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861 Hacia la catástrofe rusa: Kritchevskilunes, 05 de febrero de 2018  Hacia la catástrofe rusa: cartas desde Petrogrado al periódico L'Humanité Kritchevski
La Revolución de Octubre, «diez días que conmovieron al mundo», suscitó una ilusión, la de la aparición de un hombre nuevo y de un mundo nuevo. En Francia esta ilusión duró más que en otros lugares. Sin embargo, ya en 1917 se habían pronunciado testigos irrefutables, entre ellos Boris Kritchevski (1866-1919). Militante socialista ruso, cuyas simpatías políticas no alteraron su lucidez, colaboraba desde hacía varios años con L'Humanité cuando sus competencias le destinaron naturalmente a "cubrir" los acontecimientos de Petrogrado. Todas sus columnas anteriores al golpe "bolchevique" (6 de noviembre de 1917, según el calendario ruso) fueron publicadas, pero posteriormente los fieles de L'Humanité sólo pudieron leer una de ellas. Bajo la influencia de los partidarios de Lenin, las siguientes cartas fueron descartadas. Kritchevsky estaba indignado. Sin embargo, sus textos fueron reunidos por la editorial Félix Alcan al año siguiente en un volumen titulado Vers la catastrophe russe. Cartas desde Petrogrado al periódico “L'Humanité” : octubre de 1917-febrero de 1918 . Después de la muerte de Kritchevsky en 1919, un manto de silencio cayó sobre su obra, socavando uno de los grandes mitos fundadores del siglo XX . Como veremos, Kritchevsky se expresó sin rodeos sobre la brutalidad de los pretorianos bolcheviques. No se hacía ilusiones sobre la naturaleza implacable del nuevo régimen. Esta reedición reproduce íntegramente el texto de 1919. En el prólogo se incluyen algunas referencias cronológicas e históricas que facilitarán la lectura. | #comunismo - #rusia - #paraleer
862 La ceguera voluntaria: Christian Jelenlunes, 05 de febrero de 2018  Los grandes hechos de la historia, y también los pequeños o aparentemente insignificantes, suelen tener una trama secreta, a la que pocos tienen acceso. De ahí que en el teatro de la política las cosas a menudo no son como parecen ser.
Hace poco John Bolton fue entrevistado por la cadena CNN. Bolton fue asesor de Seguridad de la Casa Blanca con Trump, pero antes este halcón republicano, decididamente intervencionista en política exterior, trabajó en las administraciones de Reagan, Bush padre e hijo, y llegó a ser representante permanente de su país ante Naciones Unidas.
Fue uno de los arquitectos de la guerra de Irak (2003) que derrocó a Sadam Husein, con la excusa de que allí había armas de destrucción masiva, algo que jamás se comprobó, pese a toda la maquinaria publicitaria que se montó para convencer a la opinión pública internacional.
En la entrevista, cuando el periodista dijo que «no se necesita ser brillante para intentar un golpe de estado», Bolton manifestó su desacuerdo (quizá la frase hirió su orgullo): «Como alguien que ha ayudado a planear golpes de Estado, no aquí sino en otros países, puedo decir que requiere de mucho trabajo», pero rehusó hacer precisiones. De todas maneras es conocida la larga historia del país del norte en la promoción de golpes de estado, como es habitual en toda nación que tenga ambiciones expansionistas.
En la primera mitad del Siglo veinte hubo dos grandes estrategas de la propaganda política que hicieron escuela (prueba de ello son los émulos actuales), y cuya eficiencia marcó el rumbo de la historia: Willi Münzenberg y Joseph Goebbels, ambos nacidos en Alemania, pero que trabajaron para causas diferentes, cuyos regímenes tenían en común la vocación totalitaria y el engañar a las masas, incluyendo a buena parte de la intelectualidad. Estas ideologías que lograron destruir millones de vidas humanas, convirtieron ese siglo en un infierno, y hoy reaparecen en muchos lugares del planeta remozadas, con e... leer más |
863 Las actividades más valiosas no tienen ningún propósito...miércoles, 10 de agosto de 2016 Las actividades más valiosas no tienen ningún propósito o función más allá de sí mismos: tocar música, hacer el amor, tomar vino, jugar con los hijos. Lo mismo se podría decir de los chistes. Es compartir la vida porque sí. | #felicidad
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