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91 La patria de los Godos
sábado, 01 de abril de 2017

La patria de los Godos. (08-11-1998)

Parece ocioso decir que el corazón de la España Goda estuvo situado en Castilla. Más exactamente en esas tierras del Alto Ebro que hasta la Edad Media ostentaron siempre la capitalidad histórica del país. Histórica, militar y a menudo política... En el ámbito de la genuina Covadonga de Cilla Perlata nos encontramos con topónimos tan elocuentes como éstos: Tierra de Rodrigo / Val de Rodrigo (siglo XIII)... O Rodrigoda, en este caso más al oeste y en torno al Lago del Ebro.

Godo no es una palabra germánica, como se piensa, sino euskérica. Significa “dios” y los antiguos Kántabros conocían con ella a sus primeros antepasados... la ermita que estuvo emplazada justamente en Cilla Perlata, en la genuina Covadonga, tuvo por advocación nada menos que la de Nuestra Señora de los Godos de Cilla Perlata. Todavía existe una necrópolis rupestre en su entorno que, por supuesto, no es medieval... huelga decir que esta Virgen de los Godos de Cilla Perlata era la propia Virgen de Covadonga que se veneraba en esta misma población ribereña del Ebro.
Godo es una corrupción de Gotto, forma alemana que a su vez se ha derivado del euskera Gozto o Gotzo con el que se designa a Dios, a los ángeles y al Espíritu Santo. Y aquí surge la sorpresa monumental y verdaderamente revolucionaria. Porque ese Gozto basko es una variante de Gazta, raíz del nombre euskérico de Castilla: Gaztella. Los genuinos Godos fueron, pues, los primitivos Gaztellanes o Castellanos del Alto Ebro, conocidos indistintamente -según las épocas- con este nombre y con los de Cántabros, Alabeses, Bizkaínos o Baskonzillos...

En un escrito fechado en el año 900 puede leerse: “He aquí que nosotros, los Gassalianes (= Gastallanes), hemos sugerido a nuestro abad, el presbítero Guisando del monasterio de San Juan de Orbañanos...” Luego en el año 900 los Castellanos se llamaban a sí mismo Gastallanes, fieles al verdadero nombre euskérico de Castilla, Gaztella... Y ahora en...

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92 Dinero gratis: ¿por qué el socialismo está muerto?
1 comentario lunes, 20 de marzo de 2017

Rutger Bregman publica el ensayo “Utopía para realistas”, un libro en el que descubre la fórmula del éxito para acabar con la desigualdad: dinero gratis para todos y una jornada laboral de 15 horas.

Tiene 28 años, es holandés, historiador, ha asistido a una nueva derrota socialdemócrata y tiene la fórmula para acabar con la desigualdad: renta básica universal de unos 14.000 euros, semana laboral de 15 horas y un mundo sin fronteras. Viste muy académico para el plan revolucionario que trae bajo el brazo: Utopía para realistas (Salamandra), un ensayo que pasa por ser el plan renove de las claves de Thomas Piketty.

Quiere ayudarnos a imaginar una sociedad en la que el trabajo remunerado no sea el principio y fin de nuestra existencia. Es real, sólo hace falta un poco de fantasía: “La incapacidad de imaginar un mundo en el que las cosas son diferentes sólo demuestra nuestra falta de imaginación, no la imposibilidad de cambio”.

El principal problema del socialismo es que es aburrido, más aburrido que ver crecer la hierba. No tiene nada que contar, ni siquiera un lenguaje con el que hacerlo

Pero la imaginación necesita de Política, con mayúscula, y le sobran políticos, con minúscula. En esta categoría aparecen esos petimetres que “no pueden permitirse expresar puntos de vista demasiado extremos”, porque sólo les preocupa continuar en el poder. Para mantener y reafirmar el statu quo, mantienen sus ideas dentro de los márgenes de lo aceptable.

El consenso de la vieja izquierda

¿Y quiénes son los guardianes de lo aceptable? La socialdemocracia. “Según la visión del mundo del socialismo perdedor, los neoliberales se han adueñado de la razón, el juicio y la estadística, y a la izquierda le queda sólo la emoción. Sus sentimientos son loables. Los socialistas perdedores tienen un exceso de compasión y consideran profundamente injustas las políticas imperantes. Al ver que el Estado de Bienestar se desmorona, corren a salvar lo que puedan. ...

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#paraleer - #socialismo

93 Polícrates, el tirano de la isla de Samos
jueves, 10 de septiembre de 2015

POLÍCRATES DE SAMOS, 540-522 a.C. De tiranos, piratas y agoreros.

La tradición histórica del antiguo Mediterráneo nos permite, muchas veces, introducirnos en la vida de algunos curiosos personajes cuyos avatares, signados por una mezcla de hechos reales y trágicos vaticinios, nos revelan la complejidad de las relaciones político-culturales entre los pueblos de aquella región del mundo, las acciones humanas y sus consecuencias. No escapa a esta realidad la interesante vida de Polícrates, el tirano de la isla de Samos, cuyas vicisitudes invitamos a leer.

Ascenso al poder, y perfil de un tirano.
La caída del rey Lidio Creso (547 a.C.), tras su derrota en manos del rey persa Ciro el Grande (y posterior muerte), tuvo cierto impacto en la situación política del mundo griego. Al menos así parece ocurrir en la parte oriental de este, sobre todo luego del sometimiento de los “Yauna” (Jonios), por parte del general persa Harpagus. Las ciudades griegas de aquella zona, vivían momentos de zozobra en lo político y social.
La isla de Samos no estuvo ajena a este momento de agitación que vivía el Mediterráneo Oriental. En el 540 a.C. una revuelta liderada por los hermanos Polícrates, Pantagnosto y Silosonte (hijos de Eases) ejecuta un golpe de estado e instaura una especie de tiranía encabezada por los tres hermanos en partes iguales. Esta estructura de poder duro poco. Polícrates primero dio muerte a Pantagnosto, y desterró luego a Silosonte, asumiendo de esta manera la totalidad del poder, e instaurando una tiranía.
Desconocemos los entramados de situaciones o eventos que condujeron las acciones de Polícrates. Tal vez, como señala Aristóteles, el tirano surge del pueblo “contra los notables” y sus abusos[1]. Y termina por trasgredir este mandato popular para ungirse en el poder absoluto y despótico. Como sea, algún tipo de apoyo popular debió tener Polícrates. Y sus enemigos, que los tuvo y muchos, muy probablemente surgieron de entre la antigua aristocraci...

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#historia - #grecia

94 Cataluña o el totalismo mágico
martes, 25 de agosto de 2015

El dogma independentista está impulsado desde las instituciones de Gobierno. Impera un monopolio de propaganda, pero la Generalitat está obligada a salvaguardar la igualdad de derechos de los ciudadanos.


Hace 10 años, Artur Mas participó en una tertulia de Cuatro. Llamaba la atención que en momento alguno expresase sus opiniones personales o como líder de partido. Era Cataluña la que hablaba por su boca: “Cataluña quiere esto”, “Cataluña nunca tolerará aquello”, etcétera. Al serle hecha la observación que resultaba impropio asumir esa condición de portavoz, siendo además el suyo un partido de oposición minoritario, quedó por un momento desconcertado. Le salvó otro contertulio, hombre de orden, protestando por el desacato de que era objeto el ilustre invitado. Pero tampoco hacía falta la crispación del Estatut. En un congreso celebrado en la Universidad de Ohio en 2000, el filósofo Rubert de Ventós, pasado al independentismo desde que en su estancia en la Corte como senador se sintiera forastero (sic),desarrolló todo un discurso de ruptura con España cuyo supuesto emisor era una y otra y otra vez Cataluña. Me permití preguntarle si es que Cataluña, al modo de la Virgen, se le aparecía todas las noches para darle a conocer sus pensamientos. Hoy Mas afirma que quien vote contra él, vota contra Cataluña.


El fenómeno es habitual en los nacionalismos radicales, pero hasta la década anterior fue minoritario en Cataluña, caracterizada precisamente por el pluralismo de su mapa político, la interacción entre corrientes progresistas y catalanistas, y el predominio claro del autonomismo sobre las corrientes soberanistas. Cierto que como advirtiera Pierre Vilar, la mitificación del pasado anterior a 1714 y el menosprecio de Castilla entre los intelectuales, se hallaban muy arraigados, sobre el telón de fondo bien real del desfase existente entre la modernización catalana y el atraso relativo de España. La frustración política adicional de la reforma del Estatut y la...

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#cataluña

95 El materialismo de Marx. Pinceladas periodísticas
jueves, 19 de septiembre de 2013

… después de su periodo de juergas como estudiante en Berlín y Bonn llegó el Marx que apoyó las ideas capitalistas en Colonia. Eran los días simpatizantes con un periódico liberal desde el cual se mostró partidario de la absoluta libertad en la economía y lo que ello implica de libre mercado y la menor intervención del gobierno. Fue un amor peregrino, o quizá guardado en el fondo como revelan sus constantes apuros financieros que lo llevaron a depender muchas veces de su padre e incluso que pidiera en más de una ocasión un anticipo de la herencia familiar, según cuenta el historiador Jonathan Sperber en Karl Marx. Una vida decimonónica (Galaxia Gutenberg), para quien Marx era también…

#marx - #curiosidad

© Zalberto | marzo - 2026