería Nuevo Mundo.

Todo empezó en 1999, cuando dos arqueólogos, Dennis Stanford y Bruce Bradley mostraron su creencia de que europeos provenientes del suroeste francés y la Cornisa Cantábrica habrían sido los primeros en llegar a América hace la friolera de entre 26.000 y 19.000 años. La teoría no fue muy bien recibida por la comunidad científica por aquel entonces.

Primero, por la dificultad de cruzar el Atlántico con la tecnología prehistórica. Unos 2.500 kilómetros. Y también por la ausencia en la llamada cultura Clovis (la que se cree la más ancestral de América) de ningún vestigio de arte parietal paleolítico.

Sin embargo Stanford y Bradley, como los legendarios pioneros Lewis y Clark, siguen dispuestos a mantener su teoría. Y ahora parece que han logrado aportar todas las pruebas necesarias: un conjunto de herramientas de piedra de «estilo» europeo (Solutrense) de 19.000 a 26.000 años de antigüedad, encontradas en seis lugares diferentes de EE.UU.

Dennis Stanford y Bruce Bradley proponen que estos europeos (o remotísimos españoles) procedentes de la cornisa Cantábrica y el sur francés, viajaron a Norteamérica por el pequeño filo de la parte congelada del entonces ultracongelado Atlántico con un bote o sobre el hielo. En pleno punto álgido de la Edad de Hielo, se sabe que tres millones de kilómetros cuadrados del Atlántico Norte eran transitables porque estaban cubiertos de hielo toda o buena parte del año.

Stanford y Bradley insisten en que aquellos hombres eran suficientemente capaces de hacerlo, pero no tenían pruebas para demos...

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696 Los Jázaros
miércoles, 06 de abril de 2022

Los jázaros o jazares (en hebreo, singular «kuzarí» כוזרי, plural «kuzarim» כוזרים; en árabe, singular خزري, jazari; plural, خزر, jazar; en turco, hazarlar, en singular, «hazar»; en griego, χαζαροι; en ruso, xазары; en tártaro, singular Xäzär, plural Xäzärlär; en persa, singular «xazar» خزر, plural «xazarhâ» خزرها; en latín, gazari o cosri) fueron un pueblo túrquico procedente de Asia central. Su nombre parece estar vinculado a un verbo túrquico que significa «errante» ('gezer' en turco moderno).

En el siglo vii, los jázaros fundaron un kanato independiente, el Kaganato de Jazaria o Kaganato jázaro, en el Cáucaso Norte a orillas del mar Caspio, donde con el paso del tiempo el judaísmo se convertiría en religión oficial. En su momento de máximo esplendor, ellos y sus tributarios controlaron buena parte de lo que hoy es el sur de Rusia, Kazajistán occidental, este de Ucrania, una parte importante del Cáucaso (Daguestán, Azerbaiyán, Georgia...) y Crimea.

Los jázaros fueron importantes aliados del Imperio romano de Oriente contra el Imperio sasánida, además de constituir una significativa potencia regional en su momento de máximo esplendor. Emprendieron una serie de guerras, todas victoriosas, contra los califatos árabes, evitando así posiblemente la invasión de la Europa oriental. A finales del siglo x, su poder declinaría frente al de la Rus de Kiev, siendo su imperio absorbido por los emergentes estados eslavos, posteriormente emigraron hacia Europa donde formaron comunidades judías. Pequeños núcleos jázaros sobrevivieron en la estepa póntica hasta que en el siglo xiv las epidemias de peste y las invasiones mongolas los disiparon.

Orígenes y prehistoria

Los orígenes de los jázaros son inciertos. Tras la conversión...

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#primermilenio - #jazaros - #caucaso

697 Irati y Rubén
miércoles, 06 de abril de 2022

Irati y Rubén. Palabras para recordar un miércoles de abril.
Hace frío. Los andamios todavía ondean fuera, donde las ventanas muestran el polvo de las viejas calimas y el desastre que avanza hacia nuestras adormecidas entrañas. Las posibilidades sí existen; pero a quién le importa esto, mejor dejarlo ir. Cierto, conocer el buen camino no es la solución que buscamos. Cierto, el conocimiento no es la salvación. O quizás sea que la salvación es una idea insensata, un fin para el que no son necesarios los medios que nos promocionan los maestros del fin del mundo. Que se derrumbe el edificio que tan torpemente hemos construido puede que no sea sino el principio de algo que no sabemos concebir.
La reacción ante el peligro varía en función de la distancia; es una de las leyes que Newton dejó en esbozo, quizás porque no daba con las variables y las constantes. En estos tiempos que me está tocando vivir es fácil percibir que la teoría está ahí, palpitando con fuerza, como queriendo romper el huevo de la ignorancia. No saber no es garantía de nada; maravilloso argumento que sirve para una cosa y para la contraria.
Yo confieso que estas noches de vigilia, cuando me sumerjo bajo las sábanas y busco argumentos dulces que me inspiren un buen dormir, cuando dejo libertad a mis pensamientos para encender mundos que no conocen la moral ni los infinitos caminos que van desde el bien hasta el mal, estas noches me dejo llevar a un escenario azotado por la guerra, la verdadera, la que mata y la que te deja seco, la que te mata de hambre y de sed, la guerra que te retuerce el cuello y termina con toda tu provisión de lágrimas, la que anula las palabras y olvida y paraliza.
En ese escenario, me pregunto, cuál pudiera ser mi papel, cómo me movería, hacia dónde. A bote pronto, mi voz interior, la que no calla nunca, me dice «huye, sobrevive»; recuerdo haber estado en una tesitura muy remotamente lejana un día de febrero, acurrucado sobre una litera junto a un tipo de Guadalajara,...

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#guerra

698 John Mearsheimer
domingo, 03 de abril de 2022

Rusia, la OTAN y el club de los realistas

John J. Mearsheimer es profesor de ciencia política en la Universidad de Chicago, y un conocido teórico de relaciones internacionales. En cierto sentido, es considerado como miembro de la escuela neorealista en relaciones internacionales.

Nacimiento: 14 de diciembre de 1947 (edad 74 años), Nueva York, Nueva York, Estados Unidos


No pasa por su época de mayor popularidad, pero el club de los realistas sigue haciéndose oír en entrevistas y artículos. Su tesis principal es que Estados Unidos, al frente de la OTAN, se dejó llevar por la borrachera de victoria de los años 90 y acabó plantándose en el umbral de Rusia, que solo había bajado la guardia provisionalmente. El peligro estaba claro: algún día Moscú se pondría en pie y recuperaría su espacio, si era necesario, mediante la fuerza. Europa sufriría, y los realistas podrían señalar con el dedo la arrogancia de Washington y espetar: ¡os lo advertimos!

Y la verdad es que lo hicieron. La hemeroteca es terca, y Youtube aún más. Esto decía el politólogo John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, en 2015: «Occidente está encandilando a Ucrania con sus cantos de sirena y el resultado final es que Ucrania va a quedar destrozada. Lo que estamos haciendo, de hecho, es animando a ese resultado». Mearsheimer se refería a las seductoras ofertas que Washington susurraba al oído de Kyiv: sobre todo, la promesa de entrar en la Alianza, precedida por acuerdos de colaboración y por envíos de armas e instructores.

Desde el otro lado del espectro político, Noam Chomsky, también en 2015, hacía la misma profecía: «La idea de que Ucrania pueda unirse a una alianza militar occidental sería bastante inaceptable para cualquier líder ruso», declaró. Este proyecto «no protege a Ucrania, sino que amenaza a Ucrania con una gran guerra».

Lo interesante del club de los realistas es que incluye a fríos halcones de la derecha, como Henry Kissinger o...

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#politica - #OTAN - #EEUU - #rusia - #ucrania - #guerra

699 Sábado postgripe
sábado, 02 de abril de 2022

Salida por Bilbao a recuperar el sentido: tiendas y potes y pinchos por el Ensanche.
En la Oka: ensaladilla y solomillo.
En la Oka Bar: potes y pinchos.
En Pull&Bear un par de chamarras pensando en la jamada de prejubiletas del próximo sábado. Bonitas pero difíciles de adaptar a mis modusvidendis.
Y el día sigue, incandescente y tumultuoso.
De regreso en casa, Raquel prepara los solomillos y yo me encargo del puré de patatas. Nos triscamos una botella de Viña Pomal Reserva y tan pichis.
A Raquel se le queda corta la fiesta; yo no estoy recuperado de la gripe aún. Así que se prepara y sale a lo que sea. Y lo que sea es juntarse con el famulio, que ha estado de jamada en Zamudio [Asador Aramendi Berria]. Recorren La Peña, el Casco, Barrencalle, y terminan en Prim, en casa de la Tata. Esther no ha estado en la jamada de Zamudio: está floja de sus cosas.
Raquel aparece a eso de las diez menos algo, levemente pedete; creo que lo ha pasado guay, y me alegro por ella.
Yo me he tomado un Frenadol y nos hemos acostado a ver unos capítulos de La Unidad, la primera temporada; la segunda permanece a la espera.

#laOKA - #pull&bear - #restaurante

700 Tiempos de Arroz y Sal
martes, 29 de marzo de 2022

[Kim Stanley Robinson]
Retomo la lectura de este libro. Es apasionante.

Tiempos de arroz relata una ucronía. Emplazada en una realidad alternativa, describe, como trasfondo de las vidas de un número de individuos, siete siglos de historia bajo la premisa de que la peste negra ha acabado con prácticamente el 90% de la población de Europa. En tal mundo son dos las civilizaciones principales que dominan el panorama de un modo antagonista pero complementario similar al yin y yang: la China imperial y el llamado Dar-el-Islam (un vasto conglomerado de estados musulmanes). En los siglos finales, sin embargo, otras fuerzas emergentes tales como las ligas travancoríes (de la India) y de los hodenosaunee (tribus norteamericanas) salen a escena como figuras importantes.

#lectura - #tiemposdearrozysal

© Zalberto | enero - 2026