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11 Conde Ciano
domingo, 04 de febrero de 2024

Neville Chamberlain charla con Mussolini, en el extremo derecho aparece Ciano

La ejecución del Conde Ciano


Hace justo 80 años Mussolini fusiló por traidor a su yerno, el Conde Ciano, el personaje más poderoso del fascismo


La historia del Conde Ciano es como una ópera trágica italiana, un destino funesto maneja las pasiones de la ambición, la soberbia, el poder, el amor, el odio, la envidia y la venganza. Ese designio inevitable llevó a Galeazzo Ciano al fascismo, lo tenía en los genes y fue el caldo en el que creció desde su adolescencia. Su padre, el almirante Constanzo Ciano, héroe de guerra, era amigo personal de Benito Mussolini, fue su colaborador en la creación del movimiento fascista, participó en la Marcha sobre Roma, la farsa de golpe de Estado que le dio el poder a Mussolini (véase La Marcha sobre Roma, en THE OBJECTIVE) y el Duce le nombró su sucesor en 1926.

El propio Galeazzo, con sólo 19 años, se puso la pistola al cinto y se incorporó a la Marcha sobre Roma. Sin embargo, siendo fascista hasta la médula, Galeazzo Ciano no tenía nada que ver con sus compañeros, aquellos 30.000 escuadristas que marcharon sobre la capital cuando las fuerzas vivas de Italia, encabezadas por el Rey y el Papa, ya habían decidido entregar el poder a Mussolini. Esos primeros fascistas -luego hubo millones- eran un partido de la porra compuesto por desarraigados sociales, excombatientes desasistidos, obreros en paro, gente de clase media arruinada por la dura situación económica de la posguerra, y un puñado de artistas extravagantes, la vanguardia futurista, que diseñaron la estética del nuevo régimen.

Galeazzo en cambio era noble, pues su padre fue premiado por Víctor Manuel III con el título de conde de Cortellazzo e Buccari, una de sus victorias navales. Era rico y era educado, se licenció en Derecho en la Universidad de Roma y, tras un breve escarceo en el periodismo, ingresó enseguida en el Cuerpo Diplomático, una élite social. Además er...

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#meta - #historia - #italia - #fascismo

12 La sorprendentemente pacífica guerra del siglo XXI
martes, 22 de agosto de 2023

En la primera mitad del siglo pasado vimos dos grandes guerras que, por sus repercusiones a nivel global y por la participación en ellas de la mayoría de potencias relevantes, llamamos "guerras mundiales". En estos dos conflictos se destinaron todos los recursos, tanto económicos como demográficos, a combatir al enemigo. El canciller alemán Adolf Hitler se refería a este tipo de guerra como total en Krieg (guerra total).

Tras la segunda guerra mundial, en cambio, las dos superpotencias restantes lucharon entre sí en una llamada guerra fría, protagonizada por guerras indirectas en África, Indochina o donde surgiera la ocasión. La principal causa de este fenómeno fue claramente la creación de la bomba atómica y, por ello, es lógico pensar que esta continúa siendo la razón por la cual no ha sucedido aún una nueva guerra mundial.

Sin embargo, cuando uno mira hacia atrás en la historia se da cuenta de que este fenómeno ya ha sucedido anteriormente en múltiples ocasiones: cuando las naciones tienen una pirámide poblacional sana y hay prosperidad sucede la guerra total; pero cuando hay colapso demográfico, pestes y decadencia sucede la guerra fría o de baja intensidad.

El mayor ejemplo de esto se ve en los siglos XVI y XVII. En el siglo XVI el Imperio Español de los Austrias se embarcaba en grandes batallas navales contra los turcos otomanos por el control del Mediterráneo, como hizo en Lepanto (1571), invadía territorio francés con más de 40.000 hombres, como hizo en la Batalla de San Quintín (1557), e incluso enviaba a la Armada Invencible con la intención desembarcar un ejército en la propia Inglaterra (1588).

En el siguiente siglo sucedió la guerra de los 30 años. Este conflicto, por el contrario, no consistió en grandes batallas con miles de hombres o de extensas flotas realizando campañas en el extranjero. Consistió más bien en pequeños ejércitos de mercenarios que llevaban a cabo minúsculos avances separados entre sí por meses e incluso añ...

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#meta - #guerra - #demografia

13 Las partículas elementales - Notas
1 comentario viernes, 11 de agosto de 2023

Viernes 11 de Agosto de 2023

Contraportada
uno de los poemas que Houellebecq publicó cuando aún no era nadie: «Toda sociedad tiene sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte (...) Hablad de la muerte y del olvido (...) Sed abyectos: seréis verdaderos.»

Prólogo
Las mutaciones metafísicas —es decir, las transiciones radicales y globales de la visión del mundo adoptada por la mayoría— son raras en la historia de la humanidad. Como ejemplo, se puede citar la aparición del cristianismo.

P.1
Pensó, un poco tarde, que a ese apretón le faltaba calidez; teniendo en cuenta las circunstancias podrían haberse besado, como hacen los ministros o algunos cantantes.

P.10
El Instituto de Física de Copenhague, fundado por Bohr en 1919, acogió a todos los jóvenes investigadores con los que contaba la física europea. Heisenberg, Pauli o Born aprendieron allí.

P.14
Werner Heisenberg {J. Robert Oppenheimer}

P.15
Michel no creía en absoluto en esa explicación de la «crisis de los cuarenta». Un hombre víctima de la crisis de los cuarenta sólo quiere vivir, vivir un poco más; pide solamente una pequeña ampliación del plazo.

Miércoles 16 de Agosto de 2023

P.18
Janine Ceccaldi, por su parte, pertenecía a la desalentadora categoría de los precursores. Muy bien adaptados, por una parte, al modo de vida mayoritario de su época, intentando a la vez sobrepasarlo «por arriba» a base de preconizar nuevos comportamientos o de popularizar comportamientos todavía poco practicados, los precursores necesitan, por lo general, una descripción algo más larga, puesto que su recorrido suele ser más atormentado y confuso. Empero sólo tienen un papel de acelerador histórico —normalmente, acelerador de una descomposición histórica— y nunca pueden imprimir una nueva dirección a los acontecimientos; ese papel está reservado a los revolucionarios o a los profetas.

P.20
Ambos espos...

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#notasliterarias - #Houellebecq - #lasparticulaselementales - #leido

14 17 instantes de una primavera
martes, 27 de diciembre de 2022

Diecisiete instantes de una primavera, o Diecisiete momentos de una primavera es una serie de televisión soviética de 1973. Fue filmada en los Estudios de Cine Gorki, Moscú, y fue dirigida por Tatiana Lióznova, basándose en el libro homónimo del novelista Yulián Semiónov.

El argumento se basa en los intentos (finalmente exitosos) de Stirlitz de frustrar las negociaciones entre el General de las SS Karl Wolff, en representación de Walter Schellenberg y Heinrich Himmler, y el operador de inteligencia estadounidense Allen Dulles en Berna, Suiza durante los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial. Dulles, que en la serie actúa sin la autorización del Presidente, está interesado en alcanzar un acuerdo de paz con la Alemania Nazi que dejara a muchas instituciones nazis en posición de impedir el auge del bolchevismo en Europa Occidental. Las negociaciones son llevadas a cabo en secreto y a espaldas de Hitler y, que es lo que concierne a Stirlitz, de la Unión Soviética.

La posición de Stirlitz se ve agravada por el hecho de que desde el principio de la serie, el Obergruppenführer Ernst Kaltenbrunner instruye al jefe de la Gestapo Heinrich Müller para que realizara una investigación sobre Stirlitz, ya que desconfiaba de las conexiones de Stirlitz en la fallida destrucción de Cracovia, en los retrasos en los programas de investigación atómica alemanes y en su demasiado afectada devoción y lealtad a Hitler, más cuando los otros oficiales alemanes habían empezado a murmurar en privado sobre el curso de la guerra. Mientras Müller (Bronevói) en un inicio no hace mucho caso de las sospechas de su jefe, pronto empieza a tener dudas, convirtiéndose finalmente en el archienemigo de Stirlitz.

Casi al final de la serie, Stirliitz informa sobre las charlas secretas que condujeron a Ernst Kaltenbrunner y Martin Bormann a mandar regresar a Karl Wolff a Berlín y arrestarlo al aterrizar. Sin embargo, Wolff se salva en el último momento cuando Schellenberg interviene e...

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#rusia - #serie - #espionaje - #paraver

15 La trampa ideológica de Vladímir Putin
lunes, 03 de octubre de 2022

El discurso “programático” de Vladímir Putin con motivo de la anexión rusa de las provincias orientales de Ucrania no ha sido un repentino arrebato de furia antiestadounidense. En los últimos años, Putin ha ido desarrollando un corpus de pensamiento político destinado a hacer frente a las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos con una forma rusa distintiva de excepcionalismo. En su visión, el conflicto de Rusia con Occidente no es sólo un choque de aspiraciones geoestratégicas; es también una profunda falla civilizatoria, una colisión entre los supuestos valores universales de Occidente y la búsqueda de una identidad propia por parte de Rusia.

Occidente no es un espectador inocente en este choque ideológico, ya que siempre ha creído altaneramente que la paz con Moscú dependía de si Rusia buscaba un lugar en la órbita occidental o se aferraba a los valores tradicionales que han conformado la civilización rusa. Sin embargo, el desafío de Putin al principal logro de la victoria estadounidense en la guerra fría (una arquitectura de seguridad europea basada en la integración de toda Europa oriental en la esfera occidental) viene acompañado de la exaltación de la médula no occidental de la historia y la tradición rusas, a saber, el cristianismo ortodoxo, la diferenciada cultura de Rusia y el ethos de un país poderoso y orgulloso de su inmensidad geográfica.

La ansiedad demográfica de Putin se ha convertido en una obsesión.

Las fuentes de inspiración ideológica de Putin se remontan a la época zarista. Es ahí donde acude en busca de una galvanizadora ideología vieja-nueva con la que sustituir la derrotada Weltanschauung comunista. Su fallecido mentor es el filósofo cristiano-fascista Iván Ilyín, cuyos restos Putin repatrió en el 2010 desde Suiza, donde había vivido y muerto como enemigo jurado de los bolcheviques. De modo llamativo, Putin también repatrió los restos del jefe militar de los rusos blancos, el general Antón Denikin, y los del escritor I...

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#rusia - #putin

17 Wilhelm «Willi» Münzenberg
lunes, 05 de febrero de 2018

Wilhelm «Willi» Münzenberg (14 de agosto de 1889, Erfurt - junio de 1940, Saint-Marcellin, Isère, Francia) fue un activista comunista alemán, primer presidente de la Internacional Comunista de la Juventud en 1919-1920 e iniciador de la Ayuda Internacional de los Trabajadores en 1921. Fue un gran propagandista para el Partido Comunista de Alemania (KPD) durante la República de Weimar, pero luego se desencantaría con el comunismo debido a la Gran Purga de Stalin en la década de 1930, aunque seguiría apoyando a organizaciones comunistas en Europa occidental.

Primeros años
Willi Münzenberg nació el 14 de agosto en 1889 en Erfurt, Turingia, hijo de un tabernero. Creció en la pobreza. En su juventud se involucró en los sindicatos y en el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). Tras la división del SPD en 1914 en una mayoría moderada (partido conocido como el SPD Mayoritario, MSPD) y la minoría radical (conocido como SPD Indenpendiente, USPD) sobre el asunto de la Primera Guerra Mundial, Münzenberg se puso del lado de la facción independiente.

Durante la Primera Guerra Mundial, Münzenberg visitó a menudo a Vladímir Lenin en su casa de Zúrich, Suiza. En 1918, Münzenberg fue uno de los miembros fundadores del Partido Comunista de Alemania.

Münzenberg también fue presidente de la Internacional Comunista de la Juventud, siendo el delegado de la misma en el 2.º Congreso Mundial de la Internacional Comunista.​

Carrera política
En 1924, Münzenberg fue elegido para el Reichstag, y sirvió como miembro hasta la prohibición del Partido Comunista de Alemania en 1933. Münzenberg fue uno de los pocos líderes del Partido con orígenes en la clase obrera, un hecho que suponía un inmenso orgullo para Münzenberg.

Durante el periodo de Weimar, Münzenberg ganó la reputación de propagandista brillante. Su primer éxito fue su campaña para recaudar dinero y alimentos para la hambruna rusa de 1921. En 1924 lanzó Arbeiter-Illustrierte-Zeitung, que se...

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#URSS - #comunismo - #alemania - #nazismo

18 Cataluña o el totalismo mágico
martes, 25 de agosto de 2015

El dogma independentista está impulsado desde las instituciones de Gobierno. Impera un monopolio de propaganda, pero la Generalitat está obligada a salvaguardar la igualdad de derechos de los ciudadanos.


Hace 10 años, Artur Mas participó en una tertulia de Cuatro. Llamaba la atención que en momento alguno expresase sus opiniones personales o como líder de partido. Era Cataluña la que hablaba por su boca: “Cataluña quiere esto”, “Cataluña nunca tolerará aquello”, etcétera. Al serle hecha la observación que resultaba impropio asumir esa condición de portavoz, siendo además el suyo un partido de oposición minoritario, quedó por un momento desconcertado. Le salvó otro contertulio, hombre de orden, protestando por el desacato de que era objeto el ilustre invitado. Pero tampoco hacía falta la crispación del Estatut. En un congreso celebrado en la Universidad de Ohio en 2000, el filósofo Rubert de Ventós, pasado al independentismo desde que en su estancia en la Corte como senador se sintiera forastero (sic),desarrolló todo un discurso de ruptura con España cuyo supuesto emisor era una y otra y otra vez Cataluña. Me permití preguntarle si es que Cataluña, al modo de la Virgen, se le aparecía todas las noches para darle a conocer sus pensamientos. Hoy Mas afirma que quien vote contra él, vota contra Cataluña.


El fenómeno es habitual en los nacionalismos radicales, pero hasta la década anterior fue minoritario en Cataluña, caracterizada precisamente por el pluralismo de su mapa político, la interacción entre corrientes progresistas y catalanistas, y el predominio claro del autonomismo sobre las corrientes soberanistas. Cierto que como advirtiera Pierre Vilar, la mitificación del pasado anterior a 1714 y el menosprecio de Castilla entre los intelectuales, se hallaban muy arraigados, sobre el telón de fondo bien real del desfase existente entre la modernización catalana y el atraso relativo de España. La frustración política adicional de la reforma del Estatut y la...

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#cataluña

19 La ceguera voluntaria: Christian Jelen
lunes, 05 de febrero de 2018

Los grandes hechos de la historia, y también los pequeños o aparentemente insignificantes, suelen tener una trama secreta, a la que pocos tienen acceso. De ahí que en el teatro de la política las cosas a menudo no son como parecen ser.

Hace poco John Bolton fue entrevistado por la cadena CNN. Bolton fue asesor de Seguridad de la Casa Blanca con Trump, pero antes este halcón republicano, decididamente intervencionista en política exterior, trabajó en las administraciones de Reagan, Bush padre e hijo, y llegó a ser representante permanente de su país ante Naciones Unidas.

Fue uno de los arquitectos de la guerra de Irak (2003) que derrocó a Sadam Husein, con la excusa de que allí había armas de destrucción masiva, algo que jamás se comprobó, pese a toda la maquinaria publicitaria que se montó para convencer a la opinión pública internacional.

En la entrevista, cuando el periodista dijo que «no se necesita ser brillante para intentar un golpe de estado», Bolton manifestó su desacuerdo (quizá la frase hirió su orgullo): «Como alguien que ha ayudado a planear golpes de Estado, no aquí sino en otros países, puedo decir que requiere de mucho trabajo», pero rehusó hacer precisiones. De todas maneras es conocida la larga historia del país del norte en la promoción de golpes de estado, como es habitual en toda nación que tenga ambiciones expansionistas.

En la primera mitad del Siglo veinte hubo dos grandes estrategas de la propaganda política que hicieron escuela (prueba de ello son los émulos actuales), y cuya eficiencia marcó el rumbo de la historia: Willi Münzenberg y Joseph Goebbels, ambos nacidos en Alemania, pero que trabajaron para causas diferentes, cuyos regímenes tenían en común la vocación totalitaria y el engañar a las masas, incluyendo a buena parte de la intelectualidad. Estas ideologías que lograron destruir millones de vidas humanas, convirtieron ese siglo en un infierno, y hoy reaparecen en muchos lugares del planeta remozadas, con e...

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© Zalberto | enero - 2026